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Variation in dependency representations

3.5 Contrasting analysis

3.5.1 Variation in dependency representations

El análisis de la sociabilidad de hábitat considera los vínculos esenciales que influyen en el estilo de vida en la ciudad empresa, nos referimos a la articulación básica que existe entre el trabajo, las formas de sociabilidad, el uso del tiempo libre en el contexto de la vida diaria. Al respecto no perdemos de vista que las vivencias en el ámbito del trabajo, con frecuencia se manifiestan en la intersubjetividad cotidiana. Desde la perspectiva de R. Ledrut (1974: 109), la noción sociabilidad de hábitat está referida a las diversas relaciones sociales que se desenvuelven en el espacio, en este caso de la ciudad empresa, observando los aspectos singulares que caracterizan la forma cómo se organiza el espacio en este centro urbano. Las condiciones del hábitat están enlazadas con la forma e intensidad de la vida social; las relaciones espaciales ejercen cierto efecto en las sociales. Cabe precisar que la influencia de las condiciones espaciales no actúa de manera mecánica sobre la vida social, y este influjo será más o menos significativo, de acuerdo a la capacidad de recreación del espacio por los actores sociales. De tal manera que la ubicación y el tipo de vivienda que ocupan los habitantes de la ciudad empresa revela el contexto espacial de ciertas relaciones sociales particulares de la vida social en Talara, donde existe un afán de control y orden en relación al espacio urbano, y a la vez una actitud vital expresada en la apropiación del espacio por los habitantes.

Al referirse a los campamentos petroleros L. González y O. Marín (2003)señalan que éstos incorporan trazados urbanos y tipologías arquitectónicas de nuevo cuño, introduciéndose estándares de calidad de vida y novedosos equipamientos con el propósito de modelar actitudes y hábitos entre los residentes. El urbanismo petrolero, como ocurrió en el caso de Talara, se caracteriza por un trazado orgánico de baja densidad residencial y amplia provisión de equipamiento y servicios. Este espacio residencial controlado por la compañía petrolera presentaba en su imagen urbana la reproducción de segmentos del paisaje suburbano norteamericano.

Figura22:Espacio público, jardines de Punta Arenas,1960.

Recuperada de https://www.facebook.com/Talarenoes-who-lived-and-worked-in-Talara-Peru- 115224458521190/

En cierta forma los códigos culturales que se expresaban en la organización de la actividad productiva trataban de ser reproducidos en la estructuración social del espacio de habitación, con el propósito de regular la conducta y el estilo de vida de los residentes. En este sentido el discurso de la I.P.C. difundía una ideología que recalcaba la dependencia de los trabajadores y sus familias en relación a la compañía, tal como se manifiesta en opiniones como la siguiente:

"Trabajadores sanos y felices, con plena satisfacción de ellos mismos, con la conciencia de que su porvenir y el de sus hijos está en la compañía es uno de los objetivos de la política de relaciones laborales de la I.P.C.(...). Un común anhelo de la Gerencia y sus servidores es: un salario apropiado, oportunidad para mejorar, confianza en la compañía y seguridad en el trabajo". (Revista Fanal,fragmento de editorial, enero- febrero, 1952).

Lo anterior se mostraba, en la práctica, en relaciones de tipo paternalista con el fin de lograr que los trabajadores se identificaran con la empresa, y por consiguiente se restringiera el riesgo de conflictos laborales, aspirando establecer una relación de “pertenencia" entre el trabajador y la compañía (R. Sennett, 1982). Sin embargo los pobladores trataban de recrear

un espacio propio en el hogar, en los lugares de residencia (parques, avenidas), en las instituciones sociales, deportivas y religiosas en las que participaban.

En la escena urbana de la ciudad empresa existían zonas de residencia cualitativamente distintas, habitadas por sectores sociales diferenciados. La estructura urbana comprendía el casco urbano y los alrededores:104

1.- En el casco urbano105 se ubicaban las siguientes áreas de residencia: a. Punta Arenas: habitada por ejecutivos extranjeros y peruanos de la I.P.C.

b. Planta Baja: ocupada por empleados de la compañía con formación profesional, personal de la aduana, autoridades políticas y militares.

c. Avenidas designadas por letras desde la A hasta la H, lugar de residencia de empleados y algunos obreros conocidos como “sobrestantes” (jefes de cuadrillas de obreros) de la I.P.C.

d. Parques designados por números del 1 al 82 donde habitaban obreros y empleados, Asimismo maestros de las escuelas de la I.P.C. y personal de asistencia médica.

e. Barrio particular Santa Rosa, lugar de residencia de gente que no laboraba en la I.P.C.: profesionales independientes, comerciantes y personal bancario.

f. Barrio magisterial, donde residían los maestros de los colegios estatales. g. Barrio policial, lugar de residencia de miembros de la Guardia Civil.

h. Villa militar, lugar de residencia del personal del ejército, conocido como "los bloques".

2.- En los alrededores se ubicaban:

a. Talara Alta conocida como "el Tablazo", donde residían obreros, maestros, policías y jubilados.

b. El barrio de pescadores San Pedro.

c. Villa F.A.P. lugar de residencia de oficiales y suboficiales de la Fuerza Aérea Peruana.

104 La información al respecto se basa en los estudios de J. Timana (1985) y E. Aranda (1998).

105 Al iniciarse en 1948, la construcción de la ciudad-empresa desaparece Planta Alta. Punta Arenas será la nueva área residencial del personal ejecutivo de la I.P.C. El barrio magisterial y el barrio policial desaparecieron en la década de 1960, la mayoría de sus habitantes fueron reubicados en el Tablazo. Mientras que el barrio militar fue trasladado al distrito de Lobitos. La I.P.C. cedió dos áreas a los particulares: el Centro Cívico y el barrio particular Santa Rosa, quedando ambos bajo la jurisdicción del Consejo Municipal.

d. Villa CORPAC, ubicada frente al aeropuerto Cap. FAP Víctor Montes Arias, habitada por el personal de CORPAC.

(Ver Figura 5: plano de la nueva ciudad).

En la escena urbana de la ciudad empresa observamos cambios importantes: de la estricta separación de las zonas reservadas del campamento de madera, delimitadas por una malla de alambre, se procura en el nuevo contexto una mayor elasticidad en la ocupación del espacio social106 por los diversos sectores sociales. Si bien se continúa aplicando para la ocupación de las viviendas, pautas socioeconómicas determinadas por la ubicación del personal en la estructura empresarial. Encontramos que en los parques residían a la vez obreros y empleados, y la cercanía de las avenidas con los parques favorecía relaciones de vecindad. Las avenidas y los parques eran las áreas residenciales más extensas de la ciudad-empresa, donde habitaba la mayor cantidad de población, constituían vecindarios de trabajadores petroleros con fuertes identidades étnicas, particularmente de la costa norte del país, la mayoría de ellos eran “paisanos” que participaban de redes de parentesco y amicales.

En Talara prácticamente todos los habitantes se conocían o estaban enterados de las relaciones de parentesco de la gente que residía en la ciudad, la interacción social era favorecida por la proximidad de los parques y avenidas, dando lugar a relaciones de vecindad frecuentes que hacían posible una sociabilidad de hábitat intensa. La existencia de estas formas de sociabilidad propició la constitución de una comunidad urbana en el espacio social de la ciudad empresa. Según R. Ledrut (1974): “en una comunidad local actividad y hábitat se

compenetran permitiendo que todos estén próximos a los lugares a donde concurren habitualmente". De tal suerte que la vida en común transcurría, compartiendo también espacios públicos como el Centro Cívico y la Plaza Grau, lugares de encuentro preferidos por los talareños, donde coincidían con personas conocidas. Sin embargo, como señala B. Wellman107: "una "comunidad" no se define necesariamente ni por un espacio físico

106 El espacio social, es concebido por R. Ledrut, (1974: 24): "como aquel espacio que solamente tiene significado con relación a la vida colectiva de los hombres que ocupan los lugares, en los cuales éstos se reúnen y mantienen relaciones sociales diversas".

107Barry Wellman: "The Community Question" en American Journal of Sociology Nº 84, marzo 1979. pp. 12-31. Citado por A. Panfich (1997).

específico, ni por un grupo étnico específico. En vez de ello, los individuos pueden construir sus propias comunidades sobre la base de redes sociales de interés mutuo, inclusive si no comparten el mismo espacio residencial o una identidad étnica". En efecto los residentes de los parques y avenidas integran otras redes sociales de interés mutuo como: cofradías religiosas, clubes deportivos, sindicatos etc. participando en colectividades diferentes a aquellas constituidas a partir de la sociabilidad en el espacio de parques y avenidas.

Dentro de la ciudad-empresa existían espacios sociales acotados como: Punta Arenas, el barrio particular Santa Rosa, los parques etc., existiendo entre sus habitantes lazos de cohesión social que facilitaban su capacidad de organización, para participar por ejemplo en actividades fomentadas por la I.P.C, como el concurso anual de jardines el 24 de setiembre, que implicaba cada año compartir labores para cuidar los jardines, y competir en el mencionado concurso. Esta actividad coadyuvaba, como señalaba la compañía: "a hermosear

la ciudad en medio de la aridez del panorama (...) para que Talara sea un pequeño oasis en medio de la desértica tierra costeña" (Revista Fanal, setiembre 1952). Asimismo era parte de la estrategia de la empresa para conseguir, la integración social de los habitantes de esta comunidad urbana, estimulando relaciones de ayuda mutua y cooperación que trascendían las simples relaciones de coexistencia basadas en la cercanía local.

Figura 23: Punta Arenas, en el lado superior la refinería, 1959

Recuperada de https://www.facebook.com/Talarenoes-who-lived-and-worked-in-Talara-Peru- 115224458521190/