5. Effect of policy commitments on pilot duration
5.4. Hypotheses
Ligado a las tendencias de la lingüística crítica y la sociolingüística se derivó el concepto de análisis crítico del discurso, estudios Críticos del Discurso, en el cual se evidencian estas acciones discursivas como elementos de carga conceptual a nivel social, es decir, existe una relación entre los discursos de la cotidianidad, como por ejemplo los emitidos por los medios y los que son construidos y expresados por los mismos sujetos en sus conversaciones espontáneas, y las formas y modelos sociales, así mismo estas formas discursivas son emitidas en un primer momento por ciertos grupos, o élites simbólicas, que son los que cuentan con acceso al discurso público (Dijk, 2005).
Estas instituciones sociales que constituyen las élites simbólicas, además persuaden a los sujetos respecto a cómo debe actuar, significar, y representar el mundo, ya que al tener acceso al discurso público se tiene acceso a la mente del público y por lo tanto a lo que desea y a sus formas de actuar (van Dijk, 2005, p. 35) los actores que hacen parte de estas instituciones pueden hacer resistencia a la reproducción del poder discursivo, y los sujetos que en ella participan como productores y reproductores pueden utilizar el acceso público de estas instituciones para sus propios intereses y por qué no, para el de los grupos sociales menos favorecidos.
En determinadas condiciones socioeconómicas, históricas, culturales, tales grupos pueden comprometerse en diversas formas de resistencia, o sea, en el ejercicio de contrapoder que, a su vez, puede restar poder a los poderosos y hasta puede hacerlos vulnerables, como sucede cuando se produce una revolución. (Van Dijk, 2005, p. 63).
47 Sabemos que los docentes y los libros de texto influyen en las mentes de los estudiantes y difícilmente podemos negar que lo hacemos para que nuestros niños aprendan algo. Pero es muy difícil distinguir entre el aprendizaje que realmente le sirve al estudiante para su vida presente y futura, por un lado, y el adoctrinamiento de ideologías de las organizaciones o grupos poderosos de la sociedad o el intento de evitar que los estudiantes desarrollen su propio potencial crítico, por el otro. (VanDijk, 2005, p.34).
Es allí donde un análisis crítico aplicado a las mismas prácticas pedagógicas permitiría identificar falencias respecto al objetivo de generar una conciencia crítica.
Uno de los conceptos básicos en la teoría del análisis crítico es el de poder que, en la obra Discurso y Poder (van Dijk, 2006), es formulado como un elemento ligado al control que un grupo ejerce sobre otro, […] pero si este control se ejerce más en beneficio de quienes lo poseen y en detrimento de los sujetos controlados, podemos hablar de abuso de poder. (van Dijk, 2006, p. 30) si las acciones que desarrollan estos grupos que controlan y abusan son discursivas, nos encontramos ante un “abuso discursivo del poder” (Ibíd, p. 34), van Dijk señala, a saber, el poder discursivo entendido como la posibilidad de acceder al discurso que será dirigido a la mayoría de la sociedad, persuadir así las formas de acción de los sujetos.
Para comprender la forma en que el poder se legitima por medio del discurso es necesario esbozar el concepto de ideología y su importancia con la legitimación del poder por medio del discurso, en el texto anteriormente señalado van Dijk formula que la ideología es un marco socio cognitivo, compartido por los miembros de una comunidad que “[…] controla la formación, la transformación y la aplicación de cogniciones sociales tales como el conocimiento, las opiniones y las representaciones sociales, entre los que se incluyen los prejuicios” (van Dijk, 2005, p. 68), al ser un conjunto de regularidades y normas cuyas manifestaciones individuales son el reflejo de
48 las opiniones que […] esencialmente reflejan las creencias y opiniones de miembros de formaciones o instituciones sociales (Ibíd. p. 69).
Así, el análisis situado de los enunciados, con sus reglas y los elementos de interacción, ya sean emitidos por los medios de comunicación o los mismos sujetos en sus formas discursivas espontaneas, desde esta perspectiva constituye un nivel de microanálisis, la forma en que se relacionan los grupos poderosos para controlar la sociedad constituye un nivel macroanalítico (Ibíd.); así, un grupo dominante debe usar ciertas formas discursivas, maneras de expresar particulares necesarias para generar una imagen frente a la opinión pública.
Mediante un análisis detallado de las prácticas discursivas por parte de las instituciones sociales destinadas a controlar la producción del discurso público, podemos mostrar cómo se relacionan los elementos discursivos con las estructuras del discurso público y, finalmente, cómo estas pueden influir en la manera de pensar del público en su conjunto. A grandes rasgos, es allí en donde se pueden instaurar los modelos ideológicos determinados que, en el peor de los casos, instauran formas de abuso e injusticia (Ibíd.).
Es imperativo que en una sociedad como la nuestra, en donde es evidente el abismo entre dominados y dominadores, entre opresores y oprimidos, se busquen generar prácticas discursivas que lleven a la reflexión crítica, al análisis y las formas en que el discurso forma parte de la dominación y la implementación de ciertas formas de ver el mundo, porque si bien es necesario que los estudiantes cuenten con las habilidades necesarias para los ámbitos que la sociedad demanda también deben tener una perspectiva crítica respecto a las formas discursivas que la sociedad les brinda y les impone, deben tener los elementos necesarios para elaborar de manera autónoma su discurso y […] dispongan de estrategias discursivas para hacer frente a las estrategias persuasivas del discurso del poder” (Tusón A. y Vera M., 2007, p. 14).
49 El análisis crítico del discurso “[…] ha abierto nuevas vías de reflexión pedagógica y ha aportado nuevos recursos para el desarrollo de una práctica de lectura comprensiva crítica” (Ibíd. p. 14). Apoyada en las aportaciones de otras disciplinas (como el análisis del discurso y la lingüística crítica), ha contribuido a un pensamiento preocupado por dotar a las personas de una conciencia crítica del leguaje (Fairclough, 1997), […] entendida esta como una disposición reflexiva hacia el lenguaje y hacia el discurso de intención persuasiva, fundamentada en el dominio de capacidades analíticas (Tusón A. y Vera M., 2007, p. 13).
[…] Los ECD utilizan cualquier método que sea pertinente para los objetivos de sus proyectos de investigación y esos métodos son, en gran medida, los que se utilizan generalmente en los estudios del discurso (van Dijk, 2005, p. 21).
Trabajos como el de Günther Kress y Theo Van Leuween (2006) buscan contribuir al análisis crítico del discurso, que se ha centrado en el análisis del signo lingüístico en las manifestaciones discursivas, en la ampliación de este análisis de textos verbales a otros signos presentes en las diferentes manifestaciones discursivas que también contribuyen a la elaboración del acto comunicativo; a pesar de que su trabajo no se centra en el análisis del lenguaje visual con un interés político e ideológico señalan que, en la realización de imágenes, se observa la articulación de posiciones ideológicas y con un interés particular, de esta manera surge la necesidad en términos democráticos de poseer y de establecer los medios para comprender las articulaciones de poder en cualquier manifestación y en cualquier lugar, en este caso mostrar las maneras en que se puede analizar un discurso en el que intervienen diferentes modos semióticos como la imagen, la fuente y el signo lingüístico, como un discurso de prensa digital, que pretenden mostrar una posición ideológica particular
50 Analizar la comunicación es, o debería ser, una parte importante de las disciplinas críticas. Aunque en este libro nos centramos en mostrar las regularidades de la comunicación visual, más que de sus usos (“interesados”, por ejemplo, políticos/ideológicos), vemos cualquier tipo de imagen enteramente dentro del ámbito de las realizaciones e instancias de la ideología, como medio siempre para la articulación de posiciones ideológicas (Krees y Leuween, 2006, p. 14)1.