4.3 Research methods
4.3.5 Student interviews
oscilan entre los 15 y 16 años en su gran mayoría, es decir, que están en la etapa de la adolescencia, la cual genera cambios a nivel biológico, psicológico, emocional y comportamental. Se hace indispensable conocer un poco más a fondo en qué consiste esta etapa del desarrollo humano, para comprender su desempeño, gustos y motivaciones en las actividades académicas, y en particular, en la Feria Empresarial.
La palabra adolescencia, cuyo término algunos autores lo igualan o lo diferencian de juventud- proviene del verbo latino adolescere, que significa crecer, desarrollarse Aubert (2004). Esta etapa del desarrollo humano está comprendida en dos momentos, entre los 12 y los 15 años de edad la adolescencia temprana, y entre los 15 y los 19 años de edad la adolescencia tardía; cabe anotar, que algunos psicólogos, la adolescencia tardía o superior se desarrolla entre los 18 y 22 años y dependerá de la emancipación
parcial o total que logre un joven para hacer su vida por sí solo, particularmente a nivel económico e independiente de sus padres Melgosa, (2000).
La adolescencia no es sinónimo de pubertad, pero está estrechamente relacionada con esta; la pubertad corresponde a todos aquellos cambios fisiológicos que sufre un niño y una niña y que lo hacen apto para la reproducción Martínez y Costa (1977).
La adolescencia no es un periodo que los niños vivan de igual forma, pues está estrechamente relacionado con la cultura, es decir, las relaciones que establece en su entorno, la crianza y en este caso hay que incluir la nutrición-, más otras características de tipo social.
Según Stanley (1916), el factor principal en la adolescencia reside en factores fisiológicos genéticamente determinados, siendo el ambiente un factor secundario. Sin embargo, reconocía que en la adolescencia los factores ambientales jugaban un papel mayor que en periodos anteriores y que era necesario contemplar dinámicamente la interacción entre la herencia y las influencias ambientales para determinar el curso del desarrollo de los jóvenes en este periodo.
Stanley (1916) se basa en los estudios evolucionistas de Charles Darwin. La idea central de Hall fue la de identificar la adolescencia como un periodo turbulento
dominado por los conflictos y los cambios anímicos (un periodo de tormenta y estrés, expresión tomada de la literatura romántica alemana), claramente diferenciado de la infancia, y en que el adolescente experimenta como un nuevo nacimiento como ser biológico y social (Adrián y Rangel, 1997, p. 9).
Existen diferentes rasgos que enmarcan la conducta de un adolescente, y que se pueden incrementar o no según la personalidad ya establecida del mismo. Es claro que
no se puede estereotipar a un adolescente, ni a ningún individuo en determinadas etapas de desarrollo-, pero existen diferentes características en la conducta y en las actitudes que podrían generalizarse, como lo expone Melgosa (2000):
a) Idealismo: El adolescente tiende a fijarse ideales y considerarlos de suma importancia.
b) Cuestionamiento de la autoridad: El sometimiento a la autoridad paterna, escolar o social que ha estado presente durante la niñez, tiende a desaparecer. En su lugar, se nos presenta un muchacho o una jovencita que cuestiona las costumbres, tradiciones y las normas. Desea ser independiente. Y aun cuando no puede
independizarse en un sentido material, tiende a hacerlo mediante su distanciamiento. c) Desconfianza hacia el mundo adulto: Así como la confianza que deposita en su grupo de amigos y amigas es casi incondicional, los padres, profesores y otros
miembros del mundo adulto le resultan sospechosos.
d) Creatividad y alegría: En el contexto adecuado el adolescente puede producir ideas o productos llenos de novedad. En el arte, en el juego, en las tareas académicas o en las relaciones amistosas, los muchachos y muchachas de esta edad cuentan con recursos insospechados. Además, con salvedad de momentos aislados de tristeza o preocupación, el adolescente rebosa de buen humor cuando se encuentra entre quienes lo comprenden y lo apoyan.
e) Energía: Las nuevas dotaciones fisiológicas de hombre y mujer confieren al joven la energía suficiente para realizar sus tareas sin fatiga aparente. A veces, sin embargo, los adolescentes parecen no tener energía alguna; pero esto suele ocurrir a la hora de hacer cosas que ellos no han escogido.
f) Conformidad con el grupo: Si observamos a los colegiales de secundaria, comprobaremos que, con pequeñas variaciones, los colores y estilos de su ropa son los mismos. Los peinados son muy parecidos. Las conversaciones de diversos grupos giran alrededor de los mismos temas. Aunque el adolescente no se conforme a la sociedad, se conforma al grupo.
g) Sensibilidad a la autoestima: Los comentarios, miradas o silencios de los demás, transmiten de continuo mensajes hacia el muchacho o muchacha en cuestión. De esta manera, la autoestima va modificándose. La tendencia general (aún más acentuada en el sexo femenino) es la de desarrollar una autoestima débil con las correspondientes consecuencias en la conducta. Pasada la etapa, esta suele restablecerse al nivel
apropiado.
h) Inseguridad y necesidad de apoyo: Aunque el adolescente puede dar la impresión de contar con la autoestima suficiente para afrontar las dificultades de la vida, es consciente de sus limitaciones, pues a menudo se siente confuso e inseguro. En el fondo, está abierto a la ayuda de sus padres y otros adultos en su entorno.
Las características anteriormente mencionadas, hay que tener en cuenta que los intereses cambian, esto puede deberse al ambiente familiar, al cambio de visión sobre su colegio o a limitaciones de tipo personal y que les es difícil reconocer y aceptar. Entre aquellos intereses que pasan a un segundo o tercer plano –cabe repetir que no se puede generalizar- está el interés por el estudio, haciendo que en ocasiones su rendimiento académico baje, cambien sus preferencias en cuanto a las asignaturas o en casos un poco más graves, prefieran abandonar los estudios. Melgosa (2000) nos enumera algunas de las razones por las cuales se dan estos cambios:
a) El desinterés por el estudio radica en que ahora tienen prioridad otras actividades como los amigos, el sexo opuesto, a fiesta, la moda, entre otros;
b) El fracaso en las actividades académicas puede ser un intento por llamar la atención de sus padres y adultos cercanos, como una necesidad inconsciente de apoyo.
c) Cuando la autoestima es muy débil, una mala calificación o un mal
resultado, el comentario negativo de un profesor o de sus propios compañeros hará que el adolescente se conforme con poco; lo anterior está relacionado con la necesidad de ser aceptado y popular en su grupo de amigos, por lo que si el común denominador es tener un rendimiento académico bajo, pues debe mantenerse en ese nivel;
d) Los cambios hormonales hacen que la madurez intelectual varíe, y mientras para unos ciertas áreas del conocimiento no presentan dificultad, para otros la
complejidad aumenta;
e) Las técnicas de estudio, las cuales se hacen necesarias para superar la etapa escolar y mientras más pronto las adquieran y las interioricen de manera individual, mejores resultados académicos obtendrán.