3.2 A Short History of Image Compression
3.2.1 Entropy Coding
Las consideraciones de seguridad pueden tener aspectos antagónicos según que se considere el exterior o interior de una instalación eléctrica, debiendo sospesarse, entonces, los diversos riesgos.
Vallas y cercas metálicas
La equipotencialidad en el recinto de una instalación eléctrica delimitada por una valla está favorecida, en caso de defecto de aislamiento, por la conexión de los elementos conductores de la valla al circuito de tierra.
Sin embargo, las tensiones de contacto con la valla desde el exterior tenderán a valores más elevados que en la ausencia de tales conexiones, de forma que si hay una probabilidad importante de tránsito y, sobre todo, de estacionamiento de público en la proximidad inmediata de la cerca, es preferible, a menudo, no conectarla a la red de tierra y evitar que ésta o canalizaciones metálicas interiores se encuentren separadas menos de dos metros de la valla, siendo la distancia función de la importancia del acoplamiento entre ambas.
La preocupación por los gradientes de potencial en las proximidades de la valla se acrecenta cuando las corrientes de defecto son muy elevadas, las dimensiones de la instalación pequeñas, el suelo muy resistente y los alrededores del cierre muy transitados.
Cuando la valla no esté unida ala red de tierra y existan líneas aéreas que la sobrevuelen, con el riesgo de que, en la rotura de algunas de ellas, quede retenido un conductor sin que toque al terreno en otros puntos, convendrá dotarla de puesta a tierra para asegurar la circulación de una corriente de defecto que provoque el disparo de las protecciones de la línea y dimensionarla de forma que los potenciales, especialmente de contacto, se reduzcan, dentro y fuera del cierre, a límites aceptables para intensidades de defecto del mismo orden que las previstas en la instalación.
Estas circunstancias están contempladas por la RAT 13 que, en su apartado 7.6, refiriéndose a los cerramientos, comenta:
"Para su puesta a tierra, pueden adoptarse diversas soluciones en función de las dimensiones de la instalación y características del terreno.
a) Pueden ser incluidas dentro de la' instalación de tierra general y ser conectadas a ella.
b) Pueden situarse distantes de la instalación de tierra general y conectarse a una instalación de tierra separada o independiente.
c) Pueden situarse distantes de la instalación de tierra general y no necesitar instalación de tierra para mantener los valores fijados para las tensiones de paso y contacto."
Puertas de acceso
Las probabilidades de tránsito, de estacionamiento y de contactos tienden a ser mayores delante de la puerta de acceso a una instalación eléctrica que alrededor del resto del cierre de la misma.
En consecuencia, generalmente es preferible evitar la conexión voluntaria de las puertas metálicas a la red de tierras, que no hará más que agravar el peligro para las personas que acceden desde el exterior, pero puede ser que esa conexión exista por construcción o que sea difícil asegurar un buen aislamiento, de manera que la ausencia de unión eléctrica entre puertas y red de tierras no evita, si el peligro lo justifica, de tener que disponer electrodos de repartición del campo delante del umbral o de recurrir a revestimientos de gran resistividad.
La seguridad en el interior de las instalaciones, sobre todo cuando son poco espaciosas, exige que se evite solidarizarlas con todo potencial exterior diferente del de la red de puesta a tierra.
Lo reglamentado sobre ellas ya se ha expuesto al tratar sobre los elementos de la construcción.
Raíles
Las diferencias de potencial entre ellos y el terreno que puedan aparecer en el interior de la instalación, cuando circule una corriente a tierra, es posible suprimirlas o reducirlas al mínimo conectándolos a la red de tierras, mejorando así las uniones que, de hecho, existen por acoplamientos, incluso en ausencia de toda conexión intencional.
Es buena medida de precaución establecer una esmerada conexión equipotencial entre los mismos y los dispositivos que los sobrevuelen, como puentes rodantes, por ejemplo.
No obstante, las diferencias de potencial que se eviten en el interior, pueden transferirse al exterior. Si los raíles están en contacto directo con el suelo, se los puede considerar como una extensión de las tomas de tierra y calcular la fracción de la corriente que los recorre que, para Iongitudes moderadas, será del orden de la relación entre la longitud simple de los raíles y la suma de esta longitud y el perímetro de la instalación, con lo que la tensión de contacto entre raíl y el terreno vendrá dada por el semiproducto de la resistividad del terreno y la corriente que circule, por metro de raíl.
Si los raíles son de gran longitud, la vía debe tratarse como una larga canalización en que las caídas longitudinales no serán despreciables, resultando, en general, tensiones locales moderadas.
Cuando el examen de la situación conduzca a pensar que subsiste un peligro apreciable, una medida de seguridad puede consistir en separar la parte de la vía situada en la instalación de la exterior por una cierta longitud de raíles aislados de una y otra parte, suficiente para que no pueda ser shuntada al descansar sobre el balasto.
En torno a estos elementos, dice la RAT (apartado 7.5):
"Los elementos metálicos que salen fuera del recinto de la instalación, tales como raíles y tuberías, deben estar conectados a la instalación de tierra general en varios puntos si su extensión es grande. Será necesario comprobar si estos elementos pueden transferir al exterior tensiones peligrosas, en cuyo caso deben adoptarse las medidas necesarias para evitarlo mediante juntas aislantes u otras medidas, si fuera necesario."