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(en cualquier país)

Por Departamento de Adoración Centro Cristiano de San José

1. El Director de Música o el Líder de Adoración tiene que estar en el espíritu del Pastor principal. Tiene que estar dispuesto a obedecer la autoridad espiritual, porque la adoración fluye de esa relación (Lucas 16:12 “Y si en lo ajeno no fuisteis fieles, ¿quién os dará lo que es vuestro?).

2. El Director de música debe ser uno que complace a Dios, no alguien que complace a las personas en la selección de la música, el drama, la danza, etc. (Romanos 13:8 “No debáis a nadie nada, sino el amaros unos a otros; porque el que ama al prójimo, ha cumplido la ley”).

3. “Un protector de territorios” entre los solistas, tríos, cuartetos o cualquier grupo, debe ser declarado muerto. Sólo porque una persona cante cierta canción no significa que le pertenece. (Romanos 12:3 “Digo, pues, por la gracia que me es dada, a cada cual que está entre vosotros, que no tenga más alto concepto de sí mismo que el que debe tener, sino que piense de sí con cordura, conforme a la medida de fe que Dios repartió a cada uno”).

4. Comience donde la congregación está. No cambie sus tradiciones o las formas de adoración tan radicalmente. El Espíritu Santo le indicará cuán rápido deberá moverse (Romanos 14:1-3 “Recibid al débil en la fe, pero no para contender sobre opiniones. Porque uno cree que se ha de comer de todo; otro, que es débil, come legumbres. El que come no menosprecie al que no come, y el que no come no juzgue al que come; porque Dios le ha recibido”).

5. Al introducir la danza coreografiada al servicio de la adoración, comience con niños pequeños... quizás, pequeños ángeles danzaron alrededor del

pesebre en tiempo de Navidad. Cuando usted empiece a tratar con los danzarines adultos, debe ser muy cuidadoso de que el atavío que ellos lleven no aleje a la Congregación. También, asegúrese de que el espíritu de los danzarines es puro. Tenga una presentación de la danza con su pastor antes del servicio para que sea aprobado o no por él (Romanos 14:16 – “No sea, pues, vituperado vuestro bien”).

6. Use lo que está en sus manos y Dios le proveerá más recursos. Si usted tiene a un trompetista, úselo. Dios le dará una orquesta algún día (Eclesiastés 9:10 – “Todo lo que te viniere a la mano para hacer, hazlo según tus fuerzas”).

7. ¡Piense en grande! Diga: “lo que se hace con voluntad se logra”. Sea creativo y pídale a Dios maneras para lograr lo que usted quiere hacer en la adoración y las artes en su Iglesia local (Efesios 3:20 “Y Aquel que es poderoso para hacer todas las cosas mucho más abundantemente de lo que pedimos o entendemos, según el poder que actúa en nosotros”). 8. Comparta con otros. Si los músicos en su Iglesia escriben buenas

canciones o dramas, compártalos con otras iglesias. Dé y Dios le dará mucho más (Mateo 10:8 “... de gracia recibisteis, dad de gracia”).

9. Eduque a los niños dentro de las artes, enséñeles los himnos favoritos dentro de la Iglesia. Toque nueva música del Reino para ellos. Recuerde, la gente no sabe lo que a ellos les gusta solo les gusta lo que ya conocen. Entonces eduque a los niños (II Tim. 2:15 – “Procura con diligencia presentarte a Dios aprobado, como obrero que no tiene de qué avergonzarse, y que usa bien la palabra de verdad”).

10. Permita al Espíritu Santo ser el autor de métodos de adoración. El ministro de música tiene que tomar la dirección del Pastor principal y estar dispuesto a cambiar sus planes en un momento dado. Enseñe también eso a los cantantes, músicos, actores, etc. Y ellos entenderán cuando los planes sean cambiados a última hora (I Cor. 14:40 “Pero hágase todo decentemente y con orden”).

11. Busque la excelencia, la cual es: hacer lo mejor en el nivel donde usted está. Encuentre el nivel del talento en su Iglesia, y no comprometa la calidad de su música. Siempre lleve al extremo a sus músicos. Desafíelos. Ellos son capaces de mucho más de lo que piensan (I Sam. 16:14-16 – El Espíritu de Jehová se apartó de Saúl, y le atormentaba un espíritu malo de parte de Jehová. Y los criados de Saúl le dijeron: He aquí ahora, un espíritu malo de parte de Dios te atormenta. Diga, pues, nuestro señor a tus siervos que están delante de ti, que busquen a alguno que sepa tocar el arpa, para que cuando esté sobre ti el espíritu malo de parte de Dios, él toque con su mano, y tengas alivio”).

12. Memorice todas las canciones. No use música impresa en los servicios de la Iglesia, úselo solo para ensayar. Aquí se unen el contacto visual y la libertad de adorar, porque los cantantes saben lo que están cantando.

Ellos pueden abandonar la técnica y concentrarse en la adoración a Dios (Juan 4:24 “Dios es Espíritu; y los que le adoran, en espíritu y en verdad es necesario que adoren”).

13. Encuentre la disposición en cada servicio. No ofenda al Espíritu Santo por cantar mucho tiempo cuando el Espíritu indique que predique el ministro (I Tesalonicenses 5:19 “No apaguéis al Espíritu”).

14. Pruebe a su Congregación que las Artes son una magnífica herramienta evangelística. Tenga un concierto o festival de las Artes y observe que los cantantes vienen y se quedan para escuchar el evangelio del Reino después de haber oído la música o visto el drama o la danza. Pero aún antes del mensaje, el evangelio del Reino estará a través de ellos en la letra de las canciones, o en los contenidos de los dramas, etc. (Lucas 7:34 “Vino el Hijo del Hombre, que come y bebe, y decís: Este es un hombre comilón y bebedor de vino, amigo de publicanos y de pecadores”).

15. Cante canciones de esperanza, música basada en Dios, exalte a Jesucristo. No cante canciones que se enfatizan en el afán de las circunstancias del hombre (Juan 12:32 “Y yo, si fuere levantado de la tierra, a todos atraeré a mí mismo”).

16. Asegúrese de que todos sus cantantes, músicos, actores, danzarines, artistas, estén en pacto. Si ellos no pagan sus diezmos ni oran ni apoyan la visión de la Iglesia, no les permita cantar, tocar, actuar o danzar (Malaquías 3:10 “Traed todos los diezmos al alfolí y haya alimento en mi casa; y probadme ahora en esto, dice Jehová de los ejércitos, si no os abriré las ventanas de los cielos, y derramaré sobre vosotros bendición hasta que sobreabunde”); ( 2da Crónicas 5:12-14 “y los levitas cantores, todos los de Asaf, los de Hemán y los de Jedutún,  juntamente con sus hijos y sus hermanos, vestidos de lino fino, estaban

con címbalos y salterios y arpas al oriente del altar; y con ellos ciento veinte sacerdotes que tocaban trompetas, cuando sonaban, pues, las trompetas, y cantaban todos a una, para alabar y dar gracias a Jehová, y a medida que alzaban la voz con trompetas y címbalos y otros instrumentos de música, y alababan a Jehová, diciendo: Porque él es bueno, porque su misericordia es para siempre; entonces la casa se llenó de una nube, la casa de Jehová. Y no podían los sacerdotes estar allí para ministrar, por causa de la nube; porque la gloria de Jehová había llenado la casa de Dios.)

17. Use variedad: salmos, himnos, canciones espirituales. No deseche la música vieja, que es buena. Tenga una mente abierta a la música nueva que es orientada al Reino (Efesios 5:18-20 “No os embriaguéis con vino, en lo cual hay disolución; antes bien sed llenos del Espíritu, hablando entre vosotros con salmos, con himnos y cánticos espirituales, cantando y alabando al Señor en vuestros corazones; dando siempre gracias por todo al Dios y Padre, en el nombre de nuestro Señor Jesucristo”).

18. El coro, los músicos, los solitas, etc., tienen que expresar el gozo en sus rostros y con su lenguaje corporal – la expresión física de la alabanza nos trae a la adoración (Sal. 100 “Cantad alegres a Dios, habitantes de toda la tierra. Servid a Jehová con alegría; Venid ante su presencia con regocijo. Reconoced que Jehová es Dios; El nos hizo, y no nosotros a nosotros mismos; Pueblo suyo somos, y ovejas de su prado. Entrad por sus puertas con acción de gracias, Por sus atrios con alabanza; Alabadle, bendecid su nombre. Porque Jehová es bueno; para siempre es su misericordia, Y su verdad por todas las generaciones”).

19. Dé su mejor paso. Si su espíritu tiene razón, permita que el solista más talentoso cante más (II Rey. 3:15 “Mas ahora traedme un tañedor. Y mientras el tañedor tocaba, la mano de Jehová vino sobre Eliseo...”); (I Sam. 16:17 “Saúl respondió a sus criados: Buscadme, pues, ahora alguno que toque bien, y traédmelo”).

20. No ponga danzarines ni cantantes muy profesionales ni actores de lado a lado de la plataforma con principiantes en la misma canción o danza. En vez de adorar a Dios, que es lo que usted busca, la congregación se sentará y comparará el nivel de talento de los diferentes adoradores en la plataforma. Los principiantes pueden danzar en los pasillos mientras que los mejores danzarines están delante. Esto no está mostrando preferencia, sólo es ser listo, prudentes como serpientes, sencillos como palomas. Los principiantes aprenderán y con el tiempo ellos podrán ministrar en la plataforma (Mateo 10:16 “He aquí, yo os envío como a ovejas en medio de lobos; sed, pues, prudentes como serpientes, y sencillos como palomas”).

21. Finalmente, enseñe a su departamento de adoración (cantantes, instrumentalistas, danzarines, actores, artistas) que no importa cuan profesionalmente ellos están preparados, sin la unción de Dios sus ofrendas musicales será como metal que suena o címbalo que retiñe. La unción comienza con la obediencia en todas las cosas a Dios y su autoridad espiritual delegada (Isa. 61:1 “El Espíritu de Jehová el Señor está sobre mí, porque me ungió Jehová; me ha enviado a predicar buenas nuevas a los abatidos, a vendar a los quebrantados de corazón, a publicar libertad a los cautivos, y a los presos apertura de la cárcel”); (I Cor. 13:1 “Si yo hablase lenguas humanas y angélicas, y no tengo amor, vengo a ser como metal que resuena, o címbalo que retiñe”).

22. Definiciones

1. Salmo: Escritura expresada en música. 2. Himno: Cántico para la Iglesia.

3. Canción espiritual: canciones recibidas, cantadas y vivificadas por el Espíritu Santo.