1.3 Structure and Contributions of this Thesis
2.2.4 Differential Testing
Costa Rica El Salvador Guatemala Honduras Nicaragua
Bienes de capital 0 0 0 1 0
Materias primas 0 0 0 1 0
Bienes intermedios 5-10 5-10 5-10 5-10 5
Bienes finales 15 15 15 15 15
Arancel promedio simple 7.1 6.9 7.1 7.1 5.1
Fuente: Secretaría de Integración Económica Centroamericana (SIECA), 2001 y sobre la base de fuentes oficiales.
22 En años recientes los países centroamericanos suscribieron tratados de libre comercio con República Dominicana (1998) y con Chile (1999). 23 Costa Rica y Nicaragua firmaron tratados de libre comercio con México en 1995 y 1997, respectivamente.
24 En 1999, las importaciones procedentes del Triángulo del Norte representaban apenas el 0.07% del total de compras mexicanas. Por su parte, las exportaciones mexicanas al Triángulo del Norte son un poco más significativas y representan el 5% de las compras totales de dicho bloque comercial. Los principales productos de exportación del Triángulo del Norte comprenden productos primarios e industriales. Éstos son caucho, grasas y aceites, bebidas y licores, papel y cartón, cuero y pieles sin curtir (21%; 9.1%; 6.7%; 6.4% y 4.7% del total, respectivamente). Por su parte, las exportaciones mexicanas son productos industriales (vehículos (13%), maquinarias y aparatos mecánicos (8.3%), plásticos y artícu- los (8.2%), artículos de hierro (6.2%), combustibles minerales (5%) y maquinaria eléctrica (4.2%)).
cumplen con las reglas de origen debido a la inclusión de insumos importados, se beneficien no obstante de las preferencias arancelarias concedidas por Canadá. Finalmente, hay que notar que las preferencias arance- larias otorgadas por Canadá no se aplican a los produc- tos de las zonas francas, al gozar éstos de subsidios a la exportación.
En abril del año 2000, los países centroamericanos iniciaron negociaciones con Panamá para la firma de un tratado de libre comercio entre ambas partes. Hasta la fecha ha habido ocho rondas de negociaciones. La últi- ma se celebró en mayo de 2001, y en ella las partes ne- gociadoras lograron un acuerdo sobre el aspecto norma- tivo del tratado. También Costa Rica empezó, en julio de 2001, la primera ronda negociadora para la firma de un tratado de libre comercio con Trinidad y Tabago. El texto base de negociación es el tratado de libre comercio entre Costa Rica y México (1995).
Centroamérica comparte con otros países de la re- gión las concesiones unilaterales sujetas a reglas de ori- gen otorgadas por Canadá, los Estados Unidos y la UE, en el marco del SGP.
Las preferencias arancelarias que otorga la UE es- tán vigentes desde 1971, cuando éstas se centraban en algunos productos agrícolas e industriales originarios de los países menos desarrollados. Inicialmente dichas pre- ferencias se otorgaron por un período de 10 años y se fueron prorrogando sucesivamente hasta la fecha. En 1998, la Comunidad Europea resolvió renovar el plan comunitario de preferencias arancelarias generalizadas mediante regímenes de estímulo para el período 1° de julio de 1999-31 de diciembre de 2001. Las preferencias se aplican a los capítulos 1 a 97 del arancel aduanero comunitario (con excepción del capítulo 93, que com- prende los armamentos) e incluyen tanto productos agrí- colas como industriales.
Según el artículo 7 del nuevo reglamento, se sus- penden los derechos de arancel para los productos in- dustriales comprendidos entre los capítulos 25 y 97 y para determinados productos agrícolas denominados pro- ductos no sensibles. Los países beneficiarios de este es- quema son los de la Comunidad Andina y del MCCA.
Centroamérica se beneficia además de las concesio- nes arancelarias otorgadas por los Estados Unidos en el marco de la Iniciativa para la Cuenca del Caribe (ICC). Mediante la Ley de Asociación entre Estados Unidos y la Cuenca del Caribe, los Estados Unidos ampliaron los beneficios que otorga la Iniciativa. La Ley rige a partir
que el ALCA entre en vigor (2005), e incluye –al ampa- ro de la Iniciativa– una serie de productos que en el pa- sado quedaron excluidos. La ampliación de los benefi- cios comprende: i) el acceso libre de aranceles y cuotas para prendas de vestir elaboradas en la región con tela e hilo estadounidense; ii) el acceso libre de aranceles y cuotas para prendas de vestir cortadas y elaboradas en la región con tela e hilo estadounidense; iii) el libre comer- cio de prendas confeccionadas con tela regional e hilo estadounidense hasta un límite anual de 250 millones de metros cuadrados de tejido de punto; iv) el libre comer- cio de camisetas confeccionadas con tela de la región e hilo estadounidense hasta un límite de 4.2 millones de docenas de camisetas de punto. Estos dos últimos lími- tes se incrementarán en 16% anualmente hasta el año 2004, fecha a partir de la cual el porcentaje será fijado por ley; v) el acceso libre de cualquier producto clasifi- cado bajo la subpartida arancelaria 62.12.10, si es corta- do y cosido o ensamblado en los Estados Unidos o en alguno de los países beneficiarios.
La ventaja principal que ofrece la ampliación de la ICC es la disminución de los costos para acceder al mer- cado norteamericano, lo que permitirá aumentar su competitividad. Entre sus imperfecciones se destacan la falta de claridad en los requisitos para poder acceder a los beneficios y la escasez de proveedores de tela que cumplan con los requerimientos establecidos. Además, existe preocupación de que Centroamérica pueda no lle- gar a aprovechar enteramente su cuota asignada.
Conclusiones
El MCCA ha realizado progresos significativos en el ámbito del perfeccionamiento de la zona de libre co- mercio entre sus países miembros y ha logrado impo- ner, con la excepción de Honduras, los parámetros de convergencia del AEC. El proceso está aún incomple- to. Subsisten excepciones al libre comercio y falta la armonización de los códigos aduaneros utilizados por los países centroamericanos. No obstante el deseo de lograr una unión económica, los resultados concretos hasta la fecha se han registrado básicamente en el cam- po del desarrollo del comercio intrarregional. De he- cho, la convergencia macroeconómica no se ha logra- do aún y el grado de cumplimiento de la región en relación a las distintas metas es inferior al 50% en el período 1997-2000.26
Otro aspecto relevante de la integración es el es- fuerzo conjunto realizado para acceder a mercados de mayor tamaño, como es el mercado norteamericano ampliado, mediante los tratados firmados con Canadá y México. En este sentido, se puede afirmar que la in- tegración centroamericana ha tratado de compatibili- zar la integración hacia dentro con aquella a los merca- dos internacionales.
Queda por determinar cuál será el impacto de la eli- minación de los beneficios que otorga la ICC ampliada, y más importante aún, cuál será el efecto en las zonas
Introducción
En los años noventa, el régimen comercial de la CARICOM fue sometido a varias revisiones tendientes a bajar y racionalizar su nivel de protección. El arancel externo común de la CARICOM contempla la reduc- ción gradual de su nivel hasta llegar a un máximo de 20%, con excepción de los productos agrícolas, a los que se seguiría aplicando un arancel del 40%. Debido a los contratiempos surgidos en la instrumentación de las eta- pas acordadas para la reforma, la cuarta y la última eta- pa todavía no han entrado en vigor en todos los países.27 El promedio simple del arancel se ubicaría actualmente en alrededor del 10%, aunque la protección efectiva aún puede alcanzar niveles relativamente elevados debido al acentuado escalonamiento inherente a la estructura aran- celaria.28
En 1997, los Jefes de Estado de la CARICOM apro- baron una serie de protocolos de enmienda al Tratado de Chaguaramas que dio origen a la Comunidad, tendien- tes a perfeccionar el mercado y economía únicas de la
francas de la eliminación de subsidios a las exportacio- nes en 2003, conforme a la normativa multilateral. Cabe señalar que una revisión preliminar de las declaraciones de la OMC en Doha sugiere que todos los países del MCCA podrían solicitar una extensión del plazo para eliminar algunas de las medidas preferenciales de zona franca. Sin embargo, aún no se sabe si habrán solicitu- des con tal propósito. Por último, el MCCA no ha llega- do a adoptar una postura común en el tema de las dife- rencias de tamaño y nivel de desarrollo, que debería quedar plasmada en el acuerdo comercial del ALCA.
4. Comunidad del Caribe (CARICOM)
económica de la región (CMCA, 2001). Estos indicadores son: i) variación anual del PIB > 5%; ii) tasa anual de inflación < 9%; iii) tasa de interés promedio de referencia en términos reales a diciembre de cada año < 5%; iv) índice del tipo de cambio efectivo real con respecto al dólar (diciembre 1997 =100): entre 90 y 100; v) razón entre reservas internacionales netas del banco central y base monetaria > 100; vi) razón del déficit de cuenta corriente del balance de pagos a PIB < 3.5%; vii) razón del déficit del sector público a PIB < 2.5%; viii) razón de la deuda pública total a PIB < 50%.
27 Las cuatro economías de mayor tamaño de la Comunidad (Barbados, Guyana, Jamaica y Trinidad y Tabago) y Santa Lucía y San Vicente y las Granadinas ya aplican la última fase del nuevo AEC (los datos se refieren a mediados de 2001).
28 Además, en la práctica algunos de estos productos continúan recibiendo protección adicional a través de programas de precios mínimos, gravámenes variables, licencias, cuotas de importación y prohibiciones. Así, a mediados de 2001, la Secretaría de la CARICOM constató que cinco países miembros aún aplicaban sobretasas tarifarias y licencias a la importación de algunos productos especialmente sensibles, como los aceites comestibles, el ron, la cerveza y la malta. Para un análisis comparativo de las políticas comerciales y de integración aplicadas por los países de la CARICOM, véase CEPAL (2001e, cap. IV).
29 Debido a la insuficiente disponibilidad de datos para los años recientes, las cifras citadas se refieren solamente a las cuatro mayores economías de la agrupación.
Comunidad. La aplicación de varios de ellos hará posi- ble una apertura mucho mayor de los países al comercio y las inversiones de otros miembros de la Comunidad. Éstos son el Protocolo III sobre política industrial, el Protocolo IV sobre política comercial, el Protocolo V sobre política agrícola, el Protocolo VII sobre países, regiones y sectores desfavorecidos, el Protocolo VIII sobre normas de competencia, dumping y subsidios y el Protocolo IX sobre solución de controversias.
En este contexto, hasta 1999 el comercio intra- rregional de la Comunidad creció más rápidamente que sus exportaciones totales y en la actualidad alcanzaría a un 18% de éstas, constituyendo el mercado subregional de mucha relevancia para las economías más pequeñas y para la colocación de manufacturas livianas.29
Últimos acontecimientos
En su penúltima Conferencia (San Vicente y las Granadinas), 2 al 5 de julio de 2000, los Jefes de Gobier-
co del mercado único de la CARICOM estaría comple- tado hacia fines de 2000, momento en que todos los pro- tocolos se integrarían al tratado revisado.30 Resolvieron también que en ese mismo lapso todos los países miem- bros firmarían el acuerdo que establece la Corte de Jus- ticia del Caribe (Caribbean Court of Justice). Esta ini- ciativa prevé su pronta puesta en marcha, con sede en Trinidad y Tabago. La Corte tendrá facultades para asu- mir un papel crucial en el perfeccionamiento del merca- do único de la CARICOM, ya que servirá como tribunal regional para la interpretación de las disposiciones del tratado revisado de la Comunidad, y como corte regio- nal de apelaciones.
Con respecto a las negociaciones en el ALCA, los Jefes de Estado confirmaron en esa ocasión la importan- cia de seguir presentando una posición unificada por medio del Mecanismo regional de negociación (Regio- nal Negotiating Machinery) y de asegurar que no se di- luyeran los tratamientos favorables de que gozan actual- mente los países del Caribe. Este Mecanismo es único en el hemisferio y, considerando los escasos recursos de que la región dispone, se ha tornado en un instrumento útil para alcanzar resultados mejores en las negociacio- nes comerciales con terceros países. A partir del 1° de diciembre de 2001, dicho Mecanismo recibió un refuer- zo adicional al ocuparse el nuevo cargo de Director Ge- neral, quien asumirá las funciones anteriormente repar- tidas entre el negociador principal y el asesor técnico principal.
La más reciente Conferencia de los Jefes de Gobier- no de la CARICOM tuvo lugar entre el 3 y 6 de julio, 2001, en Nassau, Bahamas, ocasión en que valoraron las diversas instancias que habían contribuido a comple- tar la revisión del Tratado de Chaguaramas mediante la incorporación de los nueve Protocolos. Se comprome- tieron, además, a ajustar las respectivas legislaciones nacionales al nuevo marco legal comunitario.
En resumidas cuentas, se pueden observar tres inte- reses predominantes entre los países de la CARICOM: i) avanzar hacia la profundización del proceso de inte- gración; ii) avanzar hacia su ampliación, y iii) avanzar hacia el mejor aprovechamiento del poder negociador del Mecanismo regional de negociación. Las diferentes prioridades de los países individuales están influidas por sus distintas percepciones acerca de las posibilidades que
ses, cuyo corolario es la adopción de diferentes veloci- dades para aplicar los acuerdos del mercado y economía únicos.
Negociaciones con terceros países
En los últimos años, la CARICOM ha intensificado sus negociaciones con países no miembros de la Comu- nidad, con el objeto de ampliar sus posibilidades de ex- portación. En marzo de 2000 firmó un protocolo con la República Dominicana, que detalla los esquemas mu- tuos de desgravación, de modo que el acuerdo de libre comercio suscrito con dicho país en 1998 puede entrar en vigencia en el año 2001 y alcanzarse la zona de libre comercio en 2004. Asimismo, en julio de 2000 suscribió un acuerdo de cooperación comercial y económica con Cuba, que prevé la gradual liberalización del intercam- bio mutuo, aunque aquélla se aplica por lo pronto a un número circunscrito de productos.
En octubre de 2000, las autoridades de los Estados Unidos extendieron los beneficios de la ICC a determi- nadas prendas de vestir, productos de gran interés exportador para los países centroamericanos y del Cari- be. Esta ley, conocida como Ley de Asociación entre Estados Unidos y la Cuenca del Caribe (Caribbean Basin Trade Partnership Act), responde en parte al anhelo de larga data de la CARICOM de obtener un trato equiva- lente al adquirido por México en el TLCAN.
Por último, en junio de 2000 la UE y los países be- neficiarios del Convenio de Lomé, entre los que figuran los países de la CARICOM, suscribieron en Cotonou, Benin, un acuerdo marco sucesor del Convenio de Lomé, que prevé negociaciones específicas con agrupaciones de países beneficiarios que se realizarán en el período 2002-2008. Aunque el resultado de esas negociaciones está por verse, los antecedentes disponibles vaticinan que la UE insistirá en un mayor grado de reciprocidad y corresponsabilidad en los futuros entendimientos.
Conclusiones
La CARICOM continúa debatiéndose ante el dile- ma de perfeccionar su mercado único y fortalecer sus
30 Información reciente indica que el Protocolo II ha sido firmado por todos los países miembros y se encuentra en aplicación provisional. Lo anterior comprende la negociación de programas realistas para remover las restricciones que fueron notificadas. El Protocolo IV ha sido firmado por 13 de los países miembros e igualmente se encuentra en aplicación provisional. Los demás Protocolos mencionados se encuentran en una situación parecida, en el sentido que han sido firmados por prácticamente todos los países que han declarado su aplicación provisional (véase: Secretaría de la CARICOM, “Establishment of the CARICOM Single Market andEconomy-key Elements-July 2001”-www.caricom.org).
economías, y lograr a la vez una mejor inserción en los flujos internacionales de comercio e inversiones. Para llevar adelante el primer objetivo es primordial que los países miembros aprueben y pongan en plena práctica los nueve protocolos que modifican su tratado funda- cional. En cuanto a sus relaciones externas, la región enfrenta el desafío de tener que negociar simultánea-
mente en ámbitos tan variados como la OMC, el ALCA, y con sus socios comerciales principales, los Estados Unidos y la UE. El Mecanismo regional de negocia- ciones brinda una vía eficaz para hacer oír su voz y fortalecer su posición negociadora en los distintos fo- ros, por lo que es menester el pleno apoyo de los países a ese mecanismo.