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Structured Parallel Programming frameworks

Este aparato también llamado "peque ?o gigante" por su autor Bu ?o, de Uruguay, está dise ?ado para el tratamiento precoz de la clase III; consiste en una placa retenida en el maxilar inferior que consta de tantos elementos de retención como sean necesarios para que la placa no se desplace; presenta un arco de protrusión de alambre de 0,8 ó 0,9 mm, forrado de goma y que contacta con los 6 dientes anterosuperiores; se construye con un ansa en forma de "U" que le permite activación y le brinda elasticidad. Lleva estribos oclusales también forrados de goma, que van sobre las caras oclusales de los dientes posteriores a ambos lados, y que tienen como función elevar la oclusión y producir un estímulo para la "gimnasia muscular voluntaria" que prescribe este autor (Fig. 10.20).

Fig. 10.20. RE 1. Retropulsor-estimulador. Reguladores de función (RF)

Fr ?nkel en 1959 hace un aporte muy original con la creación de su regulador de funciones, su enfoque difiere de los demás métodos que existían hasta ese momento, en que el vestíbulo bucal es la "base de sus operaciones" para el tratamiento. El método de este autor constituyó una revolución dentro de la ortopedia funcional de los maxilares (OFM); él estimaba que el activador instalado en la parte intrabucal reducía el espacio funcional que corresponde con la lengua (Fig. 10.21).

Su aparato llamado regulador de función, eminentemente vestibular, tiene su principal actividad en ese conjunto funcional externo.

El elemento distintivo de los reguladores de función lo constituyen los escudos vestibulares de acrílico, que abarcan ambos rebordes alveolares, desde el canino hasta el último molar y que, ligeramente separados de ellos, tienen una acción desinhibidora. Fr ?nkel ha dise ?ado este aparato bimaxilar que actúa en el vestíbulo bucal, e impide que el apoyo de la musculatura de las mejillas dificulte el ensanchamiento transversal de las arcadas.

Estos aparatos provocan en forma espontánea una acción de "gimnasia ortopédica", que se realiza con solo tragar y con la mímica, este es un coadyuvante importante, ya que se reeduca la musculatura.

Regulador de función 1a (RF 1a). Posee como elementos metálicos en la parte superior un arco vestibular de 0,9 mm, un arco palatino de 1 mm, 2 ansas caninas de 0,9 mm y 2 apoyos contra las caras oclusales de los primeros molares permanentes, que son continuación del arco palatino. Todos estos elementos están retenidos en el interior del acrílico del escudo lateral (Fig.10.22).

Fig. 10.21. Regulador de función.

Fig. 10.22. Regulador de función 1a.

La parte inferior de este aparato consta de un arco lingual que forma 2 bucles de avance en "U" y que encajan sobre el tejido lingual por debajo de los incisivos. El alambre lingual que une ambos bucles y que cruza los incisivos inferiores al nivel del cíngulo, no debe tocarlos a no ser que se desee la proclinación de estos. Las extensiones bucales de los bucles pasan entre el canino y la primera bicúspide o primer premolar, para entrar en el acrílico del escudo vestibular.

En su parte anterior por vestibular, presenta las almohadillas labiales de acrílico que se conectan entre sí y con los escudos vestibulares.

Regulador de función Ib (RF Ib). Todos sus componentes son similares al del RF Ia, la diferencia está en la parte inferior de este aparato donde se sustituye el arco lingual por una placa lingual de acrílico, de la que emergen las ansas en "U" del arco lingual de alambre de 0,8 mm y que van sobre las caras linguales de los 6 dientes anteriores sin tocarlos (Fig.10.23).

Esta placa lingual va conectada al escudo vestibular por un alambre de 1 mm que pasa por el punto de contacto entre la primera y la segunda bicúspide o los molares temporales. Esta placa lingual contiene un alambre de 0,9 mm que la refuerza e impide su fractura en la línea media.

Fig. 10.23. Regulador de función 1b.

En su parte anterior por vestibular presenta las almohadillas labiales de acrílico que se conectan entre sí y con los escudos vestibulares.

Regulador de función II (RF II). Este tipo es específico para la clase II, división 2; lleva los mismos elementos que el tipo I. La diferencia está en que se le agrega un arco de protrusión de 0,8 mm por detrás de los incisivos superiores, que están inclinados hacia palatino y el ansa canina que se origina del escudo vestibular, pero abraza al canino por vestibular en lugar de hacerlo desde lingual, ya que por el punto de contacto de canino y primera bicúspide pasa el arco de protrusión antes mencionado (Fig. 10.24). Regulador de función III (RF III). Está dise ?ado de forma tal que pueda ayudar al desarrollo sagital y transversal del maxilar superior, e inhibir en alguna medida el crecimiento del maxilar inferior. Sus elementos difieren en alguna medida de los aparatos anteriores. Las almohadillas labiales se ubican en el maxilar superior alejadas 2 ó 3 mm, son ligeramente mayores que las de los otros aparatos y producen una acción desinhibidora sobre el maxilar superior, así como un adelantamiento del labio para que logre enfrentarse con el inferior (Fig. 10.25).

Fig. 10.25. Regulador de función III.

El arco vestibular va adosado a las caras vestibulares de los incisivos inferiores las que deben ser talladas previamente para garantizar una presión del arco sobre estos dientes. Por el palatino este aparato lleva un arco de 0,7 mm adosado sobre las caras linguales de los incisivos superiores y un arco palatino de 1 ó 1,1 mm, que tiene la característica de que no cruza por oclusal como en los casos anteriores sino que pasa por distal del último molar. Para abrir la mordida y facilitar el descruce de los incisivos se adiciona un apoyo oclusal en los molares permanentes inferiores. Si es necesario abrir mucho la mordida se adicionan apoyos oclusales también en los molares superiores que se eliminan cuando se descruza la mordida.

Regulador de funciones IV (RF IV). Se emplea para el tratamiento de la mordida abierta y el biprognatismo dentoalveolar, prácticamente en la dentición mixta; consta de un arco labial superior, las almohadillas labiales inferiores, los escudos vestibulares, 4 apoyos oclusales que van en los primeros molares superiores, temporales y permanentes y un arco palatino que va detrás del último molar como en el RF III (Fig. 10.26).

Bimaflex

Creado en 1996 por Luigi Pierantonelli de Ancona, Italia, queda flojo en la boca, con el propósito de aprovechar lo más posible la dinámica de la deglución, de esta forma la lengua ejercita su función sobre el aparato que está también abierto en la parte anterior, para permitir una posición lingual correcta detrás de los incisivos superiores, además posee elasticidad para que la deglución pueda transferir su fuerza en forma correcta a los maxilares (Fig. 10.27).

Fig. 10.26. Regulador de función IV.

Fig. 10.27. Bimaflex.

Está formado por 2 placas de acrílico que siguen el contorno de los dientes molares, premolares y caninos, y presentan una amplia apertura en la zona anterior para permitir la función lingual. Estas placas de acrílico están divididas en 2 mitades simétricas, unidas entre sí por un tornillo de expansión. Presentan 2 peque ?os relieves a superficie planas, ubicados por lingual de los caninos, con función de apoyo vertical y de ligero deslizamiento horizontal. La base de las placas ofrece el sostén para 2 resortes auxiliares retroincisivos, un arco vestibular y 2 ansas de base ancha en alambre; además, en la placa inferior hay 2 elementos de apoyo molar en alambre que no se encuentran en la

placa superior y que sirven para estabilizar el aparato. Los arcos deben quedar separados de 2 a 3 mm en las regiones laterales de los premolares para impedir así la presión de las mejillas.

Ansas linguales del bimaflex. Se confeccionan con alambre de 0,9 mm de acero marca Elgilloy azul. Emergen del acrílico superior, realizan a la altura de la región molar un ansa vertical hacia abajo, luego va horizontalmente hasta los relieves de apoyo anteriores en acrílico, donde realiza otra ansa hacia arriba, vuelve de la misma forma hasta la primera ansa, donde lingualmente realiza otra hacia atrás abajo y por último entra en el acrílico. Unen la placa superior a la inferior de forma elástica según la posición que se le ha dado en la mordida constructiva. Permiten el movimiento de lateralidad del maxilar inferior y también un peque ?o movimiento vertical en el sector posterior. Cuando se comprimen en la deglución se abren posteriormente; obligan al paciente a poner el maxilar inferior a una altura y posición más o menos adelantada, que se ha elegido con la mordida constructiva, por tanto, las ansas son el verdadero motor del aparato y tienen también como finalidad evitar la interposición lingual (Fig. 10.28).