Chapter 3 Buffer Overflows-A Taxonomy
3.2 An Effective Taxonomy
L
a investigación es la labor por excelencia que ha permitido al ser humano evolucionar no solo en su integridad sino, también, en su manera de explorar el mundo material e inmaterial que lo rodea. La investigación es el quehacer que desarrolla todo ser inquieto que no teme ir más allá de lo que ya conoce y que, como resultado, potencia su capacidad de asombro ante las nuevas ideas o situaciones que se le presenten. El recorrer estos caminos permite comprender la realidad, crear nuevos conocimientos y buscar soluciones a los nuevos problemas sentidos y planteados.La investigación es una fuente que involucra metódicas complejas para su desarrollo, siendo esta la razón por la que los referentes teóricos y las metodologías que se utilicen deben ser garantes de un proceso desarrollado con honestidad y a conciencia. La investigación implica un proceso de indagación y análisis disciplinado a partir del cual se busca generar conocimiento accesible para las personas y comunidades. Con los productos resultantes de la investigación se espera señalar caminos para posteriores investigaciones y permitir que el esfuerzo disciplinado contribuya a mejorar las condiciones del entorno. Cabe aclarar que la referida disciplina en investigación no es sinónimo de inflexibilidad ni de rigidez sino de un esfuerzo con trabajo recurrente y vigilia intelectual.
La principal característica de una investigación científica es que se respalda en métodos que servirán de derroteros al investigador en el momento de realizar su trabajo de manera racional y disciplinada. Sin embargo, no se pretende afirmar que la labor de todo investigador se ciñe al cumplimiento de una rutina o un prontuario de actividades, o a la aplicación mecánica de un método, por el contrario este camino debe tener como hilo conductor a la imaginación, la capacidad de análisis, la recursividad y la perspicacia para otear lo que otros ni observan, para enfrentar las diferentes eventualidades y cambios de dirección que deban realizarse ante las vicisitudes del camino. De contera, la escogencia y aplicación del método por sí solo no es garantía de un desenlace exitoso en materia investigativa, es, simplemente, un referente que facilita el trabajo intelectual.
Las investigaciones suelen nacer de ideas concebidas por personas con mentes abiertas, inquietas y transformadoras, seres que creen que es posible ir más allá de lo que ya está establecido; no hay un inicio más próspero para una investigación que aquel que se da a partir de una inquietud, vacío, controversia o necesidad. Para llevar a cabo una investigación se deben tener en cuenta algunos cuestionamientos y planteamientos que son claves no solo como punto de partida sino como ideas orientadoras para realizar un trabajo digno de una mente pensante. Cuestiones tales como ¿Qué? ¿Por qué? ¿Para qué? y ¿Cómo? son esenciales para emprender el camino y para encontrarse con otros que también lo transitan con sus urdimbres intelectuales.
Cada una de estas preguntas representa un hilo que permite tejer el pensamiento contable gracias a la práctica investigativa que cada una de estas permite iniciar o continuar. A continuación se describirán
brevemente estos hilos que entretejen la práctica investigativa y que deben ser objeto de comunicación grupal y de reflexión individual. 1) ¿Qué?: Este hilo representa el reconocimiento de la idea que inspira
nuestra investigación y que detona el problema que nos reta como investigadores. Para algunos es el objeto de la investigación que nos acompañará en nuestras próximas cavilaciones y que no será de sencilla resolución; este problema de investigación puede ser representado en una pregunta que no se resuelve “mientras nos tomamos un café” o en una sesión de clase.
2) ¿Por qué?: Este hilo nos trae a colación los motivos o razones de peso que se tienen para emprender la tarea investigativa y las consideraciones para obtener apoyos económicos o aprobaciones de proyectos de investigación; respondiendo este hilo se construye una justificación que respaldará la idea o formulación de un determinado problema, ya que se logra valorar o darle sentido al “qué” propuesto para ser investigado.
3) ¿Para qué?: Desde el punto de vista práctico esta pregunta se constituye en un hilo esencial que orienta el desafío que se asume durante todo el proceso investigativo; esta respuesta complementa el “por qué” en términos teleológicos y nos permite construir los objetivos enunciando la importancia de la investigación o del “qué investigar” a partir del respectivo aporte que se espera con los resultados y procesos investigativos.
4) ¿Cómo?: En función de los objetivos propuestos (del “para qué”) este hilo conductor evidencia el modo de llevar a cabo la investigación, es decir, la metódica representada en la estrategia, las actividades y los procedimientos así como los instrumentos a aplicar para lograr dichos objetivos. Este hilo no sólo refiere a la fijación de los procedimientos sino, ante todo, al modelo que permite orientar la consecución de la información base de la investigación, su tratamiento, análisis e interpretación.
Iniciar en los campos de la investigación es emprender un camino hacia nuevos conocimientos que den respuestas a los enigmas que sin importar su tamaño aportan en la construcción del saber de las diferentes disciplinas. Para las personas que desempeñen este rol es necesario tener una disposición creativa y comunitaria que permita desarrollar un proceso que desde sus diferentes etapas posibilite ejercer el discernimiento y el aporte reflexivo, respetuoso y argumentado.
En investigación científica hay dos enfoques metodológicos importantes, el cuantitativo y el cualitativo, que dependiendo de cuál sea empleado, brindará unas características particulares al proceso y al resultado como tal; esto no significa que ambos enfoques sean excluyentes o que no puedan interactuar o ser usados en un mismo proceso, por el contrario pueden existir enfoques mixtos dado que las diferencias existentes se presentan en cuanto a los instrumentos que utilizan y en la configuración de los resultados.
El enfoque cuantitativo ha sido regularmente de uso común como herencia de los enfoques convencionales en las ciencias naturales; una de las bases epistemológicas de este enfoque es el positivismo, con el cual se evitan los juicios de valor en defensa de la objeetividad, es decir que desde este enfoque se rechaza toda idea que contradiga de manera directa o indirecta los hechos que han sido comprobados empíricamente. Lo que importa para el positivismo es cuantificar y medir una serie de repeticiones, y con la ayuda de instrumentos matemáticos y estadísticos se formulan las tendencias, se plantean nuevas hipótesis y construyen las tesis y de ahí, las teorías. Dado que es imposible abarcarlo todo, este enfoque se apoya en la estadística, como una manera de acercarse a la totalidad a través de muestras representativas; la estadística es una manera de poder cuantificar todo, sin contar cada uno de los elementos que componen el todo: es la metodología más idónea y coherente de este paradigma positivista (Orozco, 1997).
Todas las ideas y la información que se emplea o que surge durante el proceso deben ser comparables, dado que uno de los intereses de este enfoque es generalización de los hallazgos, su análisis inductivo, para soportar la construcción de teorías. Por eso desde esta óptica las creencias, las presunciones, suposiciones, la percepción, las valoraciones van en contravía del conocimiento científico. El enfoque cuantitativo es considerado objetivo, dado a que no hay lugar a la intervención de elementos afectivos; en esta óptica solo importa lo que el sujeto investigador escribe del objeto investigado, es esencial la validéz de la teoría que surge en el proceso de investigación. Aspectos como la relación entre el observador y lo observado no tienen incidencia alguna en las teorías que se forman.
Si en el enfoque cuantitativo la base epistemológica es el positivismo, en el cualitativo la base es la hermenéutica y la fenomenología. Desde la hermenéutica es posible concebir al sujeto como un ser reflexivo,
que siente, piensa y propone, que habla y expresa sus sentimientos, creencias, expectativas y emociones, las cuales son parte importante en el proceso de investigar; desde este enfoque los sujetos no son considerados objetos, por el contrario se tiene en cuenta su subjetividad. En la investigación cualitativa el investigador es visto como un ser integral del entorno, se tienen en cuenta las opiniones de este y no solo las que emiten las comunidades científicas.
Dada la naturaleza del enfoque cualitativo, el diseño metodológico no configura un marco fijo e inmodificable, más bien se constituye en un punto de referencia que indica los hilos conductores de la investigación, tales como lo qué se va a explorar (objetivos), cómo debe procederse (la estrategia) y qué técnicas se van a utilizar para la recolección y el análisis de los datos. Aunque se espera que el diseño se vaya ajustando durante el proceso, ninguna etapa debe iniciarse sin tener claramente delimitados los hilos conductores que responden las preguntas por el “qué”, el “cómo” y una apreciación tentativa de los resultados eventuales; en este enfoque se aplica un esquema abierto de indagación que se va refinando, puntualizando o ampliando según lo que el investigador vaya comprendiendo de la situación (Bonilla & Rodríguez, 2005).
En el quehacer de la investigación científica se contemplan los dos mencionados enfoques que brindan al investigador un derrotero para llevar a cabo su proceso de zurcir las relaciones complejas entre las diversas manifestaciones de un mundo que reta con sus enigmas y necesidades.
La investigación brinda la posibilidad de construir nuevos caminos que deleitan la vida de los seres humanos, como expresión de libertad; tejer los hilos para comprender la realidad es un reto intelectual invaluable. Reiteramos que hacer investigación no es seguir una prescripción metodológica, por el contrario es crear la posibilidad de ejercer la capacidad de asombro, de volver a la curiosidad y de sentir el gusto por propiciar ideas nuevas a partir de subir una montaña o recorrer la ribera del río de nuestras actividades cotidianas para resolver de manera audáz las problemáticas que se presentan en el día a día. Caminar tejiendo ideas requiere de un espíritu indagador que no sólo brinde la fecundidad de nuevos conocimientos y la evolución de las diferentes ciencias, sino que de la posibilidad al ser humano de ser feliz y desarrollarse como tal.