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El botellón se lleva haciendo desde hace años pero no con el sentido que hoy tiene. Hace años, 10 por ejemplo, algunos jóvenes de la ciudad se reunían y llevaban algo para beber (cervezas, algo de alcohol, refrescos) mientras se iban a hablar o a estar en algún parque. Ello lo hacían de modo recatado y por la tarde o primeras horas de la noche. La situación actual es totalmente distinta.

Dado que Santiago es una ciudad universitaria se mezclan los universitarios de los distintos puntos de Galicia, que participan en la “movida”, junto a los propios jóvenes de la ciudad que también están en la movida. Por ello, en Santiago de Compostela, el botellón sería de los siguientes tipos:

a) El botellón de los jueves por la noche cuando salen los universitarios. b) El botellón de los viernes y sábado, de los que salen a divertirse.

c) El botellón de los jóvenes de Santiago de Compostela, menores de edad, a lo largo del año.

d) El macro-botellón de los jóvenes en las fiestas de Santiago de Compostela en las fiestas del Apóstol en Julio en la Alameda de Santiago de Compostela.

Sí que debemos indicar que el fenómeno del botellón era inexistente en Santiago de Compostela hasta hace escasos años. Se expande una vez que se empieza a conocer por distintos puntos de España. Como jóvenes no pueden dejar de imitar lo que ocurre en otros sitios o estar a la altura de ellos. Por ejemplo, los macro- botellones en las fiestas del Apóstol, que comentaremos, no tienen más de 10 años.

a) El botellón de los jueves por la noche cuando salen los universitarios

En Santiago de Compostela la movida es la más importante de Galicia desde octubre hasta junio. De julio a agosto la movida se desplaza a las zonas costeras, y septiembre es un mes de tránsito.

Durante la noche los jóvenes salen y participan en la movida como en otras ciudades españolas con las características bien conocidas: salen muy tarde, se recogen por la mañana, el objetivo de muchos de ellos es emborracharse por emborracharse, se producen desalojos de algunos pisos por parte de la policía por el ruido, los orines son evidentes en la ciudad al día siguiente, etc.

El número de universitarios es muy amplio y se distribuyen para divertirse por toda la ciudad. Una parte participaba en el botellón, que se celebraba hasta hace poco en la Alameda de Santiago de Compostela, lugar emblemático de la ciudad, de una gran belleza y bien cuidado, que tiene un gran número de bancos y escaleras que facilitaba sentarse en unos y otros. Allí se reunían algunos cientos o miles de universitarios y, en menor grado, personas no universitarias. También se reúnen en otros puntos de la ciudad, especialmente en la zona vieja de la misma, para intentar hacer botellón pero la policía local los disuelve. Actualmente los cientos o miles de personas que hacen botellón se reúnen en el campus sur, al otro lado de la alameda. Se hace notar que en algunas ocasiones la movida de Santiago de Compostela es especial y vienen universitarios de A Coruña y Vigo también a ella.

En algunas ocasiones del año, coincidiendo con el comienzo de las vacaciones escolares (ej., las de navidad, fin del cuatrimestre, semana santa, o puentes largos) la ciudad entera vive un ambiente de botellón, habiendo miles y miles de jóvenes por toda la ciudad con sus bolsas del supermercado con bebidas dentro de ellas, pasando luego a su consumo en el campus sur.

También hay que indicar un nuevo fenómeno de los últimos meses de aquellas personas que ya comienzan a hacer botellón el miércoles y que pueden estar varios días haciendo botellón.

b) El botellón de los viernes y sábado, de los que salen a divertirse

La movida y el botellón en la noche de viernes y sábado en Santiago de Compostela es semejante a la del jueves pero con un importante cambio: no participan apenas universitarios. Estos duermen la mañana y/o tarde del viernes para recuperarse de la marcha de la noche de juerga del jueves, y se van a continuación a sus casas el viernes por la tarde o el sábado. En cambio los que salen el viernes y el sábado son personas de la ciudad y del extrarradio que vienen a divertirse, fundamentalmente alumnos de bachillerato y de los últimos cursos de la ESO, la mayoría menores de

edad. En este caso, el botellón se celebraba hasta ahora en la Alameda de Santiago de Compostela. Hasta hace dos años se hacía en una zona que compartían con los menores de edad, que es el campillo, un lugar así denominado que está al lado de la Iglesia de Santa Susana, en un altillo dentro del recinto de la alameda de Santiago de Compostela. También lo hacían en años previos en otros lugares de la ciudad (ej. soportales del Banco de España, en la plaza de las platerías, al lado de la Catedral de Santiago de Compostela). La toma de medidas por parte del Concello ha llevado a eliminar el botellón del Campillo y de todo el casco viejo. Hasta hace poco el lugar era en las escalinatas y zona inferior de las mismas al final de la Alameda, frente al campus universitario. Unas obras de acondicionamiento del parque infantil allí instalado también han eliminado esta zona. Se hace actualmente en el campus sur.

c) El botellón de los jóvenes de Santiago de Compostela, menores de edad, a lo largo del año

Una parte de los menores de edad de Santiago de Compostela, desde los 12 años en adelante, participan en el botellón con su panda, o grupo de amigos. Lo hacen, dependiendo de la menor o mayor edad, los viernes, algunos días del año o sistemáticamente. El lugar de reunión preferido está en torno a la Alameda, variando su ubicación en estos dos últimos años: Campillo, escalinada de la Alameda, enfrente a las escalinatas u otros sitios y actualmente en el campus sur.

Dadas las condiciones meteorológicas adversas de Santiago de Compostela en el invierno, el botellón de zonas abiertas, en torno a la Alameda, se traslada a distintos soportales, unos cerca de la Alameda, como unos amplios de una urbanización cercana, en el lugar denominado “el antiguo asilo”, en los soportales del Banco de España hace unos años, o más recientemente en los soportales de las casas “frente al Parlamento de Galicia”, u otros. Esto se aplica para no sólo a este grupo de edad sino también a los otros participantes del botellón. Los que tienen amigos mayores con piso, pueden trasladar el botellón al piso. La algarada producida por el alcohol da lugar a ruidos, problemas con los vecinos, e intervenciones policiales de advertencia o desalojo de pisos todas las semanas. Estos botellones son disueltos por la policía local. De ahí que cuando llueve hay pocas personas haciendo botellón, en pequeños grupos de 3, 5 ó 10 personas.

Como es bien sabido, llama la atención encontrar menores desde los 12 años. En unas ocasiones engañan a los padres para acudir al mismo y en otras los padres les dejan salir hasta altas horas. Conforme aumenta la edad de los mismos, salen más y se implican más en los consumos de alcohol, al menos los que salen.

d) El macro-botellón de los jóvenes en las fiestas de Santiago de Compostela en las fiestas del Apóstol en Julio

Cuando se aprecia en la ciudad la realidad del botellón tal como hoy la conocemos es en las fiestas del Apóstol, fiestas que están en torno al 25 de julio, aunque suelen durar 15 días. El día 24 de julio se celebra la tradicional quema de la fachada mudéjar delante de la Catedral de Santiago de Compostela a la que acuden docenas de miles de personas y la ciudad es un hervidero de gente, como no ocurre en ningún otro día del año.

Los fuegos artificiales que finalizan en la quema simbólica de la fachada comienzan en torno a las 23.30 horas y finalizan a las 00.00 horas, en la medianoche. Hasta hace dos años, desde las últimas horas de la tarde los jóvenes iban tomando la Alameda con sus bolsas de plástico y sus botellas de alcohol dentro. La ciudad está en fiestas, y ese día es una fiesta especial, con docenas de miles de personas mayores y niños, por toda la ciudad, es el día grande de las fiestas. Conforme la mayoría de las personas iban abandonando los lugares públicos o el espacio de la alameda, donde previamente habían contemplado los increíbles y bellos fuegos artificiales de la fiesta del Apostol, en ella se celebraba un macro-botellón, en la Alameda, enfrente de ella o en la zona de enfrente al campus universitario. En torno a la 1 ó 2 de la madrugada, el incauto paseante por la Alameda, en un día de fiesta y celebración como era ese, se encontraba con un macrobotellón que tenía que evitar, y en el que participaban varios miles de jóvenes, unos de la ciudad y otros de fuera de ella que venían expresamente para beber. Desde primeras horas de la noche (11 ó 12 de la noche) eran apreciables a simple vista las personas embriagadas, botellas rotas, risas jocosas, algún joven agresivo por los efectos del alcohol, el olor a cannabis en distintos grupos, no poder pasar libremente por la alameda por los grandes corros de personas bebiendo allí congregadas, etc. Era una de las imágenes más negativas que daba la ciudad tanto para los turistas como para los propios vecinos de la ciudad. Esto hoy se ha erradicado. La alameda se cierra y no se puede hacer botellón en la misma. Hay un

espectáculo musical en el campus sur y allí se hace botellón, pero en menor grado del que se hacía en los años anteriores.

Al día siguiente, a primera hora de la mañana, el espectáculo de suciedad es impresionante, tanto hace dos años como ahora. A pesar de que la intensidad del botellón y de lo que se bebe ha descendido en estos años, los servicios de limpieza tienen que emplearse a fondo. Normalmente lo retiran en pocas horas y a las 10 u 11 de la mañana siguiente ya no queda ni rastro. Antes de esa hora hay cientos de botellas de alcohol, de cristal, de todas las marcas tiradas por el suelo, bolsas de plástico, basura, y más de una vomitona. Toneladas de basura. Precisamente, uno de los lugares donde se ha erradicado tan bochornoso espectáculo ha sido delante de la figura de la insigne escritora gallega Rosalía de Castro, que está en la alameda de santiago, en el monumento que los emigrantes gallegos le erigieron a nuestra poetisa universal.

En el resto de la ciudad, cada vez más año a año, se nota en ese día los efectos del macrobotellón, especialmente por la suciedad, el olor a orina en muchos portales y zonas bien conocidas de la ciudad, como es en la oficina de correos, al lado de la calle del Franco y cerca de la Catedral, vomitonas al caminar, y mucha suciedad. Los servicios de limpieza no trabajan este dia, o solo limpian lo más gordo del campus sur y de otras partes de la ciudad. En el campus sur es apreciable la suciedad y los restos del botellón durante buena parte del día 25 de julio.

Lo mismo vuelve a ocurrir el día 31 de julio que es cuando se finalizan las fiestas. El macrobotellón no es tan importante como el anterior pero sus efectos se ven claramente al día siguiente en la calle y donde lo han celebrado.

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