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Chapter 7 Conclusions and Future Work

7.1 Conclusions

requieren siempre de datos cuantificables, como volúmenes de producción y comercialización, fuentes que se encuentran en la Real Aduana (AGN), procedimiento de recopilación que escapa al marco de la presente investigación. No obstante deseamos iniciar una aproximación de análisis con los datos disponibles a la actualidad. De esta manera proponemos cuatro ciclos económicos que correlativamente fueron 1) un periodo de despegue desde 1650 que se prolongó como un apogeo hasta 1800, 2) un periodo de crisis iniciado en 1800 hasta 1820, 3) un periodo de recuperación de 1820 a 1850 4) el colapso final de las manufacturas textiles huamachuquinas de 1850 en adelante.

El periodo de despegue se puede establecerse a mediados del siglo XVII y comienzos del siglo XVIII, cuando personajes venidos de España, especialmente del norte, se instalaron en Trujillo desempeñando cargos militares o comerciales, se vincularon matrimonialmente con miembros de los beneméritos, para luego adquirir las propiedades rurales de Huamachuco en las que invirtieron fuertes capitales para la reconstrucción o habilitación de los obrajes-haciendas y sus oficinas de trabajo. Martín de Aranda, Bartolomé de Orbegoso, Diego Benites Niño y los hermanos Risco y Valverde, estos últimos criollos, iniciaron estas transformaciones en sus respectivas

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Son indicadores cuantificadores de esta favorable coyuntura (cuyo clímax se establece entre 1720 y 1740) según se constata en los inventarios el aumento de los ganados ovejunos, la ampliación de indios adscritos a la hacienda, la adquisición de nuevos instrumentos de trabajo; e indicadores sociales el enriquecimiento de los propietarios y la adquisición de bienes suntuarios como vestimentas, alhajas de oro y plata, calesas, lujosas casas de morada en la ciudad, paralelo al control de los poderes políticos para asegurar sus mercados y la expansión de sus redes que involucraba su vinculación con el poder virreinal mediante la educación de sus hijos en colegios de Lima y Trujillo. Este periodo de auge tuvo a su vez subciclos de crisis, despegues y auges sucesivos, que en general no parece haber afectado la producción de Huamachuco. Extrapolada nuestra hipótesis a otras realidades, las situaciones resultan harto dispares. Para Huamanga, Salas Olivari ha establecido que esta época corresponde al momento de quiebre de la producción de los obrajes, mientras que para el caso cusqueño Escandell-Tur, ha identificado que esta disminución productiva de los obrajes en Cusco, fue en realidad un reacomodo a partir de la producción doméstica con la proliferación de numerosos chorrillos, es decir, la producción, no disminuyó. Huamachuco por su parte no asintió una crisis en la producción textil, por el contrario aumento su producción textil favorecida por la floreciente minería de la región de Huamachuco y sobre todo con el descubrimiento de Hualgayoc, desde 1771, un rentable mercado396.

Zaugg sostiene que la rápida expansión de la demanda de los mercados cajamarquinos y los elevados precios desde 1771, hizo que los obrajeros de Huamachuco se apropiaran de este mercado, lo que ayudó a que Huamachuco no asintiera bajas severas en su producción hasta 1820397, aseveraciones que nosotros respaldamos en función a la evolución ascendente de las barras de secuencia de las fortunas de las familias

396 Cheesman Rajkovic, 2011 sostiene –de acuerdo al análisis a los manuscritos económicos y

comerciales de José Ignacio de Lequanda- que los obrajes no estuvieron en crisis a fines del siglo XVIII, el libre comercio quebró al tribunal del Consulado y no a los mercados de los textiles locales, pues sus nichos de mercado eran distintos.

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uno de los mayores obraje-hacienda del norte peruano por ejemplo, parece coincidir con el primero.

GRÁFICO N° 3

CICLOS DEL OBRAJE DE CHUQUIZONGO EN FUNCIÓN AL PRECIO

Numeración Año Precio en pesos

1 1679 40,000 2 1739 44,000 3 1749 50,375 4 1755 50,375 5 1779 50,375 6 1792 50,375 7 1815 47,713 8 1816 49,230 9 1847 65,433 0 10000 20000 30000 40000 50000 60000 70000 1679 1739 1749 1755 1779 1792 1815 1816 1847

No obstante los textiles experimentaron subciclos críticos desde finales del siglo XVIII y las primeras décadas del siglo XIX debido a una serie de factores políticos, sociales y naturales que perjudicaron esporádicamente su productividad. La aplicación de reformas fiscales y la elevación del tributo, conllevó a numerosas revueltas indias y criollas que ocasionaron el desabastecimiento de mano de obra, la paralización de los obrajes y el hurto de ovejas, lanas e instrumentos de considerable valor398. Por otro lado, a fines del siglo XVIII, se desató mortandad de ovejas en masa, debido a fenómenos naturales y la “degradación biológica”.

Debido a la constitución de 1812 se abolieron las mitas y tributos, los indios de Huamachuco habían desertado de sus haciendas, se hallaban vagabundos y comenzaron a dedicarse al latrocinio. El diezmero del partido, Ramón Noriega, estimó las perdidas en más de 200,000 cabezas de ganado lanar, más de 50,000 cabezas de ganado vacuno y otras 5,000 de ganado yeguarizo y mular. Las cementeras, las minas y los obrajes habían sido abandonados en perjuicio de sus propietarios, dicho año y los subsecuentes afectaron de manera crítica a los obrajeros-hacendados de Huamachuco, y de manera especial a Tiburcio de Urquiaga y Aguirre, quien se encontraba ceñido en juicios de parentela399.

Otro factor fue el deterioro de la situación económica del régimen debido a la destrucción masiva en el interior ocasionada por la guerra, por la interrupción del transporte marítimo regular y los costos de un gobierno que estaba haciendo demasiados gastos. El virrey Abascal instituyó un programa de impuestos de emergencia en el año de 1815, se aplicó una serie completamente nueva de impuestos “extraordinarios” sobre

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En 1795 el caudillo mestizo Alejo Zavaleta formó en los alrededores de la estancia de “Chigne”, un escuadrón de 104 hombres, entre ellos “muchos mestizos”, para atacar Carabamba, resguardada por una Partida de Dragones y asesinar al arrendatario Ignacio de Amoroto. BNP Colección General de Documentos Manuscritos, signatura C3611, código de barras 2000005819, expediente que va del 22/04/1794 al 12/11/1795, ff. 7v

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anuales a Lima fueron calculadas por la comisión en 47,000 pesos que con el nuevo impuesto se esperaba recaudar 36,000 pesos400.

El periodo de recuperación se establece tentativamente en años previos al fin de las guerras de independencia. En 1820 los obrajes-haciendas huamachuquinos continuaban funcionando, si bien es cierto, miles de partidas de ropa se destinaron al vestuario de soldados, esta coyuntura debe ser entendida como una disminución de la rentabilidad, mas no de la productividad. En todo caso criterios estrictamente económicos, que incluya la apertura del Archivo Arzobispal de Trujillo, nos permitirán precisar los rangos de los ciclos económicos y establecer el desenlace de estas manufacturas bien entrado el siglo XIX, debido a la ausencia de innovaciones tecnológicas y el compás de determinadas importaciones de tejidos extranjeros y por el comercio de exportación de lanas que impuso a éstas los precios del mercado internacional.

Los historiadores económicos van consensuando los ciclos económicos que se suscitaron en el siglo XIX. Hünefeldt, en un reciente estudio ha propuesto que los últimos años del siglo XVIII y la primera década del siglo XIX estuvieron marcados por turbulencias políticas y por un largo ciclo de decadencia económica. Tenemos cada vez mayor certeza de que este ciclo largo estuvo atravesado por varios sub-ciclos, que a su vez fueron: 1) una moderada deflación (1800-1814), resultado de la caída de precios producto de la naciente industrialización inglesa y de la crisis política y comercial borbónica; 2) una fuerte inflación provocada por las luchas por la independencia (1815- 1824) , que dio origen a un incremento de precios del orden del 40% hacia 1822, sobre todo los productos de panllevar para el consumo doméstico; 3) estabilización y deflación (1825-1846); esto es, los precios se estabilizan, y luego bajan (en un promedio de 1% anual, con una deflación de 28% entre 1826 y 1846)401.

La caída de precios afectó tanto a la producción agrícola interna como a los productos importados. Hasta 1845, la inestabilidad político-militar provocó una profunda recesión

400 Anna 2003, p. 150-158. 401

2.2.La adquisición de Nuestra Señora de la Natividad de Llaray