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Aunque el contagio del inglés es, en mi opinión, la principal causa, hay otra razón adicional que hace que las mayúsculas estén tan presentes en la comunicación escrita. Hoy en día, los diseñadores gozan de una verdadera libertad formal para utili- zar mayúsculas o minúsculas y usan cualquier variante o combinación. En los logotipos nos podemos permitir (y nos permitimos) verdaderos jue- gos (iPhone) o licencias: EL PAIS:* eliminar las tildes, componer todo en mayúscula… Es parte de su esencia. Es necesario concluir esta sección recordando que las mayúsculas sí se acentúan y que han de recibir todos los diacríticos exactamente igual que los reciben las letras minúsculas.

* La cabecera del diario El País estuvo utilizándo- se sin tilde mucho tiempo hasta que se añadió un triángulo azul que todavía permanece.

68 | *Señalan Pujol y Solà usos incorrectos como el siguiente: ‹‹... en el siglo xviii [...]››

La versalita es una tipografía distintiva que tiene la forma de las mayúsculas pero la altura de las minúsculas, razón por la que se suele decir que es una mayúscula reducida. Esa reducción solo afecta a la altura, mientras que la anchura de los trazos es igual que el trazo de las mayúsculas, lo que propor- ciona a la versalita un dibujo propio, tal y como sucede con la cursiva. Las versalitas suelen formar parte de las tipografías romanas, es menos habitual encontrarlas en otras clases de letras. En la composición, habitualmente se emplean la redonda y la cursiva para marcar contrastes en el texto, pero si hace falta una tercera diferenciación se puede recurrir a la versalita. Un fallo que debe evitarse siempre es sustituir la versalita por letra minúscula.* La versalita se utiliza en los siguientes casos:

1. Los apellidos (pero no el nombre, generalmente) de los firmantes de pró- logos, artículos y noticias en publicaciones periódicas, poesías, citas, cartas, lemas, etcétera.

2. Los nombres de los personajes en los diálogos de novelas, comedias, poesías y obras dramáticas, cualquiera que sea la manera de disponerlos:

Hernán: ¿Me llamaste?

3. Las cifras romanas de palabras que se escriben con minúscula inicial, como los siglos, milenios, dinastías, volúmenes, tomos, páginas, etcétera: siglo xv. Sería un error escribir los nombres de reyes, papas y casos semejantes con cifras en versalitas; estos han de escribirse en mayúscula: Alfonso xiii. En las versalitas, mayúsculas y minúsculas tienen los mismos dibujos y solo se diferencian porque las primeras son más altas: Alhambra de Granada. Cualquiera que haya usado versalitas habrá tenido la duda de si, además, ha de utilizarse mayúscula inicial o no. Incluso a veces se duda sobre si las versalitas tienen la posibilidad de ir en caja alta, ya que tanto su altura como su forma nos confunden y no sabemos si se trata de una minúscula o una mayúscula. En realidad no se puede considerar ni una cosa ni la otra: es una versalita.

El mayor inconve- niente es que no todas las familias cuentan con versalitas; por eso, si quieres hacer un trabajo ortodoxo, deberás elegir una familia que las contenga. Con los medios con los que contamos hoy en día puede ser difícil conseguir textos correctos siguiendo los usos tradiciona- les de la tipografía, pero no es imposible: hay familias muy completas y muchas de ellas incluyen la versalita. 2.1.5 Versalita

versalitas auténticas

versalitas

falsas

Book 1.indb 68 10/10/13 13:20

*La altura de la versalita es ligeramente superior a la de la minúscula aunque con distintas proporciones, ya que posee el grosor de las mayúsculas.

Según afirman Pujol y Solà, los textos en versalitas solo tienen obligación de llevar mayúscula cuando se utili- zan para destacar nombres propios dentro de textos que van en caja baja (1995, pág.345): conseguido por el príncipe Juan. En español, se suele usar siempre la inicial de posición, aunque no es imprescindible, ya que las versalitas pueden asemejarse a las versales. Tampoco son necesarias las iniciales de naturaleza, pero en caso de que se utilicen las de posición, deben utilizarse también aquellas. Cuando se incluyen únicamente las mayúsculas de posición resulta me- nos estético.

Así como los programas pueden crear artificialmente las romanas oblicuas, también existe la posibilidad de crear con ellos falsas versalitas o pseudo- versalitas. Las falsas versalitas son mayúsculas escaladas artificialmente por el programa, que reduce la altu- ra pero también el trazo. Esto crea un efecto muy antiestético, ya que el trazo de estas falsas versalitas queda demasiado fino y blando con respecto a la caja baja, cuando las versalitas

auténticas tienen un grosor mayor (el de la mayúscula). Si las falsas versa- litas van a ir en texto seguido puede ser que no sea tan inconveniente uti- lizarlas, pero si van a ir en titulares o en textos donde por sus dimensiones son muy visibles, es mejor evitarlas. La versalita auténtica suele tener di- bujos de gran belleza, pero por des- gracia es otra distinción tipográfica que está cayendo en desuso y que cada vez se sustituye más por la caja alta, lo que supone una considerable pérdida de riqueza y expresividad ti- pográfica. A pesar de que la versalita puede considerarse una mayúscula reducida* (prueba de ello es la susti- tución de versalitas por mayúsculas en el empleo de siglas que veremos más adelante), no debemos utilizarlas para los mismos fines, ya que como hemos dicho, tienen diferentes usos.

Los tres ejemplos que se muestran más arriba son correctos. En el primer ejemplo se emplea la mayúscula de posición y también la de naturaleza En el segundo no se emplea ninguna de las dos, mientras que en el tercer ejemplo, no se usa la mayúscula de posición: solo la de naturaleza. Sin embargo, es incorrecto poner la mayúscula de posición pero no la de naturaleza: