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zuela en plazo relativamente corto, a esto debemos agregar la perspectiva ofrece más y dan más porque no vamos a quedarnos estancados en 300 miembros,
sino que vamos en ascenso, hasta sobrepasar posi-
blemente los 400” 47
La propuesta tuvo observaciones. Uno de los socios dijo al
respecto:
“De seguido pidió la palabra, el consocio Sr. Jorge Arévalo González y expone que no está de acuerdo
con el plan propuesto por la Directiva en la exposi-
ción hecha por el presidente; considerando que es más conveniente para el club aumentar al doble el
valor de las acciones, o sea a mil bolívares cada una, antes que contar con compromisos de un préstamo interno (cursivas nuestras). 48
A lo que respondió el Presidente:
“Toma entonces la palabra el presidente (Pifano) y hace explicaciones precisas acerca de la renta mensual libre del club para la fecha y ratifica su fe
en el ofrecimiento de la suscripciones hechas de an-
temano por un número considerable de miembros, y agrega luego que es imposible no llevar a cabo la obra por medio de préstamo interno cuando está
seguro de que no ha llegado la época en que pueda de- jarse por completo de confiar en la palabra de los hombres
(cursivas nuestras)” 49
Estas líneas demuestran además un rasgo importante de
la mentalidad de entonces, cuando la palabra, “valía más que un documento”, lo que sin duda es otro de los legados de las normas urbanidad que se arraigaron en el siglo XIX y se mantuvieron hasta bien entrado el siguiente. El acta dice que la propuesta se acogió con “una gran mayoría” de los asistentes.
En otro orden de ideas, una de las acciones de mayor tras- cendencia durante el llamado trienio adeco fue la de la reforma de
las políticas con las empresas extranjeras que explotaban el petró-
leo. El fifty-fifty establecía que las utilidades irían en partes iguales para el Estado venezolano y para las industrias, lo cual fortaleció a la estructura gubernamental en forma significativa y afianzó a la Venezuela monoproductora dependiente de la producción interna-
cional. A la par de ello, el país se desarrollaba con importantes obras de construcción, salud y educación. Un articulista de la época decía
al respecto en la prensa caraqueña:
“...Basta comparar la Venezuela de 1917 con la de 1937 y 1947 para palpar los inmensos beneficios que hemos alcanzado. Sin petróleo no se hubiera doblado nuestra población, porque la nueva había carecido del alimento suficiente para subsistir; ni
la que existiera vestiría como vista la actual; ni ten-
dríamos en las ciudades urbanizaciones y edificios de varios pisos; ni carreteras ni aviación propia, ni
servicios educacionales, sanitarios, ni de protección
a nuestra incipiente agricultura”. 50
La economía del país tomaba un nuevo rumbo hacia el desa- rrollo de los importantes sectores comerciales e industriales. El inicio
de la recuperación económica después de la conflagración mundial, permitió que en Venezuela se fortalecieran las relaciones comercia-
les con Estados Unidos. Voceros de la Corporación Venezolana de
Fomento, creada durante el período del Presidente Rómulo Gallegos decían en este sentido:
“Desaparecidos los obstáculos que la guerra y sus consecuencias ulteriores han impuesto a la libre concurrencia internacional no hay duda de que la gran mayoría de nuestras industrias habrá de
soportar el peso de una concurrencia exterior, que
será tanto más pujante y peligrosa cuanto que sólo
vendrá a producirse plenamente cuando la actual
demanda diferida, en el mundo entero, haya dis-
minuido en forma sustanciosa y, por lo tanto, los
países productores emplean sus recursos a fondo con el propósito de encontrar mercados de consumo
para sus artículos”51
46 LIBRO DE ACTAS DE
48 Ibidem
158 159 En apenas un año se había consumado el deseo de los miem-
bros del Club del Comercio. La institución ya había crecido y pasaba
a formar parte de los centros de entretenimiento más importantes
de Barquisimeto. Se convirtió en otro lugar donde se daban cita
las personalidades. Meses antes de la caída del presidente Rómulo
Gallegos y posterior toma del poder de la Junta Militar, se inaugu-
raba el edificio. Las actas destacan el jolgorio de los asociados de
esta manera:
“Con este solemne acto se dio comienzo a los feste-
jos programados para la inauguración de edificio.
Una nutrida concurrencia de miembros de todas
las categorías hicieron presencia, en un ambiente de entusiasmo y regocijo se inició la sesión.
... hizo uso de palabra el consocio Dr. Raúl Matos C.
quien forma parte de la plana de miembros funda-
dores. Matos C. Se muestra satisfecho de que la obra
realizada en pequeño en su fase inicial sea hoy gran-
dioso conjunto social. Recordó su lema de siempre: ‘Unión y Progreso’ y lealtad a estas directrices han dado el feliz resultado que esa noche inauguremos
la soberbia edificación sede de nuestro centro”. 52
(cursivas nuestras)
La herencia positivista del progreso de la sociedad quedó
expresada en las palabras de Matos. El club daba su aporte a la modernidad en Barquisimeto y el sector de los comerciantes, funda-
dores de la institución, también se consolidaba. El discurso de Matos es la expresión del imaginario de nación y progreso que para ese tiempo caracterizaba a la sociedad venezolana. La clasificación de
los asistentes que registra el acta nos da la idea de las dimensiones
que había adquirido este centro de entretenimiento en la ciudad. En noviembre del mismo año se produjo el desplazamiento forzado del poder del Presidente Gallegos, y el fin del llamado trie-
nio adeco. Rómulo Betancourt, quien presidió la Junta Revolucio-
naria que entregó el mando al primer presidente electo de manera
democrática en Venezuela, decía años después del golpe de Estado en contra de Gallegos, a propósito de la política del fifty-fifty, y del crecimiento en el Estado que ello generó más la acción subrepticia
de las transnacionales petroleras en el derrocamiento, lo siguiente:
“El sistema de abierta discusión de las cuestiones vinculadas al interés público que caracterizó al trienio de Gobierno democrático, del 45 al 48, hizo
que el país pasara de espectador pasivo de la forma
como se administraba su principal, y para entonces, casi única fuente de riqueza, a ser actor interesado en todo cuanto se relacionaba con la industria del
petróleo. Estas consideraciones llevaron a las com-
pañías a conjugar su política de cabildeo y trastien-
da en los Despachos ministeriales con una hábil, coordinada y desorientadora campaña de prensa y tribuna. La finalidad de esa campaña fue la de llevar a la opinión pública la impresión de que debía darse
marcha atrás en la política de petróleos aplicada por
los gobiernos de Acción Democrática, insinuándose que estaba conduciendo al país a una catástrofe
económica y fiscal de imprevisibles consecuencias”53
La dictadura modernista
El golpe se consumó el 24 de noviembre de 1948. El contexto en el que se produjo la salida del Presidente Gallegos se caracterizaba por el descontento de muchos de los miembros de las Fuerzas Arma-
das excluidos del poder que controlaban hasta el período de Medina Angarita, las presiones que sobre éstos ejercían las elites a las que se les había dejado fuera del control de gobierno, la aplicación de la Ley Agraria, la incorporación del campesinado a las luchas sociales y la sindicalización de un significativo número de trabajadores, integran-
tes de la poderosa organización Confederación de Trabajadores de Venezuela. Todo ello, más la campaña tras bastidores que realizaban
las poderosas compañías petroleras, facilitaron el derrocamiento.
50 EGAÑA Manuel “Política petrolera” columna Pano- rama Económico en El Universal, Caracas, 14 de mayo de 1948 p 4