• Dar a conocer el objetivo de la mañana de trabajo y colocarlo en lugar visible durante toda la sesión.
• Lectura reflexiva: La liebre y la tortuga versión actual (Anónimo).
• Registrar una lista sobre las características y ventajas de la evaluación constructivista.
• Análisis de la evaluación diagnóstica grupal interna por campos formativos, realizado por las educadoras y directora del plantel.
• Análisis de los resultados de la evaluación diagnóstica externa realizada por la investigadora.
• Conclusiones y acuerdos en la práctica educativa.
Las actividades se iniciaron a la 8:40 de la mañana, después del saludo y bienvenida a la reunión de trabajo, se presentó el objetivo de la sesión que en realidad ya era conocido por las educadoras y directora porque se quedó como tarea en el ciclo anterior, posteriormente, se inició la lectura de la liebre y la tortuga versión actual (Anónimo), el propósito de esta actividad era que se reflexionara sobre la importancia de reconocer las propias fortalezas y
debilidades, las competencias y capacidades de otros, de trabajar en colectivo, así como que el trabajo en colaborativo permite potenciar las destrezas y habilidades de los compañeros para enfrentar problemáticas juntos.
Cada una de las participantes leyó un apartado y al final hubo
comentarios sobre como los lentos y estables ganan la carrera pero que los rápidos y tenaces vencen a los lentos y estables, para finalmente dejar de competir unos contra otros para unir esfuerzos y lograr mejores resultados, todo ello llevado al plano de la educación.
La siguiente actividad tuvo como finalidad hacer conciencia en las educadoras y directora sobre las características de una evaluación
constructivista y su importancia en la práctica diaria, se trabajó por medio de lluvia de ideas y por preguntas reflexivas con contenidos de (Díaz Barriga y Hernández, 2002), continuamente se confrontaban los contenidos con lo que tradicionalmente ocurre en la cotidianidad del aula y hasta hubo tiempo para compartir chistes sobre evaluación que este libro contiene, el producto fue elaborar primero en forma individual y luego en conjunto una lista sobre las características de una evaluación constructivista y por qué era importante realizarla con los niños.
La lista en general, elaborada por las docentes y directora menciona que la evaluación constructivista debe:
• Partir de un diagnóstico muy bien realizado, alimentado por varias fuentes de información.
• La evaluación debe servir para planear y para saber en que se está fallando.
• La evaluación es para los niños y para las educadoras.
• Todo se evalúa, los materiales, los espacios, lo que hacen las educadoras y lo que aprenden los niños.
• La evaluación en preescolar es cualitativa pero eso significa saber conocer a los niños y no evaluarlos por lo que se piensa de ellos o la idea que se tiene de ellos, sino que la educadora se debe acercar a los padres, para saber cómo son los niños en casa y no tener sólo la información de comportamientos en el Jardín de Niños.
• Hay que pensar mucho para realizar una buena evaluación y que no se omitan aspectos importantes.
La siguiente actividad fue realizar un análisis de sus evaluaciones diagnósticas grupales, es decir una auto evaluación y coevaluación, las conclusiones que se destacaron fue que el diagnóstico realizado no reflejaba todo los que los niños hacían y sabían, que fue difícil incorporar el lenguaje del nuevo programa y realizar la evaluación por campos formativos porque era algo nuevo.
Posteriormente, la investigadora compartió el análisis previo que tenía sobre la evaluación diagnóstica de ellas, es decir, otro punto de vista, donde se reconoció el esfuerzo de las educadoras, ya que evaluaron por campos formativos, incorporaron el lenguaje de la nueva propuesta y entregaron oportunamente.
Junto con las docentes se analizaron los términos de interpretación y de prospectivas, ya que los diagnósticos en general, contenían prospectivas, pero registradas en la interpretación, además de que las prospectivas resultaban muy generales y no permitían ser retomadas para la planeación de actividades, se trabajaron algunos ejemplos y hasta hubo acuerdos sobre modificar el
formato y escribir en lugar de interpretación: Las necesidades de aprendizaje de los niños en este campo son: … y en lugar de prospectivas: Lo que se necesito hacer en concreto, para que los niños subsanen las necesidades de aprendizaje encontradas….
Finalmente, se concluyó en que el diagnóstico necesitaba ser fortalecido de manera constante, que hacía falta incorporar información proveniente de padres de familia y de las fichas de identificación y que existía flexibilidad para realizar la evaluación por campos formativos, que si se hacía un diagnóstico completo y las prospectivas eran precisas, entonces era más fácil planear y que esta planeación ya no sería improvisada, sino apegada a las características de
los niños. La tarea fue enriquecer el diagnóstico con todos los elementos que adquirieron ese día.
El ciclo II, referente al lenguaje oral, tuvo el propósito de que las docentes reconocieran a partir de su propia experiencia, la forma en que
promovían o no el desarrollo del lenguaje oral y la importancia que esto tiene en la formación de los alumnos, además de que elaboraran un plan de trabajo mensual donde incorporaran aspectos del lenguaje oral, retomados de la evaluación diagnóstica, el cual se llevó a la práctica y luego se valoró en conjunto, acorde a los principios de la investigación acción.
Para su realización se retomó la guía de estudio proporcionada a la investigadora durante la capacitación en el mes de octubre de 2004, por el Área Técnica de Preescolar en el Valle de Toluca (Las educadoras recibieron
fotocopias de la guía).