3.9. Es importante subrayar que la terminología, y, por ende, la medición, aso-ciadas con la demanda dependen de la forma de turismo (véase el párr. 2.41 supra). En particular, los viajes y las visitas (véase el cap. II, secc. B.3) tienen significados diferen-tes para las distintas formas de turismo.
3.10. Para el turismo receptor (como para todos los viajes receptores), lo que usualmente se observa como “viajes” son los desplazamientos de no residentes a través de fronteras internacionales. Desde la perspectiva de las estadísticas de turismo, hay una sola excepción notable: el viaje que realiza una persona que ha entrado al país como un no visitante pero que luego participa en una actividad turística secunda-ria, como por ejemplo, una persona que llega al país para trabajar para una empresa residente que, después, hace un viaje turístico mientras se encuentra en el país, o un diplomático extranjero que hace un viaje dentro del país por razones personales (véase el párr. 2.45 supra). Si la observación contiene un simple recuento de los cruces fron-terizos, no será posible asociar a esa persona con todos los demás viajes o visitas que haya podido realizar durante el período de referencia. Además, mientras las estadís-ticas podrán referirse a “visitantes”, lo que se ha observado realmente son “llegadas” (o “viajes turísticos”) (véase el cap. II, secc. B.3). Se alienta a los países a que empleen
una terminología precisa y uniforme en todas las publicaciones relacionadas con la difusión de datos estadísticos sobre el turismo.
3.11. En el caso del turismo interno, si los datos se recolectan mediante una encuesta de hogares, los viajes observados serán “de ida y vuelta”, lo que permite aso-ciar a las personas con cada uno de los viajes (de ida y vuelta) que hayan realizado durante el período de referencia. En este caso, se establecerá una distinción entre un viaje y la persona que viaja, mientras que las características se asignarán de forma inequívoca a una u otra de estas unidades de observación.
3.12. Se aplicaría el mismo enfoque a los datos del turismo emisor cuando se los mide en una encuesta de hogares. Sin embargo, cuando se miden en la frontera, sólo pueden observarse las visitas, fracciones de los viajes emisores o internos. Nor-malmente, en las encuestas en fronteras no hay tiempo para recopilar datos sobre la persona que realiza el viaje. Aun cuando la distinción entre “viaje” y la “persona que viaja” puede ser sutil, debe tenerse en cuenta a la hora de comparar los datos tomados de fuentes diferentes.
Recuadro III.1
Estimación (ponderación): ejemplo de la Encuesta sobre viajes de residentes del Canadá
Las Encuestas sobre viajes de residentes del Canadá se producen en base a datos de encuestas a los que se aplican coeficientes de ponderación, lo que permite inflar esos datos para hacerlos concordar con la población no institucionalizada de 18 años de edad o más del Canadá. Los coeficientes de ponderación que se calculan para producir estima-ciones se refieren a la persona, el viaje y la persona-viaje.
Para la creación de coeficientes de ponderación para la persona el punto de partida es el coeficiente de subponderación que se utiliza en la Encuesta sobre la Fuerza de Trabajo. Acto seguido se ajusta el coeficiente de ponderación para la persona para reflejar a) el submuestreo de los grupos de rotación en la Encuesta sobre la Fuerza de Trabajo, b) el submuestreo de las personas (de 18 años de edad o más) en un hogar, c) las no respuestas y d) la calibración respecto de totales de control conocidos (grupos por edades y sexo, totales del área metropolitana del censo). Los registros de la persona desde el segundo mes de recogida son tratados para determinar la posible presencia de sesgos de memoria. Del coeficiente de ponderación para la persona se deriva el coeficiente de ponderación para la persona-viaje tras efectuar un ajuste por a) viajes idénticos, b) la relación de viajes declarados e informados, c) los viajes informados que carecen de datos esenciales y d) las no respuestas a nivel de viaje. Los coeficientes de ponderación para la persona-viaje tam-bién se tratan para determinar la presencia de valores atípicos, al tiempo que los registros desde el segundo mes de recogida se ajustan por sesgo de memoria. Estos coeficientes de ponderación se utilizan para estimar el volumen de viajes.
Por último, el coeficiente de ponderación para el viaje se deriva dividiendo el coeficiente de ponderación para la persona por el número de adultos (personas de 18 años de edad o más) en el hogar que acompañó al encuestado en el viaje. Los coeficientes de
B.1. Objetivos
3.13. En relación con el turismo receptor y el turismo emisor, se ofrecerá orien-tación sobre lo siguiente:
• El establecimiento del universo de no residentes (viajeros internacionales) en un viaje receptor y de residentes que regresan de visitas o viajes emisores para el período de referencia;14
• La identificación, dentro de esos universos, de los viajeros que son visitantes y los que no lo son;
• El establecimiento de las características principales de los viajes de los visitantes internacionales según:
—La duración —El motivo principal —Los medios de transporte
—Los tipos de alojamiento utilizados
—Otras características (bien de la visita/viaje o del visitante internacional) 3.14. En el caso del turismo internacional, las principales fuentes de informa-ción serán las siguientes:
a) Los registros administrativos (de control fronterizo, los informes de
aero-puertos y operadores de transporte público (autobuses, aerolíneas, ferroca-rriles));
b) Los recuentos físicos de las corrientes;
c) Las encuestas especiales destinadas a reunir información complementaria,
en las fronteras o en sus inmediaciones, en atracciones turísticas y en esta-blecimientos de alojamiento.
3.15. Cabe insistir en que cualquier país que se proponga elaborar un sistema de recopilación de datos del turismo internacional deberá precisar primero todos los registros administrativos pertinentes de que se dispone. (De hecho, incluso los países que poseen sistemas desarrollados de recopilación de datos deberían cerciorarse de que han identificado y examinado esas fuentes para su posible aportación de datos comple-mentarios). La motivación principal para identificar esos datos radica en el hecho de que ya han sido reunidos y no suponen la asignación de recursos adicionales. Esto es particularmente importante para los países que carecen de un sistema de estadísticas de turismo desarrollado, que suelen ser los países cuyos recursos son muy limitados. Además, la organización de una nueva encuesta sin antes investigar la información de la que ya se dispone en fuentes administrativas podría dar lugar a la duplicación de esfuerzos en los casos en que ya se dispone de datos procedentes de encuestas.
3.16. En relación con el turismo interno, se ofrecerá orientación sobre las medi-ciones destinadas a:
• Identificar en la población total los residentes que han viajado dentro del país una o más veces en el período de referencia;
• Distinguir los viajes turísticos internos de los demás viajes internos, en particular los viajes emisores y las visitas emisoras como parte de los viajes internos;
• Identificar los viajes turísticos y caracterizarlos según: —La duración
—El motivo principal —Los medios de transporte
—Los tipos de alojamiento utilizados —Otras características
14 Nuevamente, hablamos aquí de personas pero nos referimos a viajes: la misma persona que realiza distintos viajes en el período de referencia se contará como varios visitantes (o viajeros para la balanza de pagos).
3.17. En el caso del turismo interno, se obtendrá información principalmente por conducto de:
a) La realización de encuestas de personas seleccionadas directamente a esos
efectos (probablemente mediante entrevistas telefónicas);
b) La utilización de encuestas de hogares bien como módulos anexos a las
encuestas de hogares multipropósitos de carácter más general o como encuestas específicas (la muestra estadística se derivará del más reciente censo de población o de cualquier otro registro actualizado de hogares o de personas).
c) Encuestas en los establecimientos de alojamiento y en las atracciones
turís-ticas que, como en el caso del turismo receptor, también podrían utilizarse pero que probablemente observarán tramos o fracciones de un viaje turís-tico (y no un viaje de ida y vuelta entero).
B.2. Frecuencia de la medición
3.18. Muchos países presentan sus estadísticas de turismo todos los años. Sin embargo, esto no es suficiente para formular políticas ni a efectos de la balanza de pagos en particular, que por lo general deberá compilarse como mínimo una vez por trimestre.15 En la mayoría de los países el turismo, y sobre todo el turismo internacio-nal, está sujeto a variaciones estacionales relacionadas con el clima (en el país de origen o en el de destino), las festividades religiosas, las temporadas de fiestas u otros factores que afectan los distintos mercados de origen y de destino con diverso grado de inten-sidad. Esas fluctuaciones deben medirse, ya que revisten una importancia crucial para comprender las corrientes de turismo y formular políticas.
3.19. La pauta de estacionalidad deberá analizarse para cada una de las tres for-mas de turismo. A efectos de las políticas, se trata de una cuestión importante. Por ejemplo, a fin de adoptar decisiones sobre la construcción de instalaciones de aloja-miento (u otras instalaciones turísticas), no basta con saber el número total de llega-das y la duración media de las estancias de los visitantes durante el año. También es importante saber cómo se distribuye esa demanda en el tiempo (semanas, meses, año) a fin de establecer si la oferta de habitaciones (y otras instalaciones turísticas) es sufi-ciente en todo momento o, por ejemplo, si es necesario construir nuevas habitaciones (o promover otras soluciones, como el alquiler de espacio de alojamiento de otros tipos de proveedores) para responder a los niveles máximos de demanda que se registran en las temporadas de marcada alta.
3.20. En los casos en que la información básica necesaria para medir las corrien-tes de turismo internacional se recoja mediante procedimientos administrativos (fundamentalmente los datos de inmigración, empresas de transporte, puertos, aero-puertos, entre otros), la observación es permanente. Sin embargo, es posible que los datos no se procesen o se entreguen a las administraciones de turismo en un flujo constante. Con bastante frecuencia a las administraciones nacionales de turismo se les dificulta obtener información actualizada sobre una base más o menos continua, especialmente en los países en que los procesos de inmigración no están totalmente computadorizados o centralizados. En esos casos, las administraciones nacionales de turismo deberían centrar sus esfuerzos en recolectar esa información por lo menos trimestralmente. La información también deberá facilitarse de manera tal que permita la clasificación cruzada con la información sobre diferentes variables recogidas simul-táneamente con el recuento básico (por ejemplo, el país de residencia, la nacionalidad, la duración de la estancia, el motivo del viaje). En general, las administraciones
nacio-15 El FMI recomienda difundir los datos anuales en un plazo de dos trimestres después de finalizado el año de referencia. Sin embargo, se alienta encarecidamente la compilación de datos trimestrales, en un plazo de dos trimestres después de finalizado el trimestre de referencia (véase El Sistema General de Divulgación de Datos 2013).
nales de turismo (o las oficinas nacionales de estadística si estas están encargadas de producir la información) deberían recibir microdatos (con la identificación personal de los viajeros borrada) de las fuentes originales de los datos en la forma de bases de datos o archivos electrónicos de uso fácil.
3.21. Si la información debe obtenerse mediante una muestra (por ejemplo, encuestas de hogares de residentes para el turismo interno y emisor y encuestas en fronteras para el turismo internacional), la frecuencia de observación real dependerá de la pauta estacional prevista y del costo general. Sin embargo, la observación de más alta frecuencia no necesariamente hace aumentar los costos. Por ejemplo, si el objetivo es producir 120.000 observaciones, quizá resulte menos costoso realizar la encuesta continuamente a lo largo del año y producir 10.000 observaciones por mes con un pequeño equipo de entrevistadores que puede mantenerse todo el año, en lugar de pro-ducir las 120.000 observaciones en el verano, lo que requeriría pocos meses de trabajo a cargo de un equipo grande.
3.22. No obstante, es importante reconocer que el número de visitantes o de via-jes es la variable clave básica de todo el sistema. La tarea de garantizar que los datos recopilados sean suficientes, precisos y fiables requerirá especial atención. En el caso del turismo interno observado mediante encuestas personales o de hogares, la utilización de un período de referencia más largo permitirá un mayor número de observaciones pero también planteará cuestiones de calidad, ya que los recuerdos tienden a desvane-cerse (véase la sección D.2.2.2). En cambio, la utilización de un período de referencia más corto precisará un mayor volumen de recursos financieros y técnicos, porque se requerirá un mayor número de entrevistas para reunir datos sobre un número deter-minado de viajes (por cuanto un menor número de personas habrá viajado durante un período de referencia más corto).
Recuadro III.2
Medición de la estacionalidad en las estadísticas de turismo
A la hora de analizar las series cronológicas el objetivo general consiste en poder reco-nocer variaciones significativas en la dirección y el nivel de la actividad económica. En el campo de las estadísticas de turismo se observa una pauta estacional recurrente en las series cronológicas de muchos países que eclipsa el comportamiento subyacente de la serie. No cabe duda de que las estaciones ejercen una influencia incuestionable en la actividad económica y social.
La presentación completa (la fuente se ofrece infra) tiene por objeto mejorar la interpre-tación de las cifras relacionadas con el turismo mediante una explicación del concepto de ajuste de serie cronológica y la respuesta a las tres preguntas siguientes:
1. ¿Por qué es necesario el ajuste?
2. ¿Qué nos dicen los resultados ajustados? 3. ¿Cómo pueden ajustarse los datos?
Fuente: Laimer, P. y Ostertag-Sydler, J. (2009).