2.4 Cloud Computing
3.1.4 Serial and Parallel Partitioning Algorithms
En abril de 2010 (ver anexo C) solicité al Centro penitenciario los correspondientes
permisos para realizar entrevistas con internos que estaban cumpliendo su condena en el mismo.
En julio del mismo año el permiso fue concedido por espacio de un mes, luego lo ampliaron para
dos meses.
Mi primer contacto con las personas allí condenadas fue facilitado por el educador Emilio
Monteserín, que por su larga experiencia supo identificar los entrevistados que podían contribuir
a esta investigación. Fueron entrevistados un total de 30 internos, que además de exponerme
determinados aspectos sobre sus vivencias en la prisión, pudieron transmitir un testimonio sobre
el actual funcionamiento de las cárceles en España. Tanto la Junta de Tratamiento como los
funcionarios de vigilancia mostraron interés por lo que estaba realizando ahí y me manifestaron
su solidaridad, intentando facilitar lo que necesitara.
No obstante, en ese primer momento, y estrictamente por motivos de seguridad, las
entrevistas no pudieron ser grabadas. No obstante, este período fue muy clave para acercarme de
conocer la tipología delictiva de los entrevistados, y sin embargo, durante el tiempo de
realización de ésta, debido a la confianza depositada en mí, los internos acababan abordando este
tema. A raíz de eso, pude verificar los cambios que se fueron produciendo en la tipología
delictiva en España. Los internos ―antiguos‖ contaban con una carrera delictiva y sus delitos eran en la mayoría contra patrimonio público, mientras que los internos ―actuales‖ se involucraron en
delitos por circunstancias específicas de sus vidas. Estos últimos implicaban delitos más
heterogéneos, si bien, la mayoría cometió delitos contra la salud pública. Además de este dato,
percibí como a los entrevistados les agradaba que conociera el patio,- dónde me mostraban los
tejados, explicándome la imposibilidad actual de subirse allí para organizar motines -, el comedor
- donde en el módulo de respeto la normativa interna impide que se fume -, las celdas - donde
explicaban la necesidad de limpieza y la prohibición de robar un interno a otro -. Contaban cómo
eran sus vidas antes de dedicarse a la comisión de delitos, argumentando que sus condiciones
económicas o la dependencia de drogas era el verdadero motivo desencadenante de acto
delictivo. Toda esta información ha sido valiosa a la hora de analizar las entrevistas, ya que
aumentaba el campo de análisis, no se analiza únicamente el discurso, sino el discurso insertado
en un determinado contexto social. Y saber que la realidad de un entrevistado retrataba la
realidad de varios otros reclusos.
De esa forma, en el transcurso de 2011, algunos entrevistados que habían participado en la
investigación, hecho otra vez facilitado por Emilio Monteserín, acordaron relatar sus experiencias
en la cárcel, durante el disfrute de sus permisos de salida del centro. Tengo que agradecer el
empeño tanto de Emilio Monteserín como de los entrevistados que estando en sus cortos días
libres aceptaron este encuentro.
En el 2012 solicité de nuevo al Centro Penitenciario de régimen abierto (CIS) Victoria
directora de tesis María Concepción Fernández Villanueva, y el co-director Emilio Monteserín,
era necesario conocer todo lo posible el tratamiento que tiene lugar en el interior de los centros
penitenciarios, y a la vez, para alcanzar el objetivo de la investigación se necesitaba un número
mayor de entrevistas. En el centro de régimen abierto, el educador Indalecio Alonso, compañero
de Emilio Monteserín, durante un mes, me acompaño en lo necesario, posibilitando no solamente
los contactos con los entrevistados, sino también información sobre el funcionamiento del CIS,
por lo que me invitó a diversas reuniones que hacía con internos.
No obstante, en ese primer momento, y estrictamente por motivos de seguridad, las
entrevistas no pudieron ser grabadas. No obstante, este período fue muy clave para acercarme de
la realidad socio-cultural de cada entrevistado. El objetivo central de la investigación no era
conocer la tipología delictiva de los entrevistados, y sin embargo, durante el tiempo de
realización de ésta, debido a la confianza depositada en mí, los internos acababan abordando este
tema. A raíz de eso, pude verificar los cambios que se fueron produciendo en la tipología
delictiva en España. Los internos ―antiguos‖ contaban con una carrera delictiva y sus delitos eran en la mayoría contra patrimonio público, mientras que los internos ―actuales‖ se involucraron en
delitos por circunstancias específicas de sus vidas. Estos últimos implicaban delitos más
heterogéneos, si bien, la mayoría cometió delitos contra la salud pública. Además de este dato,
percibí como a los entrevistados les agradaba que conociera el patio,- dónde me mostraban los
tejados, explicándome la imposibilidad actual de subirse allí para organizar motines -, el comedor
- donde en el módulo de respeto la normativa interna impide que se fume-, las celdas -donde
explicaban la necesidad de limpieza y la prohibición de robar un interno a otro -. Contaban cómo
eran sus vidas antes de dedicarse a la comisión de delitos, argumentando que sus condiciones
económicas o la dependencia de drogas era el verdadero motivo desencadenante de acto
aumentaba el campo de análisis, no se analiza únicamente el discurso, sino el discurso insertado
en un determinado contexto social. Y saber que la realidad de un entrevistado retrataba la
realidad de varios otros reclusos.
De esa forma, en el transcurso de 2011, algunos entrevistados que habían participado en la
investigación, hecho otra vez facilitado por Emilio Monteserín, acordaron relatar sus experiencias
en la cárcel, durante el disfrute de sus permisos de salida del centro. Tengo que agradecer el
empeño tanto de Emilio Monteserín como de los entrevistados que estando en sus cortos días
libres aceptaron este encuentro.
En el 2012 solicité de nuevo al Centro Penitenciario de régimen abierto (CIS) Victoria
Kent (Madrid), una nueva petición para volver a realizar entrevistas, ya que por decisión de la
directora de tesis María Concepción Fernández Villanueva, y el co-director Emilio Monteserín,
era necesario conocer todo lo posible el tratamiento que tiene lugar en el interior de los centros
penitenciarios, y a la vez, para alcanzar el objetivo de la investigación se necesitaba un número
mayor de entrevistas. En el centro de régimen abierto, el educador Indalecio Alonso, compañero
de Emilio Monteserín, durante un mes, me acompaño en lo necesario, posibilitando no solamente
los contactos con los entrevistados, sino también información sobre el funcionamiento del CIS,
por lo que me invitó a diversas reuniones que hacía con internos.
Tabla 1
Datos de los entrevistados
Entrevistados/duración entrevistas Año entrada en prisión Edad de ingreso en prisión Edad
Actual Tipología delictiva
H 1 FFR (1h y 30 min) 1979 18 49 Reincidente, hurtos y robos
H 2 FLC(1h y 55min) 1988 20 48 Larga trayectoria delictiva
H 3 ML 1981 22 48
Larga trayectoria delictiva, hurto, robo,
H 4 D (2h y 14 min) 2006 20 26
Vida delictiva estructurada desde la niñez, intensificada por la
dependencia de drogas
H 5 A 2008 23 27 No fue posible ver su
expediente15 H 6 DB (1h y 22 min) 1995 16 31 Vida delictiva estructurada desde la niñez, dependencia de drogas
H 7 H (35 min) 2006 X X Daños a la salud pública.
H 8 J (57 min 38s) 2010 X X Delito de estafa
H 9 F (1h y 30 min) 2005 X X Daño a la salud pública
H 10 G (1h y 4 min) X X X
Larga trayectoria delictiva, en su mayoría
robos
H 11 JL (24 min) 1981 X X Robos dependencia de
drogas H 12 J (53 y 42s) 2007 X X No fue posible ver el
expediente H 13 L (23 min y 21 s) X X X No fue posible ver
expediente M 14 L (27 min y 22 s) X X X No fue posible ver
expediente
H 15 M (36 min) X X X No fue posible ver
expediente
Fuente: Elaboración propia, datos obtenidos en las entrevistas y expediente.
Fueron utilizadas 15 entrevistas, con un total de 16 horas y 56 minutos de grabación
transcrita.
Una vez transcriptas las entrevistas, se pasó a lectura detenida, y enseguida a la
categorización y codificación, adoptando los conceptos desarrollados por la Escuela de Chicago y
el interaccionismo simbólico, y más precisamente, los conceptos de los fundadores de la Teoría
Fundamentada de Glasser y Strauss (2009).
Estos autores sostienen que la función de la teoría fundada es la descubrir conceptos,
hipótesis y relaciones a partir de datos, tendentes a producir teorías de carácter emergente para la
15 No era finalidad de la entrevista abordar la tipología delictiva, algunos entrevistados hablaron acerca del tema
porque querían dejar constancia de cómo entraron en la cárcel, mientras que otros no querían facilitar esta información. De los entrevistados de navalcarnero fue posible averiguar la tipología delictiva a través de los expedientes, ya en el CIS Victoria Kent, por la Ley de protección de datos. Esta información no fue proporcionada. Algunos entrevistados ni siquiera quiso facilitar datos personales, como nombre o año de entrada en la cárcel.
comprensión y explicación de los fenómenos. En este contexto, el objeto de estudio de este
enfoque son las teorías subjetivas que se construyen por las personas para explicar y orientar sus
acciones respecto de un fenómeno.
Para lograr tal empresa, estos autores proponen 3 tipos de codificación, a saber: La
codificación abierta, la cual consiste en dividir y codificar los datos en conceptos y categorías.
Es la primera tentativa de codificar el discurso transcrito, reduciéndolos a segmentos que
contengan unidades de significado a las que se ha añadido comentarios y reflexiones iniciales.
De ese modo, en la primera fase de ―codificación abierta‖ son identificados los primeros códigos basándose en palabras claves como ―llevo 2 años y nueve meses‖; ―régimen estricto‖; ―antes había más respeto‖; ―se basan en informes‖; ―más dura la cárcel‖; ―irme a un pueblo‖ (anexo D);
Posteriormente, se lleva a cabo la codificación axial que consiste en comparar los nuevos
datos con las categorías resultantes de anteriores comparaciones. Al relacionar las categorías
entre sí, se elaboraron teorías. Tras haber codificado las primeras categorías se puede identificar
las primeras relaciones entre categorías.
En la fase de ―codificación axial‖ se empiezan a definir diferentes subcategorías, basándonos en conceptos que emergen con mayor relevancia, para posteriormente establecer
relaciones más consistentes. Por ejemplo: ―llevo 2 años y nueve meses‖ =año de entrada en prisión; ―antes había más respeto‖ =cárcel antigua; ―todos se sienten vigilados‖ =cárcel actual; ―se basan en informes‖ =clasificación.
Se continúa con la codificación selectiva, que consiste en integrar las categorías para
reducir el número de conceptos y delimitar así la teoría. Por lo tanto, la codificación selectiva
centralidad explica y da sentido a todos los datos y sus relaciones, y por lo tanto explica el patrón
de comportamiento social objeto de estudio.
En la fase de ―codificación selectiva‖ se notó que había tres discursos distintos sobre la cárcel, se empezó a formar familias de categorías según el discurso presentado. Los que llevaban
―2 años y nueves meses‖ presentaban otro discurso sobre la cárcel, tenían otra organización entre los internos y estaban sometidos a otro régimen disciplina.
Ilustración 1. Codificación selectiva: las transformaciones en la estructura de la cárcel.
Fuente: Elaboración propia a partir de imágenes: 1- Panóptico Central. Cárcel de Carabanchel; 2- La prisión de Villena; 3- La pulsera para controlar a los presos. /
Una vez que se vio la existencia de tres discursos distintos, se empezó a relacionarlos con
las políticas de seguridad pública adoptadas en España en los años correspondientes, además la
estructura física de las prisiones presentaba diferencias según el régimen penitenciario imperante.
histórico. Por tanto, el siguiente paso fue analizar los discursos desde el punto de vista de análisis
del discurso de Michel Foucault (2006, 2011).
Se ha elegido el análisis del discurso porque, ahondar en el discurso implica adentrarse en
las prácticas sociales, puesto que hablar o escribir (ampliando estos actos a toda manifestación
que, a través de un sistema verbal, se oriente consciente o inconscientemente a producir cambios
en el ser o del hacer del Otro) supone un tipo de acción intersubjetiva. Ahora bien, la producción
y recepción de cualquier expresión se lleva a cabo en un contexto social en cuya virtud se
determina el comportamiento que hemos de adoptar, pues nuestro comportamiento varía en
relación a los parámetros instaurados, de manera implícita o explícita por convención social. Con
ello, el discurso, además de producirse en el ámbito social, crea la vida social, en tanto que
funciona como elemento cohesionador de los grupos sociales.
Ahondar en el discurso supone por ello la consideración del hecho comunicativo en el que
los miembros del grupo establecen una relación contractual que cuenta tanto con actos de
transacción de información, como una forma de contacto en el que intercambian sus actitudes.
Posibilita el acceso a una mayor comprensión de la complejidad del canal comunicativo,
ya que con el lenguaje racionalizamos y ordenamos nuestro comportamiento, con lo que podemos
acceder a la interpretación de los actos del resto de los integrantes del grupo. Analizando y
tratando de integrar el contexto y las condiciones de reproducción de los discursos se aprecia
cómo todo lo que se dice se ubica en una cadena de acciones convirtiéndose en actos del
lenguaje; la enunciación brinda indicaciones sobre la acción aislada.
El momento aislado del discurso aporta dos conceptos: por un lado, lo que se dice con las
palabras, y por otro, lo que hablamos, lo cual es en cierto modo creado por lo que se dice. Es
posibilidad de analizar la interacción misma, en la que se crean, se definen y se modifican las
relaciones sociales dentro del grupo.