Venezuela
Ramírez, M.D.*
Resumen
Con el propósito de reseñar la etnobotánica de la rosa de montaña Brow-
nea macrophylla en el centro occidente de Venezuela, y estar en capacidad de contrastar el saber popular con el conocimiento científico, se realizaron entrevistas a campesinos y lugareños, quienes son los que poseen el cono- cimiento etnobotánico de la especie. Se reportan cuatro usos: medicinal, ornamental, maderable y agroforestal. La especie es utilizada en el trata- miento de 19 enfermedades o afecciones, siendo las hemorragias las más mencionadas por los entrevistados (12), seguidas de la hemoglobina baja (9), plaquetas bajas (8) y menstruación abundante (6); las demás se men- cionaron en menor cantidad. La flor es el órgano de la planta que más se utiliza para la cura de enfermedades, seguida de la corteza y luego la hoja. Brownea macrophylla es una especie ampliamente utilizada en la región centro occidental de Venezuela. El mayor uso de la especie es el medicinal, principalmente dadas las propiedades anticoagulantes y antihemorrágicas de las flores. Además, es una importante representante de la diversidad vegetal útil del país.
Palabras clave: especie, enfermedades, flor, medicinal, planta, uso.
Herbario Universitario port, Museo de Ciencias Naturales Guanare, Programa de Ciencias del Agro y del Mar, Edificio BioCentro, Unellez-Guanare, Portuguesa, 3350 Apdo, Venezuela.
66 Investigaciones Terminadas
Avances de investigación en medicina veterinaria y producción animal
Introducción
Flor de montaña, rosa de montaña, rosa de monte, palo de cruz, cruceto o flor de guaramaco son algu- nos de los diversos nombres con que se conocen a las especies del género Brownea en Venezuela. Son comúnmente árboles de 3 a 20 m de altura aproxima- damente, pertenecientes a la familia Fabaceae y sub- familia Caesalpinioide. Una de las más conocidas es
Brownea macrophylla, árbol endémico de Venezuela
que crece comúnmente en bosques ribereños, pre- montanos y montanos de los sitios cálidos del cen- troccidente y norte del país. Se han reportado como plantas de especial interés para el venezolano desde tiempos de la colonia por los distintos usos, princi- palmente por el medicinal. Con el propósito de rese- ñar su etnobotánica y contrastar el saber popular con el conocimiento científico de esta especie, se planteó la siguiente investigación.
Kroth (2012) menciona que los cronistas de las Indias resaltaban todas sus virtudes terapéuticas, como se comprueba en la cita tomada del fraile cro- nista del siglo xviii, Antonio Caulin: “Así la rosa, como el palo, dado en decocción, tiene virtud astrin- gente” (1987). Y por eso aplicaban en disenterías y diarreas,
Un maravilloso palo que al aplicado a una cortadura, por profunda que sea, luego estanca la sangre; y sepa- rado vuelve à correr como antes corría, y por tanto lo aplican à los flujos inmódicos de las mujeres, colgados a las caderas. Descubriéndose está virtud en el año de veintisiete, en que un mozo de Don Juan Meleros se cortó con un hacha un pie, que tenía sobre un trozo de este palo; y al ver, que no echaba sangre, lo retiraron, y corrió en abundancia; volviéndolo a aplicar al trozo, y repentinamente se detuvo: de este suceso se siguió des- pués hacer varios experimentos en copiosos flujos de narices, y otras partes, y se ha encontrado tener virtud astringente en sumo grado. (Caulin, 1987).
La propiedad antihemorrágica es atribuida a las flores (aún secas), y tal como lo reportan Pereira y Brazon (2013), las flores son empleadas como reme- dio casero para detener hemorragias tales como la producida en mujeres que presentan abundante san- grado menstrual en intensidad y/o duración (meno- rragia), las cuales se deben a diversas causas. Una de estas es la elevada presencia de activadores del sis- tema fibrinolítico, de modo que el tratamiento utili- zado son inhibidores comerciales de plasmina (pln),
tales como el ácido tranexámico y la aprotinina. El estrato acuoso de las flores contiene componentes que inhiben la pln, los cuales podrían actuar como antihemorrágicos disminuyendo la degradación pre- matura del coágulo de fibrina. De allí la razón por la que son las más usadas en las afecciones sanguíneas reportadas.
Materiales y métodos
En el presente trabajo se muestran los resultados de observaciones y registros de campo realizados en lugares del centro occidente del país (Portuguesa, Lara, Yaracuy), los cuales se caracterizan por ser sitios que presentan temperaturas con un promedio de 24 °c, con un promedio anual aproximado de 1800
mm, conocidos como sitios cálidos. La información
recolectada corresponde a 15 entrevistas sostenidas con campesinos y lugareños, quienes son los que poseen el conocimiento etnobotánico de la especie. Además, se incluyen observaciones y datos obtenidos de la investigación documental de las investigaciones en las que se han reportado sus usos. Las entrevistas fueron estructuradas con base en el uso de la especie, la parte usada y la enfermedad en la que se emplea, entre otras. El 100 % de los entrevistados fueron per- sonas entre 50 y 80 años de edad, ya que estos mani- festaron manejar la información.
Resultados y discusión
Usos
Cada entrevistado manifestó conocer al menos un uso de la especie, de modo que con la investigación se reportaron cuatro: medicinal, ornamental, made- rable y agroforestal. Tal como se puede observar en la figura 1, el mayor es el medicinal (55%), seguido de ornamental (30%), maderable (11%) y agroforestal (4%).
El uso medicinal ya se había reportado para la especie desde tiempos de la colonia por sus propie- dades hemostáticas y antihemorrágicas. Varios auto- res las incluyen en sus obras (Caulín, 1987; Delascio, 1985; Albornoz, 1997). Hoyos (2009) la menciona como el árbol más ornamental de la flora venezolana, por lo llamativo y vistoso de sus grandes y radian- tes flores. Sin embargo, su uso como madera para
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estantillo y como sombra en la agroforestería no se encuentran documentados.
Figura 1. Usos de Brownea macrophylla.