5. Effect of policy commitments on pilot duration
5.2. Expected effect of policy commitments
2.3.1 HISTORIA
La participación de los educadores como colectivo en Colombia aparece con el crecimiento del sindicalismo en los años veinte y la creación de la central de trabajadores colombianos (CTC), que se movilizan debido a los diferentes problemas laborales, económicos y educativos que se presentan en el país a causa del crecimiento industrial, una de las primeras organizaciones del magisterio legalmente constituida es la ADEC Asociación de Educadores de Cundinamarca en 1938 y en 1942 la ACPES Asociación Nacional de profesores de secundaria, sin embargo es hacia el año de 1957 con la creación en Bogotá de la ADE asociación distrital de educadores, que se cita el primer congreso docente en Colombia y donde se gesta la agremiación de las luchas
38 educativas dando como resultado en 1962 una estructura organizativa unificada denominada la federación de educadores de Colombia.
Fecode tiene su aparición en un momento de tensión política con el bipartidismo, su relación con el gobierno siempre estuvo marcada por la falta de comunicación y la lucha por mantener una posición de legitimidad como organización sindical, al respecto Urrutia (1969) menciona que:
El caso más dramático es el de los maestros. Estos sólo pueden hacer huelgas ilegales y no pueden negociar las condiciones de trabajo. Por otra parte, debido a limitaciones fiscales hay una tendencia a no aumentar sus salarios reales y fuera de eso la inestabilidad de los gobernadores hace el empleo inseguro y no hay ninguna política de personal racional... En esas circunstancias, lo más frecuente es el incumplimiento de pagos, prestaciones sociales y políticas. (Citado en Bocanegra, 2013, p.72)
Con respecto a las formas de lucha de los sindicatos consolidadas como organización y su relación con el gobierno aparecen claramente a partir de 1991 con la asamblea nacional constituyente al otorgar participación de los maestros en los foros y en las diferentes formas de expresión legítima con el propósito de frenar las reformas estatales que de una u otra forma afectaban y aun afectan la educación pública y el desarrollo profesional de los maestros, sin embargo como lo plantea López (2008)
La expresión de estos conflictos en manifestaciones diversas de oposición y resistencia por parte de la Federación de Educadores ha sido la característica permanente de esta interacción, así como la del gobierno ha sido la de avanzar al máximo en las formulaciones de las reformas, obviando la discusión con el sindicato (p. 47).
Esta falta de diálogo ha ocasionado que las reformas que afectan directamente a los docentes y a su capacidad de accionar como profesionales, no sean consultadas y mucho menos pactadas, debido a esto existe una constante lucha por la reivindicación de los derechos laborales de los
39 educadores, por la participación en el planteamiento de las políticas educativas, sin embargo la situación parece encrudecerse pues
El caso de Colombia es interesante ya que durante casi cincuenta años el Estado ha logrado avanzar en reformas del sistema educativo sin negociar con los sindicatos, consolidándose una relación poco fluida entre ambos. En tal sentido, mientras que la postura del sindicato frente a las acciones del Estado ha sido básicamente de oposición, la consulta y la negociación no es una situación frecuente por parte del Estado (Centro de estudios en políticas públicas CEPP, 2008, p. 27).
2.3.2 MOVILIZACIONES CONTEMPORÁNEAS
Con respecto a las recientes acciones docentes frente a las reformas implantadas desde el Estado, el panorama es complejo, principalmente porque existen tres estatutos docentes diferentes vigentes en la actualidad; esto afecta el conflicto a nivel político, económico e ideológico; es decir, lo relacionado a la cuestión salarial, la participación de los sindicatos y la oposición a las reformas.
El análisis multimodal de los artículos periodísticos pertenece al abordaje presentado por los medios de comunicación en las protestas del Magisterio de los años 2017 y 2018, estas huelgas corresponden a un proceso de lucha sindical que se vio encrudecido en las últimas décadas por el estatuto docente que rige desde el año 2002 (ley 278) bajo la presidencia de Álvaro Uribe Vélez y que se extendió en la presidencia de Juan Manuel Santos.
El día 28 de febrero del año 2017, Fecode realiza una jornada de movilización nacional para hacer la entrega oficial de un pliego de peticiones al gobierno debido a las políticas planteadas por el MEN acerca de la educación pública, la cual atraviesa una profunda crisis por la carencia
40 de inversión estatal; dentro del pliego de peticiones se encontraban el cumplimiento de los acuerdos establecidos el año 2015, las garantías de un servicio de salud digno, el incremento salarial para el año 2020, la desaprobación a la jornada única sin las condiciones necesarias y la petición por la inversión a la educación pública en el país (Cfr. Boletín de prensa N° 16, Fecode, 2017) , el 9 de marzo instala una mesa de negociación , sin embargo el diálogo que se pretendía entablar entre el gobierno nacional y Fecode no se estableció debido a que el gobierno fue enfático con respecto al tema financiero y fue entonces cuando Fecode convoca a paro nacional del magisterio desde el día 11 de mayo, este cese de actividades se da en el marco de una serie de problemáticas para establecer una mesa de diálogo, lo que ocasionó que el paro se extendiera durante 37 días, culminando el día 17 de junio con la firma del primer acuerdo. En el presente año Fecode convoca a paro nacional de magisterio el 21 de febrero por 24 horas debido al incumplimiento de los acuerdos pactados con el gobierno en el 2017 (Cfr. Boletín de prensa N° 05, Fecode, 2018) , lo que devela que las problemáticas continúan pese a las acciones de los docentes y que la reacción del gobierno corresponde a un ente poco conciliador.