11.3 Data Types and Processing
11.5.1 Enriching the Road Network
1Tártara, Gustavo Pablo; 1Cane, Valentina Irene; 2Negro, Perla Susana; 2González Beltrán, Silvina; 3Alvarez,
Silvina Soledad; 1Pereyra Norma Beatriz
1Cátedras deMicrobiología y 2Parasitología. Facultad de Ciencias Veterinarias, Universidad Nacional de Rosario (UNR). 3Actividad Privada, Resistencia, Chaco [email protected]
Las dermatopatías isquémicas constituyen un grupo de enfermedades vasculares de la piel que se presentan con patrones clínicos e histológicos muy similares, sin embargo las causas que las originan son muy diferentes. Independientemente de la causa que la provoca, la injuria ocurre por la interrupción de un adecuado flujo de sangre oxigenada debido a un daño en los vasos sanguíneos de la zona, lo que resulta en el daño por isquemia de los tejidos. La histopatología evidencia muchas veces (no siempre) la inflamación de la pared de los vasos sanguíneos. Estos procesos cutáneos son más comunes en perros que en gatos, y pueden estar asociados a respuestas inmunológicas, a factores genéticos y a agentes infecciosos 1. El diagnóstico definitivo se basa en la historia del paciente, el examen físico, la biopsia de piel para el diagnóstico histopatológico y la búsqueda de agentes infecciosos relacionados. Numerosos reportes relacionan estas lesiones con enfermedades transmitidas por artrópodos como las producidas por Babesia, Ehrlichia y Anaplasma entre otros. Otros posibles agentes infecciosos causantes de estas lesiones podrían ser los micoplasmas hemotróficos (MH), ya que son capaces de (entre otros mecanismos patogénicos) producir vasculitis por la acción de crioaglutininas. Los MH se adhieren a la membrana de los glóbulos rojos (GR) produciendo anemias y se sabe que las respuestas inmunes del hospedador juegan un rol importante en la aparición de los síntomas clínicos. La producción de autoanticuerpos como crioaglutininas dirigidas a compuestos de la membrana de los GR ha sido comprobada en las infecciones por MH de perros además de ratones, gatos y cerdos. Los episodios hemolíticos agudos producidos por MH se asociaron a reacciones de Coombs positivas y las lesiones isquémicas cutáneas observadas en animales inoculados se atribuyeron a reacciones de hipersensibilidad tipo Arthus. Las investigaciones realizadas sobre el MH del cerdo (Mycoplama suis), han identificado la proteína MSG1 que interactúa con la β-actina de la membrana del GR y con el citoesqueleto de actina del endotelio vascular, produciendo activación y daño del mismo con exposición del subendotelio; estos mecanismos podrían trasladarse a otros MH como los de los perros. Por otro lado, en todas las especies animales donde se describieron MH, se resaltó la asociación clínica con otros agentes: el estrés producido por otra enfermedad puede disparar la clínica en animales portadores, por lo que las coinfecciones son comunes 2. Debido a que los MH no se pueden cultivar y que tampoco existen técnicas serológicas estandarizadas, su diagnóstico se realiza sobre la base de los signos clínicos, los estudios hematológicos y de biología molecular. En nuestra zona el diagnóstico de MH en perros con problemas dermatológicos se ha incrementado en el último tiempo, y se sabe que el porcentaje de infección por estos agentes en distintas poblaciones de perros estudiadas en el centro del país está entre el 16 y el 28% según la especie de MH que se considere 3. El objetivo de este trabajo fue describir episodios clínicos de perros con lesiones dermatológicas isquémicas y al mismo tiempo infectados con hemoparásitos como los MH para luego establecer una relación entre vasculitis y MH cuando se alcance un número adecuado de casos (n adecuado para un análisis estadístico).
Se estudiaron 13 perros que llegaron al consultorio de dermatología, se describieron las lesiones de la piel y se extrajo sangre con EDTA. Se realizaron estudios hematológicos: hematocrito y recuentos de GR, glóbulos blancos y plaquetas. Se buscaron hemoparásitos sobre frotis sanguíneos coloreados con May Grünwald- Giemsa: estructuras compatibles con micoplasmas hemotróficos (ECMH), Hepatozoon canis y Anaplasma platys. Se utilizaron kits de diagnóstico rápido (inmunocromatografía de membrana o ICGM)) para la detección de Ehrlichia canis en sangre. Se registraron los resultados del tratamiento con doxiciclina en dosis de 10mg/kg de peso cada 24 horas durante un lapso de 30 días; en un caso donde se detectó Hepatozoon canis se agregó toltrazuril en dosis de 14mg/kg cada 24 horas durante 10 días (ambas drogas en forma oral). No pudieron realizarse biopsias por negativa de los propietarios por lo que no se tienen descripciones histológicas. Se separó una parte de la muestra de sangre para futuros estudios de biología molecular (técnicas de PCR), de manera de confirmar por este método la infección por MH.
Las lesiones observadas en la piel fueron consistentes con cuadros isquémicos: alopecía, eritema, costras, hiperpigmentación, descamación y en algunos casos inflamación en diferentes zonas de los pabellones auriculares y párpados, de disposición simétrica; en algunos casos más graves se presentó necrosis en los bordes de las orejas; la mayoría de los animales habían recibido tratamientos previos con corticoides y antibióticos betalactámicos sin mejoría. En ninguno de los perros se detectaron signos de anemia durante la revisación y los valores de la hematología fueron normales para el hematocrito, el recuento de eritrocitos y el recuento de leucocitos, pero en 3 casos las plaquetas estaban disminuidas. En los frotis coloreados se detectaron ECMH en el 92% de los animales (12/13), en el 7% (1/13) Hepatozoon canis y también en un 7% Anaplasma platys (1/13); por ICGM se diagnosticó Ehrlichia canis en el 46% (6/13) de los animales. Hubo coinfecciones, ya que en el 38% (5/13) se detectaron ECMH conjuntamente de Erlichiacanis, en el 7% (1/13)
XIX Jornadas de Divulgación Técnico-Científicas 2018. Facultad de Ciencias Veterinarias. VI Jornada Latinoamericana IV Jornadas de Ciencia y Tecnología 2018. Facultad de Ciencias Agrarias. III Reunión Transdisciplinaria en Ciencias
Agropecuarias 2018, Universidad Nacional de Rosario. Zavalla y Casilda, 16 y 17 de agosto de 2018
100 ECMH más Hepatozoon canis y en el 7% (1/13) ECMH más Anaplasma platys. Todos los perros respondieron al tratamiento realizado y no se detectaron recidivas.
Hasta el momento existe un solo estudio poblacional sobre MH en Argentina: utilizando métodos moleculares (PCR), se comprobó que 62 de 166 muestras de sangre de perros eran positivas a MH. Al realizarse identificación de especies por secuenciación, Mycoplasma haemocanis y Mycoplasma haematoparvum se encontraron en el 19% y 10% de los perros estudiados respectivamente, mientras que en el 4,8% se detectó Mycoplasma suis 3. Los porcentajes de positividad para M haemocanis y M haematoparvum fueron similares
a los encontrados en investigaciones de otros países. Si bien se considera que los MH producen anemias, éstas son raras en los perros, pero podría existir otra signología-sintomatología que pueda asociarse a infecciones por MH como las lesiones dermatológicas isquémicas. Los MH son capaces de producir daño directo en los endotelios por la interacción con la β-actina pero también indirecto a través de la generación de crioaglutininas. Las crioaglutininas producen aglutinación de los GR a temperaturas menores a la corporal, así pueden producir vasculitis en las extremidades (orejas y rabo) con acrocianosis, eritema, púrpura y necrosis en la piel, lesiones del tipo que se describen en los perros estudiados en este reporte. También se han descripto coagulopatías intravasculares diseminadas en las infecciones por MH, lo que provocaría la disminución de las plaquetas como se vió en 3 de los casos. Como un porcentaje importante de perros de nuestra región es portador de MH, ante una inmunosupresión o coinfección con otros agentes, se produciría un aumento de los MH en sangre con producción de daño. En este estudio surgen datos que implicarían a los MH en la producción de las lesiones isquémicas como la observación de ECMH en todos los casos, excepto en uno, aunque se sabe que la microscopía directa puede arrojar falsos negativos (por ese motivo se realizará PCR en estas muestras) y estos agentes son capaces de producir vasculitis tal como se explicó; además se obtuvo una respuesta al tratamiento con doxiciclina que logró la desaparición de las lesiones: la doxiciclina está indicada para el tratamiento de enfermedades producidas por MH, pero también para agentes como Anaplasma y Ehrlichia, sin embargo en seis de los casos en los cuales la lesiones remitieron, sólo se observaron ECMH.
Conclusiones: 1- todos los casos estudiados de dermatopatías isquémicas en perros infectados a su vez con hemoparásitos se resolvieron con la administración de doxiciclina lo que indicaría su origen infeccioso; y 2- debido a que en 12 de 13 casos se observaron ECMH, éstos podrían ser los responsables de las lesiones. El estudio de otros casos similares permitirá reforzar este diagnóstico presuntivo.
BIBLIOGRAFÍA
1. Crawford M y col. 1989. Vasculitis: Clinical syndromes in small animals. Compend Contin Educ 11:400-45. 2. Hoelzle L y col. 2014. Pathobiology of Mycoplasma suis. Vet J 202:20-5.
3. Tártara G, Maggi R, González Beltrán S, Negro P, Bolatti A, Cane V, Comba E; Pereyra N. 2014. Detección de micoplasmas hemotróficos en sangre de perros a través de la reacción en cadena de la polimerasa. Primer reporte en Argentina. Memorias XVI Congreso y XXXIV Reunión Anual Sociedad de Biología de Rosario ISSN 1668-0154.