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6.4 Attack Dimensions

6.4.1 Attack Types

3.122. En la presente sección se examinan algunos de los factores que afectan la calidad y significancia de los datos recogidos mediante encuestas de hogares con el fin de medir el turismo interno. Con esos factores en mente, se recomienda enca-recidamente que los países donde la experiencia estadística de las administraciones nacionales de turismo sea limitada confíen el diseño estadístico de esas encuestas a sus oficinas nacionales de estadística.

3.123. En el diseño estadístico de la muestra se deben tomar en cuenta diversos factores, que se resumen a continuación.

D.2.2.1 La propensión a viajar varía en todo un territorio, entre hogares y en el tiempo

3.124. No todos los residentes de un país manifestarán la misma propensión a viajar, realidad que ha de tenerse en cuenta a la hora de diseñar la muestra, si el obje-tivo consiste en analizar el comportamiento en relación con otros factores.

3.125. Por ejemplo, está claro que resulta más difícil a las personas que se dedi-can a la agricultura o a la ganadería dejar atrás su entorno habitual durante un largo período de tiempo, dadas las demandas de sus faenas cotidianas. Esas personas ten-derán a viajar menos con fines turísticos que otras, por lo menos durante los períodos de actividad agrícola más intensa. En cambio, las personas que viven en un entorno urbano tenderán a viajar más, para escapar a sus alrededores posiblemente estresantes e insalubres, y también porque en ese entorno los viajes de vacaciones son un modo de vida.

3.126. Las personas de altos ingresos generalmente son más propensas a viajar, por ejemplo con fines de recreo o para asistir a conferencias, que el resto de la pobla-ción.

3.127. Cabe señalar asimismo que los viajes con fines turísticos, ya sean de recreo, para visitar a familiares y amigos, con fines religiosos o incluso de negocios, no se distribuyen equitativamente a lo largo del año. En cada país hay períodos que revisten particular importancia —para las fiestas familiares (por ejemplo, la Navi-dad y el Día de Acción de Gracias en los Estados Unidos de América, el año nuevo en los países asiáticos), para las celebraciones religiosas (en fechas específicas), para los deportes de invierno y para la recreación (el verano). Las estadísticas de turismo deberían reflejar esa estacionalidad. En consecuencia, las mediciones necesitan ajus-tarse a fin de tener en cuenta las temporadas de alta y de baja.

3.128. Tal vez sea necesario considerar esas particularidades a la hora de dise-ñar la muestra, a fin de asegurar la obtención de un número suficiente de registros útiles para dar respuesta a las preguntas conexas. Además, si bien una visita a un hogar en que nadie ha viajado en el período de referencia podría percibirse como una pérdida de tiempo y de dinero, en realidad podría arrojar información valiosa sobre los factores que impiden realizar viajes turísticos.

Recuadro III.32

Determinación de la propensión a viajar a partir de encuestas de turismo interno a hogares

En la Argentina la Encuesta de Viajes y Turismo en Hogares Argentinos, que abarca los cen-tros urbanos más grandes del país con un total de 25 millones de habitantes, registró a 29 millones de turistas en 2012, lo que se traduce en una tasa de 1,2 turistas por habitante. Sin embargo, no todos los residentes viajaron durante el año y algunos viajeros hicieron más de un viaje.

Con miras a estimar la proporción de la población que ha realizado como mínimo un viaje con pernoctación, se aplica un módulo especial conjuntamente con la citada encuesta durante febrero y mayo de cada año, con objeto de registrar el número de personas que hicieron por lo menos un viaje con pernoctación en el año civil anterior.

En consecuencia, para 2012, tras encuestar a 10.000 hogares integrados por más de 30.000 personas, la Encuesta de Viajes y Turismo en Hogares Argentinos concluyó que el 43,6% de la población había realizado un viaje con pernoctación. En la encuesta también se analizó como el porcentaje variaba con diferentes características socioeconómicas, en particular la región de residencia, el género y la edad, el nivel de educación, el nivel de ingresos y la situación económica.

A tal sentido, las disparidades en el acceso al consumo turístico se examinaron comparando el 20% de la población de más altos ingresos (el quintil más alto) con el 20% de la población de ingresos más bajos (el quintil más bajo). En el cuadro a continuación se ilustra la participación del quintil más alto (Q5) y la del quintil más bajo (Q1) en el turismo medida por el número total de turistas y visitantes del día y el gasto turístico correspondientes a los años 2006 y 2012. En 2012 la proporción del consumo del quintil más alto comparado con el del quintil más bajo fue 5,0 veces superior en el caso de la corriente de turistas, 2,6 superior para los visitantes del día y 9,0 superior en relación con el gasto turístico total. En el intervalo que medió entre esos dos años, la disminución de la desigualdad en la distribución de los ingresos observada en la Argentina mostraba una clara correlación con la disminución de la desigualdad en el acceso al turismo. Unidad de consumo turístico Año 2006 Año 2012 Tasa (porcentaje) Disparidad: (= Q5/Q1) Tasa (porcentaje) Disparidad: (=Q5/Q1) Q5 Q1 Q5 Q1 Turista 46,4 6,1 7,6 39,1 7,8 5,0

Visitante del día 35,0 8,3 4,2 29,9 11,5 2,6

Gasto 66,8 2,6 25,8 52,0 5,8 9,0

Ingreso per cápita 13,6 9,8

Como consecuencia de haber llevado a término los casos en que las personas respondieron que no habían realizado ningún viaje con pernoctación durante el año previo, la Encuesta de Viajes y Turismo en Hogares Argentinos ha hecho posible que se investiguen las razones principales de esa decisión y se recojan datos clave que se necesitan para planear políticas públicas destinadas a incentivar el turismo interno.

En el caso de las encuestas de hogares basadas en metodologías distintas de las utilizadas en esta Encuesta (esto es, el muestreo aleatorio independiente), como el rastreo de una mues-tra de panel a lo largo de un año civil dado (como se hace, por ejemplo, en la encuesta de movimientos turísticos de los españoles (Familitur) en España o la aplicación de una simple encuesta anual de datos utilizando el año anterior como período de referencia (la metodo-logía de la anterior Encuesta de Viajes y Turismo en Hogares Argentinos, que se aplicó sola-mente en 2006), se puede recrear la información sobre los viajes para cada persona (con o sin viajes con pernoctación) a partir de los datos sobre los viajes turísticos recogidos durante la encuesta. Si se descubriera que una persona no hubiera viajado durante el año anterior, podría incluirse una pregunta sobre las razones que motivaron su decisión de no viajar.

Fuente: Ministerio de Turismo de la Argentina (2013).

D.2.2.2 Reunión del número requerido de viajes dentro del ámbito de estudio turístico

3.129. En muchos países el número de hogares en los que por lo menos uno de sus miembros ha realizado un viaje durante un corto período de tiempo (como un mes) puede ser bastante limitado.

3.130. Existen tres posibles soluciones en tales casos:

• La selección de una muestra más grande de hogares a fin de obtener un número suficiente de observaciones necesarias para caracterizar el turismo, solución eficiente pero a veces costosa. Por otra parte, es importante saber cuántas personas pertenecen a hogares cuyos miembros nunca viajan; • La adopción de un diseño estadístico que tenga en cuenta el hecho apuntado

anteriormente de que la propensión a viajar varía en todo un territorio. Esto llevaría a aplicar un enfoque de muestreo estratificado con diferentes agrupaciones predefinidas, como población urbana versus población rural u hogares de más altos ingresos versus hogares de ingresos más bajos;

• La ampliación del período de referencia, por ejemplo solicitando información sobre los viajes realizados durante el trimestre anterior (algunos países amplían incluso el período a un año) en lugar de restringir el período de referencia al pasado mes.

3.131. La última solución tal vez sea la más atractiva, ya que permite incluir un número mucho mayor de viajes observados (con una utilización menos intensiva de recursos que las demás). Sin embargo, esta solución también tiene inconvenientes, que han sido ampliamente estudiados por los analistas y los compiladores (véase el recuadro III.34).

Recuadro III.33

Utilización de un diseño de panel

Algunos países han adoptado un diseño de panel, en el cual seleccionan un número fijo de hogares y se los invita a responder a un cuestionario sobre viajes durante varios perío-dos consecutivos (por lo general cada mes durante un período de entre tres a seis meses). Cada mes se renueva la participación de un número de hogares seleccionados a ese fin, de manera que durante un mes dado habrá un número fijo de hogares que repiten y un número fijo (pero pequeño) de nuevos hogares (como, por ejemplo, en el caso de Francia y Austria).

Por regla general, esa clase de diseño es más barato y más fácil de aplicar, al tiempo que las respuestas son de mejor calidad, ya que a los hogares se les da más tiempo para asimilar el significado de las preguntas. Sin embargo, en el caso del turismo, las personas interesadas no siempre se encuentran en sus hogares para ser entrevistadas periódicamente, por lo que existe la posibilidad de sesgo, o sea, los que más viajan estarán menos disponibles para responder al cuestionario, lo que podría resultar en una subestimación de la activi-dad de viajes. Por otra parte, un estudio analítico de los encuestados realizado en Austria en 2005 demostró que, al contrario, los no viajeros se inclinaban más a abstenerse de participar en el panel que los viajeros frecuentes, lo que tendía a compensar ese sesgo. En lo que respecta al costo del diseño de panel, la mortalidad de los miembros del panel y el gasto que supone reemplazarlos también deben tomarse en cuenta.

Recuadro III.34

Investigación del efecto de ampliar el período de referencia para reportar los viajes turísticos: ejemplo de España

La investigación llevada a cabo por el Instituto de Estudios Turísticos (IET) de España con-firma que la dependencia respecto de la memoria del encuestado para recabar información mediante una encuesta de turismo interno y de turismo emisor puede provocar dos tipos de errores que no guardan relación alguna con el muestreo, que representa a menudo tipos opuestos de distinción subjetiva de la fecha real de ocurrencia de un evento:

• Error telescópico. La fecha real de un evento (un gasto, un viaje) se adelanta con-sciente y erróneamente a una fecha más reciente;

• Efecto de memoria pura. Un evento que ocurrió en efecto durante el período de observación se omite sencillamente, porque, subjetivamente, en el momento de la entrevista, parece haber ocurrido mucho antes.

El IET elaboró una metodología de observación compleja utilizando muestras superpues-tas para preguntar a los encuestados sobre viajes realizados tres meses, dos meses y un mes antes de que fueran contactados. Los resultados del estudio indican muy claramente que mientras más se demoran los encuestadores en contactar a los encuestados después del período de observación, menor es el número de viajes que se reportan.

Por ejemplo, tres mediciones estadísticamente validadas del número de viajes realizados en junio de 2006 por residentes en España fueron como sigue:

• Si fueron observados en julio, 12.991.044; • Si fueron observados en agosto, 12.745.211; • Si fueron observados en septiembre, 12.247.920

Fuente: Guardia, T. and Garcia, S. (2008).

3.132. Por lo tanto, se recomienda que los países se abstengan de utilizar perío-dos de observación largos, a pesar de su aparente ventaja de sacar a la luz un mayor número de viajes en comparación con los períodos más cortos, por los efectos de

memoria que pueden ser extremadamente importantes.32 Otra consideración es el

carácter estacional del turismo, que hace que sea necesario repetir el proceso de obser-vación varias veces durante el año. La realización de pruebas para detectar la posible existencia y grado del sesgo de memoria y la introducción de ajustes (de ser necesarios) constituyen prácticas útiles en cualquier país.

3.133. En resumen, deberán evitarse las observaciones singulares (por ejemplo, durante un mes, con el fin de analizar el turismo de un año entero). Las observacio-nes deben repetirse durante el año, abarcando cada observación un corto período de tiempo. Las mediciones superpuestas podrían ayudar a captar un sentido de sesgo de memoria (si las mediciones se realizan de manera que arrojen una buena estimación del número de viajes). En el caso de las entrevistas telefónicas asistidas por compu-tadora, el envío de una carta de información a los encuestados de antemano podría ayudar a reducir el efecto de memoria.

3.134. Los problemas de memoria no guardan relación únicamente con el intento de recordar haber realizado un viaje. Si bien un entrevistado puede recordar haber viajado después de transcurrido un tiempo considerable, mientras mayor sea ese intervalo, más difícil le resultará recordar los detalles de ese viaje. Esto es particular-mente cierto en lo que respecta a la obtención de buenos datos sobre los detalles de los gastos. La memoria representa un problema aún mayor para las personas que tratan de recordar los viajes del día y sus detalles.

23 En Colombia, donde el período de referencia de la Encuesta de Turismo Interno de 2003 fue de un año entero, se observó que la propensión a viajar era aproximadamente 3 veces inferior a la observada en otros países de la región.

D.2.2.3. Calibración

3.135. La calibración se refiere al proceso estadístico mediante el cual las carac-terísticas de la muestra que se espera afecten significativamente los resultados de una encuesta (comportamiento turístico) se armonizan con las mismas características en el universo. Un proceso de calibración eficaz requiere un conocimiento fiable y actua-lizado de las características pertinentes del universo y la selección de las acertadas, es decir, las que guardan una estrecha correlación con las variables que se vienen obser-vando. Sin embargo, esos requisitos no siempre pueden satisfacerse. Por ejemplo, algu-nos registros de población de los que se seleccionan las muestras están incompletos (por ejemplo, pueden faltar los jóvenes o los inmigrantes). Por consiguiente, uno de los primeros procesos que deben realizarse es la rectificación de la integridad de la infor-mación relacionada con el universo de selección.

D.2.3. Facilitación de la comprensión del turismo por parte