6.2 Model of Customer Knowledge Creation
6.2.5 The Rival Model – Direct Effect of Customer Involvement on New
Los Anexos No. 17 y 18 explican por sí solos el resumen de las percepciones de
las mujeres, acerca de la ocurrencia o no de estas actitudes reprobables que todavía se manifiestan en nuestra sociedad, aunque de forma enmascarada y que en ambos casos se demuestra su existencia.
Resulta útil destacar que aunque en ambos casos es baja la percepción de estos
fenómenos (32% y 39% respectivamente), comparativamente los hechos
referidos al acoso sexual laboral se aprecian con superioridad leve en este
estudio, lo cual puede ser un indicador de logros en el trabajo educativo e ideológico que nuestro proceso revolucionario ha alcanzado, con respecto a la primera pregunta acerca de los rasgos discriminatorios.
Ante la solicitud de opiniones sobre la primera de estas situaciones indeseadas (sufridas o no en lo personal) obtuvimos las siguientes apreciaciones ante el fenómeno, de más de la mitad de las investigadas:
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1. Aunque no lo expresen, existen muchos hombres que catalogan a las mujeres con inferioridad.
2. No debería ocurrir esto, el sexo no significa un detrimento para valorar a las personas (dos compañeras coincidieron en esta opinión)
3. Ocurre a menudo, por ser mujer no se es bien mirada en una UBPC (por ej.) porque trabajan muchos hombres allí, o no se es escogida para dirigir allí, existe mucha resistencia a esto.
4. No debe permitirse.
5. Tiene la peor opinión de este tipo de conducta, que no tiene el más mínimo valor ni respeto al que lo practique; y a la mujer que le ocurra algo semejante deben comportarse valientemente.
6. Las mujeres debemos demostrar que podemos luchar contra esto.
7. No porque seamos mujeres se nos debe valorar injustamente, ya que somos o valemos tanto como los hombres.
8. No deben existir este tipo de prejuicios por ser mujeres, porque tenemos los mismos derechos que los hombres.
9. Esta situación me ha hecho sentirme subvalorada y herida como ser humano.
10. Me resultó muy injusto sentirme subvalorada en el sector agropecuario y me hizo tomar la decisión de trasladarme hacia otro sector de trabajo.
11. A veces hay que cumplir con nuestro trabajo como nos digan (dicten o nos perciban).
12. No es correcto, yo logré demostrar que la condición de mujer no es impedimento para ninguna tarea.
13. Todas las personas somos iguales y podemos obtener logros y hacer crecer una organización por igual.
14. En general existe menosprecio hacia la mujer en este sector, en ocasiones en los momentos de salida o necesidad de transporte muchos jefes se hacen los desconocidos ante los problemas, desbordan mucho cariño el día de las Madres, pero en la realidad de la cotidianidad del resto de los días, las subordinadas somos ignoradas, sin consideraciones de ese tipo.
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15. Por ser ama de casa nunca lo he percibido.
16. Como asociada de CCS de una finca privada tampoco lo logra percibir. Resultaron también contradictorias e interesantes las siguientes opiniones acerca del acoso sexual, que en algunos casos no amerita la crítica de estas mujeres:
1. Te pueden cortejar, si no existe amor te debes dar a respetar como mujer. 2. Esta situación cambia la imagen del superior.
3. Es una falta de respeto.
4. Hay hombres que por ser jefes se creen que todas las mujeres tiene que ceder a sus caprichos
5. Como mujer podría ser natural el cortejo, pero no sería muy bueno mezclar el trabajo con el placer.
6. Si el jefe se enamora no es culpable.
7. No creo que haya que considerarlo como acoso, sencillamente al final somos un hombre y una mujer que pueden sentir atracción mutua.
8. Considero que aunque existan relaciones de trabajo, no lo veo a mal, ya que existen los gustos y atracciones, pero considero que tiene que ser con respeto y no utilizar el cargo para eso.
9. Los hombres que lo hacen con una mujer lo repiten con otras. 10. Considero que esta conducta es muy grave.
11. No debe ocurrir ni permitirse.
12. Si sucede es incorrecto, mucho peor si se convierte en asedio.
13. A las trabajadoras deben ser respetadas por el jefe para que exista moral y disciplina.
14. Siempre que la trabajadora sea respetada, es válido un cortejo sencillo. 15. La mujer debe distinguir cuando se trata de un trato ameno como lisonja y
cuando se trata de un acoso sexual y entonces debe “plantar”, porque si no la responsabilidad de la conducta es de ambos y entonces se vuelve muy difícil demostrar de quien es la culpabilidad.
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la mujer a veces no reacciona y a veces si.
17. El jefe es culpable por su posición de jefe, por su nivel de preparación y por obstaculizar el desarrollo normal del trabajo. La mujer es culpable si lo acepta.
18. El jefe aprovecha su posición para esta conducta, exponiendo a la mujer a aceptarlo o a que le cueste su puesto de trabajo, para no ser culpable también la mujer, si conducta debe ser buscarse otro trabajo, aunque no todas escogen este camino.
19. No es correcto, pues el hombre no debe aprovechar su posición de superioridad para realizar este tipo de chantaje sutil, poniendo a la mujer en una posición muy incómoda, en la que cualquiera de las dos respuestas puede perjudicar a esa mujer.
En el caso de la pregunta investigativa No.4 (Anexo No. 7), realizada sólo a los
hombres acerca del nivel de participación en la toma de decisiones y en el manejo de recursos, por las razones explicadas en el capítulo metodológico no tuvo
hallazgos de importancia.
3.2.5. Resultados comparativos de las preguntas de corte evaluativo