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Lateral geniculate (LGN) processing

1.2 Visual system: retina to cortex

1.2.9 Visual processing: retina to cortex

1.2.9.1 Lateral geniculate (LGN) processing

la PS también puede entenderse como la forma política de la cuestión

social

Comenzaremos aquí con un planteo desarrollado por Grassi (2006: 3), que entendemos nos permitirá comprender de manera integral, no solo el origen y la actualidad de las PS, sino fundamentalmente, sus principales perspectivas y desafíos futuros. En tal sentido, la autora sostiene que la PS en singular, “es la forma política (es decir, ‘estatalizada’) de la cuestión social”. Entendiendo, de acuerdo a Castel (1997:20) que la cuestión social, se presenta como “una aporía

fundamental en la cual una sociedad experimenta el enigma de su cohesión y trata de conjurar el riesgo de su fractura. Es un desafío que interroga, pone de nuevo en cuestión la capacidad de una sociedad (...) para existir como un conjunto vinculado por relaciones de interdependencia.”

cuestión social del siglo XIX y amenaza al orden político y moral

En línea con este planteo, conviene recordar, siguiendo el texto de Castel (1997: 20), que la cuestión social aparece en la década de 1830, “a partir de la toma de conciencia de las condiciones

de vida de poblaciones que eran a la vez agentes y víctimas de revolución industrial.” De hecho,

sostiene el autor, se trató de un momento particular de “divorcio casi total entre un orden jurídico-

político fundando sobre el reconocimiento de los derechos del ciudadano, y un orden económico que suponía miseria y desmoralización masivas.” Situación que deriva en “la convicción de que había allí ‘una amenaza al orden político y moral’” vigentes.

En tal sentido, -continúa el autor- la industrialización salvaje podía provocar el estallido de la sociedad liberal, y por lo tanto, hacía necesario encontrar un remedio eficaz contra el pauperismo; esta situación es la que dio paso a identificar el lugar de lo social, como un espacio intermedio entre la organización política y el sistema económico, abriendo camino de esta manera, al conjunto de dispositivos que se presentaron para promover la integración. De acuerdo a Golbert (2004a) frente a la posible amenaza de ruptura del lazo social, las nuevas formas de protección expresadas a través de las PS, se concibieron como mecanismos de integración. De esta manera, “Se fueron creando así

una serie de protecciones, de regulaciones, constituyéndose lo que Castel denomina Estado Social. La aparición del seguro obligatorio constituyó sin duda un momento clave para sentar las bases de esta sociedad salarial.” (Golbert, 2004a: 35)

En línea con lo anterior, Pastorini (1999: 1-2) agrega que, “las acciones estatales destinadas a

atender la cuestión social han tenido como objetivo, asegurar las condiciones necesarias para el desarrollo del capitalismo y las consecuentes concentración y centralización del capital, y no solo corregir los efectos negativos de este proceso”. En tal sentido, la cuestión social “remite a la relación capital/trabajo, y es por eso que las acciones estatales (como por ejemplo las políticas sociales) tienen como primordial meta el enfrentamiento de aquellas situaciones que pueden colocar en riesgo el orden burgués.” De esa manera, ese conjunto de intervenciones sociales -

sostiene la autora- no va dirigido a la raíz del problema, sino que solo se orientan hacia algunas de sus manifestaciones, buscando calmar y acallar cualquier expresión que pueda atentar contra la cohesión y contra el orden social establecidos.

la cuestión social se particulariza en cada época y es la expresión

hegemónica del modo en que la misma se interroga, se interpreta, se

resuelve, se ordena

Complementando lo anterior, es interesante volver sobre el texto de Grassi (2001: 3), quien plantea que “la cuestión social no se presenta como tal (como contradicción y virtualidad de la fractura),

hegemónica del modo como se interroga, interpreta, resuelve, ordena y canaliza la misma. El problema es, así, dependiente de su definición como tal en los procesos de hegemonización, donde se imponen los términos con que se lo nomina, describe y se especifica el contexto de referencia (económico, cultural, etc.), al cual es remitido.”

En tal sentido, la PS para Grassi (2006: 3) es “el modo como el Estado capitalista resolvió [o en términos presentes.... resuelve] (de manera contingente y según formas y fórmulas siempre

transitorias) la tensión estructural entre el principio de la libertad de los individuos (de donde deriva la idea moderna de ciudadanía), y la dependencia operada por la relación salarial”. De lo

que se deriva una conclusión sustantiva para la PS; al entender que la misma, es la manera y al mismo tiempo expresa “el cómo y hasta donde una sociedad se hace cargo de la seguridad de la

reproducción de sus miembros, y, en última instancia, la forma como resuelve su propia reproducción.”

la situación actual está marcada por la conmoción de la sociedad

salarial: desempleo masivo, precarización de las situaciones de trabajo

Ahora bien, con relación a los cambios en las dinámicas de desarrollo de los países capitalistas, y

su consecuente impacto en la cuestión social, nos parece oportuno explicitar el planteo de Castel

(1997: 13), que describe que, la situación actual “está marcada por una conmoción que (...) ha

afectado a la condición salarial” y que en los últimos años del siglo XX, se encuentra asociada

tanto a escenarios de desempleo masivo, como a la precarización de las situaciones de trabajo. Con un agravante, y es que dichos escenarios, a su vez reflejan lo inadecuado que resultan las PS, para cubrir estas contingencias, y explicitan crecientes cantidades de individuos “que ocupan en la

sociedad una posición de supernumerarios, ‘inempleables, desempleados o empleados de manera precaria, [y/o] intermitente.”

Este nuevo estado de situación, ha dejado de ilustrarse a través de los indicadores tradicionales. Y es que, tal como plantea Rosanvallon (1997: 198) “los aparatos de conocimiento estadístico (...)

están globalmente desfasados de la realidad. Dado que,” fueron concebidos e introducidos a partir del siglo XIX para comprender una sociedad de clases, tabicada, organizada jerárquicamente, de movimientos relativamente lentos. Ya no se adaptan a la descripción de la sociedad actual, o por lo menos no captan de ella más que una parte limitada.”

En relación a esto último, Gallo y Lanari (2007: 6), sintetizan el estado de situación diciendo que, la crisis del empleo, y los niveles alarmantes y crecientes tanto de pobreza como de indigencia, junto a los cambios presupuestarios del Estado de bienestar o Estado social de la posguerra, que derivaron en un deterioro de los denominados servicios sociales básicos, “pueden considerarse como

indicadores emergentes de una profunda fractura social cuya expresión más elocuente es quizás la cada vez más inequitativa distribución del ingreso y el creciente abismo abierto entre ricos y pobres.”

la nueva situación obedece a una tendencia centrífuga que atraviesa al

conjunto de la sociedad

A su vez, Castel (1997) sostiene que, la nueva situación, parece obedecer a una tendencia centrífuga que atraviesa al conjunto de la sociedad cuyas manifestaciones más elocuentes aparecen en la periferia social a pesar de que sus orígenes responden a una dinámica que parte del centro de la sociedad. En relación a esto, Gallo y Lanari (2007: 7) destacan que “de lo que se trata es que ya no

todas las personas pueden hallar cabida dentro de los circuitos de producción y consumo, dado el modo en que éstos están estructurados”.

Esta situación se encuentra directamente vinculada con el señalamiento que hacen Rosanvallon y Fitoussi (1997: 14) acerca de que nos encontramos ante un mercado mundial que por un lado impulsa el crecimiento y que por otro destruye puestos de trabajo; que multiplica las riquezas al mismo tiempo que aumenta las desigualdades y deshace solidaridades. Para estos autores, la desocupación y la exclusión constituyen en la actualidad hechos estructurales; lo que significa que

las sociedades, están marcadas por nuevas formas de desigualdades y atravesadas por nuevas fragilidades.

I.4.3- Los cambios en la cuestión social como fuente de