El sistema de evaluación propuesto parte de la necesidad de analizar la presión que ejerce la cantidad de suelo ocupado para el desarrollo de la actividad turística sobre el total de suelo ocupado en una región. Además, se tienen en cuenta algunas particularidades relacionadas tanto con el ámbito de estudio como con los valores de referencia de algunos sistemas de indicadores establecidos para el análisis de la ciudad convencional.
No es frecuente encontrar, en los sistemas revisados, indicadores que evalúen la ocupación del suelo por parte de una actividad determinada. Sin embargo, dada la importancia del incremento de la superficie artificial3 en los últimos años y
su relación en áreas costeras, con el desarrollo de la actividad turística (Jiménez 2006, Martí Ciriquián 2012), se considera oportuna la cuantificación de la superficie utilizada para el soporte de dicha actividad.
Particularmente, en el indicador [TABLA 2] que estudia la ocupación de los usos del suelo, recogido en el Sistema Municipal de Indicadores de Sostenibilidad (AEU 2010), se refleja el interés que existe por cuantificar la proporción de superficie artificializada respecto a la superficie total del municipio. De este modo, se conocen los impactos iniciales que genera una ocupación de suelo desmedida junto con sus
3 El término “artificial” o “artificializado” en referencia a un área o suelo se toma del calificativo utilizado en la descripción de usos del suelo que hace el proyecto CORINE Land Cover ibid.
[respecto a plantear el estudio de la ocupación de una actividad particular]
TABLA 2 Indicadores que sirven para la elaboración del descriptor propuesto. Fuente: Agencia de Ecología Urbana de Barcelona. (AEU 2010).
implicaciones ambientales, sociales y funcionales.
En este estudio, el descriptor utilizado para evaluar la ocupación de suelo correspondiente al uso turístico tiene en consideración las siguientes particularidades.
Es cierto que, los conjuntos turísticos surgen, en la mayoría de ocasiones, por la proximidad al mar y el interés paisajístico o ambiental que puede suponer un emplazamiento particular al margen del término municipal en el que se localizan. Sin embargo, las áreas turísticas están vinculadas inevitablemente a la política urbanística municipal dado que se proyectan y construyen según el planeamiento municipal vigente que define sus condiciones urbanas.
En este sentido, la ETCV plantea la regulación del crecimiento municipal en base a lo que denomina Índice de Máxima Ocupación de Suelo (IMOS). De esta manera, aquellos municipios que superen el 10% de ocupación de la superficie de su término municipal no podrán flexibilizar4 el IMOS. Dicho
porcentaje podría plantearse como un valor de referencia para evaluar la ocupación de suelo en los municipios del litoral en base a la superficie de su término municipal. Sin embargo,
4 La ETCV establece en su directriz 86 la posibilidad de flexibilizar el IMOS en suelo residencial hasta en un incremento del 25% en función de las necesidades de cada municipio para “evitar rigideces en el mercado de suelo y la aparición de procesos especulativos sobre el mismo”. Para poder hacer uso del coeficiente corrector de flexibilidad en suelo residencial debe cumplirse la condición de que el suelo sellado en el municipio no supera el 10% de la superficie de su término municipal según la medición del Sistema de Información sobre Ocupación del Suelo en España –SIOSE-.
[respecto al límite espacial de análisis]
IMAGEN 4 Disposición de los núcleos costeros en el litoral mediterráneo andaluz. (Marchena 1987)
en el caso de los municipios litorales, existe un importante desequilibrio en la utilización de suelos sobre los que se ubican los asentamientos turísticos y por ello, se plantea analizar su realidad urbana según otras variables y no ceñirse exclusivamente a la comparación de la superficie en relación al límite administrativo del término municipal.
En estudios previos (Nolasco Cirugeda 2011, Martí Ciriquián 2012) se muestra cómo los suelos de mayor valor ambiental y paisajístico del litoral —frecuentemente los más próximos a la costa— son los que poseen mayor interés para el desarrollo de la actividad turística y por tanto plantean un intenso debate acerca de cuál debe ser su destino: ocupación o protección. Además, la ubicación de asentamientos turísticos en los municipios del litoral tradicionalmente se asocia a los territorios próximos a la costa [IMAGEN 5] que, en la mayoría de los casos, se encuentran vinculados de algún modo al núcleo urbano tradicional (Marchena 1987) [IMAGEN 4]. Por tanto, resulta de interés analizar la ocupación de los usos del suelo, más que en el ámbito del término municipal, en una determinada franja costera, dado que allí se encuentra el suelo más preciado para la localización de la actividad turística.
IMAGEN 5 Ocupación de suelo año 1990 y su evolución hasta 2006 en la provincia de Alicante. Elaboración propia a partir de CORINE Land Cover.
Por este motivo, y por la referencia espacial utilizada para el análisis en el estudio de Cambios en la Ocupación del suelo en España (Jiménez 2006), se toma como ámbito de análisis una franja de territorio paralela a la costa que abarca la distancia de 0 a 2 Km y de 2 a 5 Km. De este modo, los valores obtenidos pueden compararse con los que se ofrecen en el citado estudio para la franja más próxima a la costa en el conjunto de la provincia [TABLA 3].
Además, el interés fundamental del análisis, en este caso, reside en la comparación de la superficie que ocupan los usos propios de la ciudad convencional con la destinada específicamente al uso turístico en una franja paralela a la costa. Independientemente del valor cuantitativo que se obtenga, este dato sirve también para evaluar la presión que los visitantes ejercen sobre los habitantes o viceversa y la especialización o “tematización” turística que se observa en el tejido de su núcleo tradicional. En algunos casos, a simple vista, se puede intuir cómo la superficie utilizada por la actividad turística supera, en superficie, a la utilizada por el núcleo tradicional al que se encuentra vinculada, utilizando determinadas localizaciones con características territoriales específicas.
TABLA 3 Superficie artificializada según franjas paralelas a la costa entre 1987 y 2000 en la costa mediterránea española. Observatorio de la sostenibilidad en España, 2006
Uno de los parámetros que establece el indicador recogido en el Sistema Municipal de Indicadores de Sostenibilidad para estudiar la ocupación de los usos del suelo es el estudio de la superficie de suelo artificial por habitante.En el caso particular de los municipios dedicados a albergar actividad turística, la intensa fluctuación de la población en las distintas estaciones dificulta el cálculo de este valor. Dicha fluctuación es inherente a los destinos de sol y playa en el mediterráneo y se debe fundamentalmente a la propia estacionalidad del turismo que aumenta significativamente en los meses de calor.
Por una parte, la variación en el número de turistas a lo largo del tiempo arroja resultados diferentes en los parámetros de población en función de la época del año que se estudie. Por otra parte, no existen datos precisos sobre la cantidad de turistas que se alojan en un municipio determinado, la cantidad siempre es estimada y varía mucho dependiendo de la temporada. Además, las áreas fundamentalmente turísticas cuentan tanto con plazas dinámicas de alojamiento como con viviendas en propiedad, por lo que, aunque existe una idea de la capacidad de alojamiento, los datos no son lo suficientemente precisos y estables para poder establecer comparaciones entre los distintos ámbitos de estudio. Estas circunstancias impiden determinar un único valor que sirva para el cálculo de la superficie ocupada por habitante, por lo que se desestima el análisis de este parámetro.
Por tanto, sobre el mapa de áreas turísticas se establece como límite de estudio las franjas 0Km a 2Km y 2Km a 5Km y se calcula el porcentaje de superficie que ocupan las áreas fundamentalmente turísticas en relación al total de la superficie ocupada para posteriormente poder comparar con los valores de referencia tanto la superficie total como la ocupada por el uso turístico.
[respecto a plantear el estudio en términos de superficie de suelo por habitante]
IMAGEN 6 Disposición de los desarrollos turísticos en los municipios de Dénia, Benidorm y Torrevieja. Elaboración propia a partir de criterios Marchena (1987) [IMAGEN 4]
cv AP-7 CN GOLF cv AP-7 CN cv AP-7 CN GOLF PARQUES TEMÁTICOS Dénia Benidorm Torrevieja
TABLA 4 Descriptor propuesto para la evaluación de la ocupación del suelo por parte del uso turístico OS1. Elaboración propia.