METHODOLOGY 3.1 OVERVIEW
2. Process and knowledge base
3.6. RESEARCH METHODS 1 Participants
3.6.3. Data Analysis Methods
3.6.3.2. Data Analysis Method 2: Analysing the In-depth Interviews
1. La teoría del género y del poder enfatiza cómo los hombres y las mujeres se socializan en roles de gé- nero. Esos roles aprendidos afectan a las interacciones íntimas y a la capacidad para negociar la adop- ción de conductas de protección.
2. Los factores claves enfatizados en la teoría de la red social son el papel del apoyo social y de las redes a la hora de determinar, apoyar o disuadir ciertas conductas. Las normas pueden fomentar o desalentar algunas conductas de riesgo del VIH/ETS. Además de las propias normas que son de carácter auto-re- ferente, existen las denominadas normas subjetivas y descriptivas. Las normas subjetivas han recibido un apoyo empírico débil (véase Cuadro 4.1); por su parte, las normas descriptivas («lo que hacen las per- sonas similares a mí»), son un factor predictor más importante del uso del preservativo, probablemente porque lo que se percibe que la gente hace indica lo que es «válido» o «real», más que lo que la gente dice que hay que hacer.
3. La percepción de la actitud de la pareja hacia los preservativos también es un buen predictor de su uso; de hecho, el impacto de las normas y las actitudes en el uso del preservativo depende del tipo de pareja (Glasman y Albarracín, 2003). Debido a que los amigos y familiares influyen más que las parejas oca- sionales, las personas pueden utilizar preservativos con una pareja esporádica si sus amistades creen que su uso es apropiado y justificado en ese contexto, mientras que la opinión de la pareja puede ser el fac- tor más importante cuando las personas tienen relaciones con parejas estables, ya que éstas ejercen una mayor influencia a la hora de tomar decisiones que las parejas ocasionales.
4. Existen diversos sesgos cognitivos que afectan a la percepción de las normas sociales: a) el falso con-
senso: la tendencia de las personas a sobrestimar una conducta cuando son ellas las que la ejecutan (por
ejemplo, los que usan preservativo dicen que el 40 por ciento usa y los que no usan dicen el 20 por cien- to); b) la falsa unicidad: tendencia a creer que las conductas positivas son menos comunes de lo que re- almente son (por ejemplo, los que usan preservativo creen que usan el 40 por ciento cuando en realidad es el 60 por ciento) y, c) la ignorancia pluralista o la tendencia a creer que hay un porcentaje mayor de personas que está en contra del preservativo en relaciones ocasionales, cuando en realidad la mayoría está a favor de su uso (Ubillos, Páez, Mayordomo y Sánchez, 2003).
5. El capital social comprende factores como la confianza, la reciprocidad y la cooperación entre los miem- bros de una red social que se dirige a alcanzar metas comunes. Se ha demostrado que el capital social puede estar inversamente relacionado con la prevalencia de las ETS y los casos de SIDA. Kawachi y Berkman (2000) identificaron tres mecanismos potenciales de la influencia del capital social: a) direc- tamente, al aumentar la cohesión social; b) indirectamente, por su influencia en las conductas de riesgo y de protección, y c) indirectamente también por su influencia en el acceso a los servicios de salud. 6. Finalmente, las relaciones interpersonales ejercen una influencia profunda sobre las conductas asocia-
das con el VIH/ETS. La historia de la relación y la etapa en la que ésta se encuentra influyen en la ha- bilidad para discutir y mantener conductas de salud preventivas (Misovich et al., 1997). La comunicación, la negociación y lo cómodo que nos encontremos con la conducta sexual explícita contribuyen a la pro- babilidad de que la conducta protegida se mantenga.
2.5. Quinto Dominio: factores ecológicos y estructurales
El dominio ecológico y estructural subraya el hecho de que hay circunstancias más allá del individuo y del gru- po social que afectan a la salud y al bienestar. Ese ha sido uno de los argumentos sobre los que hemos erigido el mismo proceso de intervención desde el primer capítulo. Este dominio integra los factores psicológicos, organizacionales y culturales, así como una planificación y una regulación comunitaria. Todos ellos resultan
necesarios para abordar los problemas de salud. Estos factores entran dentro de condiciones superestructurales (por ejemplo, homofobia, racismo, sexismo), estructurales (por ejemplo, leyes, políticas), y ambientales (por ejemplo, condiciones de vida, presiones sociales) (Dolcini et al., 2004). Sus bases teóricas tienen como marco de referencia modelos económicos, sociales y políticos tales como la movilización comunitaria, el empower-
ment, el asesoramiento y los programas de acción social (Freire, 1973).
De acuerdo al modelo de empowerment de Freire, las personas asumen el control y el dominio de sus vidas en el contexto de sus ambientes sociales y políticos. Bajo este modelo las personas trabajan para el cambio so- cial y para el incremento colectivo de la calidad de vida, desarrollando una mayor capacidad para ejercer pre- sión política.
Las aproximaciones comunitarias enfatizan las estrategias que se dirigen al desarrollo de las habilidades de asesoramiento, así como de movilización y organización de los miembros de la comunidad. No se incide sólo en las metas a corto plazo, sino que entran en juego procesos de participación para llevar a cabo cambios indi- viduales, grupales y estructurales. El asesoramiento ha sido utilizado para abordar conceptos incluidos en el do- minio estructural/ecológico. Se refiere a una serie de estrategias utilizadas para provocar un cambio en la opinión pública y movilizar los recursos necesarios y las fuerzas oportunas para apoyar un tema o una política, y los es- fuerzos para cambiar las condiciones comunitarias relacionadas con la salud.
La movilización comunitaria y el asesoramiento han tenido un impacto significativo en algunas áreas rela- cionadas con el VIH/ETS que incluyen la distribución de preservativos. Los medios de comunicación se han utilizado frecuentemente como una estrategia, exitosa en determinados campos, para influir en los cambios po- líticos y legislativos.
Es importante reseñar que en este dominio los determinantes institucionales constituyen barreras que influ- yen en las condiciones de salud y en la calidad de vida. Para detener la transmisión del VIH/SIDA a gran esca- la, los programas comunitarios y estructurales son un complemento crítico de las aproximaciones individuales. Aunque los cambios a gran escala son producto de procesos que a menudo requieren un tiempo prolongado, probablemente también tienen un impacto que se mantiene a largo plazo. Sin embargo, los profesionales se en- cuentran con multitud de barreras al intentar propiciar cambios ecológicos y estructurales. Por ejemplo, las res- tricciones de fondos económicos a las que se ven sometidos determinados equipos de profesionales al tratar de diseñar intervenciones cuyos contenidos pretenden abordar los factores que se encuadran dentro de este domi- nio. Además, se requiere a menudo de la acción política para conseguir cambios sustanciales en este nivel.
En el Cuadro 4.2 se ofrece un resumen sobre las aportaciones de todos los modelos y aproximaciones que se ha descrito en los dos apartados anteriores. Esta información se refiere a los contenidos esenciales que se de- ben incluir a la hora de diseñar una intervención para reducir el riesgo de transmisión sexual del VIH/SIDA.
CUADRO 4.2. CONTENIDOS DE LAS INTERVENCIONES DIRIGIDAS A LA PREVENCIÓN SEXUAL