6.3 First-Order Rewritings of r-Satisfiability
6.3.1 A Tuple for Testing r-Satisfiability
La tradición es una valla para (defender) la Torá. Los diezmos son una valla para la riqueza.
Las promesas lo son para la abstinencia. La cerca de la sabiduría en el silencio.
Rabí Akiva era un hombre de una gran sabiduría en todas las materias judaicas, por sus propias fuerzas llegó a ocupar un lugar muy importante dentro de los líderes de nuestro pueblo, murió en aras de la “santificación” del nombre de HaShem (Kidush HaShem).
Sus maestros principales fueron Rabí Eliezer y Rabí Ieoshua.
En nuestra Mishná Rabí Akiva enumera a cinco vallas que ayudaran a alejarnos del pecado.
Rabí Akiva dice: burla y frivolidad conduce al hombre a la ignominia.
Atraen al hombre al pecado, generalmente el ser humano se cuida de no pecar, pero cuando pasa su tiempo en vanidades, festejos y parecidos, se acostumbra rápidamente al camino del mal, no como aquella persona que entra en agua fría, al principio tiembla de frío pero después de un tiempo se acostumbra al frío. (Según Rabí Iosef Iaabetz).
En que se relaciona la risa y la frivolidad con la ignominia, leamos lo que
escribir Rabí Moshé Jaim Lutzato en su libro Mesilat Iesharim “La senda de los Justos”. “Pero el segundo, se presenta mucho más difícil, la frivolidad y la burla, pues quien se hunde en ellos es como si se hundiera en el océano del que es extremadamente difícil salir Porque la burla pierde al corazón del hombre y ya ni el sentido común ni la razón gobiernan en él y es como un borracho o un tonto a los que no se los puede conducir pues no reciben nuestra dirección como lo advirtió el rey Salomón: “A la risa la apodé locura y de la alegría dije ¿Para qué sirve?” (Koh. 2-2). Y nuestros sabios dijeron: “La frivolidad y la ligereza conducen al hombre al adulterio” (Principio 3-13), pues aún siendo el incesto algo grave para todo ser racional y su corazón teme de acercarse a él por lo que ya representa en su mente como tremendo pecado y enorme castigo, sin embargo la frivolidad y la ligereza lo van disimulando lentamente y lo acercan a él en forma progresiva hasta que el temor se quita de sobre el paso a paso, grado a grado y llega al pecado mismo y lo comete.
¿Y todo esto por qué? pues del mismo modo en que la realidad de la advertencia depende de la atención sobre la finalidad, así toda la función de la burla no es sino alejar la atención de los pensamientos rectos y de las reflexiones, y de esta manera no llegará a su corazón. Fíjate en la dificultad de la burla y su depravación extrema, que así como el escudo untado en aceite rechaza y desliza las flechas y las arroja a la tierra sin permitirle que lleguen hasta las personas, así la burla actúa ante la amonestación y el reproche, pues con una frivolidad o una pequeña burla, el hombre quita de sí, gran parte del despertar y del entusiasmo que el corazón por si logra al ver o escuchar cosas que lo inciten al análisis y el examen de sus actos, pero la fuerza de la burla tira todo por tierra y ya no le hará efecto el absoluto. Y no por ser intelectivo el reproche o por falta de comprensión, sino porque la fuerza de la frivolidad destruye toda cuestión moral o de temor divino.
He aquí que el profeta Isheiau clamaba sobre ello duramente pues observó que ello constituía un impedimento para que sus amonestaciones surtieran efecto y destruía la esperanza de los pecadores, como é lo dijo: “Y ahora no os burléis por si se apretarán vuestras ligaduras” (Isheiau 28:22). Y así comentaron nuestros sabios: “El frívolo se ocasiona a sí mismo, sufrimientos” (Tratado de Avodá Zará 18), y es lo que el mismo versículo nos dice claramente: “Se preparan para los burlones castigos” (Proverbios 19) siendo esto algo lógico, ya que quien se conmueve en su análisis y en sus estudios no necesita castigos físicos pues ya se arrepentirá de su pecado sin ello, con la fuerza de los
pensamientos que nacen en su corazón por medio de lo que lee o de las amonestaciones y reproches que oye. Pero los burlones que no se impresionan de las reprimendas por la fuerza de su frivolidad, no tienen otra solución sino los castigos, pues ellos no podrán la burla rechazar como rechaza el reproche.
La tradición es una valla para defender la Torá.
Las tradiciones y enseñanzas que nos entregaron nuestros Rabinos son de vital importancia, porque sin ellas, sin la Torá oral, no entenderíamos el verdadero sentido e interpretación de la Torá y sus leyes, sin éstas la Torá perecería, como un viñedo sin cerca, cada cual haría de él lo que le plazca, por esa razón debemos tener en cuenta solo las enseñanzas que tienen base y principios emanados de la Torá de Moshé de Sinaí, entregados con su espíritu y letra de generación en generación.
Los diezmos son una valla por la riqueza.
Cuando una persona diezmará de su cosecha, según lo ordena la ley, HaShem bendecirá su campo y su cosecha se multiplicará.
Practicar el diezmo, es en realidad, reforzar la riqueza.
Seguro podrá preguntar, si la intención de la Mishná es enseñarnos los caminos de HaShem y alejarnos del pecado, porque nos aconseja, Rabí Akiva, ¿cómo hacernos ricos? al decir: Los diezmos son una valla de la riqueza.
Podemos decir, explica Rabí Elimelej de Lizansk, autor de “Noam Elimelej” que el ser humano debe santificarse a sí mismo con la comida debida y el dinero que sobre ellos gobierna el instinto, lo que no sucede con la Torá y la oración en ellos el incitador (ietzer hará), no tiene lugar
En los “deseos humanos” se encuentra mayormente el incitador, por lo tanto debemos comportarnos de manera tal, que el que nos acecha no nos inunde con sus artimañas.
También el dinero y los bienes materiales deben ser santificados, el comercio debe ser honesto, según las reglas escritas en nuestros libros.
Los diezmos son la valla de la riqueza.
Debemos santificar nuestro dinero hasta que la santidad que reside en los diezmos que entregamos, sea solamente una valla, una pequeña parte de la santidad de todos nuestros bienes.
Las promesas lo son para la abstinencia.
Cuando una persona se abstiene a hacer cosas, aunque sean permitidas para así no caer en lo prohibitivo, podrá hacer una promesa, para reforzar su voluntad y detener al instinto.
Por ejemplo, una persona tiene inclinación por la bebida, ó por el cigarrillo, quiere dejar de beber y de fumar, no todos pueden dejar de hacerlo de una vez, ¿Qué hará? puede prometer, que no beberá ó no fumará durante una semana.
La promesa reforzará su voluntad, porque no querrá anularla: Cuando la semana llegue a su término verá que puede cumplirlo, lo renovará una y otra vez, y poco a poco anulará sus malos hábitos (Según Rabí Iona de Gerondi).
La cerca dé la sabiduría es el silencio
Rabí Ovadia de Bartenura explica que la intención del silencio sobre el cual habla la Mishná se refiere a que el ser humano debe hablar lo menos posible con su prójimo, sobre lo cual dijo el rey Shlomo: “Aún el necio cuando calla, es tenido por sabio” (Mishle 17:28), agrega el autor de “Tosafot Iom-Tov”, si el necio que calla es tenido por sabio, habrás de decir que el que calla, es sabio.
Según este pensamiento aprendemos que el silencio es parte inseparable de la sabiduría. Nuestros sabios enumeraron las siete cualidades del sabio: Un sabio no habla ante una persona que lo supera en conocimientos. No interrumpe a su compañero. No se apresura en responder. Pregunta y contesta con sumo criterio. Contesta según la importancia de los asuntos tratados.
Si no tiene conocimiento del tema dice: no sé, acepta la verdad (Avot 5:7).
De las siete cualidades, cuatro tienen relación con el silencio. Aprendemos que el silencio es la cualidad más importante del sabio. Y si preguntas que utilidad tendremos de las vallas y las cercas que nos ponen nuestros sabios, te diré que la Torá; quien conoce el alma humana, y sus inclinaciones a los más distintos deseos, por eso nos dio distintos, “medios de defensa” que pueden detener a los deseos e instintos más fuertes del pecador.
Estas vallas son como un semáforo que nos recuerda y detiene ante el pecado.
MISHNA 14
(
די
)
ר ֵּמֹוא הָי ָה אוּה
,
םֶׁל ֶׁצ ְב א ָר ְב ִנ ֶׁש ם ָדאָ בי ִב ָח
.
ֹול ת ַע ַדֹונ ה ָר ֵּת ְי ה ָב ִח
םֶׁל ֶׁצ ְב א ָר ְב ִנ ֶׁש
,
ר ַמ ֱאֶׁנ ֶׁש
(
ט תישארב
)
,
י ִכ
ת ֶׁא ה ָשׂ ָע םי ִהלֹ ֱא םֶׁל ֶׁצ ְב
ם ָדאָ ָה
.
םֹוק ָמַל םי ִנ ָב וּא ְר ְק ִנ ֶׁש ל ֵּא ָר ְשׂ ִי ןי ִבי ִב ֲח
.
ם ֶׁהָל ת ַע ַדֹונ ה ָר ֵּת ְי ה ָב ִח
םֹוק ָמַל םי ִנ ָב וּא ְר ְק ִנ ֶׁש
,
ר ַמ ֱאֶׁנ ֶׁש
(
די םירבד
)
,
הַל ם ֶׁתּ ַא םי ִנ ָב
'
םֶׁכי ֵּהלֹ ֱא
.
ל ֵּא ָר ְשׂ ִי ןי ִבי ִב ֲח
,
ֶׁח י ִל ְכ ם ֶׁהָל ן ַתּ ִנ ֶׁש
ה ָד ְמ
.
ן ַתּ ִנ ֶׁש ם ֶׁהָל ת ַע ַדֹונ ה ָר ֵּת ְי ה ָב ִח
םָלֹוע ָה א ָר ְב ִנ ֹוב ֶׁש ה ָד ְמ ֶׁח י ִל ְכ ם ֶׁהָל
,
ר ַמ ֱאֶׁנ ֶׁש
(
ד ילשמ
)
,
בֹוט ח ַקֶׁל י ִכ
םֶׁכָל י ִתּ ַתָנ
,
וּבֹזֲע ַתּ לאַ י ִת ָרֹותּ
:
14. (También) solía decir: amado es el hombre porque fue creado a la imagen (de HaShem), gracias a un amor especial se le ha dado a conocer que fue creado a imagen (de HaShem), pues está escrito: "porque a imagen de HaShem fue hecho el hombre” (Breshit 9:6).
Amados son los israelitas porque son llamados hijos del Señor A consecuencia de un amor particular les ha sido dado a conocer que son llamados hijos del Señor según está escrito: “hijos son del Señor, Vuestro HaShem” (Debarim 14:1).
Amados son los israelitas porque les fue dado un instrumento magnífico, ya que está escrito: "porque doctrina buena os he dado, mi Torá no desdeñéis” (Mishle 4:2).
En ésta "Mishná" Rabí Akiva, nos educa a amar a todos los seres humanos en general, y al pueblo de Israel en particular, conocida es su acotación sobre el versículo "Y amarás a Tu prójimo como a TI mismo” (Vaikra 19:18) "es un gran principio de la Torá".
(También) solía decir: amado es el hombre porque fue creado a la imagen (de HaShem). Gracias a un amor especial se le ha dado a conocer que fue creado a la imagen (de HaShem).
HaShem agració al hombre con la fuerza intelectual con ésta se diferencia de todas las criaturas y su finalidad es "conocer a HaShem", según su alcance. (Rambam).
Todas las personas sin diferencia de sexo y religión, justo o malvado, fueron creadas "betzelem" a la imagen de HaShem, como ya explicamos, por esa razón esta en un nivel superior a las otras criaturas pertenecientes al reino mineral vegetal, animal, y todo lo existente fue creado para servir a los seres humanos.
Así leemos en la Torá "Y los bendijo y les dijo HaShem: Sed fecundos y multiplicaos y llenad la tierra y sometedla y tened dominio sobre los peces del mar y sobre todo el animal que se mueve sobre la tierra y dijo HaShem: He aquí que os he dado toda hierba que da simiente... y todo árbol” (Breshit 1:28-29).
El hombre fue creado en la víspera del "sábado" ¿por qué? Se parece a aquel rey que construyó un palacio, lo amuebló y lo preparó para un gran banquete y después recibió a los huéspedes (Sanhedrín 38).
Sabemos de muchas culturas y civilizaciones las cuales se conducen por medio de diferencias sociales y estas diferencias no pueden ser eliminadas, el esclavo es inferior a su amo, el labrador es inferior al noble, y demás está decir de los extranjeros.
Según la concepción judaica todos los seres humanos son iguales en su esencia, porque tienen un origen común y en el Talmud "Un solo hombre fue creado, ¿porque? para que no diga el uno al otro: "Mi padre es más grande que el tuyo” (Sanhedrín 38).
Todos los seres humanos pueden alcanzar una misma meta y nivel.
Esta filosofía que abandera el honor y respeto hacia todos los seres humanos explica todas las leyes que hablan sobre la buena relación hacia el pobre, el esclavo, el alumno, la mujer, el huérfano, el extranjero, el converso, al enemigo, y al prisionero.
Todos estos, que para otros pueblos, son considerados seres inferiores, con derecho cívicos limitados, o faltos de derecho básico, reciben en nuestro seno, defensa, apoyo y ayuda. Ricos y pobres son juzgados por igual.
Amados son los israelitas, porque son llamados hijos de HaShem
Rabí Akiva nos enseñó claramente que todos los seres humanos, sin excepción son iguales, y por lo tanto son amados por HaShem.
Ahora nos enseña que el pueblo judío está en un nivel superior con relación a los otros pueblos porque son llamados "hijos de HaShem".
¿Acaso hay aquí una contradicción entre los dos conceptos vertidos por Rabí Akiva? El primero indica igualdad entre los hombres
El segundo, diferente nivel.
No existe ninguna contradicción. Al principio todos los hombres eran iguales, poco después, cada uno eligió su camino.
Adam, el primer hombre, conoció a HaShem y con seguridad enseñó a sus hijos el camino hacia Él.
Pero, Caín, eligió ir por el mal camino.
En los días de Noaj, podían sus contemporáneos comportarse como él, y haciendo así podían haberse salvado, pero, la humanidad eligió otro camino.
Cuando Abraham, nuestro patriarca, enseñó a los hombres de Aram Naharaim, la Mesopotamia, la existencia de un solo D-s solo unos pocos siguieron su camino, reafirmando la fe monoteísta.
Lo mismo sucedió cuando HaShem entregó la Torá en su oportunidad, le ofreció a los pueblos del mundo, ellos se negaron a recibirla, solo el pueblo de Israel dijo: Haremos y escucharemos.
Para resumir el concepto diremos que al principio no hubo diferencia alguna entre los seres humanos. Cada individuo en particular y pueblos en general tuvo la oportunidad de elegir el camino del bien, y al hacerlo se elevaría a un alto nivel ético-moral.
Pero en verdad, fue el pueblo de Israel que eligió éste camino, al comienzo, por intermedio del pacto que firmaron los patriarcas con HaShem y después al recibir la Torá.
Estos dos actos fueron los que en realidad elevaron al pueblo de Israel al nivel de hijo de HaShem.
Hemos de saber que no se ha cerrado el camino para los pueblos del mundo, todo aquel que desea ser parte del pueblo judío convirtiéndose en un Guer Tzedek, converso justo, cumpliendo las leyes de nuestra Sagrada Torá y viviendo una vida judía completa, rigiéndose por el Shulján Aruj serán bienvenidos.
Nuestra larga historia recuerda a grandes personalidades que se convirtieron a nuestra fe, recordemos a Shmia y Avtalión, y al autor de nuestra "Mishná", Rabí Akiva, que fue hijo de conversos.
Amados son los israelitas porque les fue dado un instrumento magnifico.
Dos grandes principios aprendimos ya de Rabí Akiva.
El 1ro. "amado es el hombre porque fue creado a la imagen de HaShem" El 2do. "amados son los israelitas porque son llamados hijos de D-s." El 3er principio indica un nivel superior dentro del pueblo judío.
Todos los israelitas son llamados "hijos de HaShem" por el mérito de los patriarcas y por haber recibido la Torá en el Monte Sinay.
Rabí Akiva nos indica que aquellos que observan la vida normativa, por medio del cumplimiento de las "mitzvot (preceptos) están en el nivel superior
Ese instrumento magnifico, la Torá se conecta con el cuerpo del pueblo de Israel, y se convierte en un ente inseparable e indivisible del quehacer de nuestro pueblo. Los estudiosos de la Torá son llamados "Klei-jemdá", instrumentos magníficos.
La Torá los transforma, en piedras preciosas que alumbran a corta y larga distancia.
MISHNA 15
(
וט
)
יוּפ ָצ לֹכ ַה
,
הָנוּת ְנ תוּש ְר ָה ְו
,
ןֹוד ִנ םָלֹוע ָה בֹוט ְבו
.
בֹר י ִפ ְל לֹכ ַה ְו
ַמ ַה
ה ֶׁשֲׂע
:
15. Todo está previsto y (sin embargo) la libertad (nos) fue dada. Con bondad