2.3 Quantitative Characterisation of BCG Structure
2.3.5 Evaluating One-Component and Two-Component Fits
La ciudad de Toledo tiene más de 2000 años de una muy convulsa historia88. Se trata
de una ciudad de origen carpetano, conquistada tempranamente por los romanos en el año 193 a. C., llegando a ser una importante ciudad del Imperio, aunque fue con las invasiones visigóticas del primer milenio cuando alcanzó su máximo esplendor al ser nombrada capital y sede eclesiástica del Reino Visigodo.
En el año 711 fue tomada sin apenas oposición por los musulmanes (Gonzálvez, 2011), que la ocuparon cerca de cuatro siglos hasta que fue reconquistada por Alfonso VI en el año 1085 (Gonzálvez, ibíd.). Desde este año hasta el siglo XVI la ciudad destacó como sede real, pero una vez que la Corte se trasladó a Madrid en el año 1561, Toledo entró en decadencia (Martínez, 1999), manteniendo su papel de capital regional. La ciudad mantuvo su preeminencia en materia eclesiástica por la existencia de su importante
88 Los datos históricos de este apartado se han extraído de la web del Ayuntamiento de Toledo
Archidiócesis, aunque en otros aspectos progresivamente fue perdiendo relevancia89, dependiendo en mayor o menor medida de Madrid90 hasta el momento actual.
Con la llegada del Estado de las Autonomías, la Administración castellano-manchega decidió conceder la capitalidad a Toledo. Así, la ciudad de Toledo experimentó un cierto crecimiento demográfico y cultural, en gran parte gracias a la inmigración y al turismo.
El crecimiento demográfico, la convulsa historia de la ciudad, su carácter patrimonial y la significativa actividad turística son los cuatro factores que han condicionado el desarrollo de Toledo en las últimas décadas.
En el aspecto demográfico, Toledo siempre ha sido una de las ciudades más pobladas de la región de la que es capital. Durante todo el siglo XX, la ciudad experimentó un crecimiento demográfico constante que se disparó en los años 60-70 por motivos similares a los del exorbitante crecimiento de otras ciudades de la segunda-tercera corona metropolitana de Madrid (éxodo rural, mejora de la red viaria, etc.). En el periodo 1960-2000, Toledo pasó de 40.000 a 80.000 habitantes. A partir de ese momento, se inició un proceso de crecimiento lento pero constante, que se ha detenido desde 2012, registrándose tasas de crecimiento negativo, pero manteniendo unas cifras de población estables (fig. 13).
89La ruina de la industria textil acentuó la decadencia de Toledo, si bien mantuvo su importancia como
centro del poder eclesiástico (Martínez Gil, 1999).
90 Toledo experimentó algunas épocas de resurgimiento que, no obstante, nunca llegaron a darle el
esplendor de antaño. La instalación de la Real Compañía de Comercio y Fábricas (1748) o la Real Fábrica de Armas (1761) facilitaron un periodo de auge económico en la ciudad, que no fue muy duradero, ya que en el siglo XIX comenzó un largo periodo de recesión (Martínez, 1999).
Figura 13. Evolución demográfica de Toledo. Elaboración propia con datos del INE.
Con respecto a la actividad turística y cultural, Toledo es una ciudad muy popular en el panorama nacional por su enorme valor patrimonial y cultural. Es bien conocido el papel de Toledo como fuente de inspiración de artistas como El Greco y literatos como Quevedo (Martínez, 2007). El casco histórico de la ciudad y los históricos cigarrales de la periferia han servido de lugar de reflexión y estímulo creativo para cientos de pintores y escritores, lo que les confiere una identidad única y un interés patrimonial al alcance de pocas ciudades históricas. La historia de la ciudad es un crisol de culturas y tradiciones que enriquecen todos los elementos de la ciudad, incluidos los propios topónimos. Se conoce con frecuencia a Toledo como Ciudad de las Tres Culturas, noción que hace referencia a la identidad cosmopolita de Toledo como ciudad histórica donde convivieron durante siglos cristianos, judíos y musulmanes. A este respecto, Terán ya advirtió del importante papel de la densidad histórica y cultural en la configuración de la ciudad, tan relevante en la misma como los elementos físicos (Terán, 1949).
Por último, en lo referido al carácter patrimonial de la ciudad, Toledo se ha visto condicionada por los sucesivos planes de actuación urbana y protección de una parte de los valores que la identifican. En los años 30, surge el primer interés por la protección de Toledo, a la que se declara Conjunto Histórico-Artístico, pero no es hasta mediados de los años 80 cuando obtiene el título de Patrimonio Mundial de la UNESCO. Desde entonces, el planeamiento municipal ha promovido, a través del Plan
General Municipal de Ordenación Urbana de 1985, el Plan Especial para el Casco Histórico de 1997 y el Plan de Ordenación Municipal de 2007, la protección, a toda costa, del Casco Histórico, como principal (y en ocasiones único) valor patrimonial de la ciudad. Son varios los instrumentos de planificación urbana que han tenido influencia en el Patrimonio y el devenir de la ciudad (tab. 2).
Tabla 2. Instrumentos para la protección del patrimonio toledano.Fuente: Rodríguez de Castro 2010.
En las últimas décadas, el desarrollo económico de Toledo ha venido aparejado de un cierto crecimiento en otros sectores como la construcción que, hasta la llegada de la burbuja inmobiliaria, se tradujo en la progresiva consolidación de Toledo como una ciudad polinuclear con múltiples núcleos urbanos y urbanizaciones separados espacialmente entre sí, así como la construcción de grandes obras, muchas de las cuáles han quedado inacabadas91. También, el desarrollo comercial de la ciudad ha
venido acompañado de la instalación de algunos centros comerciales en las afueras de
91 Entre las acabadas, cabe destacar la circunvalación de Toledo TO-20 o el Palacio de Congresos, en
pleno Casco Histórico. Entre las que aún se encuentran en construcción, se pueden señalar el Barrio Avanzado del Polígono, el futuro Hospital de Toledo o el edificio Quixote Crea (Ayuntamiento de Toledo, 2016). Instrumento de protección del patrimonio Ley de 13 de mayo
de 1933 de marzo de 1940 Declaración del 9
Plan General Municipal de Ordenación Urbana
(PGMOU) del 18 de noviembre de 1985
Reunión del Comité del Patrimonio
Mundial de la UNESCO del 24 al 28 de noviembre de
1986
Plan Especial para el Casco Histórico (PECHT) de 1997 Plan de Ordenación Municipal (POM) de 2007 (derogado en 2014, en trámites para su recuperación oficial)
Referencia Patrimonio Artístico Nacional Patrimonio Artístico Nacional Patrimonio local Patrimonio de la Humanidad Patrimonio Histórico-Artístico Nacional
Ordenación municipal
Alcance
Sienta las bases de la declaración de Toledo como Conjunto Histórico- Artístico. Toledo se declara Conjunto Histórico- Artístico. Se dictan las disposiciones para reconstruir y defender el Patrimonio dañado por la Guerra Civil (Zárate, 2007). Se hace hincapié en la importancia del entorno y los paisajes de la ciudad. Se clasifican determinadas áreas de Toledo como Suelo Especialmente Protegido. Se acuerda la protección del paisaje de las Vegas del Tajo.
El Conjunto de la Ciudad de Toledo se inscribe como Bien Cultural en la Lista del Patrimonio de la Humanidad.
Se sustenta en la Ley del Patrimonio Histórico de 1985. Se centra sobre todo en la defensa y la conservación de los elementos monumentales y artísticos del conjunto, haciendo especial hincapié en el mantenimiento de las zonas de protección del paisaje de la ciudad y su entorno. Plantea como objetivo principal la cohesión de las diferentes partes de la ciudad mediante la urbanización de los espacios intersticiales que las separan. Obvia las figuras de protección de la Vega.
la ciudad propios de ciudades norteamericanas92. Dada también su condición de ciudad capitalina y dinámica (con multitud de edificios de la administración, universidad, academia militar, etc.), Toledo es hoy una ciudad de ciudades y, por ello resulta especialmente interesante el estudio de su compleja, rica y variada toponimia, que se presenta como su propio reflejo en el lenguaje. En el siguiente apartado, se presentarán los espacios seleccionados precisamente para poder ilustrar el alcance de los nombres toledanos en este sentido.