2.18. Si bien el concepto de residencia es común a las estadísticas de la balanza de pagos, las cuentas nacionales o el comercio internacional de servicios, el de “entorno habitual” es específico de las estadísticas de turismo, en las que se emplea como una condición definitoria, además del concepto de residencia.
2.19. El concepto de entorno habitual desempeña una importante función en las estadísticas de turismo: para que se considere un viaje turístico, el viaje debe llevar al viajero fuera de su entorno habitual (RIET 2008, párr. 2.9).
2.20. En las RIET 2008 (párr. 2.21) se ofrece la siguiente definición: “El entorno habitual de una persona, concepto clave en el turismo, se define como una zona geo-gráfica (aunque no necesariamente contigua) en la que una persona realiza sus activi-dades cotidianas habituales”.
Recuadro II.3
Investigación sobre la definición del “entorno habitual”
En 2002 se creó un grupo de trabajo, bajo la dirección de la Comisión de Turismo del Canadá y el Instituto de Estudios Turísticos de España, encargado de estudiar las expe-riencias de diferentes países en la definición del entorno habitual y de presentar una pro-puesta sobre cómo definir de una manera operacional el concepto de “entorno habitual” en relación con el producto interno.
En ese marco el Instituto de Estudios Turísticos investigó el efecto de seleccionar diferen-tes criterios para definir el entorno habitual sobre la base del número de viajes turísticos (que no fueran viajes cortos a casas vacacionales). Cabe citar algunas importantes conse-cuencias que se derivan de esa investigación:
“Se ha demostrado empíricamente en investigaciones realizadas tanto en España como en el Canadá que las diferencias en la selección de definiciones operacionales del con-cepto de entorno habitual … producen … diferencias considerables en el tamaño de las estimaciones del volumen total del turismo” (pág. 30).
“No existe uniformidad internacional o nacional en las definiciones operacionales que emplean los distintos países, ni en algunas jurisdicciones nacionales, en sus encuestas y análisis de los viajes nacionales” (pág. 30).
“La utilización del concepto de entorno habitual como una categoría de encuestado intro-duce subjetividad, confusión y variación no sistemática en la actividad de viaje de que se informa” (pág. 30).
“En cambio, la utilización de un simple criterio de distancia de viaje introduce la falsa apariencia de objetividad al encubrir las diferencias subjetivas en la capacidad de los encuestados para recordar y medir con precisión la distancia del viaje, lo que contribuye a aumentar la varianza y volatilidad no controladas de los datos posteriores” (pág. 30). “Un criterio diferente para medir un desplazamiento fuera del entorno habitual —el cruce de una frontera administrativa— podría proporcionar una norma bruta arbitraria como una “base mínima de comparación” a los fines de la presentación de información interna-cional, la elaboración de estadísticas acumulativas y el análisis” (pág. 30).
“Sin embargo, para el Canadá (y posiblemente para otros países con grandes extensio-nes de territorio y densidades demográficas igualmente bajas), el tamaño excesivamente grande de algunas unidades administrativas en zonas escasamente pobladas (que son más grandes que muchos otros países enteros) precisa algún criterio complementario”
2.21. Una definición precisa del “entorno habitual” reviste una importancia cru-cial evidente para determinar y analizar el turismo doméstico, pero también puede ser importante para el turismo internacional (véase la secc. D), como cuando las auto-ridades de migración aplican condiciones especiales a las poblaciones que viven en las cercanías de las fronteras nacionales, prescindiendo de los trámites migratorios normales, para facilitar sus viajes transfronterizos ordinarios.
2.22. Sin embargo, pese a los repetidos intentos, y debido a las diferencias entre los países y dentro de ellos —en cuanto a densidad demográfica, accesibilidad al trans-porte, comportamiento cultural, proximidad a las fronteras nacionales o adminis-trativas y otros factores—, no ha sido posible formular una definición estadística y operacional única a nivel mundial del entorno habitual de una persona (RIET 2008, párr. 2.24).
2.23. Sobre la base de las pruebas generadas por esa investigación, que sigue siendo válida hoy día en sentido general, y sobre las recomendaciones pertinentes que se formulan en las RIET 2008 (párrs. 2.21 a 2.28 y 2.50 a 2.53), la definición opera-cional del entorno habitual de una persona debe ser flexible. Se recomienda utilizar cuatro posibles criterios, a saber:
a) La frecuencia del viaje (salvo en el caso de visitas a casas vacacionales); b) La duración del viaje:
c) El cruce de fronteras administrativas o nacionales; d) La distancia del lugar de residencia habitual.
Ningún criterio predomina por sí sólo. No obstante, la frecuencia y la duración son esenciales y se recomienda que los dos criterios restantes se apliquen a la defini-ción del entorno habitual, siempre que sea posible (RIET 2008, párr. 2.53). A la hora de difundir los resultados, cada país deberá indicar claramente los criterios que se utilizaron.
B.2.1. Criterios de frecuencia
2.24. Los lugares visitados frecuentemente como parte de las actividades cotidia-nas habituales se consideran parte del entorno habitual de una persona independien-temente de la distancia recorrida. Por ejemplo, los viajes de compra habituales a través de una frontera nacional no deben considerarse viajes turísticos. El desplazamiento habitual del lugar de residencia al lugar de trabajo o estudio, las visitas semanales a la iglesia o a un hospital para visitar a familiares, y las visitas médicas periódicas consti-tuyen otros ejemplos de viaje dentro del entorno habitual de una persona, razón por la cual no se consideran viajes turísticos (véase RIET 2008, párrs. 2.23 y 2.24).
2.25. En cambio, las casas vacacionales, aunque se visitan frecuente o habitual-mente, se consideran fuera del entorno habitual (RIET 2008, párr. 2.28), ya que esas visitas constituyen una ruptura de las actividades cotidianas habituales de la vida (en la mayoría de los casos) urbana. Sólo en casos verdaderamente excepcionales —par-ticularmente cuando se realizan en la misma localidad del lugar de residencia de la persona, de manera que no se cubren largas distancias ni se cruzan fronteras adminis-trativas—, podrá considerarse que los viajes a esas casas de vacaciones no constituyen viajes turísticos.
2.26. No todas las viviendas secundarias son necesariamente casas vacacionales. Por ejemplo, si una familia vive en una zona de campo cercana a una ciudad, con un miembro del hogar que trabaja en el centro de la ciudad y la existencia de una vivienda secundaria propiedad del hogar o arrendada por esta en la ciudad, ambas viviendas se consideran parte del entorno habitual y, por consiguiente, no son casas vacacionales.
Las casas vacacionales deberán clasificarse como tales en base a la información que proporciona el encuestado o si el uso como casa vacacional es aparente.
2.27. La estancia en un lugar de alojamiento pagado cercano al lugar de residen-cia habitual (o en un hotel o balneario) no se considera una actividad turística a menos que el lugar de alojamiento esté fuera del entorno habitual (RIET 2008, párrs. 2.52 y 2.53).
2.28. El factor de la repetición de viajes por una persona puede influir en que se los clasifique o no como viajes turísticos (RIET 2008, párrs. 2.23 y 2.24 y Recuadro II.4
infra). A tal sentido:
• Se tiende a no considerar viajes turísticos los viajes de rutina a un mismo lugar, como mínimo una vez a la semana; esos lugares se consideran parte del entorno habitual del viajero (en este caso a la definición del entorno habitual se aplica el criterio de frecuencia);
• Los viajes que realizan los estudiantes (frecuentemente o no) que se desplazan entre su lugar de estudio y el lugar de residencia habitual del hogar al que pertenecen también están fuera del ámbito del turismo, ya que ambos lugares pertenecen a su entorno habitual;
• De modo similar, los viajes que realizan los trabajadores que se desplazan entre su lugar de trabajo y el lugar de residencia habitual del hogar al que pertenecen también están fuera del ámbito del turismo, ya que ambos lugares pertenecen a su entorno habitual.
Recuadro II.5
Criterio de frecuencia de “una vez por semana” en Australia
Tourism Research Australia adopta un criterio de frecuencia de “una vez por semana” para definir el “entorno habitual”. Otros criterios habituales relacionados con el entorno inclu-yen si el encuestado se desplaza desde su vivienda al lugar de trabajo o estudio habitual; y si su viaje es una parte intrínseca de su empleo, como por ejemplo, como chofer de
autobús o tripulante de aeronave. Fuente: Oficina de Estadística de Australia (2013).
Recuadro II.4
Repetición de los viajes
A los fines del análisis de comercialización, la determinación de los viajes “repetidos” rea-lizados por las mismas personas suele considerarse un importante indicador de satisfac-ción. De hecho, a la hora de obtener información de los viajeros, muchos países incluyen preguntas sobre la repetición de los viajes, tabulan esos resultados y consideran que una alta incidencia de repetición es una indicación positiva del interés que tiene el visitante en el destino. Sin embargo, esa repetición no deberá ser tan frecuente que el lugar visitado se convierta en parte del entorno habitual.
B.2.2. Criterio de duración
2.29. En las RIET 2008 (párr. 2.33) se recomienda que los países “definan la duración mínima de las paradas para que se las consideren visitas turísticas”. En el cuadro II.1 figuran ejemplos del criterio de duración mínima para algunos países.
B.2.3. Criterio de frontera administrativa
2.30. Un criterio deberá ser si se cruza una frontera administrativa, en combi-nación, de ser necesario, con el de distancia física (RIET 2008, párrs. 2.52 y 2.53); en algunos países pequeños (sobre todo en países insulares), en base a esos criterios, todos los movimientos de los residentes dentro del país pueden terminar considerándose como que ocurren dentro del entorno habitual, lo que significaría que no hay turismo interno.
B.2.4. Criterio de distancia
2.31. Cada país debería determinar el umbral de distancia a la hora de definir el en- torno habitual en función del comportamiento actual de los visitantes. En el cuadro II.1 figuran ejemplos de umbrales de distancia para algunos países.
Cuadro II.1
Criterios para determinar el entorno habitual en determinados países
Criterio/País Distancia (km) Fronteras administrativas Autoevaluación de los encuestados Frecuencia de la visita Duración (horas)
Austria √ √ Dos veces por mes
Chile 30 por semanaUna vez
Finlandia 30-50 por semanaUna vez
Francia 100 √
Indonesia 100 √ √
Irlanda √ por semanaUna vez
Israel √ 5
Letonia √ √ Diario
Países Bajos 10 2
Arabia Saudita 80 por semanaUna vez
Suiza √ 4
Estados Unidos
de América 80-120
Chipre 50 Diario
República Checa √ √ por semanaUna vez 3
Países Bajos
Suecia 50
Eslovenia 50 en tres mesesDiez visitas
Reino Unido 3
Sudáfrica 50
España √
Portugal √
B.2.5. Resumen
2.32. A fin de determinar el entono habitual los países deberían utilizar los crite-rios siguientes: frecuencia, duración, cruce de fronteras administrativas y distancia del lugar de residencia habitual. Esa combinación sirve para excluir los viajes de rutina a través de fronteras subnacionales (municipales o regionales) o nacionales que realizan sobre todo las poblaciones que viven en sus proximidades o que viajan frecuentemente entre el lugar de residencia de su hogar y su lugar de trabajo o estudio (véase el recua-dro II.6 para un ejemplo hipotético y los recuarecua-dros II.7 a II.11 para ejemplos de países).
Recuadro II.7
Definición del entorno habitual: ejemplo de Australia
Las fronteras administrativas (por ejemplo, del consejo local) en Australia son sumamente variables. Se ha determinado que el criterio de distancia se adecua tanto a los habitantes de las zonas rurales como a los de las ciudades. Por lo tanto, en Australia se aplican las siguientes normas para definir el entorno habitual:
Visitante del día: Ha viajado una distancia mínima de 50 kilómetros y ha permanecido
alejado del hogar por lo menos cuatro horas pero sin estancia nocturna;
Visitante que pernocta: Ha permanecido alejado del hogar como mínimo una noche, en
un lugar ubicado a una distancia de por lo menos 40 kilómetros del hogar;
Se excluye el viaje del día como parte del viaje con estancia nocturna, al igual que los
viajes de rutina y los movimientos entre el trabajo o la escuela y el hogar. Fuente: Oficina de Estadística de Australia (2013). Recuadro II.6
Definición del entorno habitual: ejemplo hipotético
País A utiliza tres criterios para definir el entorno habitual
Criterio Viajero 1 Viajero 2 Viajero 3
Frecuencia (periódica, irregular, la norma de “una vez por semana”
Se aplica irregular irregular Periódica, una vez por semana Duración
(fijada en cuatro horas)
Se aplica Más de cuatro
horas Más de cuatro horas Más de cuatro horas Fronteras
administrativas (sí/no) No No No Sí
Distancia (fijada en 50 km)
Se aplica Supera 50 km No supera 50 km Supera 50 km
Visitante No visitante No visitante País B utiliza cuatro criterios para definir el entorno habitual
Criterio Viajero 1 Viajero 2 Viajero 3
Frecuencia (periódica, irregular, la norma de “una vez por semana”
Se aplica irregular irregular Períodica, una vez por semana Duración (fijada en
cuatro horas)
Se aplica Más de cuatro
horas Más de cuatro horas Más de cuatro horas Fronteras
administrativas (sí/no) Se aplica No No Sí
Distancia
(fijada en 50 km) Se aplica Supera 50 km No supera 50 km Supera 50 km
No visitante No visitante No visitante
Criterio no satisfecho Criterio satisfecho Criterio no satisfecho Nota: Los países A y B deben determinarse si la persona viaja a una casa vacacional. Los viajes a casas vacacionales son por lo general viajes turísticos.
Recuadro II.10
Definición del entorno habitual: ejemplo de Georgia
En el contexto de las estadísticas de turismo, la Administración de Turismo de Georgia utiliza simultáneamente dos criterios de clasificación: la ubicación y la periodicidad. El criterio de ubicación toma en consideración la estructura municipal del país; esto es, para definir el entorno habitual, es fundamental determinar si un viajero interno ha via-jado fuera de su municipio. Los viajes dentro del municipio de residencia se consideran movimientos dentro del entorno habitual. Por lo tanto, a esos tipos de viajeros se los excluye de la categoría de viajeros internos.
El segundo criterio establece una frecuencia específica de visitas que se considera perió-dica. En particular, si un viajero interno georgiano visita otro municipio menos de una vez cada dos semanas, la visita no se considera periódica y, por ende, se clasifica como visita interna. En cambio, las visitas que ocurren con una frecuencia superior a una vez cada dos semanas no se clasifican así, ya que se entiende que son viajes periódicos, por lo que a esos tipos de viajeros se los excluye de la categoría de visitantes internos.
Utilizando los métodos mencionados supra, la Administración Nacional del Turismo realizó una encuesta mensual de viajeros internos basada en entrevistas personales. La encuesta recoge información de una muestra representativa (800 encuestados) de la población residente de 15 años de edad o más que hubiera tenido alguna experiencia relacionada con viajes en el país en el último mes.
Fuente: Administración Nacional de Turismo (2013).
Recuadro II.8
Criterios del entorno habitual: ejemplo de Nueva Zelandia
En Nueva Zelandia, para que un turista esté fuera de su entorno habitual, debe darse al menos una de las siguientes condiciones:
• La persona viaja en vuelo regular o por el servicio de transbordador interinsular; • La persona viaja más de 40 kilómetros desde su residencia (de ida) y fuera de la zona a
la que se desplaza diariamente para ir al trabajo o de visita; • La persona viaja como turista internacional.
Fuente: Oficina de Estadística de Nueva Zelandia (2013).
Recuadro II.9
Definición del entorno habitual: ejemplo de Austria
La Oficina de Estadística de Austria identifica los viajes internos y emisores mediante entrevistas telefónicas (encuestas por muestreos mediante entrevistas telefónicas con ayuda de computadora); de ahí que la definición de entorno habitual que se utiliza actual-mente es amplia. Dicha definición carece de un umbral de duración mínima, aunque sí toma en consideración la impresión subjetiva del encuestado de si su viaje debe conside-rarse o no un viaje turístico.
A los encuestados se les pregunta ante todo si el viaje que han realizado ha sido de nego-cios o de carácter privado, que podría incluir visitas a amigos o a familiares o a una casa vacacional de su propiedad (ya que los encuestados suelen suponer que esos viajes no se cuentan). A los encuestados que respondan “sí” se les informa de que no deben incluirse los viajes dentro del entorno habitual (el entorno vital directo del hogar y el lugar de tra-bajo o estudio y otros lugares visitados frecuentemente, incluso aunque estén algo ale-jados del hogar) ni los viajes de rutina (quincenales como promedio, o más frecuentes).
Fuente: Oficina de Estadística de Austria (2013).