Chapter 2 Consequences Under the Nondeterministic Strong Exponential Time Hypothesis
2.2 Characterizing the Quantifier Structure of SETH-Hard FO Property
aquello que llamaremos la sociedad. Esta es la que se encarga de supervisar que todo el orden creado y acostumbrado no cambie o, en su defecto, siga su ritmo normal salvo que surjan nuevas y aceptadas formas de concebir lo civilizado y se realice una revolución social.
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Es la sociedad quien se encarga del desarrollo o evolución de la humanidad ya que funciona como «el gran aparato de modelación y adaptación de cada miembro bajo su supervisión» (Elias, 2009, p. 549). Ahora, es importante señalar que ese control no lo realiza en forma aislada pues cuenta con el respaldo de todos sus miembros quienes han sido organizados o insertados en diversas instituciones. Entre las más importantes están las de tipo político, militares y religiosas. Todas ellas complementan con una serie de creencias, costumbres y tradiciones, todo un conjunto de redes que hacen posible sostener un sistema social civilizado.
Y sin duda, una de las instituciones más importantes y complejas es el Estado. Se configura como el gran organizador de un pueblo o nación, pero también es uno de los principales entes que se encarga de controlar y vigilar a una sociedad democrática occidental a través de instituciones políticas que ejercen su poder con la generación de leyes (Parlamento), la ejecución de la ley (Poder Judicial) y la administración de la economía y bienestar de la población (Poder Ejecutivo). Todo ello funciona por un elemento llamado pacto social por el cual los ciudadanos le confieren poder a un conjunto de personas para que puedan gobernarlos. Ese acuerdo se complementa con el soporte coercitivo de los estamentos militares, quienes harán cumplir la ley al estarles permitido el uso de la violencia bajo el amparo de la legalidad (Elias, 2009, p. 541). La policía junto a las fuerzas armadas reúnen a una mayoría masculina que, antes de ejercer su oficio, pasan por varios años de entrenamientos — encerrados periódicamente — donde no sólo aprenderán sus funciones, sino todo un cambio en las formas de crianza adoptadas en la vida civil. Este grupo comienza a obtener un enorme respeto por los demás miembros de la sociedad ya que representan al orden y la tranquilidad en el espacio social, necesario para el desarrollo económico.
Las religiones asumen una parte importante en esta construcción del proceso civilizatorio al constituirse como el orden moral respaldado ya no por una fuerza humana, sino divina. Esta fuerza sobrenatural explica para el común de integrantes del cuerpo social aquello que los seres humanos no entendemos o no queremos entender, además de darnos consuelo frente a los grandes problemas y dificultades presentados en la vida cotidiana. Pero en el fondo, esta institución en ocasiones casi disimulada y en otras muy vehemente y notoria, se configura como una de las más represoras ya que son sus normas las que pretenden orientar y controlar el o los usos del cuerpo, la vida y la mayoría de las acciones humanas. La no sujeción a sus preceptos se considera no solo como una ofensa a su grey, sino también como una ofensa a la divinidad de la que se
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hace conferir autoridad; ejerciéndose sobre los transgresores amenazas como castigos celestiales, la pérdida de la vida eterna luego de la muerte, o la mancha en la honra familiar al no seguir los mandamientos de Dios que este canaliza a través de ella.
Las instituciones descritas anteriormente usan como instrumentos de legitimidad a una serie de personajes, imágenes, tradiciones y costumbres que fortalecen y dan continuidad a su poder de control sobre las masas. Veamos el caso del Estado. Este declara días feriados y establece conmemoraciones a fechas significativas como las celebraciones de independencia, acompañándolas por fiestas, música y comidas especiales. En el caso de las fuerzas armadas, estas exaltan el valor y coraje de los héroes en batallas y guerras, se construyen monumentos y se asignan días especiales para recordar sus hazañas. Y en las religiones esta parafernalia no se queda atrás, mostrándonos a personajes divinos con uno o varios poderes sobrenaturales, siendo capaces de sanar gente o resucitar, colocándoseles como modelo de vida. Incluso se crean ceremonias donde los creyentes deben demostrar fidelidad exponiendo humildad, o hasta flagelándose, regalando monedas u objetos y muchas otras demostraciones de sacrificio.
Un papel importante en la validación de estas instituciones lo cumplen las clases altas o dominantes; quienes desarrollan reglas de comportamiento para diferenciarse de las demás clases y a su vez consiguen que los estamentos inferiores traten de imitarlas para mejorar su estatus. De esta manera las interdependencias se afirman y logran que la sociedad funcione (Elias, 2009, pp. 547–548).
Es importante señalar que los controles sociales funcionarán — en sus primeras etapas — siempre que exista una autoridad o persona moral vigilando las acciones de los otros. Así ya lo han demostrado los estudios de Elias, quien explica que la sociedades militarizadas ejercen violencia y control total de las personas para que el sistema normativo se cumpla (2009, pp.544 – 547). De manera similar reflexiona Goffman al describir la vida cotidiana de las cárceles y cuarteles, donde la ausencia de autoridad propicia actos de indisciplina y robos entre compañeros de dormitorio (2001, pp. 69 – 74) En esa misma línea Michel Foucault explica que la modificación de la conducta requiere una vigilancia constante por parte de quienes ejercen poder. Por tal razón se requiere un examen continuo de todo el grupo que está dentro de una institución de encierro (2013. pp. 199 – 203). Entonces se puede inferir que en los espacios privados o donde la autoridad es escasa los seres humanos tienden a relajarse y a guiarse más por sus instintos y naturaleza. Propuesta que se intentará comprobar en el capítulo III de
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esta investigación, a través del análisis de las fuentes primarias que nos remiten al internado de los cadetes del CMLP, y que a su vez formará parte de las respuesta a la interrogante sobre los efectos de una educación militarizada.