5.3 Sample and Data Collection
5.3.2 Description of Sample
Coherente con el enfoque respecto de los partidos, la crítica institucional es entre los asambleístas más general y entre los consejeros más particulariza- da.
Con una mirada institucionalista un poco fuera de la regla, Pitu señala que:
...hay lugares que la democracia no resuelve problemas pero debería hacerlo, porque si no parecería que pierde la condición de la perso- na, y hay una escala que es la del barrio, la de la cuadra, que no tiene instituciones democráticas... (Pitu, 2004)
Pero entre los consejeros casi no se habla de las “instituciones” sino perma- nentemente del Estado, principalmente municipal, o de funcionarios concre- tos. La primera razón de esto es, obviamente, que el PP está organizado por el Estado. Pero también importa que en el Distrito Sudoeste hay muchas zo- nas en las que la presencia estatal –en realidad, la presencia de personas que trabajan para el Estado, la presencia de bolsones de comida, de cheques, de ambulancias, de centros de salud, de escuelas...- es fundamental para la sa- tisfacción de necesidades básicas. Una de las implicancias de eso es que, en- tre los consejeros del PP, suele criticarse el funcionamiento del Estado o el desempeño de sus funcionarios pero pocas veces, por no decir nunca, cues- tionarse su existencia.
Pitu, en su participación como consejero, detecta los compartimientos del municipio, reconoce la diferencia entre información y marketing municipal, sostiene la importancia de que la Municipalidad conozca presencialmente el territorio que gestiona y no solo a través de estadísticas. Y agrega que:
la línea en el presupuesto para que se haga lo que los vecinos deciden o para legitimar las políticas que decidió el municipio es muy finita, depende del tipo que te ponen ahí, porque si el tipo que te ponen ahí (y que tiene experiencia y le están pagando un sueldo y tiene informa- ción municipal de diez millones de cosas que están pasando en el mu- nicipio) agarra y plantea divisiones entre los vecinos estamos caga- dos, porque somos los vecinos contra el poder municipal, ahí nos re cagan, porque seguramente nosotros vamos a cometer errores porque no conocemos, no sabemos, que se yo, yo recién este año aprendí que
había arbolado público municipal, el tipo que trabaja en la gestión sabe eso... (Pitu, 2004)
Acá aparecen cosas que otros consejeros van a repetir. Una es la poca dis- tancia que hay, en el PP, entre que el Estado posibilite una participación real y efectiva o haga un simulacro de participación para legitimar políticas de- cididas antes. Otra es la importancia clave que tiene la actitud que sostengan las personas que realizan las tareas de coordinación en el lugar. Otra es el reconocimiento de la diferencia de recursos de poder en juego entre funcio- narios y consejeros.
Olga reafirma la importancia de los funcionarios municipales a cargo:
...lamentablemente la gente que ponen no siempre están formadas, pueden tener buena intención, pero no está formada para contener a la masa... (Olga, 2004)
Olga alude a la actuación de los coordinadores provisorios Manuel y Gusta- vo en el CPD Sudoeste. Lo hace con el cuidado que le impone ser del mis- mo partido que los cuestionados. No necesita ese cuidado cuando se refiere a la actuación de funcionarios provinciales justicialistas en la disputa por el Monte Bertolotto. Pero en la sinceridad refiriéndose a los otros, se le cuela una crítica a los propios:
lo importante acá es que la provincia hace lo que quiere, cuando quiere y no le interesa la gente, [...] este muchacho [un funcionario del gobierno provincial], en uno de los intermedios que teníamos en la comisión, me dice “las tierras son de la provincia”. Las tierras son del pueblo, no de la provincia, o sea todo es del pueblo, “el cargo que vos tenés es para administrar, el cargo de tu papá es para adminis- trar, nosotros los elegimos para que administren, que ustedes lo hagan bien o lo hagan mal está en manos de ustedes, pero todo es del pueblo”, porque la Provincia y la Municipalidad cuando pueden te
pasan por encima, y ya es hora que se den cuenta de que ellos son nuestros empleados, lo tienen que tener claro... (Olga, 2004)
Ya conocimos a Juan en el CPD Sudoeste. El, que está en el PP desde sus comienzos en 2002, considera que la Municipalidad ha ido encorsetando el mecanismo participativo. Se refiere a dos de las innovaciones que la gestión estableció en el PP/2005 (desarrollado durante 2004): la definición de un monto fijo de dinero por distrito y el trabajo de los consejeros en base a pro- yectos. Para él eso limita la democracia:
...en esa democracia encorsetada hay un marco político que te pone por ejemplo lo económico sobre todas las cosas y vos discutís de $4,20 y no tenés mas nada que hablar... (Juan, 2004)
En las palabras de Juan confirmamos el poder diferencial que tiene la Muni- cipalidad sobre el PP. Desde un punto de vista menos amistoso, Stella Maris reafirma eso:
ellos vienen y te la pintan de una manera que todo está bien, todo está en curso, pero los vecinos vemos que eso no es así, [...] yo me siento de alguna manera que la Municipalidad nos usa, nos usa para decir “le damos participación a los vecinos”, pero de ahí a que te den res- puesta, o sea, respuestas concretas, es un poco difícil. (Stella Maris, 2004)