3.3 System Management Components
3.3.2 Graphical Preference Editor
Repetición mágica: “Acepto y entiendo que tu forma de ver las cosas es válida y la mía también, no tenemos que estar de acuerdo, sólo estar en paz”.
Este capítulo contiene información que deberías haber conocido mucho antes de pretender siquiera intentar platicar con alguien desconocido, tener un(a) novio (a), o unirte a una pareja, pero como nunca es tarde, y vas a seguir vivo (a) un buen rato más intentando relacionarte con otras personas, es prudente que te enteres si quieres lograr hacerlo sanamente. Te quiero dar a conocer algunos detalles importantes y
curiosidades que marcan poderosas diferencias propiciando así, poderosos choques y malentendidos entre los sexos complementarios, "opuestos". Las diferencias que existen van en referencia a la mente, a las actitudes, a las formas de pensar y sentir, no tanto a lo físico que es tan evidente. Prácticamente son culturales en su mayor porcentaje, es decir, adquiridas por la educación y la adopción de patrones sociales, pero terminan siendo tan marcadas y evidentes en casi todas las personas, que podrían parecer natas. Tal vez después de leer esto digas: "¡De haberlo sabido antes, cuánto me hubiera evitado!", sin embargo las cosas
te llegan cuando te tienen que llegar, cuando estás abierto (a) a que ocurran. La filosofía
Hermética dice: "cuando los oídos pueden escuchar, llegan los labios que han de llenarlos con sabiduría". Una de las diferencias más importantes reside en que la mujer comúnmente se ha desarrollado mucho más en el aspecto sentimental-emocional y el hombre en el intelectual. Los dos pueden lograr desarrollarse en ambos aspectos, pero culturalmente así es como se ha dado. Esto tiene consecuencias enormes como que el hombre sólo atiende y valora las razones lógicas para comprender una situación, despreciando los "ridículos"
sentimientos. Por su parte la mujer ve fríos los argumentos básicamente intelectuales que el hombre usa para defender sus asuntos. Como cada quien habla un idioma diferente, la comunicación es imposible. El hombre debe respetar los móviles sentimentales de la mujer y tratar de darles valor, mientras que la mujer debe tratar de comprender los argumentos intelectuales del hombre. Como ejemplo tenemos una discusión donde ella argumenta como se siente, y él se defiende diciendo: “¡Deja de llorar, es inútil!”, cada
uno se está defendiendo sólo con su propio estilo o lenguaje.
En muchas ocasiones, o tal vez en todas, lo único que necesita la mujer, es expresar sus sentimientos, hablar, ser escuchada ¡y listo! sin hacer más, después de haberlo hecho, se siente liberada y el problema puede tomar una salida. Por su parte el hombre, la mayoría de las veces lo que busca es espacio para reflexionar a solas y después de un tiempo puede salir
de su cueva y hablar sintéticamente de la conclusión a
la que llegó.
Como ninguno de los dos sabe lo que necesita el otro, intenta darle lo que para sí mismo (a) es conveniente, es decir, la mujer intenta hacer hablar y
expresar sentimientos al hombre y el hombre considera que dejándola sola y dándole espacio se va a calmar y después podrán arreglar las cosas. ¿Te suena conocida esta situación? Estoy seguro que has visto como esta dinámica se repite, tal vez lo viste en tus padres o con hermanos y amigos, pero aun más difícil e incomprensible es al vivirlo con la pareja. Todo esto parece un enigma, para los hombres la mujer “está loca o exagera”, y para las mujeres él es “un ser inhumano y frío incapaz de comprenderlas”.
Los dos tienen razón y también están equivocados. Si un chino al hablar con un francés, después de largos intentos y repetidas reuniones, viera con frustración que no le entendieron ni una palabra, estaría en derecho de reclamar que el francés es incomprensivo,
y por supuesto, también el francés opinaría lo mismo del chino. Pero la realidad que un observador externo podría ver, es que los dos son ingenuos en su pretensión de tratar de comunicar algo al otro, sin hablarlo en su lengua natal. Tu lenguaje es uno si eres mujer y otro si eres hombre, puedes y deberías
aprender el otro lenguaje aunque no sea el tuyo,
por una simple razón técnica, porque puedes conversar, así como entender a otras personas y disfrutar de las diferencias sin conflicto. Esas personas son el "sexo opuesto". ¿No te parece relevante y sumamente útil poderlo hacer? Estoy seguro que si, pero bien sabemos que sin las bases de comprensión del otro lenguaje, las intenciones tienen muy poca importancia. No sólo entender que esa persona piensa diferente te prepara para armonizar con ella, sino que debes aprender y usar el código inherente para lograrlo. Así que empieza a observar con comprensión a tu sexo complementario, y verás como no es tan incomprensible como parece.
Otra diferencia sumamente importante tiene que ver con la concentración y atención. El hombre tiene una atención y energía mucho más concentrada que la mujer, pero de menor duración. La mujer tiene esta misma "cantidad" de energía, pero expandida o repartida, lo cual la hace apta para resolver muchas cosas a la vez, cosa casi imposible para el hombre. Aun cuando el hombre puede hacer menos cosas a la vez, puede concentrar su energía logrando resultados en tareas muy complejas. Como ella cree que él tiene su misma capacidad, también imagina que cuando le habla y él está haciendo otra cosa, si la está escuchando. ¡Nada más ingenuo! Él se absorbe en una sola tarea y no atiende más, a no ser que robes totalmente su atención y deje lo que está haciendo, te atenderá. Por su parte, él pretende que ella se concentre en una cosa y la resuelva hasta el final, sin pausas ni distracciones. ¿Te das cuenta?
Sobre esta misma línea encontramos cómo la mujer desea que la relación se expanda a todos los nichos de vida del hombre, como ella lo hace, y él desea que se vean de una forma más concentrada y en determinados momentos. Ella necesita llamadas y detalles frecuentes, muchos aunque sean pequeños, no le importa tanto la magnitud como la frecuencia. Él prefiere algo grande de vez en cuando.
Si trasladamos esto a la sexualidad, podremos ver que ella necesita una gama variada de elementos preparativos, tal vez baile, besos, palabras bonitas y caricias previas, mismas que él considera inútiles o cursis y que son sólo el medio o hasta un contratiempo para llegar a lo demás. Para él la penetración es valiosa por sí misma y a eso podría resumir cada encuentro. Por supuesto hay hombres que ya han entendido esta necesidad y procuran ser más pacientes y complacientes, así como mujeres que han aprendido a ver con gusto una relación rápida de vez en cuando, pero no quiere decir que esto sea lo que más les guste. Si quieres comprobarlo pregúntaselo a un representante de tu sexo complementario. Ellas
necesitan preámbulo, atmósfera; su atención y energía está repartida observando todos los detalles que llevaron al encuentro. Él está concentrado en el gran
momento esperado por él, y como cada quien anda en su mundo, propiciando sólo sus necesidades, lo que
encontramos más bien es la unión de los ingredientes necesarios para la frustración.
No creas que sólo muchas mujeres se sienten frustradas sexualmente, muchos hombres también lo están o de otra manera la insaciable compulsión sexual ya habría disminuido. ¿Acaso has visto a alguien que se alimente bien y que aun así nunca deje de sentir hambre?
Tenemos que ser más reflexivos y observar el fondo de las cosas, aprender el idioma de los (as) demás y no sólo hablarlo, sino integrarlo al nuestro y nutrirnos, como un lenguaje que toma palabras de otro que no tenía, y logra así enriquecerse.
Si quieres acercarte de forma más real al teorema de
la media naranja, entonces comprende a la otra mitad,
antes de exigirle que llene todo tu vacío interior, y así podrán rodar juntos, lo cual es diferente a ser la
muleta del otro. Relacionarse armónicamente
implica a dos seres desarrollados, redondos cada uno, completos, comprensivos y con una gran autoestima. Ser una mitad o muleta, es pretender
formar una esfera uniendo un cascarón de huevo con una cáscara de nuez. ¿Crees esto posible? El tren de la
necedad y la incomprensión, pasa por la estación de la
desesperación, hasta llegar a la terminal de la frustración. No te lo recomiendo.
Estas dos diferencias, probablemente constituyen la raíz de uno de los más frecuentes problemas de pareja, debido a que la comunicación, la necesidad de atención y la sexualidad son probablemente los más intensos y delicados detalles de una relación íntima. Ahora recuerdo lo que escuché de una mujer muy elocuente hace años. Ella decía que la clave de la armonía en una relación residía en el arte de conocer
"cómo acercarse y cuándo alejarse de una persona”. Esto es aplicable con tu pareja, tus padres,
tus amistades y con todas las personas.
Con frecuencia no sabemos como acercarnos al ser querido cuando está pasando por un mal momento, y en vez de ayudar, generamos un problema adicional debido al aislamiento que desea el hombre en estos casos y la escucha que necesita la mujer. Es exactamente un problema generado por la falta de comprensión del sexo complementario, por ello ignorantemente nos acercamos cuando debíamos alejarnos y nos alejamos cuando estar cerca era lo más apropiado.
De igual manera la actitud con la que intentamos abordar a la otra persona determina radicalmente la apertura que va a tener hacia nosotros y así la ayuda que podemos brindarle.
Todos hemos estado en situaciones difíciles o frustrantes sin poder ver claramente la salida, justo en esos instantes la comprensión que alguien nos pueda dar es de gran ayuda para salir. A veces no hace
falta un consejo, ni una explicación elocuente acerca de las causas del problema, sino sólo un gesto de comprensión, de aceptación en forma de
escucha o espacio según sea prudente para que todo empiece a fluir de nuevo. Cómo acercarse y cuándo alejarse, son estrategias artísticas que cada quien debe dominar con su pareja, padres, hermanos(as), amistades, compañeros(as) de trabajo, etc., sin olvidar que cada persona tiene su propio código de acceso. Si somos un poco más reflexivos, cada que ocurra una situación así, podremos en poco tiempo, encontrarle el
modo a la persona, ya sea para ayudar o por lo menos
para no perjudicar-nos más.
Existen palabras y actitudes por decirlo mágicas, y así encontramos que si dices alguna de ellas en momentos inoportunos, los efectos son como de hechicería, pero si sabes observar a la otra persona, puedes lograr un
toque liberador a su enojo, tristeza, o neurosis. Si tú
ya conoces algunas de estas palabras o actitudes con tu pareja, padres o conocidos, puedes evitarte muchos conflictos, muchas incomodidades y tal vez dar una ayuda oportuna.
En mi caso cuando estoy alterado y alguien si me recuerda una frases como: "¿Tendrá esto el día de
tu muerte alguna relevancia?" de inmediato me
siento confrontado y despojado de toda la armadura de
mi berrinche y me empiezo a reír. Tal vez esta clave
personal, te podría servir para esos momentos densos en los que estás haciendo demasiado grandes las cosas.
EJERCICIO
:
1. Busca tres frases o enunciados que sientes que te ayudarían a salir de un estado denso.
2. Busca tres cosas que te agradaría recibir como atención en esos momentos, por ejemplo, escuchar una canción, alguna foto, etc.
3. Comunícaselas a la(s) persona(s) que más
frecuentas, explicándoles el uso de esta varita
mágica en ocasiones oportunas. Ten cuidado, no te
confundas, se trata de recibir ayuda no de un instrumento de manipulación.
4. Pregúntales como puedes tú ayudarles y
compárteles este ejercicio.
A continuación te presento un cuadro que diseñé de forma comparativa y fácil de comprender, para que puedas observar, analizar y hasta reír un poco de algunas de las diferencias más representativas que existen entre las personas que han desarrollado más su lado Yin, femenino, y las que han desarrollado más el Yang, masculino. Espero que con esta interesante información logres empezar a sentir más empatía y comprensión por las reacciones y fenómenos que tanto te han desconcertado en otras ocasiones y te des la oportunidad de ponerte en paz con tu sexo complementario, inclusive admirando e incorporando a tu vida algunas de sus habilidades para hacerla más fácil según sea la situación.
Polo: Habilidad : Razonamiento: Atención: Tendencia: Memoria : Da importancia: POLO YIN El lado femenino, alcalino y receptor de tu naturaleza mental Receptivo, magnético (recepción) Emocional, intuitiva, artística Sentimental, emotivo, cerebro derecho Repartida, múltiple Puede hacer muchas cosas a la vez
Simbolismo, analogía, abstracción
Estilizado (a) (valora los detalles) Interpretación de los estímulos Ver preparativos, planeación, atmósfera, suspenso, el desarrollo, la trama
Ver más hacia el pasado Ceder, adoptar y seguir Detallada y emotiva, recuerda más los sentimientos
Al proceso, al cómo y los medios La belleza / estética Muchos momentos le crean satisfacción Gusta la continuidad de regalitos POLO YANG
El lado masculino, ácido y emisor de tu naturaleza mental Emisor, eléctrico (emanación) Intelectual, matemática, científica Factual-hechos- conocimientos, cerebro izquierdo Unificada, concentrada Puede hacer una cosa compleja a la vez
Concretismo, conceptos directos, cálculo
Práctico (a) (valora los logros)
Responder linealmente a los estímulos
Ver hechos, consumación, conclusiones, resultados, la finalidad
Ver más hacia el futuro Proponer, aportar, guiar Concreta y conceptual, recuerda más los hechos concretos
Los hechos, la consumación, las conclusiones
La utilidad /lo práctico Un gran momento le crea satisfacción
Prefiere un gran regalo a veces
Pregunta: Pide y valora: Da: Habla: Ante un problema pide: Necesita: Contacto: En el sexo: Dialogar significa: Pensamiento y deseo interior: Se expresa con: Le hace falta:
“¿Cómo estuvo el evento o película?”
La cooperación, multiplicidad, empatía y atención
Para recibir Por gusto, platica haciendo algo mientras Comprensión
Sentir para entender Gradual y luego total Valora detalles, amplitud, símbolos
“Te escucho, me escuchas”
“Atiéndeme, alágame, apréciame y cuídame” “Yo siento que ...” Desarrollar su lado yang- masculino
“¿Quién ganó, para qué fue, en qué terminó?” La autonomía, la eficiencia, razones y reconocimiento Cuando recibe
Por necesidad, hace algo mientras platica Espacio
Entender para sentir Prefiere el rimo del contacto-espacio Valora el hecho, la culmi- nación, el logro
“Comparto consejos y razones”
“Atráeme, actívame” “Me necesita, soy útil e importante”
“Yo pienso u opino que...” Desarrollar su lado yin- femenino
Las diferencias que existen entre las personas yin y yang, tienen sus bases más generales en los puntos que en este capítulo acabas de conocer, pero sus implicaciones son muy variadas, y existen por ejemplo mujeres que justo se encuentran más parecidas a algunas actitudes de los hombres, así como hombres que se identifican con algunos de los detalles más comunes en la mujer. En general, estos son patrones muy comunes y vale la pena tenerlos en cuenta siempre que intentes relación-arte.
Me gustaría por último tocar una diferencia más, que en lo personal, me parece muy útil conocer. Tal vez en nuestros tiempos, por cuestiones técnicas, por falta de tiempo o por cualquier otra razón, las muestras de atención y cortesía se han reducido a unas pocas
sobrevivientes. Es bien sabido que la caballerosidad, es
más que nada una atención que embellece el encuentro y no una cuestión técnica relevante o esencial, pero tenemos que entender que esta galantería o coquetería genera una atmósfera que invita a sentir cosas agradables.
La mujer en su interior gusta de recibir muchas atenciones y palabras de halago, no por necesarias para sobrevivir, sino por agradables, aun cuando el hombre las encuentre inútiles. No importa cuantas veces le digan que es bella, que la aman, nunca se cansa de escucharlo. Por su parte al hombre le agrada recibir las gracias siempre que tiene una atención, le encanta saber que lo que hace le agrada a la mujer y se siente agradecida por ello. Necesita escucharlo cada vez que lo hace.
Aquí viene el punto importante: la mujer comienza a tomar como obligatorias estas atenciones, y va dejando de ser expresiva a cada atención recibida. A él le empieza a pesar tener que hacer tantas cosas, sin siquiera recibir una recompensa por sus atenciones. De esta manera los dos cooperan para que la frustración y el desinterés tomen lugar.
Por ejemplo muchas mujeres empiezan a creer que hay momentos para lucir bellas y momentos en que por comodidad el arreglo puede esperar, sin embargo a ellos les agrada siempre sentirse atraídos por su
sirena, sólo que olvidan que ella, quiere que se le
reconozca cada esfuerzo por mostrarse atractiva, y quiere escucharlo las mil y una veces que lo hace. Como él no hace muchas fiestas de los esfuerzos de ella, ella toma la decisión de no preocuparse tanto y arreglarse sólo cuando tiene ganas o tiene miedo a ser criticada por la sociedad. ¡Atención! Ellas necesitan ser siempre halagadas y atendidas y ellos necesitan siempre ser atraídos y agradecerles cada mínima atención. El que se canse de pagar el precio, se perderá proporcionalmente del beneficio.
En resumen de todo este capítulo te puedo decir que sólo si aprendes el lenguaje de tu vecino (a), podrás intentar relación-arte con él-ella de manera armónica, pero si no te interesas por su visión de las cosas, no te gusta hacerlo o te importa poco, lo único que vas a lograr son conflictos similares con personas
diferentes.
Para poder generar una relación funcional, se necesita
vibrar en la frecuencia cercana, es decir, comprender a
la otra persona. Siempre existe la opción de enojarse tanto con el sexo "opuesto", que ya no te quieras relacionar y prefieras mejor intentar convivir sólo con los de tu género, o menos aún, sólo con tu mascota, pero aun eligiendo esto, también tendrás que aprender su lenguaje.
68
Por favor no imprimas, evítalo al máximo, ama a los árboles, no derribes mas árboles con tu impresión.