Nuestros niños están al contacto con un mundo que les convoca todos sus sentidos, por ello es conveniente ejercitarlos en un pensamiento lógico a partir de la interiorización de las propiedades de los objetos y las relaciones que se establecen entre ellos, así como la posibilidad de organizar y representar esa información a través de diagramas gráficos y esquemas.
Hemos revisado varias estrategias para el desarrollo del área de Comunicación. Ahora pasaremos a conocer algunas estrategias para el desarrollo del área de Matemática, seguro que ustedes desde su experiencia conocerán muchas más o podrán adaptar alguna de estas.
DESARROLLO DEL PENSAMIENTO LÓGICO.- A) Jugarnos con los bloques lógicos
Es uno de los materiales concretos más usados para el desarrollo del pensamiento lógico de niños y niñas de los primeros ciclos. El creador fue William Hull y fue Zoltan Dienes el que los usó en escuelas de Canadá y Australia como material de aprendizaje de las matemáticas, quizás deberían ser llamados entonces bloques de Hull.
Por otro lado, y aunque son conocidos bajo este nombre, los bloques en sí no son 'lógicos', si se denominan así es por su principal función, que es la de ser material para trabajar los procesos lógicos en el aprendizaje de las matemáticas. No obstante, las aplicaciones finales son mucho más amplias, atendiendo, sobre todo, al hecho de que los procesos lógicos no sólo son propios del aprendizaje de las matemáticas.
Según Alicia Cofre y Lucila Tapia (Chile, 1977), los bloques lógicos facilitan la representación conjuntista y de lógica. Permite relacionar atributos, comparaciones y negaciones que conducen a conclusiones válidas.
Es necesario poner a disposición de los niños los bloques lógicos. Lo ideal sería que cada grupo disponga de un juego completo de ese material.
En un primer momento tenemos que dejar que los niños tomen contacto con el material, que lo toquen, que lo observen, que hagan construcciones, que realicen alguna figura con los bloques. Quizás algunos niños empezarán haciendo carreras de carritos. Cuando hayan agotado su necesidad de explorar el material, recién se pueden proponer actividades más estructuradas.
Las variables podemos hallar en los bloques lógicos como mínimo son:
Forma: Tienen 4 valores: cuadrados, círculo, triángulo y rectángulo.
Tamaño: Tienen 3 valores: grande, mediano, pequeño. Grosor: Tienen 2 valores: grueso y delgado.
Juntarnos los bloques que tienen algo igual:
Se pide a los niños que junten los bloques que se parecen "en algo" o que tienen algo "igual" Pueden decidir, por ejemplo, el color, porque es el atributo más fácil de percibir.
Otra manera de presentar la actividad es iniciar la clasificación colocando unos tres bloques en una canasta, por ejemplo, el bloque amarillo redondo, grueso y grande, el bloque amarillo, con forma de triángulo, delgado y pequeño, el bloque amarillo, con forma cuadrada, grueso y grande y pedir a los niños seguir lo iniciado:
“¿Quién tiene un bloque que se puede poner en mi canasta?”
Se analiza con los niños lo propuesto por ellos, para que sean ellos mismos quienes se den cuenta del criterio utilizado para decidir si un bloque va o no en la canasta.
Al inicio, los niños no tiene la noción de conjunto, lo que hacen es una confrontación de dos en dos utilizando implícitamente una relación que se puede expresar como "tienen algo igual"
Un niño o niña puede identificar el color rojo, aunque no sepa nombrarlo. No se debe confundir la identificación del atributo con el nombre del atributo. Primero, hay que identificar los conceptos, después dar un nombre a estos conceptos.
Verbalización: Una vez que los niños estén discriminando las diferentes características de los bloques, se les ayuda a verbalizar, describir los bloques utilizando el nombre de las características. Para reforzar estos nombres, volveremos a propiciar la clasificación, esta vez utilizando instrucciones como:
Se tienen que hacer estas actividades con cada una de las características de los bloques. En este caso, el objetivo de la clasificación es la identificación de las características
Trabajarnos con dos atributos a la vez:
En el patio de la institución, se traza una línea vertical a un lado se colocan los bloques rojos, al otro lado los bloques que no lo son:
Una vez ubicados los rojos y no-rojos, sin desordenar estas ubicaciones, se traza un línea horizontal, y se da la siguiente instrucción:
“Coloca a un Vado de esta línea los redondos y al otro lado, los que no son “Junten los
bloques rojos en la canasta”.
"¿Este bloque va con los rojos o no va en la canasta?"
rojos, sin desordenar el trabajo anterior”
Este trabajo se hace primero en el patio, luego se hace en la pizarra y, finalmente, en un papelógrafo.
A partir de estas representaciones, se vuelve a verbalizar tanto para afianzar las características, como para afianzar las ubicaciones:
"¿Dónde están los Tojos?” “¿Dónde están los redondos?”
“¿Cuáles son los bloques que están encima de la línea verde y a la derecha de la línea azul?”
"¿Cuáles son los bloques que están debajo de la línea verde y a la izquierda de la línea azul?”
Trabajamos con dos atributos a la vez:
Estas tarjetas muestran las diferentes características que le podemos atribuir a los bloques lógicos, pero también las características de los que carecen. El reconocimiento de estas propiedades en los bloques y sus relaciones entre ellas permitirán que el niño establezca relaciones entre los mismos objetos, perciba las diferencias entre ellas para luego transferir esta habilidad en la mejor percepción y organización de su mundo escolar, familiar y social.
Las siguientes tarjetas de atributos para los bloques lógicos de Dienes son algunas alternativas para trabajar afirmaciones y negaciones, puedes crear otras.
3.5. Actividades para desarrollar el pensamiento lógico: Juegos con bloques lógicos:
1. Mensajes Lógicos:
a) Colocar en el recuadro todos los bloques lógicos que sean de color azul.
b) Colocar en el primer recuadro todos los bloques lógicos que sean azules, en el segundo recuadro todos los bloques lógicos que tengan forma circular y en el tercer recuadro los bloques pequeños.
2. Tablas con tarjetas:
Colocar las tarjetas según corresponda teniendo en cuenta la forma. Azul
3. Tabla de doble entrada:
4. Hacer secuencias, estableciendo algunas reglas con diferente color, forma, tamaño, etc.
Por Forma:
Por Tamaño:
Aplicaciones:
a) Burbuja simple: Nos permite dar las características de objetos conocidos para los niños
B) Estrategias metodológicas para identificar cantidades
Desde los tres años, los niños manifiestan competencias relacionadas con las cantidades y su expresión por la sucesión oral de los números. En el campo de lo numérico, los maestros deben estar muy atentos a los avances y dificultades de cada uno, puesto que los conocimientos de los niños evolucionan según ritmos muy diversos.
1) Contar:
En Inicial existen numerosas canciones infantiles que refuerzan la sucesión de los primeros números: "palabras números" Es importante que los niños tomen conciencia del orden que cumple esta sucesión. En muchas aulas hemos visto un gusanito para concretar esta sucesión; también se puede hacer con el tren.
A manera de juego, jugamos al tren corriendo por el aula, o mejor en el patio. La maestra hace de locomotora, y cada niño o niña un coche del tren. Luego viene un momento de representación verbal para que cada niño y niña tome conciencia de su ubicación. Por ejemplo, la maestra pregunta a uno:
También, puede preguntar:
Obra posible descripción para promover
el uso de los ordinales sería:
Para esta verbalización, es conveniente trabajar con un número limitado de coches, de acuerdo con el nivel de desarrollo de los niños.
Luego se les pide que los mismos niños describan su ubicación con sus propias palabras o con palabras sugeridas según su nivel de expresión oral. Después, cada niño y niña recibe un cartel donde está escrito su nombre si sabe reconocerlo, si no, su símbolo.
Ya en el aula, se pega en la pizarra la imagen de una locomotora (de preferencia a la izquierda) y cada niño y niña va pegando su cartel de acuerdo con la ubicación que tiene en el tren. Sería conveniente volver a promover la descripción verbal de éste, a partir de esta representación.
Para verificar que esta representación tiene realmente sentido para los niños, se implementa la actividad inversa, cambiando las ubicaciones de los carteles, para luego pedirá los niños que realicen "en vivo" este nuevo tren.
Hay que aprovechar todas las situaciones de la vida cotidiana, invitando a los “¿A quién estás siguiendo?”
“¿Quién te está siguiendo?”
“¿Quién está delante de Pedro?”
“¿Quién está detrás de Pedro?”
“¿Quién es el primer coche?” “¿Cuál es el segundo coche?”
niños al conteo en forma libre como por ejemplo, cuando los niños se ponen en fila antes de ingresar al salón, para promover descripciones de ubicaciones. 2) Comparar:
Para comparar dos colecciones de objetos, el niño o la niña puede utilizar procedimientos variados: representación de la cantidad por los dedos de la mano, correspondencia con los puntos del dado (hasta seis puntos), lo cual, en realidad, es una correspondencia UNO-UNO.
También tenemos otras actividades como el juego de las sillas donde, desde el inicio, se coloca una cantidad de sillas de tal manera que siempre falte una para los participantes, y se va eliminando el participante que no ha podido sentarse y quitando en cada etapa una silla para que siga faltando una. Lo que hace de estos juegos y/o situaciones una oportunidad de aprendizaje es la verbalización que se genera a partir de éstos, que permiten a los niños comunicar con sus propias palabras sus percepciones, sus descripciones, sus interrogantes. De allí la importancia de un manejo adecuado, de parte del maestro o la maestra, de las preguntas.
Para comparar colecciones de objetos, estas pueden ser: "¿Dónde hay más?”
“¿En que se parecen estos grupos de objetos?” "¿Dónde falta para que sea lo mismo?”
“¿Cuánto falta para que sea lo mismo?” “¿Dónde sobra para que sea lo mismo?” “¿Cuánto sobra para que sea lo mismo?”
“¿Qué pasaría si le Quitamos un objeto a este grupo?”
Estas preguntas no son del mismo nivel, y las respuestas de los niños dirán cuáles son las que corresponde utilizar.
colecciones tienen la misma cantidad de elementos, o las dos colecciones tienen diferente cantidad de elementos.
3) Conservan:
Se da una colección modelo, por ejemplo, cinco chapitas, y se pide a los niños hacer lo mismo con otros objetos: cajitas, piedras, bloques, semillas, niños, cuadernos, libros, etc. Teniendo estas colecciones a la vista, se promueve la verbalización, la descripción, la comparación de éstas mediante preguntas similares a las que se han mencionado anteriormente.
"¿Dónde hay más?”
“¿Hay más chapitas o más bloques?”
“Miramos las cajitas y las piedras, ¿qué cosa es igual, qué cosa es diferente entre estos grupos de objetos? ¿hay la misma cantidad en ambos grupos? Luego, alteramos el tamaño de las colecciones para recoger las respuestas de los niños frente a este cambio e identificar si se dan cuenta de que la cantidad se ha conservado a pesar del cambio de tamaño de la colección.
Luego pedimos a los niños que dibujen lo que se ha realizado, o pueden escoger qué colecciones quieren dibujar. No es necesario retirar el material utilizado la ayuda visual facilita la realización de las representaciones A partir de los dibujos realizados, se vuelva a verbalizar. En efecto, el dibujo es más abstracto que los objetos y a veces se da el caso de que niños y niñas identifican perfectamente la conservación de la cantidad, cuando tienen los objetos a la vista (y a la mano), no mantienen la conciencia de esta conservación frente a estos mismos objetos dibujados, a pesar de que ellos mismos los dibujaron.
CAPITULO IV
4.1. EL CLIMA EN EL AULA
Nuestra sociedad demanda un determinado tipo de hombre/mujer en el futuro, capaz de tomas decisiones, trabajar en equipo, resolver conflictos, adecuarse a los cambios, controlar sus emociones, saber comunicar sus necesidades. En ese sentido, es necesario desarrollar en nuestros alumnos las habilidades sociales que permitan desarrollar estas tareas satisfactoriamente.
Los docentes no podemos olvidar la importancia de estos temas a desarrollar en el proceso de educación de los niños y adolescentes. La intención de trabajar este tema es animar a los docentes a abordar "estas áreas del ser humano desde las asignaturas que impartimos, pues nosotros somos un modelo para nuestro alumnado. Más allá de los propios psicólogos o terapeutas, el desarrollo de estas habilidades debe ser asumida por todos los sectores que integran la comunidad educativa.
Las habilidades sociales tanto del profesorado como del alumnado ayudan a prevenir o abordar los conflictos que se den en el aula o en un centro, ya que permiten una mejor comunicación de las necesidades de cada una de las partes, un mayor respeto y el hallazgo de soluciones a los conflictos, evitando que éstos se enquisten y dañen las relaciones de convivencia entre profesor- profesor, profesor-alumno y alumno-alumno.
Al profesorado le permite manejar la clase con más confianza al disponer de más recursos para dirigirse al alumnado, y favorecer un clima de aula propicio al aprendizaje, menos centrado en controlar las conductas de tipo disruptivo que lo trastornan y le crean insatisfacción al enseñar.
Las habilidades sociales se pueden trabajar en sí mismas, en espacios y tiempos determinados dentro del centro escolar como un aspecto más dentro del currículum o bien, dentro del aula; trabajar ante dificultades de los procesos de aprendizaje y del clima de convivencia. Hay quien cree que incluirlas en forma de programa de entrenamiento no resulta efectivo porque pueden provocar el rechazo de los docentes al desligarlas de su quehacer diario y de los intereses de los alumnos.
Mi intención es ofrecer un planteamiento de las habilidades no sólo como una materia a impartir específicamente en la clase de tutoría sino, que se traspase y trabaje de forma integrada con los objetivos y contenidos académicos aprovechando cualquier momento. El profesor consciente de su papel como modelo de conducta de sus alumnos debe potenciar de forma específica la formación en habilidades sociales de sus grupos de alumnos, para que ésta
sea parte de su formación como seres humanos y les permita desarrollarse positivamente en la sociedad.
Debemos recordar que las habilidades forman parte de la persona, nos ayudan a relacionarnos más satisfactoriamente, a sentimos más a gusto con nosotros mismos y centrarnos en la tarea.
4.2. LA IMPORTANCIA DE LAS HABILIDADES SOCIALES EN LA