Chapter 5: Experimental Design and Study 94
5.3 Procedure 100
5.3.1 Experimental Group Setup 101
•arca... siempre y cuando ello no represente un perjuicio mayor para usted, ocasionado por la pérdida de Rema llado tiempo.
Haga que los hombres encargados del servicio en cuestión le demuestren de m anera evidente que res illaron lo que dijeron que realizarían y ni por un segundo manifieste indicio alguno d e que va a pagar por ade lantado el im porte d e lo que le facturen. Adviértales previamente que no desea que le cambien el filtro de aceite, o , si necesita uno nuevo, asegúrese d e que lo colocan. M uéstrese firme a la hora de pedir cxplica- t Iones por los cargos en factura que considere injustifi- tados. En un restaurante, si un camarero se pasa al »atender la cuenta, recurra usted al jefe del estableci miento y no dé propina al camarero, en el caso de que i rra usted que el error no fue casual en un ciento por tiento. (Los camareros s i e m p r e le presentarán abruma
doras cantidades de excusas y alegarán que no fue su Intención pretender cobrarle de m ás.) Usted se niega simplemente a recompensar la incompetencia o las su puestas extralim itaciones.
Adquiera la costumbre de revisar toda factura que reciba. S i encuentra una partida d e más, informe a la empresa con exactitud de lo que opina usted al respecto y niéguese a m antener relaciones comerciales con per sonas que teme le están timando. Y envíe una queja formal a la delegación de la Oficina de M ejora del Co mercio o a la agencia de la Protección del Consumidor, lin a carta de dos minutos rem itida a una de estas orga nizaciones puede contribuir a la erradicación de tales prácticas abusivas. Cabe la posibilidad de que usted crea que es raro y casi siempre accidental el que se cargue algo de más en una cuenta, pero he ohscrvado que las d r los restaurantes son frecuentemente incorrectas y que aproximadamente el noventa por ciento . l e los «errores* que aprecié en mis cuentas eran .1 íavoi «leí estableci miento. A l parecer, las leyes d e la p i o l u l u l u l . N l cstadís-
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tica no se aplican a estos «errores». Cuando se percate de que le ocurre a usted, informe de inmediato a la dirección y acompañe su queja con la debida firme determ inación, si esta inclinado a convertir el asunto en una cuestión de principios. Aunque no sea así, haga saber a la dirección que no pagará la partida cargada de más y que dejará de ser cliente de la casa.
— Cuando le digan que tiene que esperar un es pado de tiempo ridiculamente prolongado para que le entreguen unos muebles, un automóvil, etcétera, no se someta así como así, aceptando la suposidón del pro veedor d e que usted ha de recibir las cosas según la conveniencia de ellos o dando por buena la explicadón de que nadie puede re d b ir e l artículo en un plazo más breve. S i lo que usted quiere o necesita en seguida es un automóvil, visite los establecimientos de vendedores de coches instalados en otras localidades e incluso en otros estados, si es necesario. Deje bien claro ante los comerciantes que eso de esperar la entrega no va con usted y trate con los gerentes o directores, en vez de hacerlo con la dependencia. D iga a la direcdón que, si no le garantizan una fecha de entrega a corto plazo, si no pueden hacerlo, irá usted a la competenda. H able con los mayoristas e induso con los fabricantes, para ver de conseguir ese servido espedal acelerado. No pague nunca por adelantado y consiga que en
to d o
con trato se incluya una cláusula mediante la cual pueda usted recuperar su depósito mínimo, en el caso de que el vendedor no cum pla lo que se especifica en e l contrato. No tiene que mostrarse exigente ni quisquilloso, sólo firme y fuerte, y no otra más de esas víctimas que dicen: «O h, sólo tendré que esperar dos meses y medio. Su pongo que lo tendré así, aunque lo d erto es que lo hu biese querido tener antes».Un cliente m ío, cuando le dijeron en Nueva York que tardarían odio semanas en entregarle un coche, llamó a un com erdante de M ichigan y se enteró de que
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le e ra factible disponer d e un autom óvil en el plazo de cuatro días y que el precio del m ism o resultaba trescien tos dólares m is b arato que en N ueva Y o rk. Condujo doce horas, tras recogerlo, y disfru tó d e un agradable paseo en su coche nuevo, adem ás d e ahorrar dinero.
P rácticam ente toda situación puede acabar en resu l tado victorioso, si usted no está dispuesto a caer en la tram pa n i a aceptar convertirse en víctim a.
— Como norm a, por principio, niéguese a pagar cuando la calidad sea deficiente o el servid o m alo. Si e n e l restaurante le sirven una lechuga que sabe a p aja o u n pastel reseco, lim ítese a indicarlo y ex ija que ae lo rebajen d e la cuenta. S i al presentar la reclam adón ]e atiende un cam arero o una cajera incrédulos, trate el asunto con alguien que no sea subalterno y y a verá como elude la condidón d e víctim a.
S i le cargan en la cuen ta algo que no h a pedido o pretenden cobrarle precios superiores a los d e la tarifa, absténgase de pagar esa cuenta y no se deje in tim idar por c a n a s d e aprem io o amenazas d e q u e le van a sus pender e l crédito. Por ese cam ino no pueden perjudicar le , s i usted no lo perm ite, v la negativa a pagar a cam bio
Je m ateriales o servido s defectuosos es un modo efecti vo d e m antener la marca d e víctim a lejos de su cabeza.
CONCEPTOS SU M A R IO S
P ara operar desde la tesitura d e fortaleza, em piece po r depositar una confianza absoluta en sí m ism o y po r no poner a los d em is en situaciones de m ando, por e n cim a d e u sted. Está pidiendo que le avasallen cuando se subordina de m anera to tal a otra persona, p ara que é sta controle adecuadam ente la vid a d e usted. S i usted crea o aprovecha sus propias oportunidades, en vez de lim itarse a aguardar a q u e e l é r it o se presente, y va en pos d e sus objetivo», sin apostar sus emociones perso
nales por el resultado, se encoctrmrí en
d
carro de loa vencedores, de los redim idos, sin ni siquiera darse cuen ta. Una breve declaración final sirve de envoltorio al contenido de este capítulo: « S i e s usted quien paga al violinista, asegúrese de que toca la canción que usted q u iere».8 4