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Chapter 4 Estimation of soil infiltration and hydraulic roughness

4.4 FIDO hydrodynamic inverse technique

4.4.4 Calibration module algorithm

Debido a que el liderazgo ejerce influencia en el comportamiento de las personas con la finalidad de alcanzar metas, se asume que aquellas personas que dentro de una organización están ubicadas en algún puesto de mando, tienen la capacidad de intervenir en la conducta de los subordinados, hace pensar que los administradores son o debe ser líderes. Un claro ejemplo de esto son los casos de los directores de las instituciones educativas que han sido objeto de estudio en esta investigación, quienes al ser cuestionados si consideran ser líderes educativos,

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dos de ellos respondieron que sí y únicamente uno no dio respuesta a esta pregunta y prefirió que fueran sus compañeros los que la respondieran.

El profesor Clemente, mencionó que sí se considera un líder educativo y dijo “todos somos líderes desde el momento que se busca la armonía y servir a la gente"; por su parte el profesor Saúl, dijo ser un líder por que es el responsable de la mayoría de las decisiones que se toman en la institución. Por otro lado el profesor Salvador, no dio respuesta a esta pregunta y dijo que prefería que sus compañeros fueran los que lo calificaran.

No siempre la posición jerárquica determina el liderazgo del administrador, es más bien el reconocimiento de sus subordinados lo que lo determina (Lynch, citado por Rosales, 2000). En ese sentido, la percepción de los docentes distó mucho de la percepción propia de dos de los directores. Más del 50% de los docentes de la escuela uno, no considera al profesor

Clemente como líder educativo, argumentan que es una persona que no planea, que no cumple con sus responsabilidades, que no es congruente con su discurso, que es autoritario, que tiene preferencias y que no dedica a su trabajo el tiempo mínimo necesario. En el caso de la escuela dos, más del 60% de los docentes tampoco considera que el profesor Saúl sea un líder

educativo dado que le hace falta mayor preparación y trabajo, refieren que no se involucra en las actividades de las diferentes asignaturas, que ocupa demasiado tiempo en trámites administrativos y para ellos un líder educativo debe dar prioridad a la calidad educativa.

Sin embargo el caso del profesor Salvador en la escuela tres es diferente, él no se calificó como líder educativo y prefirió que sus compañeros lo hicieran. Más de la mitad de los docentes lo definen como líder educativo porque coordina a los trabajadores, les brinda su apoyo, tiene espíritu de educar, es flexible, los orienta y motiva.

Si bien es importante la percepción de los subordinados, en este caso la de los

docentes también vale la pena considerar las opiniones de los padres de familia, quienes en los tres casos, en su mayoría mencionan considerar a los directores como líderes educativos, esto sin olvidar lo que menciona John Gardner (citado por Boyett y Boyett, 2001) "los atributos que

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necesita un líder dependen del tipo de liderazgo que tenga que ejercer, el contexto, el modo de ser de los seguidores, etc.”

Si bien existen diversas opiniones respecto a las características que deben poseer los líderes, e incluso hay quienes afirman que no existen determinados atributos en un líder; es posible identificar en los casos estudiados algunas características de los directores que determinan el tipo de liderazgo que ejercen; características que de alguna manera han sido constituidas como mencionan Boyett y Boyett (1999) por factores como la genética misma, la primera infancia, la educación, la experiencia, los fracasos y la formación objetiva.

Al establecer las características de cada director, se toman en cuenta principalmente las opiniones de los docentes, alumnos y padres de familia, debido a que se considera que el liderazgo tiene que ver fundamentalmente con la relación entre el líder y sus seguidores (Boyett, 2001).

El profesor Clemente es visto como una persona puntual, hábil, amable, con

experiencia, honesta e inteligente, pero también es vista como una persona que no escucha, injusta, autoritaria, mandona, enojona, que no trabaja en equipo y que antepone sus intereses a los de la institución. Con base en estas características, no es posible identificar al profesor Clemente como un verdadero líder, a este respecto, Cano (2001) menciona que el liderazgo en educación supone un ejercicio permanente de corresponsabilidad, colaboración y compromiso donde se han de anteponer los intereses de la educación a los personales.

Por su parte el profesor Saúl es percibido como una persona sociable, cooperativa y amistosa, que conoce su trabajo, educado, buena persona, respetuosa, responsable, estricta, amiga, y buen mediador, con criterio propio, preparado, que es capaz de llevar a la institución por buen camino, trabajador; pero también lo describen como un tanto indiferente y antisocial, un poco enojón y estricto. Estas características permiten ubicar al profesor Saúl en un estilo de liderazgo intermedio de acuerdo con la teoría desarrollada por Blake y Mounton (citados por Elizondo, 2001).

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Finalmente en el caso de la escuela 3, se describe al profesor Salvador como una persona preparada, responsable, puntual, honesta, comprometida, trabajadora, emprendedora, dedicada, humana, entusiasta, prudente, sencilla, inteligente, profesional, agradable,

comprensiva, paternal, que organiza bien la escuela y procurar la mejora de la institución, que orienta y motiva, aunque también hay quienes los consideran enojón y estricto. Todas estas características, permiten identificar al profesor salvador como un líder transformacional que tiene la habilidad para motivar a los colaboradores a trabajar comprometidamente no por una recompensa sino por la satisfacción de alcanzar las metas.