1.11 The published work out of this research
6.6.6 Shadow Fading
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El seguimiento se inicia una vez que se ha formalizado la operación y se realiza hasta la cancelación de la misma. En esta fase se comprueba y controla que todas las condiciones que en su día se dieron y permitieron conceder la operación, continúan vigentes durante la vida de la misma. El seguimiento permite anticiparse al posible deterioro del riesgo para poder actuar de forma inmediata en caso de que se detecten posibles dificultades en la devolución del crédito. Si no se consiguen estos objetivos y la operación entra en morosidad, entramos en la fase de recuperación. (Amat, Pujadas , & Lloret, 2012, pág. 29)
En el transcurso de la operación de crédito la entidad debe realizar un adecuado seguimiento del crédito y del cliente, ya que el pago puntual de sus obligaciones depende de lo que pueda suceder en el día a día, el seguimiento permite prever estas situaciones e intervenir inmediatamente y de esta manera no entrar en una etapa de morosidad.
1.2.3.5 Razones financieras.
Lawrence J. Gitman manifiesta lo siguiente acerca de las razones financieras:
´´ El análisis de las razones financieras incluye métodos de cálculo e interpretación de las razones financieras para analizar y supervisar el desempeño de la empresa. Las entradas básicas para el análisis de las razones son el estado de pérdidas y ganancias y el balance general de la empresa. ``
´´ Por conveniencia, las razones financieras se dividen en cinco categorías básicas: razones de liquidez, actividad, endeudamiento, rentabilidad y mercado. Las razones de liquidez, actividad y endeudamiento miden principalmente el riesgo. Las razones de rentabilidad miden el rendimiento. Las razones de mercado determinan tanto el riesgo como el rendimiento. `` (Lawrence J. & Chad J., 2012, pág. 61)
1.2.3.5.1 Razones de liquidez
a. Liquidez corriente.
Mide la capacidad de la empresa para cumplir con sus obligaciones de corto plazo. Se expresa de la siguiente manera:
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Por lo general cuanto más alta es la liquidez corriente, mayor liquidez tiene la empresa. (Lawrence J. & Chad J., 2012, pág. 65)
b. Razón rápida (Prueba del ácido)
Es similar a la liquidez corriente, con la excepción de que excluye el inventario, que es comúnmente el activo corriente menos líquido. La razón rápida se expresa de la siguiente manera: (Lawrence J. & Chad J., 2012, pág. 67)
Razón rápida = Activos corrientes − Inventarios Pasivos corrientes
1.2.3.5.2 Índices de actividad.
Miden la rapidez con la que diversas cuentas se convierten en ventas o efectivo, es decir entradas o salidas.
Existen varios indicies para la medición de la actividad de las cuentas corrientes más importantes.
a) Periodo promedio de cobro.
O antigüedad promedio de las cuentas por cobrar, es útil para evaluar las políticas de crédito y cobro. Se calcula dividiendo el saldo de las cuentas por cobrar entre las ventas diarias promedio: (Lawrence J. & Chad J., 2012, pág. 68)
Periodo promedio de cobro = Ventas diarias promedioCuentas por cobrar = Cuentas por cobrarVentas anuales
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b) Rotación de los activos totales.
Indica la eficiencia con la que la empresa utiliza sus activos para generar venta. La rotación de los activos totales se realiza de la siguiente forma: (Lawrence J. & Chad J., 2012, pág. 70)
28 1.2.4 Gestión de cobranzas.
Adolf Rodés manifiesta la gestión de cobranzas de la siguiente forma:
En las operaciones corrientes de tesorería se producen con cierta frecuencia situaciones de impago de las facturas u otras deudas pendientes, llegadas a su vencimiento. Esta eventualidad, en tiempos de crisis, se acrecienta y ahoga a pequeñas y medianas empresas y puede llegar a ser la causa del cierre de la actividad empresarial.
Las causas por las que se producen impagos son de distinta naturaleza y causas diversas, por lo que conviene analizar con un cierto detalle las causas para tomar la mejor decisión posible y actuar en consecuencia. Téngase en cuenta que en los procesos de gestión de cobro de impagados se interfiere frecuentemente y con claridad la imagen de la empresa y su prestigio, dependiendo de cómo actúe, valores que conviene sostener sin menoscabo de la eficaz ejecución del cobro. (Rodés Bach, 2014, pág. 193)
Según las autoras Amat, Pujadas y Lloret la gestión de cobranzas se define así:
La gestión de la morosidad es uno de los elementos del negocio bancario. Esto es especialmente relevante en los momentos básicos del ciclo económico. Las entidades financieras deben disponer, sobre todo en las fases de morosidad elevada, de una estructura y organización adecuadas, para realizar las acciones de recobro pertinentes a los efectos de minimizar el efecto de la morosidad en la cuenta de resultados. Para ello es preciso disponer de mecanismos que permitan reducir al máximo el tiempo de recuperación con los mínimos costes posibles y maximizando los flujos de caja de las recuperaciones. (Amat, Pujadas , & Lloret, 2012, pág. 285)
Las empresas deben disponer de medios de cobro definidos, anticiparse a las posibles situaciones de impagos y analizar las posibles soluciones a estos problemas, no se debe descuidar la gestión de cobro y el seguimiento a los clientes ya que esto puede provocar la falta de credibilidad a la entidad por parte de los clientes y estos a su vez descuidar sus pagos.
29 1.2.4.1La cobranza.
´´Las operaciones de un negocio deben traducirse en la producción de bienes y servicios, que con la venta, se convierten en cuentas por cobrar, las cuales a través de la gestión de cobranza se convierten en efectivo. `` (Cordova Padilla, 2012, pág. 192)
Agustín Montaño define a la cobranza como:
La cobranza es el sistema administrativo que tiene por objeto recuperar el importe de las ventas en la fecha de vencimiento. Para que el departamento pueda llevar a cabo su función, necesita tener facultades que le permitan presionar al cliente en forma adecuada y lograr la recuperación del crédito pendiente. (Montaño García, 2010, pág. 12)
La cobranza es el proceso de recuperación de un pago por concepto de una venta a crédito, esta puede ser realizada por el departamento encargado en la entidad o puede realizarse por medio de una institución.
1.2.4.1.1 Objetivos de la cobranza.
´´ La cobranza tiene como objetivo principal y universal cobrar oportunamente. El objetivo secundario depende de las características de la empresa y política establecida en forma rígida o tolerante: cobrar el dinero, cobrar oportunamente y conservar al cliente`` (Montaño García, 2010, pág. 60)
El objetivo de la cobranza es cobrar el importe del crédito, la entidad puede tener dos posiciones al momento de realizar el cobro, bien sea esta de una forma rígida, es decir cobrar el dinero sin importar si se pierde el cliente, y la forma tolerante cobrando el dinero pero siempre tratando de conservar al cliente.
1.2.4.1.2 Políticas de cobranza.
Pere Brachfield expresa lo siguiente sobre las políticas de cobranza:
Las políticas de cobro pueden estar ya establecidas en la política de cobros de la compañía que a sus vez se encuentra definida dentro de la política global de crédito y riesgos o se deberían definir específicamente.
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La ausencia de políticas y procedimientos formales de cobranza afectará a la eficacia de las acciones de recuperación de créditos y favorecerá la improvisación, el descontrol y la falta de una sistematización de recobro. La falta de políticas y procedimiento también provocara que los empleados del área de impagados actúen siguiendo sus propios criterios y sistemas. (Brachfield Alsina, 2012, pág. 35)
Emilio Villaseñor manifiesta lo siguiente de las políticas de cobranza:
Una empresa bien organizada determinará que división de ella sumirá la responsabilidad de cobranza, y procederá a establecer una clara política general que cubra el trabajo de cobro. Esta política por supuesto, se someterá a análisis periódicos e acuerdo con las condiciones y necesidades de la compañía. Por lo general, se distribuye un resumen de dicha política a los diferentes elementos de la organización relacionados directa o indirectamente con ella: finanzas, contabilidad, ventas, personal, y a quienes realizan físicamente el trabajo de cobro. (Villaseñor Fuente, 2009, pág. 20)
Las políticas de cobranza se consideran lineamientos que sigue la empresa para recuperar los créditos concedidos a sus clientes, el fin de las políticas es recuperar este dinero en el tiempo oportuno y a bajos costos, es recomendable que las políticas de cobro sean analizadas de manera periódica basándose en las necesidades de la empresa.