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5.2 The quartet method of hierarchical clustering

5.3.2 Greedy Randomized Adaptive Search Process

“teóricamente molesta” desde, por lo menos, Chomsky (1995), cuando se fue gestando la idea de que tal conexión podría ser la causante de imperfecciones de la FL contrarias a la TMF, o bien estar imponiendo demandas impropias de las que deberían satisfacerse en la FLE:

“The special properties of the phonological component relate to the need to produce instructions for sensorimotor systems, for production and perception. As noted, this requirement may be the source of ohter imperfections fo CHL, and in this sense “extraneous”

to language”. (Chomsky 1995:229)

Así pues, Chomsky (1995:265) se ve tentado por la hipótesis de que haya una relación más directa entre la computación sintáctica y la semántica, sobre cuyo producto la convergencia en FF obligaría a anything beyond features to raise. Y unos años después, Chomsky (2001) nos hizo reparar en que lenguaje parece diseñado de manera que los rasgos formales y los semánticos

intersect and are disjoint from [phonological].

Lo que he llamado la STMF78 ha ido cobrando más y más fuerza. Chomsky (2004) contradice

frontalmente la TMF “clásica” cuando, tras afirmar que -por lo que hace a la FL- el gran salto evolutivo pudo no ser más que la operación de merge, habla de la externalización como un proceso secundario:

“perhaps linked as a secondary process to the SM system for externalization and interaction, including communication as a special case.” (Chomsky 2004)

Una de las pruebas más socorridas en pro de la asimetría que viene ocupándonos guarda relación con la propiedad del desplazamiento de OS en la FL. Berwick y Chomsky (2011) notan que esta parece una operación costosa en su conexión con el sistema SM, de manera que para externalizar expresiones como what John is eating what (Berwick y Chomsky 2011), donde un sintagma-q ocupa dos posiciones, el sistema sólo realiza la última ocurrencia creada por MI.

De esto último se sigue que, en la externalización, la FL recluta un pricipio general de eficiencia computacional que choca con la eficiencia interpretativa, es a saber: la omisión fonética de todas las copias de los OS supone problemas de comunicación en la medida que el hablante debe reconstruir los huecos en que se hallan las demás copias no realizadas del OS.

Chomsky (2007) nota que este sacrificio de la externalización viola la NTC: a pesar de que hay evidencias de que todas las copias se mantienen en el sistema CI, pues, de lo contrario, no se obtendría la dualidad semática, etc.; este es un hecho a todas luces falso en el sistema SM, donde se

“eliminan” todas las copias de los OS salvo una. Chomsky (2007) cree que los problemas de comuicación que se derivan de este proceso would largely be overcome if all occurrences were

pronounced.

La violación de la NTC en el sistema SM plantea un problema teórico: ¿acaso la externalización puede violar principios de la FL? Lo deseable para el lingüísta sería que no; Chomsky (2008), no obstante, cree que las lenguas tienen varios mecanismos para sobreponerse al diseño pobre de la FL con tal de satisfacer la eficiencia comunicativa:

These devices might be close to or evend beyond the SM interface. Some of the are used to overcome prosodic difficultes[...] others yield “rearrangements” near the SM interface that violate crossing constraints and have other properties that indicate that they

are not operations of the narrow syntax.” (Chomsky 2008: énfasis mío)

Aparte de que esta última posibilidad podría restar toda validez a los juicios de los hablantes sobre la gramaticalidad de las construcciones, esconde dos problemas que estimo mayores: primero, se permiten operaciones complejas a nivel postsintáctico; segundo, y aun más grave, si los principios que gobiernan sobre la FL pertenecen al tercer factor, han de ser inviolables incluso en el sistema SM -donde no hay ninguna razón para creer que no rigen, sino, por ser tan inespecíficos de la FL, todo lo contrario-.

Chomsky (2008) intenta salvar estos problemas echando mano de la TMF:

“Note that SMT might be satisfied even where NTC is violated -if the violation has a principled explanation in terms of interface conditions (or perhaps some other factor, not considered here). The logic is the same as in the case of phonological component, already metioned.” (Chomsky 2008)

Creo que tras el último párrafo subyace un problema: la disociación extrema de la NTC respecto de la TMF. Si tanto la una como la otra son condiciones de buen diseño -con independecia de donde gobiernen-, y toda condición de buen diseño responde en última instancia al tercer factor, los dos requisitos son inviolables -siempre que sean ciertos-.

En relación a este desajuste entre eficiencia computacional y comunicativa, creo oportuna otra duda: a pesar de que la externalización, por las razones vistas, podría estar ocasionando problemas de comunicación, ¿en qué medida ello nos da razones para pensar que la conexión entre SE y el SM es imperfecta? Para empezar, los problemas son, en exclusiva, para el receptor: quien genere la expresión no tendrá duda ninguna.

No obstante lo cuestionable de que la discusión precedente justifique la STMF, hay otros argumentos que sí creo mejor encaminados: la externalización es independiente de la modularidad, esto es, la FLE puede conectar, aparte de con el sistema SM en su vertiente fonética, con uno gestual cuando se usa la lengua de signos. Como recoge Chomsky (2007) de las investigaciones de Petito, los niños crecidos en un entorno bimodal no muestran preferencias por el uso de la lengua oral sobre la de signos, de modo que, en palabras de la autora, there exists tissue in the human brain

dedicated to a function of human language structure independent of speech and sound.

La última aserción sería cuestionable si hubiera diferencias notables a nivel estructural entre lenguas orales y de signos, pero Berwick y Chomsky (2011) deniegan esa posiblidad, además de afirmar que la adquisión sigue un curso parejo y las localizaciones neuronales parecen similares; es más, en la lengua de signos también hay una mano que domina sobre la otra -algo como unidimensionalidad- y las expresiones siguen una suerte de orden temporal de izquierda a derecha similar al que impera en la externalización oral79.

Aún más adentro del terreno de la biolingüística, Berwick y Chomsky (2011) se basan en investigaciones sobre el gen FOXP2, que se había considerado capital para la FL, para desligar la externalización de la computación sintáctica: el gen parece más relacionado con el desarrollo de un control motor fino, cuya afección dificultaría la habilidad de poner sonidos o gestos uno tras otro en el tiempo. La dispraxia que exhibe la familia KE, por lo tanto, más que ser un defecto aislado y específico de la FL, dependería de discapacidades motoras más generales y ajenas, pues, a la FLE:

“We find that Foxp2-R552H heterozygous mice display subtle but highly significant deficits in learning of rapid motor skills . . . These data are consistent with proposals that human speech faculties recruit evolutionarily ancient neural circuits involved in motor learning” (Groszer et al. 2008: 359). (Berwick y Chomsky 2011)

Una de las ideas sería que la FLE tiene que conectar con el sistema SM, uno que se ha mantenido casi intacto durante muchísimo tiempo y que sería mucho más viejo que el sistema computacional, originado hace aproximadamente 50.000 años y que rozaría la perfección -en su conexión con el CI-.

De todo esto Berwick y Chomsky (2011) concluyen que la morfología y la fonología, las encargadas de hacer accesibles al sistema SM los OS, pueden hacerlo de formas varias y sujetas a

accidental historical events, anteriores o posteriores a la migración de África. Así pues, la variación

lingüística, la diversidad de lenguas atestiguada -en algún nivel- puede que se reduzca simplemente

a que la externalización de un lenguaje del pensamiento uniforme en la especie puede llevarse a cabo de varias maneras.

En relación a este punto, Berwick y Chomsky (2011) advierten de la distinción entre el cambio histórico y el cambio evolutivo o genómico: desde el surgimiento de la FL en la especie no ha habido ninguna evolución, sino que se han dado meros cambios históricos en la externalización. En otras palabras, el cambio histórico no necesita de cambio evolutivo.

Si, radicalizando la hipótesis, la externalización no depende de ningún cambio evolutivo, Berwick y Chomsky (2011) dan por válido que el problema que plantea se ha resuelto simplemente reclutanto capacidades cognitivas que existirían con anterioridad a la aparición de la FL. Lejos de ese accidente, todo lo que sea producto de la FLE es universal e invariable.

6.2.1 Conclusión

Hay argumentos para creer en la STMF/asimetría en la conexión de la FLE con los sistemas CI y SM: al abrigo de la no realización fonética de las copias de los OS, se observa un conflicto entre eficiencia de comunicación y eficiencia computacional en el sistema SM; en base a similitudes entre lengua oral y lengua de signos, la FL parece modularity independent (Berwick y Chomsky 2011); desde un punto de vista genético, parece que los sistemas encargados de la externalización son independientes de la sintaxis y bastante generales; desde una perspectiva evolutiva, el sistema SM se ha mantenido intacto a pesar de los cambios recientes y tan significativos que han experimentado otras capacidades cognitivas más ligadas al “pensamiento” y la FL.

Pese a que se han ofrecido algunos contraargumentos a parte de las hipótesis de arriba, no considero nada descabellado asociar la variación lingüística a la flexibilidad con que las lenguas pueden poner de manifiesto una suerte de “lenguaje del pensamiento” universal, esto es, al proceso de externalización.

Para quien todavía no haya sido persuadido, se me ocurre -con poca esperanza- un argumento muchísimo más pedestre a favor de la STMF: si coincidimos con Chomsky (2008) y Boeckx (2010b) en que no existe un pensamiento humano independiente del lenguaje -de nuevo caigo en un nivel descriptivo bastante casero-, y si la conexión del sistema computacional con los sistemas externos fuera directa en la misma medida para todos los casos, pensaríamos siempre en voz alta -o gesticulando-. En otras palabras, podemos computar e inevitablemente haremos asociaciones semánticas, etc. sin embargo, está claro que no siempre que computamos lo externalizamos, de modo que es plausible que haya algo “de por medio” entre la sintaxis y el sistema SM o, dicho de

otro modo, queden más lejos el uno del otra que la sintaxis y el CI.

De entrada, eso “de por medio” lo consideramos un proceso de “externalización” que conduce a la impresión de que -dejemos a un lado la voluntad de hablar- un componente arbitrario y sujeto al caos de accidentes históricos está interponiéndose entre lo que pensamos y cómo lo verbalizamos, y, como lingüista en ciernes, detecto en mí verdadero pánico a que algo se escape del control teórico.

““rearrangements” near the SM interface that violate crossing constraints and have other properties that indicate that they are not operations of the narrow sytax. PP- extraposition is a likely case, to which we return.” (Chomsky 2008)

Esto último me lleva a cuestionarme si no estaremos intentado formalizar un componente de las lenguas efectivamente arbitrario: una respuesta afirmativa es tan cómoda como insatisfactoria, puesto que entonces bien podríamos pasar a elaborar una teoría del lenguaje de espaldas a los datos; una, si no negativa, más detallada, aún es prematura. Darle un nombre a ese nuevo componente: “componente morfológico” queda lejos de apaciguar mis inquietudes, de modo que en puntos siguientes se analizará cómo afecta su introducción al diseño de la FL que se desprendía del anexo 1 y cómo afecta, en conjunción con la asunción de que hay un lenguaje del pensamiento ajeno a la externalización y a la variación, al lexicón -a más de otras consecuencias que se analizarán a su debido tiempo-.