• No results found

3. Methodology to develop a demand response programme and the definition of typical

3.3. Define demand response scenarios

En el caso de las mujeres las amenazas de violación fueron una de las formas de violencia sexual más frecuentemente relatada. Como parte del trato desde el inicio de sus capturas, muchas mujeres señalaron lo que diceElgalia Baba Sidi hablando de su propia experien-

cia: a las mujeres nos amenazaban con violarnos.

En el contexto de las detenciones y desapariciones de la década de los años 70 y 80, varias de las mujeres entrevistadas relataron las amenazas de violación sexual de las que fueron objeto. Las amenazas de violación se hicieron como parte del conjunto de torturas a las que fueron sometidas las mujeres y los hombres en dicha época.

Durante la tortura me preguntaban por lo que llevaba, y me amenazaban con violarme. El Ghalia Djimi.

Estuvimos en la comisaría de policía hasta que llegó el director de la Seguridad Leaneigry, y nos insultó con lo más bajo de las expresiones, nos amenazó con que seríamos violadas sexualmente, Leaneigry personalmente nos amenazó, y gracias a Dios fuimos puestas en libertad.Fatimetu Ment Aly Maaty.

Las amenazas de violación fueron vividas con mucho terror por las mujeres, como un ataque a su identidad e intimidad.

Me acuerdo bien de una noche en la que vino un gran responsable que se llama Alyamani. Acudió para interrogarnos, nos insultó, nos amenazó con la violación sexual. Creo que estaba en un estado de embriaguez y obligó a otro que estaba detenido como nosotros, y que era policía, a elegir una mujer para violarla, fue un momento de gran tensión para nosotras. La dignidad es algo muy importante

para todo el mundo y en especial para los saharauis, pero gracias a Dios al final

no ocurrió nada. Rahma Aly Dailal.

La amenaza de violencia sexual con una botella también fue descrita en algunos casos de mujeres. El uso de la virginidad y la integridad de las mujeres fue relatado en mu-

chos testimonios como parte de los comportamientos sexistas y violentos de sus captores contra las mujeres. El siguiente caso se produjo en 2010, en una mujer que manifestaba pacíficamente en apoyo del activista Elarbi Massaud frente a su domicilio. Las amenazas de los captores se extienden en el tiempo hasta la actualidad.

Y me amenazaron con violarme mediante una botella de cristal que en esos momentos

me la ponían sobre mis muslos y me preguntaban con un tono amenazante si prefiero

salir del lugar doncella y virgen o señora, en esos instantes yo no podía hablar, única- mente gritaba y sollozaba del dolor, dejaron de sujetarme, me desesposaron, empecé a vestirme haciéndolo con toda la ropa puesta al revés porque no veía nada…me gol- pearon en la cabeza, me decían levántate no te acuestes, lo único que te aconsejamos es que no hables ni comentes con ninguna persona, con nadie lo que aquí ha pasado y si nos enteramos que has dicho una sola palabra de lo sucedido te desprestigiaremos publicando las fotografías que te hemos tomado en las redes sociales. Izana Ameidan. De estas amenazas fueron también conscientes numerosos hombres dado que se hicieron en el marco de capturas colectivas.

He oído como insultaban a las chicas, insultos insoportables y amenazas de viola- ción, yo no los veía pero oía como les decían: “Tú eres tal, te voy a hacer tal”. No los veíamos pero les oíamos todo lo que les decían. Les decían: “¿Tú sabes hacer el amor? ¿Sabes practicarlo?” Este tipo de cosas. Hay unas que no les contesta- ban y hay otras pobres que les contestaban diciendo sí, sí, intentando evitar que les pegaran, pero les pegaban igual. Bazeid Salek.

Sin embargo, las amenazas de violación no solo se dieron en los periodos de interroga-

torios. Las amenazas y el riesgo de violación para las mujeres fueron vividos frecuente-

mente durante todo el periodo de detención. El secreto de sus detenciones, la ausencia de cualquier garantía para sus vidas y el poder omnímodo de sus captores suponían una amenaza latente permanente a su integridad. La práctica de insultos o amenazas sexuales era parte de los mecanismos de control en dichos centros.

En medio de la indefensión propia de dichas condiciones de detención, la vida cotidiana de las mujeres estaba caracterizada por amenazas veladas o directas y por una sensación de riesgo permanente, especialmente cuando las mujeres eran recluidas en lugares de aislamiento o se encontraban solas.

A mí personalmente el coronel, el jefe, ha venido y me ha dicho: “Oye Aminatou por favor si hay amenaza de violación o si alguien de la policía te dice algo hay que informarme, porque yo conozco a tu familia, eres de una gran familia no quiero que nadie te toque”. Me ha dejado preocupada, porque no sabía esto, tampoco tenía la idea que la policía podía hacer esto, porque estaba en otro mundo. Lo pasé mal por- que estuve sola y aislada en un pasillo durante nueve meses, entonces en la noche no podía dormir, tenía mucho cuidado. Tampoco podía ir al sitio donde estaban los baños, siempre con mucho cuidado, siempre esperaba que alguien de los hombres o de las mujeres fuera al baño para que yo también pudiera ir. Aminatou Haidar. La mayoría de los casos investigados corresponden a los periodos de las detenciones/desapari-

ciones entre 1975-1993, pero estas amenazas de violación se han seguido produciendo contra las mujeres detenidas en los últimos años en numerosos casos de detenciones arbitrarias y torturas. Incluso en detenciones que se prolongaron solo unas horas en vehículos policiales. Algunas de estas amenazas de violación contra jóvenes saharauis han sido denunciadas y no se tiene ninguna constancia de que fueran investigadas, como en los siguientes casos.

Me llevaron en el coche con cinco policías. Me amenazaban verbalmente “te va- mos a violar…” Sultana Sidibrahim Mohamed Jaya.

En 2009 hubo un intento de violación sexual. Fui detenida en 2009, en ese mo- mento yo salía de mi casa y noté que un vehículo negro me seguía muy de cerca, me dirigí a la calle Maatala, un policía me paró y los hombres bajaron del coche y me obligaron a subir. En el vehículo policial comencé a recibir golpes. Éste se dirigió a las afueras de la ciudad, allí mismo comenzó el interrogatorio, me hicieron preguntas sobre las actividades que yo hacía, me negué a contestar. Me presentaron Hamid El Bahri y Aziz Anouch que ya falleció. El interrogatorio gi- raba sobre unos escritos en los muros de la calle, al recibimiento Hmad Hammad y a las actividades de organización interna de los estudiantes de mi edad. Me amenazaron con violarme, pero no consiguieron que hablase. Me trajeron hasta la avenida Smara y se deshicieron de mí, me dijeron que no contara nada de lo que había pasado en el vehículo.Hayat Erguibi.

Hayat Erguibi D.N.I. nº SH 151483

Polideportivo Mulay Rashid, EL AAIÚN

Al señor Procurador General en el Tribunal de Apelación del Aaiún. Asunto: DENUNCIA

Saludo y respeto.

En relación con el asunto arriba mencionado, y dado que soy una alumna en el 9º de Instituto, he

sido víctima de una agresión más el 22 de marzo del 2009 por parte del oficial de la policía Abde-

laziz Anouch, que me detuvo de una forma arbitraria junto con mi amiga Meimuna Ameidan en la avenida Gran Magreb, nos pegó a las dos de forma violenta y agresiva, además de los insultos humillantes y degradantes. Y después me amenazó de muerte, sobre todo, tras denunciarle a él y a otros agentes de policía por secuestrarme el 22 de febrero del 2009, y llevarme a las afueras. Una vez allí, me desnudaron y practicaron contra mi persona todo tipo de vejaciones sexuales durante muchas horas durante las cuales me interrogaron con violencia para acabar tirándome en un estado lamentable cerca de mi casa. Dicha denuncia por trato degradante y humillante, lleva

el número 14/24/09 y con fecha del 27 de febrero de 2009, exigiendo la apertura de una investi-

gación para esclarecer su culpabilidad puesto que es el responsable junto con su compañero Mo-

hamed Hassuni, de lo que he sufrido. Pero, hasta el momento, la justicia no ha seguido su curso y ninguna investigación se ha llevado a cabo para juzgar estos crímenes graves y deplorables que han afectado mi integridad física y psicológica. Peor es lo que está sufriendo mi familia, que se encuentra bajo presión para obligarme a retirar mi denuncia contra este oficial y sus compañeros, que cada vez que me ven, me amenazan, me agreden y me insultan.

Una vez más, y dado que el mismo oficial me amenaza de muerte y de secuestro, y después de

retenerme en la avenida Central, os responsabilizo de todo cuanto me pudiera pasar. Y os lla-

mo a tomar las medidas necesarias urgentes para reactivar la denuncia de acuerdo con la Ley y con los Tratados Internacionales relativos a los Derechos Humanos, que Marruecos mismo ha ratificado; asimismo, os pido protección ante las actuaciones de los agentes de policía que nos vigilan y hostigan continuamente tanto a mí como a mi familia y me persiguen en el recorrido desde mi casa al instituto número 3 donde estudio.

En el momento que sigo a la espera de que vuestra justicia ponga fin a éstas prácticas que afectan a mi derecho a la vida y a la seguridad, me sorprende el mismo oficial junto con otros agentes que actúan bajo sus órdenes, desafiando la Ley y agrediéndome sin motivo

alguno, pareciendo una venganza y un intento de obligarme a callar y renunciar a la de-

nuncia interpuesta contra él ante vuestro honorable Tribunal y ante las organizaciones y asociaciones de defensa de los derechos humanos que hoy por hoy siguen mi caso. Dado que se trata de un crimen contra la humanidad.

A través de esta denuncia reitero mi demanda ante su señoría para abrir una investigación justa e imparcial acerca de las prácticas humillantes, abusivas y degradantes de las que soy objeto continuamente por parte de éste oficial, sus colaboradores y los agentes de policía que actúan bajo sus órdenes. Con firme decisión de juzgar a todos por estos crímenes que han cometido contra mi persona y mi familia, que vive una situación de miedo y de terror por las prácticas abusivas llevadas a cabo por los agentes de la policía.

En el caso de los hombres, las amenazas de violación se hicieron la mayor parte de las veces durante los interrogatorios y torturas. Sin embargo, en algunos pocos casos también incluso desde el mismo momento del arresto. El siguiente caso corresponde al testimonio del hermano de un menor que fue detenido, y posteriormente desaparecido en 1993.

Todavía me acuerdo de la persona que lo arrestó, es el que últimamente desem- peñaba el cargo de gobernador de la seguridad en Dajla el que le llaman El Arbi Hariz, nunca se me olvida como ofendió y humilló a mi padre en el momento que le preguntó hacia dónde se llevan a El Hafed. El policía le contestó: “Tu hijo es guapo, bonito y bueno para violar”. Hamma El Koteb.

También en el caso de los hombres detenidos en los centros clandestinos de detención, la amenaza de violación sexual se usó como método para aterrorizar a los detenidos.

Te amenazan con violarte con botellas, cualquier cosa que te aterroriza. Baschir Azman Hussein.

Así como en el caso de las mujeres la propia condición de mujer fue utilizada para aterrorizarlas sobre las consecuencias de una posible violación respecto a su identidad como mujeres, sus re-

laciones de pareja o matrimonio, en el caso de los hombres los torturadores utilizaron amenazas basadas en estereotipos sexistas para tratar de quebrar un sentido de identidad masculina.

Una de las cosas que fue terrible para mí, fue que me ponen una botella delante de mí y me dicen que vamos a hacerte sentar sobre esa botella. Otras veces me decían que me iban a violar, que estábamos allí para volver hombres hechos y derechos. Mohamed Fadel Massaaud Boujemaa Fraites.

Varios de los hombres detenidos, en los últimos años, han relatado también como las amena-

zas de violación formaban parte de las formas de tortura que sufrieron. Los siguientes dos ca-

sos corresponden a muchachos jóvenes que habían participado en manifestaciones pacíficas.

Cuando me torturaban me llevaban fuera, pero no me quitaban la ropa. Hubo amenazas de violación sexual. Lefkrir Kaziza.

La primera noche en el cuartel me quitaron toda la ropa, me quedé solo con el ba- ñador. Después, totalmente desnudo me cogieron de los pies y me tiraron al suelo, me golpearon y me torturaron de esa manera... Lamadi Abdeslam.

Manoseos, tocamientos y violación corporal

Las amenazas de violación no son sólo verbales. Los relatos de las víctimas in-

cluyen prácticas como tocamientos y violaciones a la integridad física y sexual de las mujeres. De acuerdo con la jurisprudencia internacional, la violencia sexual se configura con acciones de naturaleza sexual que se cometen en una persona sin su

consentimiento, que además de comprender la invasión física del cuerpo humano, pueden incluir actos que no involucren penetración o incluso contacto físico alguno35.

Me desnudaron por completo. Me metían mano, me golpeaban, y me amenaza- ban con violarme, pero no me penetraron. Hayat Erguibi.

Hubo ocasiones en que los soldados metían sus manos en mis senos, uno de ellos me dio un beso. La idea de violarnos nos ha acompañado durante tres años y siete meses sobre todo porque estábamos con los ojos vendados y en celdas sin puertas y frente a los guardias que eran hombres las veinticuatro horas del día. Esto era un sufrimiento muy difícil de suportar. El Ghalia Djimi.