126 127 Se hace pertinente entonces revisar algunas fuentes que po-
drían sustentar la hipótesis de la elite alterna. Por ejemplo, la prensa de la época reseñó en sus páginas la siguiente información:
“El señor Francisco J. Camacho nos participa que el 31 de octubre pasado se reunió en esta ciudad un
grupo de elementos del Comercio regional, preocu- pados por el progreso y el desarrollo comercial e industrial de Lara y por el avance cultural de esta sociedad con el fin
de constituir un Centro que llevará por nombre ‘Club del Comercio’. Corrido el escrutinio, la Mesa Directiva
quedó formada así: Presidente, Raúl Matos; Vice-
presidente, Adolfo Hernández Betancourt; Tesorero, Servideo Gudiño; Secretario, Luis D ´ Suse Machado; Vocales, Francisco J. Camacho, Luis T. Manzano y
Nicolás Carrillo V.” 2 (cursivas nuestras)
La frase que aborda la preocupación de los fundadores del club por el progreso y desarrollo industrial del estado, indica no sólo
que este nuevo centro social sería un espacio para el esparcimiento,
sino que también podría ser de utilidad para velar por los intereses económicos de sus miembros y llevar a la ciudad por los senderos de la modernidad. Más que una cámara o gremio, a través de este club fundado en 1941, se fortalecían lazos de amistad y valores comunes que a la postre redundarían en beneficio de todos. Se trataba de la
consolidación de una nueva forma de redes sociales de Barquisimeto.
Además, debe tomarse en cuenta que recién se había constituido el Country Club (1939-1940), donde, al igual que en el Centro Social o el antiguo Club Unión, no había cabida para personas extrañas a la elite dominante. Aunque, debe advertirse que en el caso del Club del Comercio la situación fue cambiando en pocos años en el
sentido de que se produjo un crecimiento en él a tal punto que se
incorporaron a su membresía integrantes de la elite tradicional de
la ciudad, como se verá más adelante. Igualmente, en las listas del
Centro Social y Country Club también aparecieron después algunos de los que lideraron el Club del Comercio en sus comienzos. Esto pudo haber ocurrido debido a que varios de los integrantes del Co- mercio mejoraron su condición económica los que les permitió a su
vez subir en el estrato social durante el período estudiado.
Cuando surgió el Club del Comercio, también se iniciaba en el poder el General Isaías Medina Angarita, quien legalizó partidos políticos que su antecesor Eleazar López Contreras declaró ilegales
como: el Partido Democrático Nacional- antecedente de Acción
Democrática, fundada en el mismo año del nacimiento del Club del Comercio-, o cuatro años después, en 1945; el Partido Comunista ( una vez eliminado el inciso 6 de la Constitución Nacional), a los que se les señalaba de enemigos de la democracia. Igualmente; la orga-
nización Acción Nacional, fundada por los militantes de la Unión Nacional Estudiantil y después convertido en COPEI. También, se mejoraron las condiciones laborales de muchos trabajadores, por
ejemplo, los de la industria petrolera de los monopolios extranjeros.
No obstante, en el estado Lara, la elite tradicional mantenía el control político y es así como en los partidos que apoyan al presidente Medina como en las diferentes instancias de gobierno se mantienen figuras como las de Mariano Yépez Gil, Clodomiro Ochoa Briceño, Ernesto Bensaya Pérez, Carlos Felice Cardot u Oscar Veracoechea Lozada, entre otros.
Por otra parte, cabe el planteamiento de que la elite que hacía vida en los otros clubes- a la que probablemente los promotores del Club del Comercio sentían de espaldas a una ciudad que emergía
económicamente- podría tener poco interés en el desarrollo de este
sector. (Muchos de los miembros de aquellos clubes de la elite eran
dueños de tierras, profesionales, vivían de la renta, o eran propie- tarios de importadoras, es decir, medios de producción distintos a
los de los socios fundadores del Club del Comercio). Sin embargo,
algunos años después de la fundación del Comercio se vieron en
sus filas buena parte de la membresía de los otros clubes, al menos durante el tiempo del gobierno del General Marcos Pérez Jiménez. Como señaláramos, el difícil acceso al Country Club y al Centro Social no implicaba, al menos de manera explícita, enemistad entre los clubes. Además, en poco tiempo el Comercio se fortaleció como
uno de los principales centros de entretenimiento de la ciudad, en
donde se presentaban importantes orquestas y festividades como la del carnaval. Otro factor que podría explicar la permeabilidad entre los clubes fue el de la cercanía de la celebración del cuatricentenario
de la ciudad, evento que convocó a varios sectores de la estructura
2 S/A “Club del Comercio” en El Impulso, Barquisimeto, sección Sucesos y Comentos, 6 de noviembre de 1941,
128 129 social y en el cual, además, se inauguraron importantes obras que
perfilaron a Barquisimeto hacia el desarrollo.
En relación con la fundación de esta importante institución, se lee en su acta de instalación lo siguiente:
“En la ciudad de Barquisimeto, capital del estado
Lara, a los treinta y un días del mes de octubre de
1941, en la casa N° 30 de la calle Páez, previa con-
vocatoria hecha por los señores Faustino Gómez,
Francisco J. Camacho, Nicolás Carrillo, Adolfo Her-
nández Betancourt, Raúl Matos C., Servideo Gudiño y Jesús Vásquez, se abrió el acto con el fin de tratar sobre la conveniencia de instalar un club social para proporcionar a sus miembros un lugar de recreo y
solaz, fomentar entre ellos una más eficaz unión social
y profesional y procurar por todos los medios honorables el adelanto de los intereses comerciales, industriales y
agropecuarios del estado Lara...”3 (cursivas nuestras)
Se lee en otra de las partes del documento de instalación lo siguiente:
“...el señor Raúl Matos C., a nombre de la Comisión Promotora del Club, quien rindió un informe acerca de las actividades realizadas en tal sentido y también
sobre la importancia que tendrá la pronta instala-
ción de una institución social, representativa de los sectores económicamente más importantes de esta ciudad.
Luego leyó varios párrafos de los estatutos del Club
Comercio de Maracaibo, después de lo cual inter-
peló a los concurrentes sobre la aceptación del pro-
yecto en referencia, exigiendo sirvieran ponerse de pie, los que estuvieran por la constitución del Club e inmediatamente se comprobó en esta forma que todos los presentes se acogían favorablemente y en
consecuencia lo aprobaban...” 4 (cursivas nuestras)
Las frases subrayadas indican la existencia de cierta rivalidad
entre quienes consideraban de importancia su actividad económica en relación con la elite de la ciudad. A esta primera asamblea asistie- ron los 23 empresarios-algunos de los cuales como Matos, Camacho
o Urdaneta podrían calificarse como influyentes locales- que figuran en el acta, a saber:
“Raúl Matos C., presidente; Adolfo Hernández Be-
tancourt, vice presidente; Serideo Gudiño, tesorero; Ángel Urdaneta C., secretario; Francisco J. Camacho,
primer vocal; Luis T. Manzano, segundo vocal; Ni-
colás Carrillo, tercer vocal; Víctor José Rodríguez, Jesús Vásquez, Adán Encinoza, Fenelón Perera,
Moisés Zisman, Moisés Tendler, Elías M. Saldivia,
Jesús María Alvarado, J.M. Bermúdez, Miguel Fi-
gueroa, M. Teodoro Hernández, R. Giménez León, Manuel V. Carabaño, Faustino Gómez, José Antonio
Delgado G. y Salvador López” 5
En el acta constitutiva del Club del Comercio continuaba con
los siguientes puntos:
En vista de la resolución tomada unánimemente por
las personas presentes, por si y en representación
de sus ponderantes, se acordó lo siguiente: 1)Dejar
constituido, como en efecto lo dejaron, el “Club del Comercio” cuyo domicilio será esta ciudad. 2) Nombrar una junta directiva provisional que se encargue de organizar todo lo concerniente a la instalación del club y autorizarla para que a su vez nombre una comisión que redacte y presente a la consideración de las próxima asamblea los estatutos
por medio de los cuales se regirá esta sociedad.3)
{...} 4)Hacer constar que esta sociedad no obedece a ninguna finalidad política y que en sus estatutos se establecerá que es completamente apolítica y ajena a cuestiones de carácter religioso, ya que sus fines son exclusivamente los de proporcionar a sus miembros
un lugar de esparcimiento y un ambiente de recreo,
culto, cordial así como el de unir a sus socios por medio de vínculos de amistad, espíritu deportivista
3 Acta de Instalación del “Club del Comercio de Bar-
quisimeto” . Oficina Subalterna de Registro del Distrito
Iribarren del estado Lara. Protocolo primero, tomo 2 , ° 4
Ibidem
130 131
y mutuo entendimiento. {...} Por último se acordó extender la presente acta en la forma debida cuando se crea necesario en la oficina subalterna de registro público de este distrito, conforme al artículo 17 del Código Civil Vigente, lo cual efectuará la Junta
Directiva. 6 (cursivas nuestras)
Se trataba entonces de un nuevo centro social que imitaba el modelo de la modernidad socioeconómica que caracterizaba al resto de los clubes de la elite, con la misma perspectiva de normas de buena conducta y urbanidad. Un articulista identificado como miembro de este centro de entretenimiento, Víctor J. Pérez, escribió
un artículo en la prensa local en el que da cuenta del por qué de la
creación del Club del Comercio. Dice al respecto lo siguiente:
“...era el propósito entonces hacerse de un lugar
donde cruzar ideas de los vaivenes del comercio, discutir concienzudamente qué medidas tomar en
provecho de la economía de esta gran ciudad [....]
Lo importante estaba hecho. El Club tenía ya sede propia, ya se caminaba con pasos firmes. Ahora
lo interesante era no solo pensar qué hacer sino
triunfar”. 7
Debieron tener mucho qué discutir en el seno de la institu-
ción, en función de los “vaivenes del comercio” habida cuenta de que en Europa estaba en plena ebullición un conflicto bélico que diezmó la producción industrial de muchos de los bienes que estos hombres comercializaban, tanto los provenientes del viejo continente como los de Estados Unidos. Ello, en el contexto global. En cuanto al plano local, la ciudad ya se perfilaba como potencial comercial orientada hacia al desarrollo, pese a la conflagración, lo cual propició el fortalecimiento de la industria regional como las embotelladoras, galleteras y las fábricas de sisal o cocuy, que como lo señala el his- toriador Reinaldo Rojas, citado anteriormente, se produjo en forma tardía en la ciudad.
El articulista Pérez continúa exaltando la presencia del Club del Comercio en la ciudad y el nexo que ya se había fortalecido entre los otros clubes, en la cercanía del aniversario de la ciudad:
“...Al lado del Centro Social, unido, imponente en
su forma actual, cerca del Country Club, amplio y grande como nuestras tardes crepusculares, el Club del Comercio debe timonear el trío de centros que
en el cuatricentenario de Barquisimeto acogerán a
todos los venezolanos que los recibirán en sus sa-
lones como son, hijos que vienen a ver y a gozar de este rincón de Venezuela, pero con un recibimiento
digno y propio de lo que vamos y debemos ser...” 8
El surgimiento de este centro de encuentro social en el perío-
do del Presidente Medina reviste gran importancia, toda vez que en este gobierno se realizaron una serie de cambios en la estructura del Estado, lo cual también afectó a la sociedad entera. El año de 1943 fue el de la promulgación de la nueva Ley de Hidrocarburos, de la Ley de Impuesto Sobre la Renta, de la nacionalización del Ferrocarril de Venezuela y de la realización de los preparativos para la primera Ley de Reforma Agraria.
El gobierno del General Medina Angarita se caracterizó por el respaldo al sector privado, sobre todo el interesado en variar la economía y que no se hiciera de Venezuela un país monoproductor. La concepción que encerraba la frase del ministro del gobierno de López Contreras, Alberto Adriani, de “sembrar el petróleo”, (hecha célebre por el titular del editorial del diario Ahora y tradicionalmente atribuida a Arturo Uslar Pietri, versión que en varias oportunida-
des desmintió el escritor), tuvo entre sus seguidores a figuras como Eugenio Mendoza, empresario y ministro de Hacienda del gobierno
de Medina Angarita.
La investigadora Elizabeth Tinoco dice al respecto:
“En su orientación administrativa, brinda decidido
respaldo a la iniciativa privada, mediante una vigo- rosa política crediticia a través del Banco Industrial
y la protección de la política de Fomento, para el
6 Ibid
7 PÉREZ, Víctor J. “El Club del Comercio fuerza y
132 133 impulso a la industria nacional. Se favorecerán
con el crédito exterior las iniciativas industriales
de compra de maquinaria y materias primas en los
estados Unidos, a través del Export and Import Bank
de Washington” 9
No sería temerario afirmar que aquellos fundadores del Co-
mercio -quienes no tenían nexos con el gobierno, al menos a través de partidos-, aspiraran beneficios del Estado, y para ello, debían hacerse sentir y abrirse un espacio en la sociedad. De alguna manera, el club
era una vía para lograrlo. Ello explica la aparición en esos años de la Asociación de Comerciantes e Industriales de Barquisimeto. En
1945 la prensa da cuenta de directivos de esta organización empre-
sarial entre quienes figuraban nombres no familiarizados con la elite tradicional como Miguel Tomás Saldivia, Luis Benítez Figueredo, J.M. Bracamonte, Zoilo Silva, José Luis Piñero, Luis Flores Cazorla, Julio Gutwirth y Víctor José Rodríguez10 , varios de ellos miembros
del Club del Comercio.
Estas líneas precedentes explican el porqué del siguiente comunicado de la Cámara de Comercio del estado Lara, detallando la acción de la Comisión de Control de Importaciones. El énfasis del comunicado en el tipo de artículos da cuenta de la orientación
de esta política hacia la industrialización inspirada en el modelo
norteamericano.
Se lee en la declaración del organismo gremial: “Cumpliendo disposición de la Comisión de Control
de Importaciones y de acuerdo con aviso publicado
por esta entidad con fecha 10 de los corrientes en la prensa de Caracas, se participa a los interesados
que deben solicitar a la mayor brevedad los modelos
para las declaraciones exigidas de sus necesidades en el presenta año, de los renglones sometidos al sistema de cuotas de exportación de los E.U. de
América para Venezuela. Según información de
la Comisión de Control de Importaciones, en el
renglón N° 15 a que alude su aviso (maquinarias
e implementos agrícolas) no están incluidos los siguientes artículos: hachas, chícoras, escardillas,
machetes, etc.” 11
En el corto mandato de Medina- truncado por el golpe de
estado realizado por dirigentes de Acción Democrática y los inte- grantes de una logia militar denominada Unión Patriótica Militar-
se consolidaron las organizaciones políticas y se fundó, en 1944, la Federación de Cámaras y Asociaciones de Comercio y Producción, que bastante influencia ha tenido desde su nacimiento en las de-
cisiones de los diversos gobiernos. De este año dice el historiador Ramón J. Velásquez:
“El año de 1944 va a caracterizarse por el predominio del tema político. El panorama es muy distinto al
que contempló el país el año de 1941. En menos de
tres años, las fuerzas políticas, tanto del gobierno
como de la oposición se habían organizado en es-
cala nacional, destacando su importancia creciente
Acción Democrática, que juntaba gran parte de los
nuevos sectores populares, el Partido Democrático
Venezolano, fundado por el Presidente Medina
Angarita y el Partido Comunista de Venezuela” 12
El club del Comercio no quedó rezagado en ese proceso de
crecimiento. El 19 de agosto de 1944, una convocatoria hecha en El Impulso anuncia el “informe de las gestiones que se han hecho
para la adquisición en propiedad del inmueble que actualmente ocupa el centro”. De hecho, el acta de asamblea ordinaria del 15 de diciembre de 1944 -la segunda de este tipo según el documento-, da
cuenta de 113 asistentes, es decir, 90 más de los que aparecen como
fundadores, eso sólo en asamblea, sin duda, el numero de miembros debió ser mayor para entonces. En ese día quedó integrada la Mesa Directiva por Ramón Dorante como Presidente , con 62 votos; Fran-
cisco Camacho, Vicepresidente, con 51 votos; Juan Saldivia, Tesorero con 104 votos; Ángel Urdaneta C, Secretario, con 58 votos; Manuel
9 TINOCO, Elízabeth Ob Cit. 1991 p 77
10 Cf . S/A “Nueva Directiva de la Asociación de Comerciantes e Industriales de Barquisi- meto” en El Impulso. Barquisimeto . 11 de julio de 1945 .Año XLI Nro. 13.134 p 1
11 Tomado de El Impulso . Barquisimeto, 17 de enero de 1942.año XXXVIII .p3
12 VELÁSQUEZ, Ramón J. “Aspectos de la evolución política en Vene- zuela en el último medio siglo” en Venezuela moderna medio siglo de historia
134 135 Rodríguez, Primer Vocal, con 36 votos, Francisco Pifano, Segundo
Vocal, 43 votos y Pedro Bernal Vicci con 40 escrutinios. 13
En otro orden de ideas, la elite alterna se abría paso en ese contexto y ya se hacía sentir. La Agrupación de Partidarios de la Política del Gobierno, que antecedió al PDV en Lara, tuvo como
fundadores a destacados integrantes de la elite tradicional que con-
trolaba el poder político. El comunicado de su surgimiento ofrece importantes detalles en cuanto a lo que ellos consideraban eran los
verdaderos representantes de la sociedad:
“Los infraescritos (sic) compenetrados de la necesi-
dad de compactar la gran mayoría regional que ha venido apoyando con evidente simpatía la labor del
Gobierno que dirige el general Isaías Medina Anga-
rita, Preside de la República, hemos constituido con
el concurso de los representantes de las verdaderas fuerzas vivas de Barquisimeto la “Agrupación de Partidarios
de la Política de Gobierno”con el objeto de poner
todos, sin tasa, nuestras energías y aptitudes al ser-
vicio de este gran movimiento político de carácter
nacional”14 (cursivas nuestras)
Este comunicado fue suscrito por un grupo de dirigentes
cuya mayoría era de profesionales, médicos o abogados, que se calificaban a sí mismos como integrantes de las verdaderas fuerzas vivas, lo cual indica que estaban en funcionamiento otros grupos que buscaban un espacio en la sociedad. Aparecen los nombres de los doctores Oscar Veracoechea Lozada, R. Arvelo Torrealba, Pedro Salom Lizarraga, F. García Delgado, Pablo Rivero Rojas, Carlos Felice Cardot, Esteban Agudo Freytez, Lorenzo Castillo, Pedro Rodríguez Ortiz y los señores Ernesto Bensaya Pérez, Pedro Luis Duno Heres y Ramón Dorante. Este último, como se señala anteriormente, presidió el Club del Comercio un año después.
La necesidad de vías de comunicación que permitieran el
intercambio comercial con ciudades era una de las preocupaciones de este sector, el cual utilizaba los espacios del Club para abordar
estos temas. Así, cuando el Club del Comercio cumplía dos años, (con Medina Angarita aún en el poder, al cual estaba vinculada la elite de Barquisimeto con figuras como el Dr. Pablo Gil García, Oscar Veracoechea, J.M. Domínguez Escovar o Tomás Pérez Santana), la elite alterna, cuyos medios de producción en su mayoría no estaban vinculados al capitalismo internacional, que ya para entonces coman-
daba Estados Unidos, o a la renta petrolera, buscaban su espacio en
el mercado nacional.
En reseña periodística se destaca:
“Antenoche, previa invitación, tuvimos el gusto de
asistir a una reunión efectuada en el Club del Co-
mercio con el fin de cruzar ideas y canalizar una
campaña de activa propaganda destinada a llevar