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2.60. En las RIET 2008 se define el “motivo principal” de un viaje como “el motivo sin el cual el viaje no habría tenido lugar” (párr. 3.10). Al examinar los viajes turísticos, ese motivo principal debe ser “con cualquier finalidad principal (negocios, ocio u otro motivo personal) que no sea ser empleado por una entidad residente en el país o lugar visitado” (párr. 2.9). En la sección B.3.4 se examina el motivo principal de los visitantes que viajan en un grupo de viajeros o en un grupo de viaje.

2.61. En el caso de las personas que viajan solas, cada viaje turístico tiene un motivo principal, aunque un visitante también puede participar en actividades secun-10 Debe prestarse especial atención a

la forma en que se miden los viajes (si por una encuesta en fronteras o de hogares). Véase también el capítulo III, secc. D.2.1.

Recuadro II.14

¿Grupo de viajeros o grupo de viaje? Ejemplo hipotético

Un grupo de cuatro jóvenes adultos viajan juntos por auto de Bélgica al sur de Francia. Las decisiones las toman juntos, es decir, qué hacer y a dónde ir. El auto es propiedad de uno de los cuatro. Se decide que el costo del combustible se compartirá entre los cuatro jóvenes adultos y que, además, los otros tres compensarán al dueño del auto por el uso del auto uso durante el viaje (una suma equivalente al costo de desgaste). Si bien parecería que los cuatro “comparten” sus gastos, cada uno paga de hecho una cantidad específica por el viaje y durante él.

darias mientras viaja, distintas de ese motivo principal. Se puede reunir información sobre las actividades secundarias si esa información es pertinente a los fines analíticos: por ejemplo, una persona en viaje de negocios también puede dedicar par de días a la recreación.

2.62. El motivo principal de un viaje está estrechamente vinculado con las actividades principales que haya previsto realizar un viajero durante su estancia y contribuye considerablemente al nivel y pauta de sus gastos. Una persona que viaja principalmente por motivos de negocios por lo general se hospeda en tipos de hoteles distintos (que prestan diferentes clases de servicio) de aquellos en los que se hospeda una familia que viaja con fines recreativos o para visitar a familiares o amigos. Por ejemplo, los viajeros de negocios tenderán a buscar hoteles con “centros de negocios”, mientras que a las familias les interesarán más los espacios reservados para las acti-vidades de los niños. A la hora de diseñar la política turística debe tenerse presente que las personas en visitas de negocios responderán a tipos de incentivos diferentes y exigirán que esos incentivos se cumplan.

2.63. Como se mencionó anteriormente, la identificación de las actividades secundarias de los visitantes puede ser pertinente para las actividades de planificación y promoción y a los efectos del análisis de políticas. Tal vez sea conveniente, en parti-cular, que los responsables de formular políticas sepan cómo vienen respondiendo los visitantes a las actividades diversificadas en un destino y a las estrategias para motivar estancias prolongadas en el país, la región o el lugar visitado.

2.64. La tarea de determinar el motivo principal de un viaje, incluso de las per-sonas que viajan solas, no siempre es sencilla. Pese a ello, el criterio siempre debe ser el mismo: “el motivo sin el cual el grupo no habría realizado el viaje”. Por ejemplo, una persona podrá visitar un destino durante dos días con fines de negocios y luego per-manecer otros tres días para visitar lugares de interés. Con arreglo a nuestro criterio, se trata de un viaje de negocios, al tiempo que la actividad de esparcimiento —que podría ser incluso de mayor duración y acarrear mayores gastos— se clasifica como una actividad secundaria: “Vacaciones, recreo y ocio”. El mismo principio se aplica a una esposa que, por ejemplo, acompaña a una persona en viaje de negocios. Aun cuando la esposa realiza el viaje con fines de recreación únicamente, el viaje no se habría realizado si no es por el motivo de negocios. Por lo tanto, el motivo del viaje es “Negocios y motivos profesionales” (considerándose “Vacaciones, recreo y ocio” una actividad secundaria).

2.65. Los viajes que tienen como motivo principal el trabajo, al haber creado el viajero una relación empleador-trabajador con una entidad residente en el lugar visi-tado (por ejemplo, los trabajadores estacionales, que trabajarán en la agricultura, la construcción o los servicios turísticos; en la recogida de frutas; el servicio de mesas; o como ayudantes de obras públicas), no se consideran viajes turísticos. Esos viajeros tampoco se considerarán visitantes. En cambio, si el empleador reside en el país de ori-gen del viajero y el empleo consiste en trabajar en una tarea específica para un negocio específico durante un período de tiempo específico, en dicho caso el viajero se consi-derará un visitante, a fin de lograr la uniformidad con otros marcos macroeconómicos (particularmente a los fines de las estadísticas del comercio internacional de servicios). En ese caso, será importante crear una categoría separada para esos viajeros, si son lo suficientemente numerosos (RIET 2008, párrs. 2.35 a 2.38).

2.66. Por su parte, los artistas que viajan para presentar un espectáculo, los con-ferencistas u oradores invitados, o los técnicos enviados a instalar o reparar un equipo se considerarán visitantes, incluso si se les paga en el país visitado, porque no tienen

una relación empleador-trabajador en la que un productor residente, según se define en el MBP6 (párr. 11.13), gestiona y fiscaliza su trabajo.

2.67. En lo que respecta al motivo del viaje, en las RIET 2008 se señalan dos cate-gorías principales: motivos personales y motivos de negocios. La categoría de moti-vos personales se divide en ocho subcategorías y se alienta a los países a que elaboren otras subcategorías (si se consideran lo suficientemente importantes) en cada categoría (RIET 2008, párrs. 3.19 y 3.20). Para permitir la agregación y la clasificación y compa-raciones internacionales, esas nuevas subcategorías deben definirse de acuerdo con la misma estructura jerárquica. En cambio, si el número de casos es insuficiente para que una subcategoría internacionalmente definida sea significativa, tal vez sea necesario fundir las subcategorías. En todo caso, la distinción entre “negocios” y “motivos per-sonales” y la identificación de los viajes por motivos de salud y atención médica y los viajes por motivos de educación deberán cumplir como mínimo los requisitos para la compilación de los datos de viaje complementarios que se recomiendan para las esta-dísticas de la balanza de pagos (véase MBP6, párr. 10.87).

2.68. En la clasificación de los viajes turísticos por motivo principal, tal y como se presenta en las RIET 2008 (párrs. 3.14 a 3.21), las clasificaciones anteriores se expo-nen en mayor detalle, se describe el posible contenido de cada categoría y subcategoría y se incorporan nuevas categorías que han venido ganando en importancia en todo el mundo desde la publicación de las Recomendaciones sobre las estadísticas de turismo,

1993.

2.69. Las principales subcategorías se enumeran infra. Cabe señalar que, en lo concerniente a la incorporación de esta clasificación recomendada en las encuestas de visitantes, la ordenación y jerarquización de las categorías y subcategorías pueden influir de manera notable en las respuestas, por lo que deben considerarse cuidadosa-mente en el diseño de la encuesta. Se recomienda una pregunta de primer nivel para determinar, por una parte, los motivos personales y, por otra, los motivos de negocios y profesionales, a la que han de seguir preguntas de segundo nivel que pueden precisar un mayor grado de detalle (como el de las subcategorías de “motivos personales”).

Clasificación de los viajes turístico por motivo principal

1. Motivos personales

1.1. Vacaciones, recreo y ocio 1.2. Visitas a amigos y familiares 1.3. Educación y formación 1.4. Salud y atención médica 1.5. Religión/peregrinaciones 1.6. Compras

1.7. Tránsito 1.8. Otros motivos

2. Negocios y motivos profesionales

2.70. Para clasificar el motivo principal de un viaje tal vez sea necesario que algunos países adapten sus clasificaciones existentes. Por ejemplo, los países a los que llegan algunos visitantes a bordo de cruceros o yates, como parte de un viaje que tam-bién incluye numerosas visitas a otros lugares y países, deberían prever una subcate-goría específica de motivo que permita que esos visitantes se clasifiquen a sí mismos como que “viajan en crucero o en embarcación de recreo”, en la subclase “vacaciones, recreo y ocio”, sin ningún otro motivo o destino específico, aunque esto no siempre es así, como se puede apreciar en el siguiente ejemplo de un país.

2.71. En países donde un aspecto fundamental es el número de visitantes que reciben tratamiento médico, cabe mencionar que el motivo de “salud y atención médica” guarda relación con los viajes que se hacen específicamente para recibir tra-tamiento médico, independientemente de que sea por decisión propia del visitante o, por ejemplo, de una junta médica o un sistema de seguridad social. Así se garantiza la uniformidad con las estadísticas elaboradas desde la perspectiva de la oferta y con el diseño de políticas regionales cuyo objetivo es promover el fomento de la oferta de esos visitantes.

Recuadro II.15

Modificación de la lista de motivos que se propone

Los países tal vez deseen simplificar la lista que se propone o, en su defecto, utilizar una cla-sificación diferente y más detallada. Eso es posible, pero las consecuencias deben sopesarse cuidadosamente.

A la hora de crear nuevas subcategorías o introducir las que se recomiendan, los países no deben perder de vista que cada subcategoría debe abarcar un número suficiente de casos, de manera que las respuestas que se obtengan, generalmente mediante una muestra, produzcan resultados estadísticamente significativos.

Por ejemplo, algunas islas del Caribe vienen promoviendo los viajes de luna de miel como un nuevo mercado especializado, al tiempo que los departamentos de comercialización han insis-tido en incluirlos como una subcategoría de motivo distinta. Sin embargo, sería importante garantizar de antemano que el número de observaciones en la muestra sea suficiente para ela-borar una serie de datos estadísticamente fiable. En los casos en que se espera que la población de que se trate, pese a ser pequeña, sea de interés para el diseño de la política turística, sería mejor reunir información sobre las características de esas personas directamente, empleando un cuestionario, por ejemplo, en los establecimientos de alojamiento que se sabe prestan ser-vicios a ese segmento del mercado.

Recuadro II.16

Características de los viajes turísticos: ejemplo de España

Dado el elevado número de visitantes a España, es posible y estadísticamente significa-tivo introducir nuevas subdivisiones dentro de sus subcategorías de mosignifica-tivos de ocio y de negocios:

• Motivos de ocio:

– Turismo gastronómico – Turismo cultural – Turismo deportivo – Campo y playa (descanso) – Otros tipos de ocio

• Motivos de negocios

– Asistencia a ferias comerciales, congresos y convenciones – Trabajo estacional

2.72. En el caso de las corrientes internacionales de viajeros, las autoridades de migración suelen preguntar el motivo de las visitas. A fin de garantizar la comparabili-dad internacional, las categorías de “motivo principal de la visita” deberán correspon-der a la clasificación de los viajes turísticos de acuerdo con el motivo principal.

2.73. Por otra parte, tal vez no sea posible que los que observan a los viajeros en los lugares de alojamiento distingan entre las personas que viajan por motivos perso-nales y las que viajan por razones de negocios.