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se fortalece la institucionalización de la política nacional de educación ambiental y su incorporación efectiva en el desarrollo territorial), ¿qué retos deben afrontar y con qué estrategias posibles en el plano de la gestión y educación ambiental las universidades y las comunidades a nivel urbano para dinamizar la adaptación y mi- tigación del cambio climático?

La educación relativa al ambiente debe permitir que la población en general asu- ma la ciudad de forma diferente:

• Un sistema “vivo” con recursos y elementos valiosos que adecuadamente transformados y con la consideración espacio-temporal o perspectiva de sostenibilidad permite elevar el bienestar y la calidad de vida.

• Mayor flujo de información, comunicación y comprensión de la estructura y función del sistema urbano-rural, llevando a que tanto dirigentes como los ciudadanos tomen decisiones consensuadas que mantengan y potencien es- tratégicamente los recursos.2

• Como un ambiente construido que acoge principios de compatibilidad am- biental y ecológica y donde lo socioambiental (ambiente de planificación) está por encima de la infraestructura (espacio de planificación).

2 DEGRADACIÓN AMBIENTAL EN LA APARENTE DICOTOMÍA ENTRE LO RURAL Y LO URBANO. Ernesto Puertas DeLlepianes p 315-322 En: Revista Javeriana: El pensamiento cristiano en diálogo con el mundo. MEDIO AMBIENTE UNIVERSAL Y DESARROLLO SOSTENIBLE. Mayo 2001 No. 674 Tomo 136 Año de publicación 69.

Avanzar sobre estrategias urbanas sostenibles:

• Explotación adecuada de recursos con alta eficiencia urbana.

• Ampliación de la vida útil de la infraestructura actual mediante planeación y mantenimiento.

• Conciliar la ciudad legitima con la ilegitima mediante asignación eficaz, per- tinente de recursos.

• Uso mayor de conocimientos tecno-científicos: información, biotecnología, nuevos materiales, eco balances.

• Impulso a la tolerancia y responsabilidad social urbana: solidaridad y multi- culturalismo, capacidad de gestionar el cambio social.

• Capacidad de innovación: Diseño-Materiales-Belleza-Ecoeficiencia.

• Canales de transmisión de información y conocimientos a usuarios de la ciu-

Educación: Cultura ciudadana Infraestructura: vivienda e infraestructura de soporte Restablecer el vínculo

directo con la ciudad y su gente Estabilidad, Valores, Empleo, Seguridad, Participación... Entender lo espacial de las transformaciones Incorporar lo ecológico Lo psicológico- Democracia real- compromiso Incorporar lo político: Decisiones Lo cultural: Integración social

dad.

• Protección/producción social de servicios ecosistémicos y de amenida- des-escenicidades urbanas-rurales (función ecológica y social de la propie- dad)3: cuerpos de agua, malla verde, agricultura urbana, terrazas y fachadas

verdes).

• Incorporar a la planeación y el ordenamiento la justicia social ambiental (cargas y beneficios bajo equidad). Justicia ambiental vs. manejo funcional. A nivel empresarial importa también que no se afecte la competitividad, lo cual debe revisarse para cada sector.

• Conectividad de áreas verdes (nodos) mediante flujos (agua, movimiento de especies, estructura eco-urbana principal).

• Estudios orientados a lecturas del paisaje y las relaciones de política-poder ligados a su uso y transformación (variables de impulso).

• Mejorar y aumentar la productividad biológica de los sistemas urbanos (uso adecuado de información, tecnología, información) disminuyendo la vulne- rabilidad socio-ambiental y los riesgos.

• Educación orientada a la mejor percepción de las relaciones-realidades am- bientales y la cooperación entre las diferentes entidades para la defensa del interés público.

• Entender que cada cambio de tipo estructural en la urbe, tiene incidencias en lo social, en lo biofísico. Es decir, la estructura repercute en la funcionalidad.

• En general, ¿cómo establecer nuevas estructuras sin hacer daño a la componente ambiental y prever rectificaciones de viejas estructuras para cumplir con este propósito?

Movilidad

Bogotá ha crecido en función de su eje sur-norte y esto implica que se tiene una ciudad alargada en la que todo queda lejos. Las distancias son críticas a la hora de pen- sar en la movilidad. Solo el orden y la consideración de formas integradas de desplaza- miento, al igual que una mayor eficiencia-eficacia del mismo y una superación de las disonancias cognitivas ligadas al actuar ciudadano, ayudarán a superar este aspecto.

3 Ernesto Puertas Dellepianes. (2001). La función ecológica y social de la propiedad. Revista Ambiente

y Desarrollo, 8(8), 44-66. Pontificia Universidad Javeriana, Facultad de Estudios Ambientales y Rurales,

• Transición urgente hacia sistemas de transporte reductor de las emisiones contaminantes: transporte eléctrico o alternativo, renovación del parque au- tomotor con periodicidad, mejora o cambio en los combustibles, en la tec- nología. Implica el logro de un sistema que respete las expectativas de los usuarios y que redunde en su confort y dignidad. Un mejor transporte pú- blico debe desestimular por su relación costo-eficiencia, el uso del vehículo particular.

• Por su parte, el ciudadano debe caminar con más frecuencia. Las empresas evitar que los trabajadores se desplacen de manera masiva a horas pico – modificar horarios de trabajo–. El teletrabajo, por ejemplo, puede modificar y lo está haciendo, aspectos de presencialidad, de la forma como percibimos y apropiamos la ciudad y sobre todo de la forma como usamos y aprovecha- mos el tiempo dentro de la urbe.4

El tránsito hacia esquemas de movilidad sostenible y la urgencia de entender por parte de la sociedad y las organizaciones del cambio que opera dentro de una nueva economía bajo el influjo de las TIC, debe permitir concebir los mecanismos necesarios que desconcentren actividades y desplazamientos en aras del tiempo para vivir.

• Virtualización/digitalización urbana o de lo urbano: Se debe considerar que nos movemos de manera acelerada hacia ciudades digitales-virtuales que se superponen a la ciudad “real”, siendo justamente, en el futuro inmediato, importante el dominio de lo virtual. Sin embargo, más allá de situaciones coyunturales que apunten a esto, no es conveniente invertir recursos escasos de tiempo, económicos, financieros, a construir lo que podrían ser ciudades del pasado para el futuro.

• Los espacios de trabajo, las actividades académicas y la actividad estatal bajo las TIC conllevan un cambio no solo en la semántica (lo observado), sino en la sintaxis (lo comprendido-modelo-abstracción), de tal suerte que todo es en efecto diferente. Se generan así nuevos espacios arquitectónicos y sociales de interacción, que cambian el modelo de ciudad, el modelo urbano.

4 Véase Riechmann, J. (2003). Tiempo para la vida. La crisis ecológica en su dimensión temporal (Colección Translibros). Málaga: Imprenta Montes. Recuperado de http://www.rebelion.org/docs/7195.pdf

No podemos pensar las ciudades del pasado para el futuro, cuando en efecto todo cambia y lo nuevo se superpone hoy de manera estratégica con lo “viejo”. Podríamos estratégicamente pensar mejor en tecnologías no tanto nuevas o viejas, como mejor bien probadas en cuanto a su inserción socioambiental.

En suma, un cambio que se refiere, como lo planteara Ivan Illich,5 a situaciones de

convivencialidad y el avance hacia sistemas más colaborativos y donde las contra-pro- ductividades actuales den paso a posibilidades innovadoras de construcción de equi- dad, siendo clave, por ejemplo, la innovación social. Una cosa es morar y otra habitar: comprender, entender el territorio, la ciudad.

En la era del conocimiento ligada a la virtualidad, la llamada nueva economía, los valores agregados a los sistemas en red, permiten prever que cada vez más las per- sonas harán las cosas con el cerebro y no tanto con las manos. No considerar estos cambios podría llevar a que ciertas infraestructuras y su rezago de gestión impliquen una obsolescencia temprana bajo los cambios rápidos que hoy ya operan en la forma como hacemos y haremos las cosas. Preocupa que se insista en construir ciudades que en su infraestructura se alejan de considerar esta realidad.6

5 Illich I. (1978). La convivencialidad. Ocotepec, Morelos: México.

6 Castells, M. (1995). La ciudad informacional. Tecnologías de la información, reestruc-

turación económica y el proceso urbano-regional. Madrid: Alianza.

Lo Observable Teorias Decodificación

MODELAMIENTO URBANO

Semántica

SISTEMA

NATURAL

Sintaxis SISTEMA FORMAL Codificación

E-ciudad: NODOS Y REDES VIRTUALES