2. Review of retinal vessel segmentation and evaluation
2.3 Retinal vessel segmentation methods
2.3.3 Classifier based methods
Darwin Clavijo Cáceres1 Luis Eduardo Trujillo Toscano2
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Facultad de educación, Artes y Humanidades. Docente. Universidad Francisco de Paula Santander. E-mail: [email protected]
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Facultad de educación, Artes y Humanidades; Director del programa de derecho. Universidad Francisco de Paula Santander. E-mail: [email protected]
Resumen
Se presenta y problema y los avances obtenidos en la fase inicial de la investigación que está realizando el Grupo de investigación Jurídico Comercial Fronterizo del programa de derecho de la UFPS, conformado por docentes del mismo y aportes de un grupo de estudiantes de cuarto semestre. La investigación trata de identificar y describir los procesos que se desarrollan en la psiquis colectiva de la sociedad colombiana, a partir del estudio del caso de Cúcuta, que explican las razones por las cuales se le reconoce legitimidad a la práctica de conductas que se encuentran al margen del orden legal establecido, algunas de las cuales constituyen delito, porque están tipificadas en el ordenamiento penal o simplemente violan preceptos de tipo policivo, civil, administrativo; en cualquier caso, rompen con el objetivo del derecho de encausar la conducta de los hombres para la realización de los valores y el mantenimiento del bien común. Se muestra una caracterización del conjunto de prácticas sociales que, estando por fuera del ordenamiento legal, son aceptadas por la sociedad, con la aquiescencia implícita del Estado, que no solo evita reprimirlas sino que además, en algunos casos, intenta reglamentarlas
Es una investigación de tipo explicativa, que se desarrolla dentro de un contexto socio-jurídico e incluye diferentes enfoques metodológicos: Etnográfico, socio jurídico, histórico; propone el estudio de esta aceptación social o conformidad social de la ilegalidad para establecer las razones en las que se justifica, determinando cuales son las aceptadas en el municipio de Cúcuta.
Palabras claves: Conductas ilícitas; anomia; Valores sociales; Corrupción; mototaxismo; Contrabando
1. INTRODUCCIÓN
Se puede observar en diferentes contextos de la realidad colombiana que la sociedad ha aprendido a vivir tolerando, aceptando e incluso reconociéndole validez, a un conjunto de comportamientos y conductas que son abiertamente contrarios al ordenamiento jurídico.
Cotidianamente la realidad nacional y los medios de comunicación hacen referencia
a diferentes prácticas que, a pesar de su manifiesta violación del orden legal vigente son aceptadas por todos los sectores de la población. Así por ejemplo, por muchos años la sociedad, acepto y se lucró del contrabando que entraba por la región de la Guajira, específicamente por Maicao, ciudad reconocida en el concierto nacional únicamente por su condición de puerta de entrada del contrabando. Así fue por muchos años, los colombianos crecieron aceptándolo.
De la misma forma como el país acepto y convivio el fenómeno de Maicao, ha aprendido a convivir con otras conductas ilegales, a guisa de ejemplo, el mototaxismo, el tráfico de divisas, la falsificación de marcas y patentes y la violación de derechos de autor (conocido como piratería), pero además otras muy graves como la corrupción o incluso el narcotráfico.
La ciudad de Cúcuta ha aceptado y hecho suyas algunas de las prácticas enumeradas anteriormente, con el consecuente detrimento de los valores sociales y lo que ello representa para el desarrollo de la región.
La investigación tiene como objetivo caracterizar este tipo de costumbres y al tiempo, reconocer la actitud de la sociedad frente a ellas e identificar las consecuencias que esta aceptación genera en el mediano y largo plazo.
Para el logro de los objetivos planteados se definieron tres fases, a saber: 1° Identificar y caracterizar las conductas que se desarrollan en la ciudad de Cúcuta que se mantienen por fuera del ordenamiento jurídico, algunas de las cuales constituyen delitos o contravenciones, faltas de carácter administrativo o que simplemente se encuentran en un limbo jurídico por la falta de una regulación formal de parte del Estado. 2° Explorar los “circuitos de formación” de estas conductas para determinar en qué momentos históricos se presentan y establecer las reacciones de la sociedad y de la administración pública frente a ellas. 3° identificar la percepción de la sociedad alrededor de algunas de las conductas estudiadas, las que mayor relevancia jurídica presenten.
Considerando la complejidad de los fenómenos que se estudian y los escasos referentes asociados a este tipo de investigaciones, se ha optado por establecer una articulación entre los modelos cuantitativo y cualitativo de forma
tal que se puedan asegurar garantías epistémicas y metodológicas para las interpretaciones que se realizarán.
En razón a que una de las particularidades del estudio es la interrelación que se da entre lo micro y lo macro social, se hace necesario un diseño metodológico que se apropie de diversas técnicas de indagación e informaciones disponibles.
2. COSTUMBRES ILÍCITAS SOCIALMENTE ACEPTADAS La simple observación del día a día en Colombia permite, sin el menor esfuerzo, observar un conjunto de prácticas sociales que se mantienen por fuera del ordenamiento legal, en algunos casos delitos, que se practican o desarrollan frente a la mirada impávida de las autoridades y la aceptación de la sociedad lo que les da un carácter de legítimas. A manera de ejemplo en Cúcuta, caso de estudio, se practica desde muchos años el contrabando de gasolina, actividad ilícita que se encuentra tipificada en el ordenamiento legal colombiano, específicamente en el artículo 319-1 bajo el nombre de “Contrabando de hidrocarburos y sus derivados“, con la aceptación expresa de las autoridades locales y nacionales y la legitimación de toda la sociedad; el argumento detrás del cual se ha explicado la legitimación de esta práctica se encuentra en la costumbre, pues ha sido precisamente una costumbre de varias décadas.
Es sabido por las autoridades y por la sociedad en general que el expendido de gasolina en lugares no aptos para ello, sin las adecuadas medidas de seguridad que imponen la comercialización de este tipo de productos, representan un peligro para toda la sociedad; igualmente es sabido por todos que la comercialización de gasolina en expendidos ilegales ha impedido que la ciudad reciba importantes recursos derivados de la “sobretasa de la gasolina” que es un impuesto que pagan todos los
colombianos al adquirir gasolina, pero que al no recaudarse en esta ciudad se ha impedido que la infraestructura vial de la ciudad se desarrolle eficientemente.
Con todo lo anterior, la ilicitud y la inconveniencia de la costumbre, los ciudadanos la perciben como normal, se ha legitimado la práctica al punto tal que las mismas autoridades locales han realizado intentos de formalización de una actividad que es ilícita; intentos que se evidencian en: a) creación de un programa de reconversión laboral para los “pimpineros” (personas que venden gasolina de contrabando en las calles) b) establecimiento de horarios para el expendido de combustible de contrabando, lo que se denominó: pico y placa; c) intentos de imponer un impuesto por cada pimpina (medida de cinco galones usada para la comercialización) de gasolina vendida. En estos casos se configura de por si otro delito denominado “Favorecimiento de contrabando de hidrocarburos o sus derivados.”
3. EL COMERCIO ILÍCITO DE GASOLINA EN LA ZONA DE
FRONTERA
Uno de los mayores obstáculos que han impedido la materialización de una política económica para la zona de la frontera colombo-venezolana es precisamente el contrabando y, aunque para la sociedad es difícil de aceptar, el contrabando de gasolina afecta directa o indirectamente todo el flujo económico de la región, definiendo unas características que le diferencian de las demás economías del país.
El fenómeno del contrabando es difícil de controlar, entre otras razones, porque genera unos altos márgenes de utilidad y además se desarrollan en contextos de elasticidad por parte de los órganos de control del Estado.
La ciudad de Cúcuta, dada su condición de ciudad fronteriza, ha sido fuertemente
afectada por los cambios económicos y políticos sucedidos en las últimas décadas en la vecina República de Venezuela, lo que ha afectado el desarrollo de las actividades económicas de la región, especialmente el comercio, que desde 1983 ha estado sumido en estado de depresión afectando miles de familias que dependen de él.
Lo anterior ha hecho que un número muy importante de familias de la región aprovechen las coyunturas para hacer del contrabando de diferentes productos, especialmente de gasolina y diesel un medio de subsistencia. Este comercio ilegal es practicado por la totalidad de la población y en el actúan unos como proveedores y los otros como consumidores. Una muestra realizada sobre conductores permite asegurar que todos han comprado en algún momento gasolina de contrabando.
La comercialización de gasolina de contrabando se inició en la década de los ochenta cuando se suministraba a vehículos venezolanos de propiedad de colombianos en los expendidos de combustible de las ciudades fronterizas venezolanas de San Antonio del Táchira, Ureña y San Cristóbal; sin embargo el endurecimiento de algunas medidas de inmigración impedía que todas las personas pudieran adquirir combustible en estas ciudades por lo que algunas personas comenzaron a traer gasolina para uso de sus amigos o de la familia.
En este contexto aparecen los primeros “pimpineros” (vendedores ambulantes de gasolina) que fueron obteniendo espacios y legitimidad pues era una actividad que practicaban personas de todas las condiciones sociales y económicas.
Algunos de los factores que se asocian al surgimiento de esta práctica son:
a. El bajo precio de la gasolina venezolana, que se encuentra subsidiada por el Estado.
b. La situación de desempleo que ha sido una constante en los últimos veinticinco años en la ciudad.
c. Los altos márgenes de rentabilidad que ofrece la comercialización de gasolina de contrabando.
d. La elasticidad de los órganos de control.
e. La corrupción de las autoridades en los dos lados de la frontera.
f. Que la mayoría de los vehículos que circulaban en Cúcuta hasta bien entrado el siglo XXI eran de origen venezolano. Solo los vehículos de servicio público eran colombianos
g. Que la mayoría de la población de Cúcuta tiene doble nacionalidad y por tanto cedula venezolana.
h. La calidad del combustible venezolano es mejor que el colombiano.
Adicional a lo anterior el gobierno venezolano creo unos expendidos de gasolina, llamados internacionales que suministraban sin limitación alguna a vehículos venezolanos o colombianos. El objetivo de esta medida era favorecer a los habitantes de la región pero no obstante fue aprovechado por un sector de la población para dar comienzo al tráfico clandestino del combustible.
Pues bien, el caso de la gasolina es solo un ejemplo de algunas costumbres que la sociedad ha aprendido a aceptar y a utilizar frente al desinterés y la apatía de las autoridades locales para reprimirlas. Al lado del contrabando de hidrocarburos se encuentran otras actividades como la comercialización de productos que tienen protección de marca registrada o de derechos de autor: así es normal la comercialización de películas y música en CDs que no reconocen los derechos de autor, de la misma forma como se venden falsamente camisetas, calzado, relojes, electrodomésticos con el nombre de reconocidas marcas nacionales e internacionales, lo que configura el delito
de “usurpación de derechos de propiedad industrial y derechos de obtenidos de variedades vegetales”, tipificado en el ordenamiento penal nacional.
Las prácticas de estas conductas ilegales tienen diferentes niveles de impacto sobre la sociedad; algunas realmente ponen en peligro bienes jurídicamente tutelados, otras, sin que ello disminuya su ilicitud, no causan un perjuicio aparente; no obstante se encuentran al margen de la legalidad.
4. CONDUCTAS QUE PONEN EN PELIGRO BIENES TUTELADOS DE