1.5 Visual field defects
1.5.6 Current methods of assessing visual fields and their limitations
“la voz de los pobres ¿Alguien nos escucha?” Voces de más de
40.000 hombres y mujeres del mundo
En línea con lo anterior, es interesante destacar el estudio del Banco Mundial, llevado a cabo en el año 2000, y denominado: “La voz de los pobres ¿Hay alguien nos escuche?”, organizado a partir de una recopilación, de diferentes estudios, opiniones, experiencias y aspiraciones de más de 40.000
mujeres y hombres pobres de casi 50 países de todo el mundo. El cual, si bien no se erige como una evaluación de políticas públicas, lo que sí busca, es presentar una visión del mundo desde la perspectiva de los pobres, de sus realidades, sus experiencias, sus mayores o menores interacciones con el Estado, etc. Y en tal sentido, sí constituirse en una guía útil para mejorar las intervenciones sociales.
Y es que, la particularidad que ofrece es destacada por Green (2008: 8) diciendo que: representa un intento de comprender la pobreza desde dentro, materializado en un complejo y humano informe sobre la misma, que tuvo la virtud de abarcar “asuntos que se suelen pasar por alto en las
publicaciones académicas, como la necesidad de tener buen aspecto y sentirse querido, la importancia de poder darles a los hijos un buen comienzo en la vida o la angustia mental que acompaña casi siempre a la pobreza.”. Así, la publicación del Banco Mundial, a cargo de Narayán
(2000) y colaboradores, destacó varias conclusiones, que los autores agruparon bajo diferentes temáticas y que presentamos brevemente a continuación.
impotencia, frustración, explotación, abuso…
Con relación a la IMPOTENCIA Y FRUSTRACIÓN, A LA EXPLOTACIÓN Y AL ABUSO, el estudio del Banco Mundial, concluyó -entre otras cosas- que la pobreza, tiene una elación directa con la frustración y la impotencia, dado que, de acuerdo a los pobres, ellos se sienten explotados y abusados, por los mismos de quienes depende su sobrevivencia. El miedo a la enfermedad, como la falta de infraestructura social básica, aparecen como cuestiones claramente definitorias de la pobreza. Entre los pobres, en general hay acuerdo acerca de que la explotación y la posibilidad de superarla, se consigue a través de la educación, que termina siendo vista como un medio de supervivencia, aunque sin embargo, se percibe también que resulta difícil acceder a un puesto de trabajo, a través de la educación. En relación a esto último, también se cuestiona entre los pobres, la falta de motivación y de aptitudes docentes en el ámbito educativo, al mismo tiempo que se siente como una carga no menor, el gasto en útiles escolares y transporte.
Con relación a la dimensión RELACIONES DENTRO DEL HOGAR Y CON EL ESTADO, se escuchó por ejemplo que muchas mujeres, al ser discriminadas en el mercado laboral formal, quedan expuestas a los abusos de las relaciones laborales informales. Asimismo, en su relación con el Estado, muchas personas pobres, dijeron sentir que “el Estado es ineficaz, poco pertinente y
corrupto” en cuestiones vinculadas con la provisión de diferentes servicios sociales. Sin embargo, y
a pesar de esta consideración, también se valora “la importancia de los servicios prestados por el
gobierno, [Aunque, se insiste] los pobres encaran la corrupción constantemente en sus vidas cotidianas.” (2000: 269).
Se menciona también en el informe (2000: 270) que LA ELITE Y LAS AUTORIDADES LOCALES “actúan como guardabarreras eficaces ante la asistencia proporcionada por el
gobierno, ya sea desviando recursos para su propio uso o bien acentuando más su poder sobre los pobres al convertirse en los distribuidores de los recursos.” Y que, a pesar de que las
ORGANIZACIONES NO GUBERNAMENTALES –ONG- se hayan presentes en situaciones en las que el Estado está claramente ausente, se entiende también, que el alcance de las mismas resulta limitado, habiendo opiniones a favor de ellas, y otras en contra, debido al favoritismo demostrado y su ineficacia. Asimismo, cuando la ayuda del Estado o de las ONGS no llega, la supervivencia de los pobres, depende de su PERTENENCIA A REDES INFORMALES.
También, asociado al tema de la FRAGMENTACIÓN SOCIAL, se menciona que (2000: 273) “Las
personas pobres informan que viven en un entorno de mayor delincuencia, corrupción, violencia e inseguridad.” A su vez, son pocas las personas pobres, que sienten que tienen vía libre para acceder
a la justicia y a la policía, siendo esta última, blanco de críticas, no solo por la posibilidad de connivencia con los propios delincuentes, sino también, por su indiferencia, por su falta de protección y por “el papel que le cabe en la intimidación, corrupción y delincuencia y por su
Asimismo, dos cuestiones que nos resultaron ciertamente sustantivas: con relación a los elementos que debía contener una ESTRATEGIA PARA EL CAMBIO, las personas pobres, manifestaron querer oportunidades, en lugar de caridad. Y a su vez, se reconoció que los cambios, debían provenir del nivel local, dado que (2000: 283) “La pobreza se siente a nivel local, en un contexto,
lugar e interacción específicos.” Y no se siente, en los alejados escritorios de quienes diseñan los
planes y programas que luchan contra la pobreza.
Finalmente y para terminar esta parte, los autores destacan (2000: 283) que: “Cuando entramos en
la casa de los pobres como extraños, las personas pobres se abren a nosotros contándonos su vida, sus alegrías y sus sufrimientos, y podemos sentir su dignidad, su sabiduría y su cálida hospitalidad. Es difícil para nosotros actuar recíprocamente de manera directa, pero podemos transmitir su voz.” Nosotros aquí, haremos una reflexión y una autocrítica diferente: NO ES QUE ES DIFÍCIL
PARA NOSOTROS ACTUAR DE MANERA RECÍPROCA, NO SE TRATA DE UNA ELECCIÓN, SE TRATA DE UNA RESPONSABILIDAD Y DE UN DEBER. DEBEMOS ACTUAR DE MANERA RECÍPROCA, porque si no, la CONSTRUCCIÓN DE MAYOR CIUDADANÍA SOCIAL, QUEDA SOLO EN LAS BUENAS INTENCIONES….