March 2004 – December 2005 Summary of Direct Support to Poor and Weak Authorities
9 Appendix B: In-Depth Case Study Summaries
9.1 Case Study
9.3.4 Management Development 1 Background and Rationale
La administración de la vacuna contra el virus del papiloma humano (VPH), representa una importante oportunidad para reducir de forma significativa la carga mundial del cáncer de cuello uterino. La eficacia de la vacuna es mayor cuando se administra a niñas que no han estado expuestas a los tipos de VPH incluidos en la vacuna. Por ello, la estrategia más efectiva desde el punto de vista de la salud pública es dirigir la vacunación hacia las escolares, con la factibilidad de llegar a ellas a través de las escuelas, los centros sanitarios o desde la comunidad, abarcando a niñas en edades comprendidas entre los 9 o 10 años y hasta los 13 años 11 meses y 29 días.
Los resultados sobre Nivel de conocimientos de las madres de las escolares hacia la vacuna contra VPH. I.E. Municipal. Florencia de Mora, 2018 (Tabla 1) revela que del total de madres de familia el 11,1 por ciento presentaron un nivel de conocimiento alto, un 35,6 por ciento nivel de conocimiento medio y el 53.3 por ciento conocimiento bajo acerca de la vacuna contra el virus del papiloma humano.
El resultado es similar al estudio realizado por Hernández y colaboradores (2014) en México, en el que un 57,1 por ciento, de mujeres muestran un nivel de conocimientos medio, un 23,2 por ciento, bajo y tan solo el 19,7 por ciento, califican como alto. También en Ecuador, Ibadango y Salazar (2014) obtuvieron resultados similares al bajo nivel de conocimiento (61 por ciento); así como Barreto (2014) detectó porcentajes mayores de bajo nivel de conocimiento (76 por ciento). Resultados similares también fueron reportados en Colombia por Torrado (2015) el 43,5 por ciento conocimiento bajo respecto al virus del papiloma humano y su vacunación.
La deficiencia en el nivel de conocimientos es expuesta de similar manera en el estudio realizado por Luján (2016) en Lima, donde la mayoría de los padres encuestados, con un 56 por ciento tienen un nivel de conocimiento bajo acerca de la vacuna contra el virus del papiloma humano.
Por el contrario, los resultados difieren del estudio reportado por Sánchez y colaboradores (2013) ejecutado en México, donde el 93 por ciento de las madres encuestadas tienen conocimiento alto y saben de la existencia de la vacuna contra virus del papiloma humano; así como del referido por Contreras y colaboradores (2017), en Guatemala, con resultados superiores al 50 por ciento de nivel de conocimiento alto (58,4 por ciento). También en Lima Huamani (2018), donde evidencia que un 67,7 por ciento de los padres presentan un nivel de conocimiento alto, mientras que un 32,3 por ciento presentan un nivel de conocimiento medio con respecto a la vacuna contra el virus del papiloma humano.
Esta variable es muy importante, pues según el nivel de conocimientos que se tenga sobre un respectivo tema, direcciona mejor la toma de decisiones en la madre, influyendo directamente en las actitudes que tomen respecto a la aplicación de la vacuna contra el virus del papiloma humano. Martínez (2003) manifiesta que el conocimiento se establece como un fenómeno enmarcado dentro de los procesos cognitivos del ser humano relacionándolos con su percepción, memoria y pensamiento, el cual se adquiere mediante las actividades ordinarias de la vida o a través del aprendizaje que imparten las instituciones formadoras de conocimiento.
Pérez (2008) concibe al conocimiento como el conjunto de información almacenada mediante la experiencia o el aprendizaje, que llegan a convertir a la persona en poseedora
de múltiples datos; por su parte Andreu y Sieber (2000) refieren que el conocimiento es personal adquirido de las experiencias y del aprendizaje constante, dando estructura y significado a sus distintas creencias permitiéndoles dirigir su accionar. Podemos decir entonces, que el brindar información a las madres de las escolares acerca de la problemática del aumento del cáncer cervicouterino, habiendo una medida de prevención primaria como la vacuna contra el VPH; permitirá a las encargadas del cuidado de las escolares interiorizar esta información, modificar sus pensamientos y formular nuevas creencias que modifiquen su accionar y adquieran conductas favorecedoras para la salud.
Asimismo, Nola Pender, en el Modelo de Promoción de la Salud postula sobre la importancia del proceso cognoscitivo en la modificación de la conducta, describe las características, experiencias individuales y los conocimientos como factores determinantes de la conducta que llevan al individuo a participar o no en comportamientos de salud. En tal sentido las madres de las escolares entrevistadas requieren de un fortalecimiento de los conocimientos e importancia de la vacuna contra el virus del papiloma humano y así como sus riesgos.
La investigación rescata la importancia del valor del conocimiento para la salud; es decir, el fomento de la educación y la información en la población, acerca de temas de salud, como el VPH, la problemática misma y las medidas de prevención y promoción de la salud como es la vacunación contra el VPH, que permitan a la población despejar dudas y empoderarlos en el cuidado para su salud.
Si bien los resultados tienen similitud con otros autores, esto es un indicador que la población en estudio no está siendo informada adecuadamente por el personal de salud;
conocimientos quiere decir que conocen sobre el tema, pero requieren de más información. Los escasos conocimientos de las madres se convierten en una problemática de salud, pues al ser muchas las que no están plenamente informadas sobre los riesgos que corren las escolares y de cómo pueden protegerse de las enfermedades producidas por el virus del papiloma humano, podrían rehusarse a la aceptación de la aplicación de la vacuna contra el VPH para sus hijas y esto contribuiría al acrecentamiento de la problemática del cáncer cervicouterino , afectando negativamente la salud de las menores, al ponerlas en riesgo de desarrollar en el futuro un posible cáncer de cuello uterino.
En tal sentido, las madres de las escolares entrevistadas requieren de un fortalecimiento de los conocimientos sobre la vacuna contra el virus del papiloma humano, su importancia para la salud de sus hijas; conocimientos que permitan el empoderamiento de sus acciones y que puedan tomar decisiones informadas y concientizadas en aras de mejorar la salud de sus hijas.
Los resultados encontrados respecto a las actitudes que asumen las madres de las escolares hacia la aplicación de la vacuna contra el virus del papiloma humano (Tabla 2) reporta que el 22, 2 por ciento de ellas evidenciaron una actitud de aceptación, mientras que un 51,1 por ciento presentaron una actitud de rechazo y un significativo 26,7 por ciento evidenció una actitud de parcial aceptación.
Las actitudes guardan una estrecha relación con nuestra conducta y por tanto, el mayor y mejor conocimiento de las actitudes permitirá realizar predicciones más exactas sobre la conducta social humana y sobre sus cambios. Es decir, las actitudes influyen sobre la forma en que piensan y actúan las personas. Sin embargo es lamentable encontrar en los resultados de la presente investigación que el mayor porcentaje de la población
tiene una actitud de rechazo frente a la aplicación de la vacuna contra el VPH, esto tiene su explicación en que gran parte de la población carece de información sobre la vacuna, ya sea por la deficiente inaccesibilidad a la misma o por falta de información por parte del personal de salud, centros de salud, medios de comunicación.
Por el contrario, resultados realizados en México por Godoy y colaboradores (2013), evidencian que de las 250 madres entrevistadas, el 90 por ciento de ellas contestaron que sí aceptarían la vacuna contra el virus del papiloma humano para sus hijas, mientras que un 9,6 por ciento contestaron que no aceptarían dicha vacuna para sus hijas. Concluyendo que entre las principales causas de la no aceptación se encuentra, en primer lugar, la insuficiente información acerca del virus del papiloma humano; en segundo lugar, el hecho de que las madres consideren que sus hijas no están en riesgo y en tercer lugar el desconocimiento de los efectos secundarios de la vacuna.
Otro estudio con hallazgos similares se encuentra el realizado por Wiesner y colaboradores (2010) en Colombia, donde evidencian que de los 196 padres encuestados, el 95 por ciento mostró aceptabilidad ante la vacuna, mientras que un cinco por ciento mostró rechazo ante la aplicación de la misma en sus hijas. Del mismo modo, Aguilar y colaboradores (2008) en Colombia evidencian que del total de madres encuestadas el 89.8 por ciento presentan una actitud de aceptabilidad respecto a la vacunación contra el virus del papiloma humano, en contraparte un 10.2 muestran actitud de rechazo ante la aplicación de la vacuna.
En relación a las actitudes, Papalia (2009) la concibe como la opinión propia del sujeto; es decir es la forma de responder a alguien o a algo. Las actitudes se componen de
y su tendencia a manifestar los pensamientos y emociones (componente conductual). Hecho que tendría que tenerse en cuenta para el trabajo con las madres, abordando los diferentes componentes que menciona Papalia; abarcando el componente cognoscitivo, mediante la formulación de nuevos conocimientos en base a la información que se le brinde; el componente emocional, mediante la modificación de sus pensamientos y el componente conductual, mediante el cambio en sus acciones y lograr así conductas beneficiosas para la salud, como la aceptación de la vacuna contra el VPH.
Es importante estudiar las actitudes en el fomento de la salud, pues una actitud de rechazo a una práctica de salud, debe ser tratada en todos sus componentes, tanto a nivel cognoscitivo, mediante la educación, información que se le brinde, aclarar dudas. Asimismo, se requiere abordar a nivel emocional, pues el aclarar dudas de la población contribuye a generar un sentimiento de seguridad. Igualmente, a nivel conductual permite evaluar su accionar, el cual puede ser modificable, dependiendo de lo que la persona conozca y sienta respecto a un tema en cuestión. De esta forma, se resalta que la educación e información para la salud puede modificar los pensamientos, emociones y estos verse reflejados en su accionar, y el cuidado de su salud. Situación detectada en la presente investigación y reflejada en las vivencias diarias de las prácticas asistenciales, tanto hospitalarias y comunitarias; complementado con los trabajos revisados anteriormente, rescatamos la importancia del conocimiento como factor indispensable para direccionar una actitud hacia toma de una decisión.
Con este estudio se busca demostrar que el nivel de conocimientos en las madres de las escolares, puede influir en el tipo de actitud que mantengan respecto a la aplicación de la vacuna contra el VPH , por ende es factible incrementar dichos conocimientos mediante programas educativos involucrando al sector educación y salud, mediante el
trabajo interdisciplinario para el abordaje holístico de la salud, que permita de esta forma abordar la problemática actual del incremento del cáncer de cuello uterino mediante la aplicación de la vacuna contra el VPH.
La relación entre el nivel de conocimientos y actitudes de las madres de las escolares hacia la vacuna contra VPH. I.E. Municipal. Florencia de Mora, 2018 (Tabla 3) reveló que las madres de familia con alto nivel de conocimientos tuvieron mayores niveles de aceptación en un 80 por ciento, del mismo modo las madres con nivel medio de conocimientos evidenciaron aceptación en un 12,5 por ciento, mientras que las madres con bajos niveles de conocimientos presentaron un 54,1 por ciento de rechazo.
Es importante destacar que ninguna de las madres con alto nivel de conocimientos presentaron actitud de rechazo, en contraparte las madres con bajo nivel de conocimientos tuvieron un 16,7 por ciento de aceptación y un 29,2 por ciento presentaron parcial aceptación. Estos resultados al ser sometidos a la prueba de Independencia de Criterio de Chi cuadrado, reportó que existe relación estadística significativa (p=0.020) entre el nivel de conocimiento hacia la Vacuna contra el virus del papiloma humano y la actitud frente a la aplicación de la vacuna contra virus del papiloma humano, evidenciando que la actitud hacia la aplicación de la vacuna depende del nivel de conocimiento que se tenga sobre ella.
El estudio realizado por Aguilar y colaboradores (2008) en Colombia concluyen que la aceptabilidad de la vacuna del VPH se encuentra asociada principalmente a los conocimientos sobre el VPH como la forma de transmisión, el riesgo de desarrollar cáncer cervical y los beneficios de la vacuna como evitar problemas a futuro.
Estos resultados, son similares a los encontrados por Jumaan (2009) quien menciona que las diversas actitudes ya sea de aceptación, rechazo o indiferencia de la vacuna está delimitada por el grado de información, conocimientos que tienen los padres de familia sobre la vacuna contra el VPH y que son estos factores los que influyen en su decisión de aceptar o rechazar la aplicación de dicha vacuna en sus hijas. Asimismo, evidencia que las actitudes de indiferencia y rechazo, están relacionadas con el no contar con información suficiente acerca de la vacuna contra el VPH que disminuya sus temores, convirtiéndose en el motivo principal para la no aceptación de la vacuna.
Por el contrario, los resultados obtenidos difieren del estudio realizado por López y Torrejon (2017) en Lima, donde evidencian que del total de padres encuestados con un nivel bajo de conocimientos (44 padres) un 70, 4 por ciento presentan aceptación respecto a la vacuna, un 27,2 por ciento indiferencia y en contraparte un 2,2 por ciento rechazo. Concluyen que no se evidencia una relación entre el nivel de conocimiento y actitud estadísticamente significativo.
Ante ello, el Modelo de Promoción de la Salud, propuesto por Nola Pender expone cómo las características y experiencias individuales, así como los conocimientos y afectos específicos de la conducta llevan al individuo a participar o no en comportamientos de salud (Sakraida, 2015). El concepto de la promoción de la salud ha logrado mucha aceptación en la práctica, y en el campo de enfermería ha adquirido mucha importancia, siendo una forma de promoción de la salud la difusión de información sobre las vacunas contra el VPH, forjando de esta forma un conocimiento y una actitud favorable sobre la vacunación por parte de las personas informadas.
En tal sentido, mientras las madres de familia estén mejor informadas acerca de la vacuna contra el virus del papiloma humano, su conocimiento será alto y su actitud favorable; ante ello es importante incrementar la promoción de la prevención primaria que involucre tanto a las madres como a las escolares para que estén conscientes de su participación en la diseminación del VPH y en el fortalecimiento de su autocuidado con medidas de prevención primaria como la vacunación.
Es preciso detallar que los profesionales de enfermería deben aplicar los modelos de teorías de enfermería como el propuesto por la Dra. Pender quien identifica los factores cognitivos perceptuales como mecanismos principales de motivación, los cuales tienen una influencia directa para la adquisición y mantenimiento de las conductas de promoción de la salud, determinando la participación de la persona en conductas de salud; asimismo menciona los factores cognitivo perceptivos como la importancia de la salud, ya que las personas que le conceden gran importancia a su salud, es más probable que traten de conservarla (Sakraida, 2015).
Asimismo, Sakraida (2015) menciona que el control de salud percibida consiste en la percepción que la persona tiene de su propia capacidad para modificar su salud puede motivar su deseo de salud. Se suma a las anteriores, la auto eficacia percibida que es la convicción por parte del individuo de que una conducta es posible y puede influir en la realización de dicha conducta. También, el beneficio percibido de las conductas: Las personas pueden sentirse más inclinadas a iniciar o mantener conductas promotoras de salud cuando considera que los beneficios de dicha conducta son altos.
forma de prevención mediante la vacuna contra el VPH, contribuirá a reforzar sus factores externos (conocimientos) y a su vez influir directamente en sus factores internos (actitudes), reflejado en un cambio en sus estilos de vida para la prevención.
Los hallazgos revaloran la importancia de la relación entre el nivel de conocimientos y las actitudes que se puedan ejercer respecto a la aplicación de la vacuna contra el virus del papiloma humano, ya que en función al grado de información que se le brinde a la madre de familia dependerá la actitud que ella tome, pues el ser informada y educada al respecto, le dará la confianza que necesita y las herramientas básicas para que ella tome una decisión al respecto, pero una decisión consiente en beneficio de la salud de su hija. Además, se fortifica el área de la consejería de enfermería, brindando orientación a los padres de familia, respecto a la aplicación de la vacuna contra el virus del papiloma humano, explicando los beneficios para su hija, que conozcan la realidad problemática a la que nuestra sociedad actual está inmersa. Asimismo, empodera a las madres que son las cuidadoras más cercanas de las adolescentes, mediante el conocimiento, orientación, despejo de dudas sobre el VPH y su prevención para que adquieran conductas en beneficio de la salud de sus hijas.
Por otro lado , el presente estudio, también, pretende enfatizar en la importancia del trabajo continuado, es decir año a año, en los establecimientos de salud con profesionales capacitados que brinden , charlas, orientación y consejería a las cuidadoras de las adolescentes; así como el trabajo intersectorial con los centros educativos, mediante el desarrollo de talleres, involucrando a las madres, docentes, tutores, alumnos, sobre esta problemática actual y sus medidas preventivas, entre ellas la vacunación contra el virus del papiloma humano para evitar el cáncer de cuello uterino.
En suma, se deben enfatizar las actividades educativas para mejorar las actitudes de las personas, y puedan poner en práctica dichos conocimientos en las modificaciones de sus conductas por conductas promotoras de salud, asimismo se debe focalizar las actividades de difusión de información en la población de estudio debido a que hay un elevado porcentaje de bajo conocimiento acerca de la vacuna contra el VPH.
Resulta importante retomar la idea central de la teoría de la acción razonada, ya que denota dos aspectos fundamentales, el primero que las intenciones determinan el comportamiento y el segundo que dichas intenciones son provocadas por la suma de las influencias de las actitudes hacia el comportamiento y de las normas subjetivas (presión social percibida por el individuo); pese al bajo grado de conocimientos, existe una alta presión social y acciones de políticas públicas de salud que permiten la correcta evaluación sobre esta vacuna, por lo tanto, la voluntad de las madres de las escolares, está determinada por las influencias del contexto que repercuten en sus conocimientos y éstas en las actitudes que se tenga respecto a la vacuna contra el VPH.