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1.4 Studies of visual function: processing of different stimulus attributes

1.4.2 Motion Perception

cuestionan la legitimidad!

la pobreza….y un terreno en disputa que impregna definiciones

hegemónicas y deriva en un campo de intervención acotado

En línea con lo planteado, Lo Vuolo et al. (1999), también nos recuerda que la pobreza como categoría socioeconómica, es un terreno de disputa [a lo largo de la historia y de las diferentes geografías] en términos discursivos y políticos, que termina impregnando las definiciones hegemónicas, y deriva inevitablemente [en nuestro país y en la región], en un campo de intervención social acotado, que el autor -en compañía de otros autores-, resume bajo el título [de su libro]: La pobreza ...de las políticas contra la pobreza.

En este marco es que entiende que, la forma adquirida por el complejo de políticas contra la pobreza, produce de manera recurrente, intervenciones que sujetan a las personas a una situación de carencia, dando lugar a un continuo perfeccionamiento de dispositivos de discriminación, entre aquellas viejas categorías del siglo XIX, vinculadas a los denominados pobres merecedores de asistencia social, versus aquellos otros pobres, no merecedores de la asistencia.

pobres, haraganes, incapaces… y criminales?! …los pobres son la

amenaza de la sociedad?

Lo anterior, pareciera agravarse por lo que Barrientos (2008: 209) denuncia como tendencia en la actualidad, no solo a estigmatizar a los pobres como haraganes y como incapaces, sino fundamentalmente, “a criminalizar su condición, ubicando en un mismo plano la pobreza y la

delincuencia, la drogadicción, el alcoholismo, la violencia y el asesinato, entre otros.” Este tipo de

planteos, en definitiva, tienen -de acuerdo a la autora- [la triste, lamentable y condenable voluntad] de visualizar a los pobres, como la amenaza de la sociedad, como los peligrosos.

También Spicker et al (2009: 132) vinculan el tema de la estigmatización a la propia condición de las personas pobres, “ya que la pobreza misma es vista en términos negativos y se vincula con

características negativas, tales como la dependencia de la asistencia social. A ello se agrega que muchas de las condiciones que conducen a las personas a ser pobres, como discapacidad, desempleo o el hecho de ser padre/madre soltero, son socialmente rechazadas.” En tal sentido, los

autores nos recuerdan que, el término estigma, “se empleó extensivamente en relación a la

asistencia social, donde fue fomentado de manera deliberada como un medio para desalentar la dependencia. Con posterioridad, la eliminación del estigma ha sido un objetivo fundamental de muchas políticas sociales [aunque con resultados poco concluyentes, dado que ese tipo de

descalificación, continúa plenamente vigente].”

A su vez, con relación al tema de la criminalización, Barrientos agrega (2008: 209) que: esta idea, internalizada dentro de cierto imaginario colectivo, deriva en la aceptación social en muchos países, de una alarmante política de limpieza social, dado que, en definitiva, los pobres [asociados también a los migrantes], se perciben como una carga y una amenaza permanente, para una sociedad que se expresa como “trabajadora y honesta”. Por lo tanto, concluye Barrientos: “El alcance heurístico

del discurso legitimador de la pobreza está, pues, en el impacto que tiene a la hora de definir el tipo de política para enfrentarla, pues esto se definirá a partir de la comprensión de la pobreza, el manejo teórico que se haga de ella y el imaginario colectivo sobre los pobres.”

pobres sin dignidad …negados

Por otra parte, en relación al tema de la pobreza y de las políticas públicas que la enfrentan, también es importante reconocer, tal como describe Cabriolé Vargas (2004: 1-2) dos cosas: por un lado que

“El tema de la pobreza y de la atención del Estado hacia los más pobres ha preocupado desde muy atrás en la historia, aunque [y esto es lo infortunado] esa preocupación no siempre fue producto de una concepción del pobre como otro con rostro y dignidad, sino como otro negado.” Y por otro

lado, -entrando aquí en algo así como una “reflexión académica”- [nos cabe a quienes investigamos] “una gran responsabilidad al tratar el tema de la pobreza, porque estamos hablando

y además, una posición desfavorable en la sociedad… los pobres son

los asistidos

Asociado a estas ideas, Bayón (2009: 165) por su parte, hace referencia al “carácter relacional de

la pobreza y (…) la desfavorable integración social de los pobres planteados por [el científico

social alemán, George] Simmel21 [1986] un siglo atrás. [En aquellos planteos centenarios, este

autor hacía una afirmación de llamativa actualidad, según la cual] El pobre como categoría

sociológica no es el que sufre determinadas deficiencias y privaciones, sino el que recibe socorros o debiera recibirlos, según las normas sociales vigentes.” [Bajo esta perspectiva] Si bien el pobre no es sólo pobre, sino también ciudadano, el hecho de participar en la asistencia no como sujeto con fines propios, sino como objeto en los objetivos globales del Estado, lo hace distinto del ciudadano acomodado.” Esta aguda observación de Simmel, en definitiva lo que nos está

transmitiendo, es que la condición de pobre de una persona, está dada por su status de asistido por el Estado, que en definitiva, lo hace distinto a lo que sería el ciudadano acomodado, dado que no participa en la intervención social, como sujeto con fines propios…sino como objeto de ella, de acuerdo a los fines del Estado.

Desde otra perspectiva, resulta interesante destacar la advertencia que hace Alayón (2008: 126) que dice que: tanto la noción de pobre, como la situación de pobreza responden, desde ciertas concepciones “a una doble y única lógica: la de pretender asignarles un origen natural y/o cuasi

voluntario y la de obstaculizar la comprensión de los factores causales concretos que sí dan origen cierto a tales desgracias.” En tal sentido, el autor sostiene que la pobreza no se deriva ni de causas

naturales ni sobrenaturales, y que tampoco responde a responsabilidades individuales de quienes son considerados pobres. La pobreza -para él- tiene “un origen social, ligado a las características

que predominan en el funcionamiento de la sociedad, resultando –por lo tanto- imprescindible develarlo si se pretende un análisis correcto y riguroso.”

21

SIMMEL, Serge ([1918] 1986): El pobre. En Sociología, Madrid, Alianza Editorial. Citado en el texto de Bayón (2009).

Asimismo, si bien coincidimos con Alayón (2008) en la importancia de develar y discutir en torno al origen de la pobreza en nuestra sociedad [su producción y reproducción], lo cierto es que entendemos que a los fines de este trabajo, su presentación y su discusión serían excesivas. No obstante lo cual, sugerimos la lectura, de textos como el de ØYEN (2002) y el de ALVAREZ LEGUIZAMON (2005), dada la riqueza de su contenido.

Finalmente, y para cerrar esta parte, reconocemos en coincidencia con Farah Henrich (1990: 5) que, si bien hasta hace pocas décadas, había en determinados ámbitos, cierto consenso regional [latinoamericano], que otorgaba a las situaciones vinculadas con la pobreza, la informalidad, y la marginación [entre otras] “la condición de productos de ciertos modelos de desarrollo capitalista,

que, a pesar de haber generado crecimiento económico en las décadas pasadas” no habían logrado

verificar “la predicción de progreso en las condiciones de vida de la mayoría de la población”, en los últimos años, [ha resultado explícito el reconocimiento de que], el crecimiento económico no soluciona la pobreza, de la misma forma que no soluciona los problemas de desigualdad y de exclusión sociales…

… por la sencilla razón, de que estos fenómenos, resultan consustanciales con la propia dinámica y esencia del sistema capitalista; y es que, situaciones como las señaladas, representan en última instancia, su más lacerante, persistente, creciente y natural…expresión.

II.2.3- Políticas de lucha contra la pobreza…¿fracasos o