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Chapter 3 The Completeness of Orthogonal Vectors

3.9 Baseline and Improved Algorithms

3.9.2 Algorithms for Easy Cases

En este punto, partimos de la idea de que el modo de vestir individual y/o colectivo es una forma de comunicar la propia identidad en los contextos socio-culturales de los que se forma parte. Hasta podemos pensarla como una “segunda piel”135

, reafirmando la imbricación de la corporalidad con los códigos socio-culturales que se transmiten a través del uso de determinadas vestimentas.

En Bolivia, particularmente, el tema de la vestimenta reviste una relevancia sociológica importante que, abordada en toda su complejidad excedería los límites del presente trabajo. A grandes rasgos diremos que la forma de vestir de las mujeres en Bolivia es un factor que deja entrever las posiciones socio-económicas en que ellas se ubican. Así, las mujeres que viven en el campo usan una vestimenta diferente de las que habitan en los contextos urbanos, y dentro de éstos últimos, no se vestirán de igual manera las mujeres de clase burguesa y las que pertenecen a sectores populares. Por otra parte, la forma de vestir adopta características diferentes en los nueve departamentos que conforman la unidad nacional boliviana, por lo cual a las diferencias económicas, generacionales y étnicas se suman las de tipo regional.

135Salazar de la Torre, Cecilia (2009) “Ciudadanización y diferenciación social. Indígenas en Bolivia a través de las metáforas corporales de los andinos”, en: Cultura y representaciones sociales, año 3, n°6, p. 113. Disponible en línea en http://www.culturayrs.org.mx/revista/num6/Salazar.pdf.

De acuerdo a nuestra observación en terreno, las mujeres bolivianas no usan la ropa boliviana típica. Según los relatos analizados, en algunos casos el uso de la vestimenta típica se restringe a determinadas ocasiones, generalmente festivas, mientras que en otros casos nunca usaron trajes típicos. Las entrevistadas cuentan que ellas siempre se han vestido igual en Bolivia y en Argentina. Pero también observamos que interviene el factor generacional, ya que una de las entrevistadas, de más de 50 años, cuenta que cuando va a Bolivia se cambia, es decir, usa traje típico, pero para ocasiones especiales y no de manera cotidiana.

E: Ahí está, entonces, la vestimenta…

J: La vestimenta, en Bolivia tenemos nueve departamentos. Los nueve departamentos se visten diferente. Yo soy de La Paz. En la paz se visten, diremos, con una ropa… con una pollera larga.

E: Sí.

J: Con un sombrero, yo soy paceña (ella usa sombreo, aunque no de los típicos), con una manta, se ponen aros, se ponen prendedor de oro, todo eso. Eso es en La Paz. Y en Oruro se visten diferente (…).

E: ¿Y allá eso con el tiempo ha cambiado o se mantiene?

J: ¡No, no ha cambiado! Yo también cuando voy allá me cambio, yo también. Llego, diremos, a Bolivia y ya me visto yo. Con una pollera larga, con manta, sombrero (…).

E: Ah…

J: Yo para salir allá a una fiesta, uno se pone. E: Ah, ¿y allá para estar todos los días? J: No, para trabajar no.

Por otro lado, una de las entrevistadas de más de 30 años cuenta que ella nunca usó pollera, pero sí su abuela. Sin embargo, las apreciaciones son distintas de una mujer a otra. Las de más edad consideran que la forma de vestir es una costumbre que no ha cambiado con el tiempo, mientras las más jóvenes distinguen su forma de vestir de las de sus abuelas.

E: Y de la manera de vestirse, también, porque yo creo, o sea, lo poco que conozco, no he viajado para allá, pero las mujeres tienen ropa, una ropa específica.

L: Cada, cada ciudad tiene su traje típico. E: ¿Pero lo usan de diario allá, o no?

L: No, no, mayormente los que, no sé, son del campo, todavía lo siguen usando. Pero es bonito, o sea, pero… es bonito ver a una cholita cochabambina con su pollerita, su sombrerito, es bonito.

E: ¿Pero vos allá no usabas eso?

L: No, yo no. Y eso que mi abuela era de pollera, pero no.

E: Y eso con la edad, con las generaciones, ¿se va perdiendo? ¿Las más jóvenes ya no lo usan?

L: No, es que sí. No, es que mi mamá tampoco lo usó, o sea, mi mamá también fue así, de pantalones. Sí, mi abuela sí, mi abuela sí era de pollera. Por parte de mi papá y por parte de mi mamá.

E: Sí, las señoras más grandes se colocan la pollera.

Observamos, siguiendo las pistas de los discursos analizados, que en Bolivia el tema de la vestimenta de las mujeres es bastante más complejo que aquí. Según la descripción que Justina hace de la forma de vestir de las mujeres en La Paz podemos conocer cuál es la indumentaria típica de las cholas paceñas. Por otra parte, Lucero describe cuál es la forma de vestir de las cholas cochabambinas.

Las cholas también son llamadas mujeres de pollera y se trata de las mujeres que viven en la ciudad pero que provienen de las zonas rurales. Esto hace referencia a un fenómeno social importante en Bolivia que es la migración del campo a la ciudad. En ese proceso, las mujeres modificaron su forma de vestir, intentado adoptar los códigos referidos a la indumentaria de las mujeres de los contextos urbanos y de clase social burguesa136. De esa manera dieron lugar a una nueva manera de vestir que caracteriza a las mujeres de sectores populares que habitan y trabajan en las ciudades, comúnmente llamadas cholas. Su vestimenta, como cuenta Justina, consta de pollera (que es bastante distinta según los departamentos), mantilla, aros, y sombrero. Sobre todo el sombrero es un elemento de la indumentaria que con el tiempo ha adquirido una fuerte carga simbólica, ya que de acuerdo

136Rivera, Silvia (2004) “La noción de «derecho» o las paradojas de la modernidad postcolonial: indígenas y mujeres en Bolivia”, en: Revista Aportes Andinos Nº 11, Aportes sobre diversidad, diferencia e identidad, Octubre.

a su calidad llegan a ser muy costosos y representa una importante fuente de status entre las mujeres.

Cuando indagamos en este punto durante las entrevistas, pretendíamos conocer si el hecho de cambiar de lugar de residencia y de cultura había llevado a las mujeres a modificar su forma de vestir, pensando en que este hecho podría ser una estrategia, por parte de las entrevistadas, de adaptarse a los códigos culturales del lugar de destino migratorio. Debemos decir que, de acuerdo a los relatos, las mujeres no se vieron en la necesidad de adaptarse culturalmente a través de la modificación en su manera de vestir, ya que ésta ha permanecido igual tanto antes como después de migrar.