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In document SEISAN EARTHQUAKE ANALYSIS SOFTWARE (Page 125-130)

6.2 Trace plotting, phase picking and spectral analysis, MULPLT

6.2.11 Data manipulation commands

La primera gran agresión a este proyecto sucedió el 2 de abril de 1984 (en realidad en la madrugada del 3 de abril) dentro del programa Sueño de una noche de Belgrano de Jorge Dorio y Martín Caparrós, cuando recién estaba acomodándose la nueva programación. Este programa tenía una característica no habitual para la radio, se realizaban todas sus emisiones con público en el estudio. En la emisión de ese día trataban de profundizar sobre la problemática de la guerra por las Islas Malvinas de 1982, era el primer dos de abril en democracia y se cumplían dos años de ese desembarco. Martín Caparrós advierte que ―muchas veces el tema del programa tenía que ver

con el día en que lo hacíamos‖495. Tuvieron a Jorge Churba, –el primer periodista argentino que

entró en Londres después del conflicto–, como invitado en el piso de la radio y conversaron telefónicamente con el ex combatiente Jorge Delgado.

―Esa noche se recordaba la invasión a las Islas Malvinas‖ –se acuerda Zanoni–, ―y se

comentó cómo operaron los marinos argentinos al mando del oficial de apellido Giacchino,

similar a cómo actuaban en el país al buscar y secuestrar a los acusados de subversión‖496. ―En

un momento dijimos al aire‖ –suma Martín Caparrós– ―que era un problema estar recordando esa guerra y a esos caídos, cuando el primer mártir, entre comillas, argentino en Malvinas, era un señor que si no hubiera muerto ahí en este momento tendría que estar enfrentando

acusaciones muy graves por violación de los Derechos Humano‖497. ―Eso disgustó a los de la

Marina‖ –completa Zanoni– ―y resolvieron tomar la radio y obligar a los conductores a rectificarse de lo dicho‖498.

Jorge Palacios aporta sobre una advertencia que les dieron a los conductores del programa. ―Habíamos estado charlando la tarde previa. Los que ya teníamos una antigüedad en el

periodismo sabíamos que Giacchino no era un héroe y que había formado parte de la represión. Y al morir allí en Malvinas lo habían transformado en un héroe pero estaba muy manchado. Esto lo comentamos, en realidad, se lo comento yo en off a Dorio y Caparrós en esa reunión. Lo hablamos a la cuatro de la tarde y ellos a las doce de la noche arrancaron con eso. Nos estaban

escuchando y se fueron a la radio‖499.

493Entrevista exclusiva a Eduardo Aliverti (2004)

494Gilio, María Esther. ―Ariel Delgado: Nuestro periodismo es oficialista‖. El periodista de Bs. As., nº 20 (25 ene. 1985), p. 34-35. 495Entrevista exclusiva a Martín Caparrós. (Abril de 2005)

496Testimonio escrito y exclusivo de Rubén Zanoni. (Abril-Junio de 2015) 497Entrevista exclusiva a Martín Caparrós. (Abril de 2005)

498Testimonio escrito y exclusivo de Rubén Zanoni. (Abril-Junio de 2015) 499Entrevista exclusiva a Jorge Palacios. (Diciembre de 2004)

161 Es importante remarcar que la sociedad argentina siguió sosteniendo por muchas décadas esa figura del único héroe muerto en el desembarco en las Islas Malvinas. Y esa verdad que afloró aquella noche de sueños en Belgrano tuvo que esperar nuevas etapas políticas donde los juicios por la verdad y la justicia se pudieron volver a realizar para seguir conociendo todo lo que pasó en aquellos años oscuros de dictadura. En 2011 se conoció el testimonio de Alfredo Molinari, un ex subordinado del Oficial de Marina Pedro Giacchino, quien confirmó aquello dado a conocer en esa Nueva Belgrano en 1984. En 1977, Giacchino le ordenó a Molinari matar a un detenido que estaba encapuchado, esposado y de rodillas, en situación de detenido-desaparecido.500

Durante el desarrollo de la primera parte de ese particular emisión de Sueños de una noche de

Belgrano se registraron tres amenazas telefónicas realizadas por una persona que se presentaba

como Oscar Castro Gé, quien había tenido durante el proceso militar un programa en Radio

Excélsior501 en donde leía textos nazis y pasaba marchas fascistas italianas. Las dos primeras amenazas fueron insultos y la última anunciaba que esperaba a los conductores del programa a la

500Siguiendo el paradigma simbólico que instalo en 2004 el Presidente Néstor Kirchenr de bajar los cuadros de Jorge Rafael

Videla y Reynado Bignone de las galerías del Colegio Militar de El Palomar, las organizaciones de Derechos Humanos de Mar del Plata lograron en 2011 que el Concejo Deliberante de esa ciudad veraniega bajará el cuadro con la imagen de Giacchino de la Base Naval. Los justificativos del pedido se centraron en la gran cantidad de testimonios revelado que involucran directament e al oficial con la violación de Derechos Humanos a detenidos-desaparecidos.

501En la Revista Cabildo se encontró una nota periodista realizada a propósito del levantamiento de dicho programa de radio. El

título es ―Cuando Empieza la Semana, Censurado por Valiente y por Patriota‖ y pertenece a la edición del 9 de septiembre de 1983. El texto es el siguiente:

―Esta valiente tribuna patriótica conducida por Oscar Castrogé, A. Salvucci y Drago, entre otros, había alcanzado una difusión única a esas altas horas de la noche, ya que su audiencia había llegado a superar los 350 mil radioescuchas, habiéndose transformado en una de las pocas audiciones que se atrevía a enfrentar a los enemigos de la Patria sin detenerse frente a su tremendo y destructivo poder‖.

―La nota del interventor comunicando dicha medida aludía ‗...a estrictas razones operativas, artísticas y de política empresaria‘, eufemismos que no alcanzaban a ocultar los verdaderos motivos de la decisión. Estos resultan evidentes con la lectura de la n ota dirigida a Oscar Castrogé pocos días antes —el 24 de agosto— por el gerente artístico de la emisora. Después de hacerle saber que debía cumplir con la reglamentación vigente, se señalaba: ‗...nuestros micrófonos no están para generar expectativas de dudoso gusto (?) ni para despertar polémicas sobre temas harto trillados, luego sólo cabe emitir programas amenos, optimistas con buena mística, periodismo franco pero constructivo, sin mensajes amargos ni rebuscados (?), menos genialidad, más autenticidad es el imperativo del momento‘. (Los interrogantes y las negritas son nuestros)‖.

―Ante tamaña limitación, Castrogé emitió el que sería su último programa, dando lectura y contestando la comunicación del 24 de agosto así como los artículos dedicados a su audición por la revista Humor y el semanario judío Nueva Presencia‖.

―La prensa ‗grande‘, esa que se rasga las vestiduras y dedica enorme espacio a comentar toda medida de censura dirigida contr a filmes, revistas o programas radiales o televisivos procaces, pornográficos o marxistas, no ha dedicado aún una sola línea a esta limitación a la tan mentada ‗libertad de prensa‘. Ese silencio es el mejor homenaje que puede hacérsele a los conductores de "Cuando empieza la semana", ya que sólo ha merecido el odio irracional de los enemigos de lo argentino y la adhesión de los miles de patriotas que lo seguían puntualmente‖.

―El crecimiento vertiginoso de la audiencia preocupó seriamente a los amos de los medios masivos de comunicación hasta formalizar un verdadero cerco publicitario. Ante la falta de anunciantes Castrogé recurrió a sus fieles radioescuchas, los que llegaron a sostener financieramente su programa, hecho éste absolutamente inédito‖.

―Ante el fracaso del cerco, recurrieron al ataque frontal, utilizando diversas publicaciones para alertar a la población respecto de la pretendida ‗avanzada fascista‘ y otras acusaciones por el estilo‖.

―Finalmente, pocos días después de la visita de los dirigentes de la Delegación de Asociaciones Israelitas Argentinas (DAIA) al presidente Bignone, durante la cual se ‗denunció‘ a diversas publicaciones (Cabildo entre ellas) y al programa de Castrogé, se produjo la medida aludida‖.

"Cuando empieza la semana no va a rendirse ante esta nueva prepotencia y a partir de este momento continuará editándose semanalmente en ‗cassettes‘ y mediante un Diario Mural ‗para que no se acalle la voz argentina que la prepotencia sionista sa có del aire enrarecido que sufrimos hoy, hasta que la Justicia —a la que ya se recurrió— diga si realmente existe justicia‘".

―Los interesados pueden dirigirse por carta a Chile 2373, P.B. "4", Capital Federal, para solicitar los "cassettes" de las audiciones‖.

―Cuando Empieza la Semana, Censurado por Valiente y por Patriota‖. Revista Cabildo. Segunda etapa, año VIII, N° 68, 9 de septiembre de 1983, p 7.

162 salida de la radio. También recibieron un mensaje escrito –aparentemente de un vecino de la emisora–, que les advertía que cuatro hombres armados dentro de un coche esperaban a Dorio y Caparrós en la puerta de la radio.

―Recién cuando empezaba la segunda hora‖502, –recuerda Caparrós–, a la una y cuarto de la mañana del 3 de abril de 1984, ―apareció una patota‖503, que lideraba Oscar Castro Gé504 –un hombre de unos 65 años en esos momentos– ―y copó‖505 el estudio 1 de Radio Belgrano acompañado de cinco muchachos que no tenían más de 25. Dos jóvenes más se instalaron en la cabina del control técnico junto al operador de turno Miguel Nowacke, a quien le ordenaron que no cerrara el micrófono. Sus nombres eran Carlos Castro-Giovanni, Alberto Damini de Villa, Mario Grancella, Marcelo Llaneza, Sergio Ancini, José Sosa y Alejandro Cormillot. ―Nunca

supimos si tenían armas o no, –confirma Caparrós– varios estaban con las manos dentro de la

campera, como si tuvieran pero nunca las sacaron‖506. Llevaban también escarapelas con la

leyenda: Yo no me rendí. ―Entraron a los gritos‖507 con una firme actitud de copar el lugar, rodearon la mesa desde donde se trasmitía el programa, y Castro Gé comenzó un discurso muy encendido donde vertió durante veinte minutos conceptos ultraderechistas y militaristas contra los traidores a la patria, a favor de la guerra y en contra de Alfonsín, a quien acusó de subversivo y oportunista. Dijeron –según Caparrós– que los ―iban a matar porque habíamos deshonrado la

memoria de la patria y no sé qué… y no sé cuánto. Se armó una situación muy, muy, rara. Conseguimos que el jefe de la banda, que era un tal Castro Gé, se sentara en la mesa con nosotros y discutiera el tema. Nosotros tomamos el rol de Sherezadede hablar, hablar y hablar para postergar el momento de la muerte, porque nos daba la situación de que los tipos nos iban a matar. Estuvimos hablando, discutiendo con él como veinte o veinticinco minutos hasta que

llegó la Federal‖508. La perorata ultraderechista fue escuchada por muchos oyentes, algunos

llamaron a la policía de la seccional 17ª. Caparrós considera que fue ―una situación muy rara.

Algunos incluso hasta se fueron a la radio esa noche, seis aparecieron en la puerta de la radio a

ver si podían hacer algo. Una chica vino con unas tijeras‖509. La policía llegó a la radio en cuatro

patrulleros. ―Nunca estuve tan feliz en mi vida de ver a un policía‖510, recuerda Caparrós. En ese preciso momento Castro Gé lanzaba conceptos netamente antisemitas contra Churba por ser judío y contra Martín Caparrós, sin ser judío.

Jorge Palacios estaba escuchando desde su casa, ―acostado, y dije la puta se arma la podrida.

Al rato comencé a escuchar ruidos y gritos, una cosa espantosa. Me voy a la radio. Fui el

502Entrevista exclusiva a Martín Caparrós. (Abril de 2005) 503Entrevista exclusiva a Martín Caparrós. (Abril de 2005)

504Luego Oscar Castro Gé participó muy activamente, como civil, en los levantamientos militares durante el Gobierno de

Alfonsín. Partidario de Aldo Rico, líder de los conocidos Militares Carapintadas, intervino de varios actos de reivindicación con otros civiles, ya cuando Rico se encontraba detenido por los hechos de Semana Santa. Durante el levantamiento de Monte Caseros (14 al 18 de enero de 1988), Castro Gé integró un grupo de civiles de ultraderecha que coparon las instalaciones del aeropuerto Metropolitano.

505Entrevista exclusiva a Martín Caparrós. (Abril de 2005) 506Entrevista exclusiva a Martín Caparrós. (Abril de 2005) 507Entrevista exclusiva a Martín Caparrós. (Abril de 2005) 508Entrevista exclusiva a Martín Caparrós. (Abril de 2005) 509Entrevista exclusiva a Martín Caparrós. (Abril de 2005) 510Entrevista exclusiva a Martín Caparrós. (Abril de 2005)

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primero en llegar. Horvath vive en Flores, yo vivía en Córdoba y Larrea, llegaba rápidamente. Cuando llegué a la esquina vi los patrulleros atravesados, un despelote allí en Uruguay y Arenales. Entré y una persona de producción subió donde estaba el control central, que era en un primer piso del edificio, –encima del auditorio– y bajó la palanca cortando la transmisión. Todo eso era un atentado a la libertad de expresión, no le íbamos a darle micrófono a estos miserables‖511.

Martín Caparrós recuerda una escena insólita para vivir en una radio. La policía ―entró con las

armas en la mano y nos llevaron a todos presos, de hecho a ellos los soltaron antes que a

nosotros‖512. Caparrós y Dorio los largaron horas después. ―Entonces nos pasamos toda la noche

en la comisaría‖, –cuenta Palacios–, ―hasta las siete de la mañana, con los chicos del programa y yo haciéndoles el aguante, no los iba a dejar solos. Creo que después llegó Horvath. Los dos

chicos de producción se fueron enseguida‖513. Caparrós recuerda que muy temprano ―llegó Ariel

Delgado que estuvo muy bien con nosotros. Nos esperó en la esquina de la comisaría, nos invitó un café, ahí en la esquina de la diecisiete. Después fuimos al programa de Eduardo a contar qué había pasado, a recibir apoyo de la gente y de los compañeros de la radio que estuvieron todos muy bien‖514.

En lo que respecta al traslado a la comisaría y a la detención por tantas horas, Martín Caparrós confirma que ―nunca se supo bien por qué. Nosotros nunca supimos por qué nos retuvieron

hasta las siete de la mañana. Un poco el argumento se parecía a ‗algo habrán hecho‘, ‗los

habrán provocado‘. Salimos después que ellos, con eso te digo todo‖515. Jorge Palacios analiza

que ―en esa época todavía no estaba bien claro los roles de quién era quién. ¿Los malos éramos

nosotros y los buenos eran ellos? Yo creo que para la cana los buenos eran ellos, no nosotros‖516. Palacios, que estaba esperando que los dejaran ir, recuerda que la policía le manifestó que los retenían en la comisaría ―por hecho confuso. Se abrió una causa que quedó

dormida, que nunca prosperó, debe haber cerrado como una anécdota. Iban cuatro meses de democracia y estos tipos estaban por todos lados. Estos tipos hicieron, va, hacen de la suya

siempre‖517. En la nota del diario Clarín que reflejó los hechos acaecidos se puede encontrar el

nombre el juez de la causa. ―Fuentes policiales expresaron que el Juez interviniente en la causa,

Alfredo Muller, citará a declarar a los involucrados en los próximos días‖518. Martín Caparrós

recuerda que el problema fue que ―la radio no quería presentar cargos contra estos tipos. La

radio o el Estado. Esa emisora era nacional, por lo tanto, era territorio federal, entonces esto era una ofensa federal, era invadir una oficina nacional, como invadir un ministerio con violencia, amenazando, etcétera. Y el Estado no quiso, no quería presentar cargos. Entonces nosotros estuvimos a punto de irnos ese mismo día de la radio, hicimos como una conferencia de prensa y dijimos que no íbamos a seguir haciendo ese programa porque no queríamos entrar en

511Entrevista exclusiva a Jorge Palacios. (Diciembre de 2004) 512Entrevista exclusiva a Martín Caparrós. (Abril de 2005) 513Entrevista exclusiva a Jorge Palacios. (Diciembre de 2004) 514Entrevista exclusiva a Martín Caparrós. (Abril de 2005) 515Entrevista exclusiva a Martín Caparrós. (Abril de 2005) 516Entrevista exclusiva a Jorge Palacios. (Diciembre de 2004) 517Entrevista exclusiva a Jorge Palacios. (Diciembre de 2004)

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la lógica del más macho, del que se la banca, porque eso ya había dado demasiados problemas a la Argentina. Bueno, nos convencieron a último momento, pero a muy último momento, de que no nos fuéramos. Entonces fuimos a hacer el programa esa noche donde hablamos un poco de lo sucedido, de hecho tuvimos muchísimos llamados con mucha solidaridad. Estábamos agotados

porque no habíamos dormido‖519.

―Eso fue un punto de inflexión‖. Un hecho grave en un país que intentaba vivir en democracia.

―Restos de la dictadura‖ que ―estaban muy presentes. Eran ultra nacionalistas de derecha que

apoyaban a los militares a la dictadura. Tipos que eran militantes de la extrema derecha. El tipo este al final tenía una larga historia de militancia nacionalista de derecha y terminó escapándose porque participó en uno de los levantamientos‖ militares posteriores. ―Este Castro Gè era uno de los jefes de un grupo que tomó el aeroparque y consiguió escaparse al Paraguay,

después le pedí el rastro, hace como veinte años‖520, aporta Martín Caparrós. Asimismo se puede

catalogar el hecho como de una originalidad increíble y única dentro de la historia de la radiodifusión argentina.

Todo esto permitió que tomara el hecho una relevancia mediática importante, reflejando lo sucedido en diferentes medios. Martín Caparrós se toma con humor algunas publicaciones: ―Salió

en la tapa de Crónica, salió en todos lados. Fue un caso muy sonado. Yo hacía un chiste con eso. Decía: bueno, por fin cumplí un sueño, salí en la tapa de Crónica y para eso no necesité que me

pegaran catorce cuchilladas ni que me mate algún tren‖521. Así fue, el tema se ubicó en espacio

central en la tapa del Diario Crónica, quinta edición del 3 de abril. Con el título en letra grande se informaba: ―Escándalo en Radio Belgrano: 8 presos‖. Como bajada se adelantaba: ―En una

Acción de Tipo Comando Coparon un Programa Sobre Malvinas y Estuvieron en el Aire 20

Minutos‖522. El desarrollo de la noticia se encuentra en la página 4 con el título: ―Coparon Radio

Belgrano‖523. Pero la cobertura no terminó allí, volvieron a ser noticia y tapa en la sexta edición

de Crónica. Allí, desde el título, se ampliaba información: ―Copan Radio Belgrano y salen al

aire con críticas a Alfonsín‖, ocupando un espacio central y con el tamaño más grande de letra de

toda la tapa. Sumaban más detalles con la bajada: ―actuó un grupo nacionalista: 8 detenidos‖524. La información se desarrollaba en la página 4, acompañada con foto de Dorio y Caparrós. Usaron el título: ―Copadores de Radio Belgrano están libres‖525.

Clarín publicó la información en el diario del 4 de abril bajo el título: ―Liberaron detenidos

por un copamiento‖526, adoptando una significación algo castrense y militarista, sin hacer

mención alguna al valor político del hecho. La Revista Gente se ocupó del tema en una nota central sobre Malvinas. 527

519Entrevista exclusiva a Martín Caparrós. (Abril de 2005) 520Entrevista exclusiva a Martín Caparrós. (Abril de 2005) 521Entrevista exclusiva a Martín Caparrós. (Abril de 2005)

522Tapa de la edición impresa del Diario Crónica, quinta edición, del martes 3 de abril de 1984, años XXI, N° 6997. (NOTA: Se

respetan aquí las mayúsculas usadas por en el diario)

523―Coparon Radio Belgrano‖. Diario Crónica, quinta edición, años XXI, N° 6997, 3 abril 1984, p 4. 524Tapa de la edición impresa del Diario Crónica, sexta edición, del martes 3 abril 1984, años XXI, N° 6997. 525―Copadores de Radio Belgrano están libres‖ Diario Crónica, sexta edición, años XXI, N° 6997, 3 abril 1984, p 4. 526―Liberaron detenidos por un copamiento‖. Diario Clarín, Política, miércoles 4 de abril de 1984, p. 13.

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