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Global optimization approaches based on energy functionals

2.3 Overview of Segmentation Methods

2.3.4 Global optimization approaches based on energy functionals

innovación como motor

de competitividad y de

la diversificación como

factor de crecimiento

Gráfico 1

Expansión de la red de oficinas de ”la Caixa”, 1979-1999

Gráfico 2

Distribución territorial de la expansión de la red de oficinas de ”la Caixa”, 1979-1998 5500 4400 3300 2200 1100 0 2000 1500 1000 500 0 4000 3000 3000 2000 2000 1000 1000 1000 0 1979 1983 1987 1991 1995 1999 1979 1981 1983 1985 1987 1989 1991 1993 1995 1997 Cataluña y Baleares Resto de España Extranjero Total Total Fuente: Memorias. Fuente:Memorias. Total oficinas Incrementos anuales 800 800 640 640 480 480 480 320 320 320 160 160 0 Incrementos anuales Total oficinas

Conforme avanzó la década de los ochenta fue cada vez más evidente para al- gunos agentes financieros que la tendencia reguladora se dirigía a liberalizar la expansión territorial de las cajas. Esta percepción no era compartida por todos. En el ámbito de las cajas, fueron las de mayor envergadura y también aquellas de menor tamaño, pero más dinámicas, las que se prestaron a desarrollar sus políticas bajo ese horizonte. Con esas expectativas, ”la Caixa” estableció una estrategia de expansión y diversificación que se proyectó en dos sentidos. Por un lado, en 1984 se creó el grupo financiero aglutinado en torno a Grupcaixa, que rápidamente se estableció por toda la geografía española, comercializando pro- ductos financieros.3 La creación del grupo, en parte, fue consecuencia de la pre- sión ejercida por la limitación territorial que marcaba la regulación. En cierto modo, dicha restricción propició la innovación financiera.4 A través de las socie- dades del grupo, ”la Caixa” prestaba servicios especializados a sus clientes tra- dicionales, también a clientes de otros territorios, con el objetivo de captar recursos de forma más eficiente al diversificar las alternativas disponibles.5 Por otro lado, mediante una política de absorciones, previa a la liberalización de 1988 (Real Decreto 1582/1988), se establecieron oficinas bancarias fuera de Cataluña y Baleares. Esta segunda vertiente tuvo como objetivo una serie de cajas rurales (Talavera, Palencia y Cantabria) y, a finales de 1989, se culminó con la integración de las oficinas que se habían adquirido al Banco de las Islas Canarias (gráfico 1). Dicha política abrió una falla entre los miembros de la CECA, es lo que Francis- co Comín ha calificado como el «procedimiento empleado por las cajas mayores para barrenar la territorialidad de las cajas».6 Aunque a la luz de los aconteci- mientos y de la regulación, como también señala este autor, la estrategia prac- ticada por las grandes cajas se mostró acertada y acabó beneficiando a todo el sector. El fin de la territorialidad de las cajas tenía una fecha fija, la que marca- ba la aplicación de la directiva liberalizadora de la Unión Europea en 1992, por tanto, cuanto más tarde se reaccionase, menores serían las defensas de las cajas para competir con los bancos y la banca extranjera a partir de 1992.

El crecimiento orgánico de ”la Caixa” en Cataluña y Baleares dio paso a una fuerte expansión fuera de su territorio tradicional (gráfico 2). Tras el decreto de liberaliza- ción de 1988 se produjo la integración de las 230 oficinas que formaban la red te-

3. Inicialmente lo integraban dos sociedades gestoras de fondos de inversión mobiliaria, una gestora de facturaciones y co- bros, una sociedad de crédito hipotecario y una sociedad de tasaciones.

4. Hester (1981) trata las relaciones entre regulación e innovación en el sistema financiero norteamericano, también Gowland (1991). Véase Maixé-Altés (2009) para las cajas británicas (TSB).

5. Memoria, 1984. 6. Comín (2008), pp. 421-424.

250 Innovación y compromiso social. 60 años de informatización y crecimiento, 1950-2011 Capítulo 4. 1979 - 1998 251

El éxito de un logotipo y de un símbolo iconográfico.

A mediados de los setenta ”la Caixa” fue sedimentando una identidad de marca, primero identificando la Caja de Pensiones para la Vejez y de Ahorros de Cataluña y Baleares con ”la Caixa”, después vino la estrella mironiana de cinco puntas. El resultado ha sido la consecución de un identificador visual único, de un símbolo unificador de la identidad corporativa.

De izquierda a derecha y de arriba abajo: fragmentos del tapiz de Joan Miró realizado en colaboración con Josep Royo (200x500 cm). Joan Miró,sin título, gouache (37x90 cm), 1980.

Sin título, litografía sobre papiro (47x64 cm).Sin título, mixta sobre papel (87x68 cm), 1978. Las obras pertenecen al Fondo de Arte de ”la Caixa”.

Fuente: Archivo fotográfico de ”la Caixa”.

rritorial de Grupcaixa, incrementándose sustancialmente el peso de la red fuera de Cataluña y Baleares. En 1988 y 1989 se procedió a la compra de varios bancos europeos (Francia y Mónaco), y en los años sucesivos se fue consolidando la red exterior, hasta alcanzar cerca de las setenta oficinas en el conjunto de sus filiales.7 El siguiente paso en la expansión vino de la mano de la fusión con la Caja de Ahorros y Monte de Piedad de Barcelona en 1990 (Caixa de Barcelona). El nú- mero de oficinas aumentó en 730, a partir de ahí durante los tres años siguien- tes la expansión se estabilizó en valores absolutos. Se crearon oficinas nuevas en la red extra regional y paulatina-

mente se produjo la integración y restructuración de la red en Cataluña. A partir de 1994 los grandes creci- mientos se dieron fuera del área tra- dicional de ”la Caixa”, hasta producirse en 1998 el equilibrio entre ambas áreas (gráfico 2). Esta política fue aplicada

por la mayoría de las cajas, aunque lógicamente con más énfasis entre las de mayor tamaño. ”la Caixa” fue líder en ese proceso de expansión fuera de su territorio tradicional (gráfico 3). De hecho, la regulación de 1988 había aboca- do a la mayoría de las cajas a un proceso muy acelerado de expansión; a di- ferencia de la banca, que tras la reconversión bancaria de los primeros ochenta estaba procediendo a dimensionar su red de sucursales. El gráfico 3 pone de relieve la asimetría de este comportamiento entre cajas y bancos a partir de 1988.

En un marco de desaceleración económica, tras la fusión con la Caixa de Bar- celona se produjo la restructuración progresiva del grupo de filiales de ”la Caixa”. Las diferentes sociedades se reagruparon en seis áreas de negocio: bancos, se- guros, sociedades financieras, valores, sociedades inmobiliarias y sociedades diversas. En el área bancaria se produjo la incorporación de nuevas filiales (banco de negocios Isbanc,8 Banco de Europa y Banco Herrero). Con esta políti- ca se integraron dos nuevos tipos de negocio: la banca comercial, especialmen- te dirigida a las pymes, y la financiación empresarial especializada. La estrategia desarrollada por ”la Caixa” desde 1989 había ido asociando progresivamente el nombre de CaixaBank a todas las filiales bancarias.

7. Memoria, 1989.

8. Tras la venta por parte del Banco de las Islas Canarias de la mayor parte de su red de oficinas a ”la Caixa”, aquel se convirtió en un banco de negocios, Isbanc, con cinco oficinas en toda España.

Desde 1989 la marca