CHAPTER 2. T HEORETICAL F RAMEWORK
2.2. Bourdieu and Social Capital 60
2.2.3. Fields, strategies, and power struggles 64
Esta investigación pretende comprender y explicar las tensiones y disyuntivas que
emergen al momento de pensar la religión y la sexualidad en los procesos de subjetivación.
Nos encontramos con dos realidades distintas en un mismo contexto. Por un lado, un
ministerio cristiano interdenominacional, Romanos 6 que aborda la homosexualidad como un
pecado condenado por Dios.
Cuando “Mario Ramírez” buscó la dirección del Señor para iniciar este ministerio, la palabra que le habló fue Romanos 6:6, con la que le reafirmó la convicción de que no tenemos que ser esclavos al pecado porque Dios ha traído libertad. En el Ministerio nos apropiamos de esta palabra, reconociendo que hemos muerto al pecado, ya no estamos bajo esclavitud sino que ahora tenemos una opción: vivir de una manera que agrade a Dios, a pesar de nuestras heridas, nuestros quebrantos o nuestras atracciones. Es un recordatorio permanente de que ya no servimos al pecado, sino que tenemos un nuevo dueño: un Dios de amor, gracia y poder. (Guillermo, comunicación virtual, Diciembre de 2016).
Por otro lado, la organización cristiana interdenominacional Kinship, que ve las
distintas expresiones sexuales LGBTIQ como aprobadas y aceptadas por Dios.
En 1976… dos hombres que no conocían a ningún otro gay adventista hicieron algo más. Juntos pusieron otro anuncio de búsqueda de personas LGBT adventistas, que dio lugar a una de las primeras reuniones de Kinship en Palm Desert, California. Ese fue el comienzo de la SDA Kinship… familiarizados tanto con el dolor como con el aislamiento que sentían los miembros LGBT de sus congregaciones, hicieron hincapié en la necesidad que la Iglesia haga un esfuerzo para entender a las personas gays y lesbianas antes de juzgar la calidad de su cristianismo. Por otro lado, tres profesores eran estudiosos en teología del Antiguo y del Nuevo Testamento. Llegaron a la conclusión de que una lectura simplista en inglés de las pocas referencias de las Escrituras a los actos homosexuales no era suficiente para determinar la voluntad de Dios para las personas con una orientación homosexual…A través de la educación, el apoyo y la reconciliación, SDA Kinship facilita y promueve la aceptación de adventistas y ex Adventistas LGBTIQ, tanto entre ellos mismos como en la comunidad
Adventista del Séptimo Día. (Kinship SDA, Seventh- day- Adventist Kinship International Inc. Recuperado de http://www.sdakinship.org/es/about.html).
Ambos grupos soportan sus cosmovisiones bajo la interpretación de los textos
bíblicos. Que haya dos formas antagónicas de abordar la sexualidad bajo la misma realidad
religiosa (el cristianismo), permite comprender que cada interpretación de los textos bíblicos
define las perspectivas de la fe y de la realidad en la que el(a) creyente está inmerso.
A fin de entender la complejidad de estas dos realidades que se mueven entre
pertenencias religiosas y sexualidad diversa, se ponen sobre la mesa de la subjetividad para
explicar las tensiones entre visibilidad e invisibilidad, teniendo en cuenta la autobiografía
desde la cual es posible entender estas disyuntivas, pues es solo en la concreción y en las
individuales en la que es posible superarlas y comprenderlas de tal manera que cobran sentido
en el individuo.
Yo recuerdo cuando estuve recién salido de la universidad, la primera experiencia de conversión en este tema. Hasta la universidad del pregrado yo no había conocido hasta ese momento cristianos gays fuera del closet. Muy al inicio de la persona que me hacía la inducción era gay abierto y era católico pero muy cristiano, todo lo que él hacía por la paz y toda esta cuestión era porque era seguidor de Jesucristo y era algo innegable, él para mi representó un choque porque simplemente había aceptado unos cánones acríticamente no lo había pensado, pero había como absorbido sin pensar que no eran compatibles y luego lo veo en una sola persona y de hecho son compatibles, entonces eso fue un choque mental para mí, un choque interno y hablo de eso casi como si fuera una conversión porque fue una cosa bastante rápida que pude aceptar a John, así se llamaba, y entender casi que era un alumbramiento, como una iluminación. Su sexualidad y su fe son compatibles y claro por un tiempo me fue un poco difícil, pero fue un cambio rápido en aceptarlo y creo que desde ese momento en adelante ya no tuve mayores problemas con personas homosexuales. (Maicol Joseph, comunicación personal, Octubre de 2016).
La sexualidad como espacio personal se convierte en un escenario político (Vaggione,
categoría de sujeto se presenta en su doble dimensión de sujetado y de movimiento de
emancipación y autonomía individual y colectiva (Torres, A. 2006).
Nosotros creemos que una persona con orientaciones sexuales diversas puede contribuir al bienestar dentro de las iglesias. Nosotros le decimos a las personas, si esa es su fe, si es su tradición, ¿por qué se tienen que ir?, las grandes transformaciones las podemos hacer desde adentro. Así como las podemos hacer desde adentro, la podemos hacer desde afuera, porque hay gente que dice, yo definitivamente ya no quiero estar ahí. Entonces, vamos a hacer que las personas que se quieran quedar puedan ser valiosas dentro de las iglesias y las que se quieran ir, también. Pero que sigan viviendo su espiritualidad. (Pepe, comunicación personal, Octubre de 2016).
Sin embargo, los limites que coartan el desarrollo personal y social y con ello la vida
misma, impiden el despliegue de las potencialidades. Al respecto, las autoras Ligia Fernández
y María Eugenia Ruiz Velasco (1997) arguyen:
Si, por el contrario, el sujeto alinea su subjetividad a los proyectos de otros y desplaza la realización de sus propios ideales, estaríamos frente a un sujeto sombra, pensando por otros y no pensante, que nos remitirá a la formulación de la desaparición del sujeto... De este modo, crean nuevas subjetividades sin autonomía y capacidad reflexiva, interfiriendo la posibilidad de participación en un proyecto colectivo. Esta represión es efectiva porque crea sujetos fragmentados, aislados, mimetizados con la palabra del otro, donde el proyecto plural no tiene cabida y donde los controles y el orden instituido por las fuerzas exteriores son interiorizados haciendo innecesaria la violencia exterior. (pág. 99)
… uno empieza a vivir su fe y a vivir como te lo dice la iglesia, a ser muy juicioso y entonces uno cree que todo está bien, a pesar de todo en el fondo tú sientes la atracción por la persona del mismo sexo. Pero entonces uno trata de reprimir el asunto, pero en esa medida hay una disonancia y uno empieza a no ser consecuente con lo que se piensa, con lo que se dice y con lo que se hace y desde esa perspectiva uno se fragmenta, porque individualmente me llama la atención, me gusta, siento la atracción y es algo físico es algo fuerte, por otro lado te dicen lo contrario, entonces yo me comporto de una forma y lo que siento de otra forma, es el choque entre las dos cosas, entonces yo lo planteo como que uno se siente fragmentado. (Juan, comunicación personal, Noviembre de 2016).
A este respecto, es preciso señalar cómo desde los discursos religiosos se comprende
definición de la identidad mujer-varón ubica al creyente en un callejón sin salida, con el fin de
suprimir la desestabilización de las sexualidades y evitar tomar las sexualidades diversas
como otredades legítimamente existentes.
En relación a esto, las autoras Fernández y Ruiz (1997) plantean:
En este espacio absoluto se busca la homogeneidad y aparee una fuerte resistencia a la pluralidad y a la contradicción. Esta aparente armonía se logra a base de exclusiones, no permitiendo el ingreso de otros elementos que destruirían las certezas que se tratan de sostener. Esas características contribuyen a la fragilidad del proyecto [colectivo], en la medida en que esta apuntalado por una ilusión totalizadora. Esta tendencia a sostener un proyecto sin modificaciones ni contradicciones tiene que ver con la dificultad para enfrentar la diferencia y coexistir con ella. (Pág. 100).
…ósea que los cristianos gays para ser verdaderamente cristianos deben abandonar la vida homosexual, en Dios hay poder para abandonar esa vida y hoy son cristianos consecuentes y han llegado a ser personas que han contraído matrimonio y ahora tienen hijos y Dios les ha dado un poder y una fuerza especial, pero también hay que anhelar y querer este cambio si no hay este deseo de cambio pues no ocurre nada. (Mario Cely, comunicación virtual, Diciembre de 2016).
…ante la iglesia éramos la familia perfecta y pues mi mamá le contó a la iglesia, no puedo yo aparecerme por allá porque soy el pecador más vil, mi papá también tuvo mucho que ver porque él es la mano derecha del pastor y pues que tenga un único hijo así como yo, el no acepta eso. Hay un dicho que él dice, que prefiere tener un hijo en la cárcel o muerto que un hijo así tan travesti como él lo llama. Él en su ignorancia, el piensa que porque uno es diferente es lo peor, piensan lo peor de uno y dicen lo peor de uno. (Marcelo, Comunicación personal, Diciembre de 2016)
En este escenario en el que la tensión entre sexualidad y religión emergen en el sujeto,
el “objeto de amor” es rechazado, es decir es excluido dentro de su comunidad de fe bajo unas
lógicas de aparente armonía y aceptación.
Si una persona cristiana homosexual quiere ir a la iglesia no podemos cerrarle las puertas no debemos, pero si debemos procurar que esa persona busque cambio de vida porque la homosexualidad como tal Dios no la aprueba, Dios dice que es pecado y por lo tanto si la persona no está buscando cambio, sino por el contrario quiere confundir a la iglesia o está buscando otro hombre en la iglesia como pareja no debemos aceptar su presencia, con gran afecto y amor cristiano debemos pedirle que por favor no siga asistiendo a la iglesia porque es un contrasentido. (Mario Cely, comunicación virtual, Diciembre de 2016).
Claro que algo que me dijo mi mamá hace poco: pueda que Dios ame a los homosexuales, pero aborrece en lo que ellos andan, eso me dejó pensando. “Dios ama al pecador pero aborrece el pecado”, pero pues a mí me quedo sonando eso, pero me gustaría que alguien me lo aclarara, porque es una incógnita, Dios me ama aunque soy homosexual, pero si a mí me gusta otro hombre pues ahí yo cómo hago. Aunque para ella es fácil decir “pues quédese solo mijo”, pero pues yo también tengo sentimientos. Hasta de pronto mi mamá puede tener la razón, Dios ama al pecador pero aborrece al pecado, pero pues es algo que aún no he podido descifrar, tampoco podría decir si están en lo correcto o no están en lo correcto, porque se están contradiciendo y la verdad no tengo argumentos cómo agregarle a eso. Pues yo hablo por mí, no creo que yo debería cambiar porque tendría primero que morirme o perder la memoria, como para hacer un hijo que ellos esperan o un vecino que todos esperan, un hermano. (Cristian Marcelo, comunicación personal, diciembre de 2016).
Pero ¿Qué dicen, sobre sí mismos las y los cristianos de su orientación sexual? ¿En
qué coinciden y en qué se separan teniendo en cuenta estas dos experiencias de Kinship y
Romanos 6?
Antes que nada, hay que tener en cuenta que las personas LGBTI por lo general
atraviesan por una experiencia perturbadora caracterizada casi siempre (si no es en todos los
casos) por la reprobación, el control, la intimidación, la invisibilidad, entre otras prácticas de
opresión, al no corresponder en su actuar cotidiano con actitudes sexuales que concuerden con
un patrón social normativo absoluto, esto es lo que llamaría la autora Valeria Melki (2008),
violencia simbólica.
Como resultado de ésta, la negación es una de las maneras más comunes para tratar el dolor, el rechazo y el prejuicio religioso. Las personas LGBTI suelen negar la propia condición y el sufrimiento que trae, porque es una experiencia de intensa culpa y de vergüenza. (Pág. 77)
Marcelo y Emma, pronuncian que su atracción al mismo sexo es algo con lo que
luchan, su deseo es cambiar de orientación sexual hacia el sexo contrario, con expresiones
como "el deseo de llevar una vida normal”. Esto representa una imagen negativa de sí mismos
…desde pequeño me enseñaron que según la biblia que ni los adúlteros, ni los hechiceros, ni los borrachos, ni los homosexuales entraran al Reino de los Cielos. Entonces no podía ni mentir, no podía hacer nada porque todo parecía malo y pues desde que descubrí que mi atracción era diferente, hacía el mismo sexo, se me complicó la vida. Inclusive le llegué a pedir a Dios que me arreglara si de verdad eso era una enfermedad, pues que me volviera una persona normal y que le gustara las cosas normales, que todo fuera normal, ¿por qué me tocó esta vida como tan mal?, hablando con Dios, ¿por qué pasan esas cosas?, ¿por qué mis gustos?, ¿por qué soy así?, ¿por qué tantas enfermedades, dificultades? (Marcelo, comunicación verbal, Diciembre de 2016).
Restituir es: Dios me hizo mujer y las circunstancias, el ambiente, propició una desviación de identidad, es una falta de identidad. Se restituye, aquella inicial que hizo Dios. Autodiferenciarse: la falta de identidad genera una seria de pensamientos de soy o no soy, a ver, yo soy mujer y ¿qué dice Dios acerca de mí como mujer? Entonces partiendo de lo que dice Dios acerca de mi como mujer y de las relaciones para el hombre que será “Se unirá el hombre a su mujer y serán una sola carne”, yo creo eso y hago una introspección de eso y le creo a Dios y comienzo a caminar bajo esa premisa de Dios. (Emma, comunicación verbal, noviembre de 2016)
En ese sentido, entendemos que bajo este discurso la norma social de heterosexualidad
obligada tiene un carácter de precepto divino “dado por el mismo Dios”, en el que la postura
de las iglesias, como de la familia y otros escenarios sociales no posibilitan la visibilización
de las actitudes o prácticas gay.
…toda mi familia es muy arisca al tema, son homofóbicos. No pueden ver a una pareja cogidos de la mano porque ellos ya por poquito los matan con el vocabulario que se mandan y a uno le da como miedo y decir el día de mañana presentarles a alguien uno lo piensa como quinientas mil millones de veces, pero pues no tengo que avergonzarme de ser yo…Y es malo ser gay porque uno se siente a veces discriminado uno se alcanza a afectar si son familiares o vecinos del barrio, ha sido como un conflicto ser homosexual, ser lo que te gusta. (Marcelo, Comunicación verbal, Diciembre de 2016).
Lejos de ser una experiencia particular, la invisibilidad como una acción que viene de
afuera se convierte en silencio. El silencio como una herramienta de opresión, de
desconocimiento frente a la sexualidad propia, mutila la palabra y perturba la exposición a la
En alguna ocasión recuerdo tanto que cuando tenía la edad de 15 años el pastor de la iglesia me dijo que yo tenía que tratar de comportarme de la mejor manera posible porque me estaba comportando muy afeminado, que eso no era bien visto entre los jóvenes de la iglesia, entonces eso fue traumándome porque yo trataba de encasillar en el prototipo que la gente quería que fuera, y finalmente eso ocasionó mucho dolor en mí y mucho alejamiento quizás de la gente precisamente por este tipo de cosas. (Rosa, Comunicación verbal, Noviembre de 2016).
Esto exige a hacer un esfuerzo por entender cómo los individuos actúan sobre sus
propias necesidades y materializan en la práctica cotidiana subjetividades personales y por
tanto construir nuevas formas en las que sea posible convivir:
El espacio íntimo (Tapia, M. 1997), es el espacio de la apropiación y del
reconocimiento.
Es la llave de apertura y cierre a lo ajeno, a lo desconocido, es la llave fundante de las capacidades de descubrimiento de nuestros propios procesos de construcción de comunidades e identidades –en coexistencia- pero también orientada a vencer las causas de nuestras propias limitaciones y sesgos para comprender de forma colectiva cómo crean nuevos significados, nuevas subjetividades e identidades sociales… es el cultivo de nuestras propias capacidades de aprender. (p. 162).
Espacio que se construye en la crítica y el diálogo en un proceso de reflexión y
cambio, lo cual posibilita la construcción de nuevas subjetividades en la que la resistencia y la
autonomía, desempeñan un papel esencial para evitar que dicha construcción se convierta en
sujeción.
Parte de afirmarnos es empezar a cuestionarnos también, nosotros como personas sexualmente diversas pensamos también diferente. Juan es adventista y él tiene su propia visión de lo que es su espiritualidad, que él adora el día sábado; los mormones adoramos el día domingo, ellos tienen unos libros de Elena de White, su fundadora, nosotros el libro del Mormón. Más allá de esa visión teológica doctrinal o como lo quieran llamar, seguimos siendo uno, y es algo positivo que nosotras las personas sexualmente diversas, sí, nos atrevemos a cuestionar, porque la propia sociedad nos hizo pensar y ya no tragamos todo entero. Si alguien decía, es que Dios creó a Adán y Eva y no a Adán y a Esteban, yo le decía: bueno venga a ver dónde lo dice… ¡Así, claro si! Eso nos hace cuestionar y nos hace capacitar más y nos hace informarnos aún
más de lo que dice el pastor o lo que dice el curita de barrio. (Pepe, Comunicación verbal, Noviembre de 2016).
Este espacio de lo íntimo, es un espacio para la reconstrucción y reelaboración, por lo
que tiene un carácter movible para desestructurar, perfilar y abrir el campo de visibilidad. Es
el lugar de la oportunidad de desarrollar nuevas y diferentes configuraciones que permitan una
variedad ampliada de alternativas en un proceso de ruptura con lo “legítimamente” instituido.
La imagen del “closet” o del armario, que refiere el adentro/afuera, publico/privado,
sujeto/objeto, es tenido como la estructura que define la opresión gay en el presente siglo
(Sedgwick, E. 1990), pero también como acto discursivo y lugar de enunciación que
posibilita transformaciones en el sujeto. Donde es posible que se pase de una visión cerrada a
una visión abierta de la realidad, lo cual presupone espacios posibles que proyectan diferentes
modos de apropiación y que rompe la frontera de lo instituido con lo instituyente en los
procesos de liberación y emancipación.
Aquí en este punto, vale la pena resaltar los planteamientos de (Ricoeur, 1995), en
cuanto al acontecimiento, pues más allá de ser algo que sucede, son significativos en la
medida en que el actor expresa intenciones, posturas o actitudes respecto a los hechos que
permiten la evolución del mismo.
Muchas veces incluso mi mamá me llevó a consejería a psicólogo porque eso era un trauma lo que yo tenía, me prohibió amistades incluso y finalmente nada de eso sirvió, fue plata perdida y tiempo perdido porque lo que hizo fue generar más rebeldía de mi parte. Por ser gay, me decía, “no vaya a tal lado” y yo iba y me le perdía a mi mamá todo el fin de semana, llegaba el otro fin de semana y hacía lo mismo y recuerdo tanto que uno de los chicos que hoy está en Kinship que nos fuimos en una ocasión a un