4.3 Description of the algorithms
4.3.4 Discrete Particle Swarm Optimization
Gallego (2010) explota una de las conclusiones a las que nos condujo el desarrollo chomskyano de la teoría de fases en el punto 5.2 -la cual, como muchas otras, no me habría resultado así de visible de no haber leído Gallego (2010) con anterioridad a la redacción del trabajo-:
“Phase Condition
Uninterpretable features (uFF) signal phase boundaries” (Gallego2010)
Gracias a la phase condition, las fases están determinadas por algo presente en la computación -esto es, los uFF, que considero equivalentes a los formales en que tanto hincapié he hecho-, los efectos interpretativos que generan en los sistemas de la FLA pueden entenderse como colaterales, y se supera la teoría de fases como subnumeraciones de Chomsky (2000, 2001) -utilizada en Gallego (2004)-. De esta forma, Gallego (2010) esquivaría críticas a la teoría de fases, como la de Boeckx y Grohmann (2007), que descansaban sobre todo en la orientación errónea de las fases hacia las interfaces.
Por lo que respecta a rasgos formales, Gallego (2010) pone en pie de igualidad los rasgos-phi y de caso en las relaciones de concordancia, y defiende, basándose en Pesetsky y Torrego (2001) y en
la tesis de la interpretación radical, que estos últimos son rasgos de tiempo o aspectuales ubicados en el núcleo D. Dado que tal afirmación debería ser extensible al caso oblicuo asignado por los núcleos adposicionales, Gallego (2010) generaliza que las fases son checking domains para el caso y la persona -fomentando el criterio de convergencia para definirlas explícitamente rechazado en Chomsky (2000)- y sitúa en cada una de ellas una sonda temporal: Ts -que asigna nominativo-, To -que asigna acusativo- y Tp -que asigna oblicuo-:
(79)[CP C [TP TSUBJECT [v*P EA v* [TP TOBJECT [VP V IA ]]]]]
[CP C[ϕ] [T] [TP TS [ϕ] [T:NOM] [v*P v*[ϕ] [T] [TP TO [ϕ] [T:ACC] [VP V [ϕ] [T]... ]]]]] (Gallego 2010)72
Así y todo, antes de avanzar cabría notar que Gallego (2010) se distancia de la propuesta de este capítulo en alguna que otra cuestión. Primero, al concebir los rasgos formales menos víricamente, gracias a una phase-level-memory, y al disociar la valuación de la interpretabilidad -en la línea de Pesetsky y Torrego (2001, 2004)-, Gallego (2010) pierde la explicación de por qué las fases se corresponden con la ubicación de los rasgos formales y pierde asimismo robustez la necesidad teórica de la transferencia cíclica -aunque podría reformularse-. Gallego (2010) apuesta por que, como propone Epstein (2008), la operación de transferencia se limite a eliminar los rasgos especificados de entrada como no interpretables y a enviar los interpretables a los sistemas externos. Segundo, a pesar de que la variación en los rasgos formales va a permitir explicar variación entre lenguas como el inglés y el español, Gallego (2010) no está de acuerdo con que las fases varíen translingüísticamente, aunque esa ampliación es la que yo estimo acertada a no ser que
phases are regarded as emerging properties that reflect some deep (hence, universal) property
(Gallego (2010)) independiente de los rasgos formales -véase la teoría de Boeckx (2010/en progreso, 2012b) en el anexo 2-.
Tercero, bien que la condición de fase abre la puerta a ampliar la cantidad de fases, por darse la circunstancia de que los rasgos formales se localizan en numerosas categorías, Gallego (2010) deniega la ampliación de los núcleos de fase más allá de C, v* y P .
Cuarto, en Gallego (2010) los rasgos, en lugar de ser heredados, son compartidos -feature
sharing-: dentro de una misma fase, todos los ILs tienen en común la misma dotación de rasgos
involucrada en la concordancia -excepto algunos OS desplazados-. Así, Gallego (2010) resuelve algunos problemas, tanto teóricos como empíricos, de la herencia de rasgos: por un lado, con la compartición deja de violarse la NTC y se evita la creación de una operación computacional nueva
aparte de merge y concordancia, y, por otro lado, se justifica la presencia de rasgos-phi en núcleos C y el hecho de que los especificadores de T, en lenguas románicas, presenten efectos semánticos ligados al discurso.
“Note that I use the labels P, N, and G, which stand for phase head, nonphase head, and Goal.
[ P[Case] [ϕ] [ N[Case] [ϕ] – G[Case] [ϕ] ]]” (Gallego 2010)
Por otra parte, Gallego (2010), para explicar la variación lingüística en términos de fases, depende fuertemente del movimiento de núcleos como operación sintáctica, es decir, que tenga lugar en el sistema computacional. Los movimientos relevantes al análisis son los que implican al verbo: de V a v*, de v* a T, y de T a C.
El movimiento del núcleo V a v* podría considerarse un proceso de formación categorial a lo MD -para nuestra exposición basta tal explicación-.El movimiento v* a T y de T a C requiere, sin embargo, de una justificación más pormenorizada; para ello, Gallego (2010) se basa en Solà (1996):
“In order to insert a multicategorial word in a syntactic structure... a. Insert a copy of this word in each of the positions it contains features of. b. In each copy, read only the relevant features, and ignore the other features. c. Pronounce only the highest copy. [from Sola 1996:223]” (Gallego 2010)
Según Gallego (2010), las palabras multicategoriales son aquellas que contienen morfemas de diferentes categorías, como, pongamos por caso, cantaremos en español -cant- raíz, -a morfema verbal, -re sufijo temporal, y -mos sufijo nominal-, y son las involucradas en el movimiento de núcleos. Así las cosas, veamos un algoritmo de movimiento que toma de Solà (1996):
(80) a. [CP C If [TP John TS will ever [vP v be happy]]]
b. [CP C Se [TP Gianni TS sara mai [vP v sara contento]]] (Italian)
c. [CP C an mbeidh [TP Sean TS an mbeidh ariamh [vP v an mbeidh sasta]]](Irish) (Gallego 2010)
El movimiento de núcleos, resume Gallego (2010), depende de si los morfemas son libres o ligados, o, desde otro punto de vista, de una especie de relaciones de cotejo de los ILs sobre una estructura de base. En lenguas no pro-drop como el inglés, el verbo no contiene ningún rasgo temporal que lo obligue a ascender a una posición donde pueda ser debidamente interpretado; por el contrario, en las lenguas que tipológicamente se han asociado al PSN, como el italiano, el verbo ha
de ascender a T73. En lenguas de una morfología rica en extremo, como el irlandés, el verbo debe
alcanzar C.
Ahora bien, a fin de dar razón de tales movimientos, hay que encontrar algo que tenga en común el núcleo v* con los núcleos que lo dominan. A primera vista, el rasgo de T que equiparábamos al caso o los rasgos-phi parecerían buenos candidatos; sin embargo, Gallego (2010) los descarta en vista de que los SD que se hallan en cada una de las fases establecen unas relaciones de concordancia de las que se obtiene una valuación dispar de los rasgos -esto es, ni el de caso/tiempo ni el de persona son valores que compartan v*, T ni C-. Entonces, Gallego (2010) defiende que C, Ts y v* comparten un mismo rasgo: no el tiempo/caso que analizábamos, but real Tense, cuya morfología, frente a la temporal/aspectual/caso -con sus nominativo, acusativo y oblicuo-, consistiría en presente, pasado y futuro.
T/caso y [tiempo] no son, en definitiva, una misma cosa -lo cual podría, por intuitivamente redundante, debilitar un tanto el análisis del caso como valor temporal-: el tiempo auténtico debe entenderse como un deictic formative (Gallego 2010) que afecta a la frase por completo74 y permite
establecer la dependencia -entre C, Ts y v*- en la que fundar el movimiento de núcleos.
En Gallego (2010) el ascenso de v* a T no es una operación vácua sintácticamente, puesto que genera una especie de categoría híbria v*-Ts
(81) [CP C[TENSE] [TP v*-TS[TENSE] [v*P EA tv*...]]] v*-to-T movement → v*-TS label
[CP TS-C[TENSE] [TP tT [v*P EA v*[TENSE]...]]] T-to-C movement → TS-C label (Gallego 2010)
y se orillan problemas de antilocalidad, puesto que, antes del movimiento, la categoría v*-T no se encontraba en la estructura.
Lo más importante es que este movimiento se relaciona con las fases: vendría a ser como si la fase de Sv se deslizara también hacia arriba, a ST, y provocase, rescatando ideas de Chomsky (1993, 1995), la ampliación del cheking domain o, en otras palabras, la eliminación de la barrierhood que se encontraría en el núcleo de fase v* -idea también basada en Chomsky (1986)-.
Este proceso de ampliación/desplazamiento de fase reformula la idea de Gallego (2004) de que el núcleo T podía estar presente en la subnumeración que contuviera v*, recibe el nombre de Phase
73 También justifica el desplazamiento por minimalidad haciendo un paralelismo con la explicación del rasgo EPP de Boeckx.
74 Este desdoblamiento podría explicar que una frase donde el SC presenta especificación de futuro pueda acabar formando parte de otra frase con especificación de pasado:
Sliding, y posibilita que los núcleos de fase, pese a todo, no varíen -es decir, no tenemos que asumir
que T sea una fase-. Dado que el movimiento de núcleos tiene lugar en el sistema computacional, v*, núcleo de fase, puede seguir generando operaciones sintácticas desde la posición a la que se desliza, lo que crea los efectos de fase desde lo que creíamos el núcleo T.
El phase sliding obliga a Gallego (2010) a adoptar la CIF2, aunque la valuación, gracias al divorcio de la interpretabilidad, pueda producirse antes de la transferencia. El proceso derivacional consistiría en que cuado C se ensambla, ocurren dos operaciones: el movimiento de v* y la transferencia cíclica:
(82) a. [v*P EA v* [VP V IA]]] cyclic transfer waits (under PIC2) b. [CP C [TP TS [v*P EA v*...]]] C is merged
c. [CP C [TP v*-TS [v*P EA tv*...]]] v* moves to TS (anti-minimality)
d. [CP C [TP v*-TS [v*P EA tv*...]]] v* triggers cyclic transfer of v*P (not VP!) (Gallego 2010)
Con el phase sliding, pues, se incrementa la estructura que es transferida: en lugar del complemento de v*, SV, se transfiere Sv*. Esto tiene consecuencias de peso en relación a la valuación de caso del argumento externo (AE): si consideramos que Ts es el locus del caso nominativo, y que cuando se transfiere el complemento de v*-T, el AE, en la posición de Espec-v*, ya ha sido valuado, es transferido y queda congelado a efectos sintácticos.75 Consecuentemente, C
no va a poder usar el AE para propósitos computacionales -no así en lenguas como el inglés donde no se produzca el movimiento del núcleo v*-.
Gallego (2010) insiste en que el deslizamiento de fase no supone la existencia de una tercera fase en las lenguas donde se produce tal proceso, y que el autor asocia a las que muestran el PSN, sino que, como dijimos hace nada, sólo aboga por la CIF2: si v* no aguardase a la aparición de C para transferir su complemento, habría que asumir que T es otro punto de transferencia -es decir, otro núcleo de fase- bastante independiente de v*, obteniendo, por consiguiente, un sistema con 3 fases en la espina clausal.
“Phase Sliding implies neither cross-linguistic variation for phases […] nor additional
applications of cyclic transfer (in accord with the SMT).” (Gallego 2010)
Esta teoría vuelve a diferir de lo que asumimos en el punto 5.2: a la vista de que Ts valúa el caso nominativo del AE, los núcleos de fase no son los únicos que pueden sondear; y aunque T sea
75 Nótese que Gallego (2010) también se ve obligado a desechar la herencia de rasgos para que T pueda sondear en el
portador de uFF, el sintagma que proyecta no va a ser ninguna fase. Gallego (2010) resuelve la adición de otras fases al considerar que los uFF de C y T son occuencias del mismo feature(-
bundle) token, de acuerdo con la compartición de rasgos:
“I will assume this SHARE process in the case of ϕ-features, but not Case or tense features, which I take to be directly generated in TS too. This is enough for TS not to qualify as an independent phase head, since tense and Case features are –I am assuming– interpretable on it.” (Gallego 2010)
a. [CP C[uFF][TENSE][T] [TP TS[TENSE][T]... ]] before share
b. [CP C[uFF][TENSE][T] [TP TS[uFF][TENSE][T]... ]]] after share (Gallego 2010)
Uno de los objetivos de Gallego (2010), el que más se corresponde con los intereses de este trabajo, es mostrar que el efecto estructural creado por el deslizamiento de fase tiene consecuencias para la sintaxis de los AE, cuyo rasgo de caso va a ser valuado antes de que la fase SC sea completada. Así pues, el deslizamiento de fase, que sólo se va a dar en lenguas morfológicamente ricas, va a ser responsable de parte de un cluster de variación con que distinguir lenguas pro-drop y lenguas no pro-drop. En lenguas como el inglés, el verbo aparece desnudo y nunca se crea esa dependencia con el resto de CFP; mientras que en lenguas pro-drop, la flexión rica sí la desencadena.