1Rabe, Erica; 1Patalano, Claudio; 1De Oña, Paula; 2Galichio, Matías; 2Mantoan, Edgardo; 1Cerrutti, Jorgelina
1Cátedra de Farmacología y Terapéutica. 2Cátedra de Patología Médica.Facultad de Ciencias Veterinarias, Universidad Nacional de Rosario (UNR) [email protected]
La resistencia a los antibióticos (ATB) en las poblaciones bacterianas patógenas y su consecuente impacto en la salud pública es un resultado inevitable del uso indiscriminado de estas drogas tanto en Medicina Humana como Veterinaria. El estiércol y la orina de los animales son el vehículo por el cual los ATB, las bacterias resistentes y los genes de resistencias a ATB son introducidos en el medio ambiente mediante las actividades agroindustriales1. Los ATB pueden ejercer una presión selectiva sobre los ambientes ecológicos como la microbiota del suelo. En las explotaciones porcinas de cría intensiva es habitual administrar ATB como promotores del crecimiento o el uso profiláctico o terapéutico para controlar enfermedades respiratorias y digestivas, principalmente4. Este manejo productivo puede favorecer la aparición de bacterias de la flora normal con resistencia a los ATB, las cuales pueden ser investigadas como “centinelas” del fenómeno descrito y la consecuente contaminación ambiental. La Escherichia coli como habitante normal del tracto digestivo porcino puede ser utilizada para describir la prevalencia de resistencia a los ATB más utilizados en la práctica1. En este sentido, se han venido realizando estudios desde el año 2015 en el Módulo Productivo Porcino (MPP) de la Facultad3.
Resultó de interés evaluar a lo largo del tiempo, la sensibilidad fenotípica de E. coli ante agentes microbianos aisladas de materia fecal de cerdos sanos en las primeras etapas y alimentados con dietas que contienen ATB a dosis subterapéuticas. También, se evaluó la producción de Betalactamasas de Espectro Extendido (BLEE) en bacterias aisladas con resistencia a betalactámicos.
Se estudiaron muestras de materia fecal (MF) de lechones nacidos de una misma madre alojados en el MPP recolectadas periódicamente por hisopado anal desde los 23 días hasta los 108 días de vida. Los cerdos fueron alimentados con una dieta a base de maíz, pellet de soja y 30% de una premezcla que contenía sulfato de colistina al 10% entre sus componentes desde los 7 días de vida (destete a los 29 días) hasta los 93 días de edad. Luego se cambió la premezcla por otra marca que no contenía ATB hasta el final del muestreo. Finalmente, se tomaron muestras de lechones de otra camada con un día de edad y nacidos posteriormente para evaluar la flora apenas nacen. Se procedió al cultivo de la MF en medios selectivos para enterobacterias en condiciones de aerobiosis a 37° C durante 24 hs. Se seleccionaron colonias al azar con aspecto de E. coli a las cuales se les realizaron las pruebas bioquímicas metabólicas para confirmar su identidad. Se determinó la sensibilidad a distintos ATM de relevancia clínica por el método de difusión en agar, utilizando discos comerciales de acuerdo a las normas del Clinical Laboratory Standard Institute (CLSI)2. Se utilizó como control la cepa E. coli ATCC 25922. Los ATB estudiados fueron enrofloxacina (ENR), ampicilina (AMP), florfenicol (FFC), gentamicina (GEN), ceftiofur (CEF), trimetoprima/sulfametoxazol (TMS) y tetraciclina (TET). Las BLEE se determinaron por el Ensayo de Inhibición del Fenotipo por Acido Clavulánico, el cual mide el aumento del tamaño del halo de inhibición (superior a 5 mm) en la combinación del antibiótico más el inhibidor comparado con el halo generado por el antibiótico sin inhibidor. Este ensayo según las normas de la CLSI es confirmatorio de la presencia de BLEE2. Se usaron los siguientes discos: cefotaxime (CTX), cefotaxime /ácido clavulánico (CTC) y ceftazidima (CAZ), ceftazidima/ácido clavulánico (CAC). Se utilizó este método en 8 cepas aisladas previamente con resistencia a AMP y con resistencia y/o sensibilidad intermedia a CEF, tomadas de las materias fecales de animales con 50 días de administrada la COL en la dieta.
Los resultados se presentan en la tabla como porcentaje (%) de cepas sensibles (S), sensibilidad intermedia (I) o resistentes (R) a los distintos ATB. No se detectó resistencia a GEN en ningún aislamiento. Para ENR se detectaron cepas R luego de 85 días de vida, en periodos anteriores sólo se detectaron S o I. Sorpresivamente, los recién nacidos tenían un 40% de E. coli R a ENR y a FFC, así como un % elevado de R para AMP (60%) y TET (80%).En orden descendente se detectaron los siguientes % de R y/o I totales en la primera camada muestreada: FFC 62%; TET 44%; AMP: 40 %; TMS 34%; ENR 32%; CEF 19 %; GEN 0%. Comparativamente entre los distintos períodos se observó: una tendencia leve a aumentar la resistencia para FFC y disminuir para AMP y CEF. TET y TMS mostraron mucha variabilidad, sin tendencia definida. Con respecto a la producción de BLEE, se detectó una sola cepa positiva para esta enzima aunque el resto era resistente a cefalosporinas de 3era generación.
Estos resultados demuestran la presencia de reservorios de genes de resistencia en el MPP ya que a pesar de no haberse utilizado ninguno de estos ATM durante el periodo analizado, los lechones presentan coliformes de la flora normal con resistencia a los ATM usados de forma habitual para el caso de FFC, ENR, CEF o aquellos utilizados históricamente como la TET. La aparición de resistencia a TMS podría estar ligada al fenómeno de co-selcción ya que no está registrado su uso en el MPP. La GEN hace años que no es utilizada en el MPP.
Las cefalosporinas de tercera generación están consideradas de importancia crítica en Medicina Humana y la producción de BLEE es de importancia bacteriológica y clínica ya que los gérmenes que las producen no presentan sensibilidad a estos ATB y se pierde una opción terapéutica con drogas de baja toxicidad y amplio
XIX Jornadas de Divulgación Técnico-Científicas 2018. Facultad de Ciencias Veterinarias. VI Jornada Latinoamericana IV Jornadas de Ciencia y Tecnología 2018. Facultad de Ciencias Agrarias. III Reunión Transdisciplinaria en Ciencias
Agropecuarias 2018, Universidad Nacional de Rosario. Zavalla y Casilda, 16 y 17 de agosto de 2018
88 espectro. En este estudio, se demostró la importancia de controlar la aparición de bacterias coliformes de la flora normal del cerdo con este mecanismo de resistencia y de restringir a un uso racional al ceftioufur que pertenece al grupo de las cefalosporinas de tercera. Se deberá evaluar si una dieta libre de COL produce resultados diferentes al presentado en este estudio.
Edad (días) Colistina en dieta n° de animales/ n°cepas ENR (%) AMP (%) GEN (%) FFC (%) CEF (%) TMS (%) TET (%) 23 Sí 5/12 S 42 25 100 58 58 67 58 I 58 75 0 17 8 0 0 R 0 0 0 25 33 33 42 50 Si 6/18 S 78 39 100 22 56 39 83 I 22 0 0 0 11 0 0 R 0 61 0 78 33 61 17 85 Si 6/16 S 50 86 100 50 100 93 43 I 0 0 0 0 0 0 0 R 50 14 0 50 0 7 57 93 Si 6/18 S 72 78 100 33 100 67 50 I 28 0 0 0 0 0 0 R 0 22 0 67 0 33 50 108 No 6/13 S 92 61 100 31 92 70 38 I 0 0 0 8 0 0 0 R 8 38 0 61 8 30 62 1 (nueva camada) No 6/10 S 60 30 100 60 70 70 20 I 0 10 0 0 10 0 0 R 40 60 0 40 20 30 80 BIBLIOGRAFÍA
1. Durso LM and Cook KL (2014). Impacts of antibiotic use in agriculture: what are the benefits and risks? Current Opinion in Microbiology, 19:37–44.
2. M31-A4 Performance Standards for Antimicrobial Disk and Dilution Susceptibility Tests of Bacteria Isolated from Animals; draft, 2013, and M31-S2 (2nd Informational Supplement 2013).
3. Patalano Claudio; Mantoan Edgardo; Colla Cora; Rabe Erica; Perassi María Eugenia; Dorsch Matías; Ariza Enrique; Pereyra Norma; Cerrutti Jorgelina. Estudio de la sensibilidad antimicrobiana de Escherichia coli aisladas de la flora fecal normal de cerdos alimentados con colistina en la dieta. CD con resúmenes de las XVI Jornadas de Divulgación Técnico-Científicas – III Jornada Latinoamericana, Facultad de Ciencias Veterinarias de Casilda, (setiembre, 2015). ISSN 1667-9326. UNR Editora. http://www.fveter.unr.edu.ar/index.cgi?wid_seccion=3&wid_item=85
4. Shryock, T. Page, P.W (2013). Performance Uses of Antimicrobial Agents and Non-Antimicrobial Alternatives. In: Antimicrobial Therapy in Veterinary Medicine Fifth Edition. Giguere, S. Dowling, P. Prescott, J. (eds.) Wiley-Blackwell, (USA) pp. 379 - 394.