4.3 Multitasking server architectures
4.3.5 Win32/WinNT MPM
El concepto junguiano de tipos psicológicos es el punto de partida para el resto de las ideas de Jung. Este libro trata sobre el inconsciente colectivo, pero la gran visión de Jung fue que el inconsciente colectivo habita en cada uno de nosotros. Gran parte de nuestra vida está estructurada por los símbolos arquetípicos que forman las unidades organizativas del inconsciente colectivo. No obstante, los arquetipos sólo se manifiestan en nuestra vida a través del proceso de individuación. Y el camino de la individuación viene determinado en gran parte por el tipo de persona que seamos.
Ello no significa que todos los del tipo pensamiento introvertido, o sensación extravertido, sigan el mismo proceso de individuación. En realidad existen tantos caminos de desarrollo como personas. Pero, por ejemplo, todos los del tipo sentimiento introvertido crecen y se
desarrollan dentro de ciertos límites que son exclusivos de su clase. A la larga todos ellos tienen que descubrir alguna forma de enfrentarse con su función inferior, el pensamiento, puesto que éste es su camino hacia el inconsciente colectivo. Esto es así, por supuesto, no sólo para los del tipo sentimiento introvertido, sino para todos los demás tipos. Cada uno de nosotros tiene que descubrir su propio camino en la vida. Sirve de ayuda si parte de ese camino de desarrollo es compartido por otros como nosotros. Esto ofrece por lo menos un mapa parcial del territorio
que pensamos explorar durante nuestra vida. Ello es especialmente importante en el sentido de que nos permite ser un poco más benevolentes con nosotros mismos y aceptar que no tenemos que seguir estrictamente el camino que otra persona opine que deberíamos tomar.
En los capítulos posteriores trataremos del camino de la individuación, utilizando el modelo junguiano de los arquetipos de desarrollo: la sombra, el anima/animus y el Sí-Mismo. Empezaremos con la sombra.
Capítulo 5
LA SOMBRA
Los objetivos de la mitad de la vida son distintos de los de la primera.
CARL JUNG
Jung desarrolló su modelo de la psique mediante la exploración tanto de sí mismo como de sus pacientes. Como terapeuta practicante, gran parte de su labor implicaba temas no resueltos de la primera mitad de la vida, normalmente temas pendientes de la relación padre o madre con el hijo. Recuerden a lo que me refería con el ejemplo de Konrad Lorenz y la cría de oca: debajo de nuestra relación particular con nuestra madre y nuestro padre existen relaciones arquetípicas entre madres y padres y sus hijos. Así que buena parte del curso real de la terapia junguiana trata con tales temas de la primera mitad de la vida. A pesar de ello, la psicología de Jung se inclina muchísimo más hacia la segunda parte de la vida: el lado más profundo del proceso de individuación.56
El trabajo con la sombra, el anima/animus y el Sí-Mismo son todos temas relativos a la segunda mitad de la vida. Siempre y cuando lle- vemos una vida básicamente inconsciente, no existe oposición entre
56 Al igual que los freudianos, los junguianos se refieren a la terapia como análisis. En el caso de un análisis junguiano, éste es un término especialmente equívoco. Literalmente, el análisis desmonta una cosa en sus componentes pata trabajar con cada uno de ellos por separado. La terapia junguiana en realidad implica, alternativamente, desmenuzar un tema en otros más pequeños para clarificarlos, para después sintetizarlos en nuevas unidades. Y la terapia junguiana implica no solamente una comprensión racional, sino también una experiencia emocional. Podría seguir indefinidamente, pero análisis no es un término demasiado preciso. De manera similar, si la comparamos con el psicoanálisis freudiano, Jung llamó psicología analítica a su psicología. De nuevo un término no demasiado ajustado, pero que actualmente no es muy probable que cambie.
consciente e inconsciente. Gradualmente desarrollamos nuestra exclusiva personalidad consciente a partir del inconsciente y a través de los encuentros con el mundo que nos rodea, especialmente con los encuentros con padres, hermanos y seres queridos.
El tema de la persona que somos queda determinado en gran parte por la que no somos. Si somos introvertidos, no somos extra-vertidos. Si nos acercamos al mundo a través del pensamiento, no lo hacemos a través del sentimiento. No obstante, como ya hemos visto al hablar sobre los tipos psicológicos, tenemos el potencial para ampliar nuestra personalidad y que ésta incluya otras maneras de acercarse al mundo. Aunque podemos empezar la vida como un tipo sentimiento extravertido, interesados solamente por las relaciones emocionales con otras personas y cosas, podemos ciertamente desarrollar tanto la sensación como la intuición para alimentar nuestra función de sentimiento. De hecho, si trabajamos con ahínco, podemos desarrollar de tal manera la sensación y la intuición que le resultaría difícil a un tipo sensación o intuición mejorar nuestra actuación en estos ámbitos. Incluso podemos aprender a sentirnos más cómodos con las situaciones de introversión, para que no tengamos que depender exclusivamente del mundo exterior.
Sin embargo, en el caso de la función inferior (el sentimiento para un tipo pensamiento, la sensación para el tipo intuición), nunca lograremos desarrollar al cien por cien esas características, puesto que son nuestra conexión con el inconsciente colectivo, y el inconsciente es demasiado grande para que quepa en una sola persona. Pero eso es una oportunidad, no una obligación. Siempre que hacemos un esfuerzo por mejorar la función inferior, nos vemos recompensados con un atisbo de lo numinoso.