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Execution of Periodical Expiration

II. Expiration of Multigranular Temporal and Spatio-Temporal Objects

5.5 Execution of Dynamic Expirations

5.5.3 Execution of Periodical Expiration

En el primer evento de Sevilla me cruzo con Rosa Jiménez Cano y con Pau Llop, con quienes vuelvo a encontrarme unos meses después en otro similar en Huesca organizado por el PSOE; y con Tíscar y con José Antonio del Moral me cruzo de nuevo una semana después en otro de los encuentros que organiza el mismo partido en Valencia. Todos ellos son bloggers, se reconocen como tales y bloguean de manera intensiva desde hace años; y algunas de sus amistades se han fraguado en ese contexto, gracias y a través de esa tecnología y esa práctica. Todos ellos están implicados en la construcción de eso que llaman la Blogosfera más allá de su práctica cotidiana de bloguear. Pero, ¿qué significa exactamente esa implicación? Significa que, además de asistir a eventos como el de Sevilla y a otros de menores dimensiones y más informales con cierta asiduidad, en ocasiones promueven su celebración y participan en su organización. Es parte de lo que algunos reconocen entre ellos como cierto espíritu “evangelizador” que se extiende a su práctica cotidiana cuando incitan a sus familiares y amigos a bloguear (Ferreres y Garrido, 2006: 60). Y como parte de esa participación en la construcción de la Blogosfera, algunos de sus proyectos profesionales están estrechamente vinculados a los blogs, como es el caso de Rosa y Pau, los dos periodistas cuya práctica profesional a lo largo de esos años está marcada de formas diferentes por la noción de lo que se denomina periodismo ciudadano o periodismo participativo. Pau ha montado un proyecto de este tipo llamado Bottup (tomando el nombre de la expresión inglesa Bottom-Up, de abajo a arriba), y Rosa participará en otro proyecto al cabo del tiempo con una orientación similar llamado Periodismo Ciudadano. Pero estos bloggers no son representativos de la generalidad de quienes se implican con esta tecnología, no representan el usuario tipo del blog. Sin embargo, en torno a ellos se despliega mi investigación porque son personas que depositan enormes expectativas en los

19 Antes de continuar con el capítulo quiero hacer una aclaración que se refiere al planteamiento general

de mi relato, específicamente a la estrategia de escritura que he elegido. En las siguientes páginas aparecen retratados sólo algunos de los corresponsales de mi trabajo de campo y sólo algunos de los eventos presenciales a los que he asistido. Otros corresponsales e informantes y contextos presenciales o mediados en los que se ha desarrollado mi trabajo empírico no aparecen mencionados de manera explícita. Eso no significa que no sean relevantes o que implícitamente no estén presentes, todo lo contrario ya que proporcionan una valiosa información y experiencia para comprender e interpretar aquellos que presento.

El bloguear apasionado

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blogs, como discutiré más adelante, esperanzados como están en la posibilidad de transformar diferentes ámbitos de la sociedad a través de los blogs. En lo que sigue me detengo en perfilar algunos aspectos más que caracterizan lo que he denominado bloguear apasionado.

Identidades técnicas

Rosa, Pau o Tíscar, todos ellos comparten un primer elemento: se definen a sí mismos como bloggers, porque no todos los individuos que practican el bloguear se reconocen como bloggers. Pero para ellos, está cargado de sentido definirse como tales en determinados contextos: “¿blogueamos porque somos o somos porque blogueamos? […] los blogs son personas, es parte de vuestra identidad, de vuestra identidad digital […] es parte de lo que sois. Es la expresión de la personas en la Red” (Q.33.11), dice Enrique Dans en su discurso en el encuentro de Sevilla.

Una forma de entender y contextualizar este aspecto del bloguear es a través de lo que Kristen Haring ha denominado identidades técnicas, formas de identidad que resultan de relaciones especialmente intensas que algunos individuos mantienen con la tecnología. En su tesis, titulada Technical Identity in the Age of Electronics (2002), Haring realiza un estudio histórico de los radioaficionados en EE UU. El análisis de sus prácticas materiales pone de manifiesto cómo estas son lo suficientemente relevantes en la vida de esas personas como para desarrollar una forma de identidad vinculada específicamente con la tecnología con la que se implican (Haring, 2003: 740). Un fenómeno que está presente en otros ámbitos y tecnologías como, por ejemplo, los hackers. Refiriéndose a ellos Gabriella Colleman y Alex Golub señalan que “la tecnología para los hackers no es un medio para otro fin, es fundamental para su sentido del yo –fabricar y usar la tecnología es la manera como los hackers crean individualmente y como se construyen y reproducen socialmente” (Coleman y Golub, 2008: 271 t. p.20). En un estudio similar al de Haring, aunque en este caso basado

en una etnografía sobre un colectivo de geeks radioaficionados y aficionados a las emisoras de radio FM piratas, Christina Dunbar-Heseter (2007) reconoce que “estos geeks mantienen una relación con la tecnología mucho más estrecha que la que tienen los usuarios medios” (ibid.: 207); en su trabajo explora las acusadas diferencias de género y la dificultad que supone para las mujeres acceder a este colectivo pese al imaginario liberador que se moviliza en él. En un estudio de orientación etnográfica anterior me centré en el análisis de un colectivo participante en un sitio de Internet llamado Barrapunto. En este caso había también una acusada diferencia entre quienes simplemente consultaban el sitio ocasionalmente y aquellos otros que establecían una intensa identificación con el sitio y el imaginario que se promovía desde él en torno al software libre y la posibilidad de desarrollar espacios alternativos a los medios de masas a través de Internet (Estalella, 2005c). Estas personas que mostraban una práctica intensa estaban especialmente implicadas (engaged) con esas propuestas y articulaban una forma de identidad a través de su práctica de participación en la producción de noticias (Estalella, 2005a, 2005b). Hackers, radioaficionados, linuxeros, geeks, mudders, power gamers, youtubers… todos ellos definen su

identidad a través de prácticas medidas por tecnologías digitales específicas (Taylor, 2006; Kelty, 2008; Coleman y Golub, 2008; Dunbar-Heseter, 2007).

Como he señalado en el capítulo uno, la identidad ha sido un aspecto extensamente abordado en los estudios de Internet (Giese, 1998; Miller, 1995; Robinson, 2007), donde una de las aproximaciones principales ha sido el marco de análisis que desde el interaccionismo simbólico propone Erwing Goffman (2004 [1959]). Asumiendo las metáforas goffmanianas dramatúrgicas, los objetos digitales como una página web (Chandler, 1998, 1999; Döring, 2002) o el perfil en una red social (Boyd, 2006) se interpretan como representaciones de la identidad del individuo, una puesta en escena, o variando la metáfora goffmaniana, una puesta en pantalla de la identidad de sus creadores (Gálvez, 2005). Los blogs han sido analizados siguiendo un modelo similar (Tramell, 2005), explorando desde esta perspectiva las diferencias de género (Nowson Y Oberlander, 2006; Doorn, Zoonen y Wyatt, 2007; Herring y Paolillo, 2006) o de edad (Huffaker y Calvert, 2005). Sin embargo, lo que estos análisis no suelen tomar en cuenta es cómo el encuentro con la tecnología no implica sólo una representación de la identidad del individuo sino que el mismo encuentro transforma a esa persona. Un individuo que bloguea se convierte en una figura pública, expuesta, más vulnerable, más poderosa, ridícula o seria… Desde la perspectiva del materialismo relacional: el resultado del encuentro de un individuo con la tecnología de bloguear es doble, de ese encuentro resulta un blog que es practicado de cierta manera y un blogger que practica el bloguear de cierta forma. Lo que los análisis de la identidad de inspiración goffmaniana han obviado habitualmente es el efecto que la relación con la tecnología tiene sobre los individuos, a saber, que estos se performan como bloggers, linuxeros o hackers como consecuencia de esa relación. Y esa performación no es algo trivial ni inmediato sino que requiere de considerables esfuerzos, pues no todos los que practican el bloguear se llaman a sí mismos bloggers ni son reconocidos como tales por los demás. Un individuo se performa como blogger a través de un cierto modo la relación con unas determinadas tecnologías.

Tampoco quienes asisten a eventos como el de Sevilla y otros similares representan la generalidad de quienes bloguean. A lo largo de mi trabajo de campo me he encontrado con muchos bloggers distintos, blogs muy diferentes, y formas de bloguear diversas. Cada una de ellas produce un blog que cambia a lo largo del tiempo con un ritmo particular. Hay blogs actualizados cada día, otros que sólo son escritos en una ocasión y sus autores no vuelven a usarlos nunca más. Hay quien escribe de política, sobre cultura, o su vida misma; a veces todo mezclado. Algunos son puro texto, otros están llenos de imágenes o se reducen a una sucesión de videos un día tras otro. A mediados de 2006 el Pew Internet and American Life Project publica un estudio sobre blogs que titula Bloggers. A portrait of

Internet’s new storytellers (Lenhart y Fox, 2006). El Pew Internet and American Life Project es

un proyecto dedicado a realizar estudios sobre la utilización de Internet y tecnologías digitales que pertenece al centro homónimo (Pew Research Centre), una institución estadounidense sin ánimo de lucro. El estudio dibuja un retrato minucioso y detallado de los bloggers estadounidenses que coincide con el perfil e imaginario hegemónico que circula sobre los bloggers en España en ese momento, como queda constatado en tres tandas de encuestas realizadas entre los años 2004 y 2006 y promovidas por Gema

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Ferreres, una blogger radicada en Madrid; a ellas me refiero más adelante con cierto detalle. Y esta coincidencia en una buena parte de los aspectos (aunque no en todos, como discuto seguidamente) ofrece un atisbo de la escala global del fenómeno del bloguear.

Entramados de tecnologías

Lo siguiente es un artículo en el blog de Julen Iturbe en el que describe las diferentes tecnologías de Internet que además del blog utiliza.

Mis herramientas de publicación

Héctor Milla me ha pasado un meme. Como prefiero ser tipo educado con las ciberamistades, respondo a su requerimiento, pero no lo reenvío (perdón). Pregunta cuáles son nuestras herramientas de publicación, esas con las que llegamos a la red de redes. Su batería es larga, variada. La mía, me temo, refleja mis limitaciones. Además, quiero entender que cogemos un concepto amplio de "publicación" y no sólo se refiere Héctor a escribir sino a leer, ¿no? Vamos, la combinación 2.0 por excelencia.

Pues bien, mi limitada artillería pacífica se queda en:

• Publicar en blog: Blogger (antiguo) y hago pruebas en otras plataformas, con especial cariño hacia Nireblog, claro está.

• Buscar en blogs: tiro en paralelo de Blog Search, Technorati y Bloglines. Y dentro de poco sabré hacerlo mejor porque me va a enseñar Nacho. • Lectores RSS: Bloglines y Google Reader.

• Correo: Gmail (vaya invento)

• Publicación ofimática online: Google Docs, para compartir algunos pocos documentos porque sigo anclado a la ofimática.

• Estadísticas: Statcounter y Google Analytics

• Etiquetación social: del.icio.us (cada día más enganchado)

• Geoetiquetación social: Tagzania, que es gente de aquí y a la que hay que cuidar

• Fotos: Flickr

• Voz: Skype y Gizmo (hubo un antes y un después con estas herramientas).

• Navegador: Firefox, sin lugar a dudas; pero me veo obligado a usar también IE por asunto de trabajo (sharepoints que hay que usar, ¡qué le vamos a hacer!)

• P2P: emule

• Música: tiro de Pandora a lo bestia, por lo cómodo que resulta. • Video: himen casi intacto.

Y, por cierto, sigo sin migrar a Ubuntu. Sólo me hace falta quedar con Iñaki. Pero como me hace pira a las clases, no puedo quedar con él ;-)

Technorati tags | Héctor Milla posted by Julen @ 6:30 AM

(Q.48.3)

Julen es un blogger que se dedica a la consultoría empresarial, reside en Bilbao y ha traspasado ya los cuarenta. El artículo es la respuesta a un meme que otro blogger le envía. Los memes son un tipo de práctica en la cual un blogger lanza un tema que suele tener la forma de recopilación: tus películas favoritas, tus aficiones, las tecnologías que utilizas a menudo… y señala a tres o cuatro bloggers para que repliquen y elaboren la misma lista e

interpelen a su vez a otros más. Así, el meme crece a medida que pasa el tiempo y se difunde hasta que se desvanece. El caso es que Julen responde a la interpelación que le hace desde Barcelona Héctor Milla sobre las herramientas de publicación en Internet que utiliza habitualmente; y su respuesta es representativa de la multiplicidad de tecnologías que los bloggers apasionados manejan: El entramado de tecnologías que Julen describe no es una excepción, sino la regla, entre los bloggers apasionados. Este aspecto lo señala el informe del Pew Bloggers. A portrait of Internet’s new storytellers, donde da cuenta de que una parte importante de los bloggers son lo que puede denominarse usuarios tecnológicos extensivos, no sólo utilizan blogs sino otras tecnologías digitales como la mensajería instantánea, las redes p2p de intercambio, las cámaras digitales y los reproductores de música. El informe indica además que la penetración que los blogs han logrado en EE UU: un 8% de los estadounidenses adultos usuarios de Internet mantienen un blog (unos 12 millones) mientras que el 39% de los usuarios adultos de Internet lee blogs, unos 57 millones de personas. Los blogs se encuentran ya ampliamente extendidos en ese país en 2006, y el hecho de que el Pew les dedique un informe es significativo; en años anteriores se ha ocupado de otras tecnologías como Internet en general, el consumo de noticias o la venta por Internet. La proporción entre hombres y mujeres es cercana (54% hombres), y más de la mitad son menores de 30 años (el 54%); a lo que se añade que son usuarios de Internet intensivos por comparación con el resto de la población pues se conectan más a menudo y durante más tiempo que la media.

Diferencias de género

Las tres encuestas realizadas en España (entre 2004 y 2006) y tituladas Perfil del blogger

hispano (Garrido y Lara, 2008; Ferreres y Garrido, 2006; Ferreres, 2005) mantienen una

singular discrepancia con los resultados del Pew en lo que se refiere a la proporción de sexo entre los bloggers. La segunda edición de la encuesta (Ferreres y Garrido, 2006) indica que el 72% de los bloggers son hombres (un 27% de mujeres), mientras que en la tercera edición el porcentaje de hombres se sitúa en el 73% (Garrido y Lara, 2008)21. Esos datos

contrastan acusadamente con la distribución de usuarios de Internet en ese momento en España, donde el 54% son hombres frente al 46% que son mujeres (INE, 2005) y con los datos del Pew que señalan un porcentaje próximo entre hombres y mujeres (54% y 46% respectivamente). Algunas de esas diferencias podrían ser explicables por la distinta metodología utilizada, pues las encuestas a los bloggers hispanos se han realizado a través de Internet, utilizando diversos blogs y situando enlaces y llamadas en ellos para difundirla y lograr la participación; mientras que en el estudio del Pew la encuesta es telefónica. Pero mi intención no es discutir el aspecto metodológico sino poner de manifiesto que la distribución por género22 es un asunto extremadamente controvertido que se discutirá en varias ocasiones de manera acalorada durante mi trabajo de campo. De hecho, en algún momento escribiré sobre el tema en mi blog de campo un artículo titulado ‘¿Dónde están las

21 En la primera edición de la encuesta no se ha considerado la variable del sexo, o al menos no aparece

en el informe que se publica (Ferreres, 2005).

22 Aunque me estoy refiriendo a diferencias de género, las encuestas utilizan la categoría sexo en lugar

de género. Los debates sobre este asunto en la blogosfera se establecen en ocasiones en términos de sexo y en otras en términos de género.

El bloguear apasionado

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mujeres blogueras?’ donde recojo diversos informes que se han publicado hasta ese momento.

La respuesta es numerosa, es la anotación que más comentarios genera, casi un centenar:

¿Dónde están las mujeres blogueras? […]

Los datos de varios informes dicen lo siguiente. Uno de 2006 del Pew Internet and American Life Project, A portrait of the internet’s new storytellers, del Pew Internet, decía:

Hombres que bloguean 54% Mujeres que bloguera 46%

El dato es para Estados Unidos, y centrado sólo en adultos (mayores de 18 años). Lo curioso es que otro estudio del Pew Internet… centrado en el uso de tecnologías de la comunicación entre adolescentes (del año 2005) dice que en la franja de edad que va de los 15 a los 17 años las chicas bloguean más que los chicos. Un 25% de las chicas en esa franja de edad bloguean, por un 25% de los chicos.

Marcelino Madrigal escribió sobre la distribución de género en los MSN Spaces, y los resultados que daba eran:

56% son Hombres de más de 15 años. 44% son Mujeres de más de 15 años. Hombres, por edades

32% son hombres de 15-34 años (23% son hombres de 15-24 años) 23% son hombres de más de 35 años.

Mujeres, por edades

27% son Mujeres de 15-34 años (17% son mujeres de 15-24 años) 17% son mujeres de más de 35 años.

Víctor Ruiz hizo un análisis creo que en 2006 sobre el género en los Space y llegó a la conclusión de que las mujeres eran mayoría, pero sólo tengo segundas

referencias de este análisis.

Fernando Garrido, ciñéndose al contexto geográfico gallego en su I Enquisa a blogueiros/as Galegos/as (PDF) constataba que el 60% de los bloggers eran varones y el 40% eran mujeres. Finalmente, un estudio que Intel publicitó a finales de 2005 titulado ‘Estilo de Vida Digital’, señalaba que el 22% de las españolas tenía blog, frente al 18% de los españoles.

Algunos de los comentarios que recibo se muestran seguidamente:

93 Responses 1.

¿A lo mejor las mujeres nos hacemos menos publicidad?

¿A lo mejor son los hombres los que nos hacen menos publicidad?

¿A lo mejor hacemos menos relaciones? Al fin y al cabo en esto de la blogosfera lo importante son sobre todo las relaciones, es lo que da visibilidad ¿no? ¿A lo mejor la blogosfera no es muy diferente de otros ámbitos de la sociedad como el de la empresa?

¿Por qué hay menos mujeres en los Comités de Dirección y en puestos directivos en las empresas españolas? ¿Porque no quieren estar? ¿Porque no les dejan? Dicen que su estilo directivo es incluso mejor que el de los

hombres… Imagino que como siempre podríamos aplicar aquí el tradicional discurso de los ámbitos público y privado: los hombres por lo general ocupan

el público y las mujeres el privado.

¿Probablemente hay también muchas blogueras, pero no les importa tanto la esfera pública como a los blogueros?

Maria J

18 January 2007 at 11:32 am 5.

He abierto esta entrada, por si ayuda a aclarar el tema ¿Donde están las mujeres bloggers en Live Spaces?

http://mmadrigal.spaces.live.com/blog/cns!1989B873A580CA12!37902.entr mmadrigal

18 January 2007 at 1:05 pm 6.

[Adolfo] Total, que volviendo a la Blogosfera, si las chicas o mujeres no bloguean,…

[Anónima] Hombre Adolfo, según todos los datos que das _blogueamos_: somos al menos el 40% de los blogueros.

Lo que si es cierto es que no somos el 40% de los conferenciantes sobre temas blogueros ni el 40% de las listas de blogs más “algo” que salen por ahí. No sé, pero me pregunto si la diferencia es que en esto de los blogs, como en otras cosas, las mujeres somos menos competitivas y esto nos gusta por motivos diferentes a querer salir en las listas.

Lo cierto es que hay blogueras que hacen campañas para aumentar la

visibilidad de las mujeres blogueras pero también lss hay a las que el tema les trae al pairo. Por ejemplo a mi :)

No creo que me gustara tener un blog multitudinario con cientos de

comentarios y lleno de trolls atraidos por haber visto nuestro blog en todos los rankings blogueros.

Y podría haber participado en al menos una mesa redonda bloguera, pero hubiera tenido que perder el anonimato ;-)